Las vacunas, claro

Los días son largos, las temperaturas son más altas y la vacunación avanza. ¿Cómo no voy a tomarte con filosofía optimista el fin de semana? Estoy harto de comentar malas noticias, así que, a falta de buenas, me apunto al mensaje positivo de Gorka Orive sobre el que, sin duda, ha sido el tema también de esta semana: “4 ideas centrales sobre las vacunas: (1) funcionan perfectamente contra la enfermedad grave que provocan las variantes del virus. (2) Siempre completar pauta de 2 dosis (salvo Janssen y si has pasado COVID19 previamente). (3) Son efectivas y seguras. (4) Son el gran hito científico del año”.

La izquierda, la derecha, y todo lo contrario

Otro gran tema de la semana ha sido la discusión sin aparente fin sobre si Ana Iris Simón es de izquierdas o es de derechas, si es de derechas pero moderada o de izquierdas pero alienada. ¡Y yo que sé! Pues será de su padre y de su madre, votará a quien le dé la gana y escribirá para quien quiera leer sus libros con deleite y no con mala leche o una lupa cazafachas. El debate en sí es bastante elocuente porque habla (mucho y no muy bien) de cómo la izquierda inquisidora pretende definir constantemente las normas para quienes quieren entrar en su iglesia, y esa propiedad intelectual tan estrecha tiene más de techo que de suelo.

A cuánto tonto hemos aguantado…

Quien piense que el triunfo del mediocre es una cosa muy española está totalmente equivocado: sin duda, es algo también muy vasco. Para comprobarlo basta con echar un vistazo alrededor. No es menos cierto que en España, por una sencilla cuestión de volumen, el fenómeno es más visible: “Los españoles asumen con resignación que Javier Cárdenas será el nuevo líder de Ciudadanos”. Este titular, falso, por supuesto, es tan redondo que da hasta rabia, y han sido capaces de escribirlo en el digital satírico El Mundo Today, donde de un plumazo muestran todo lo que va mal allí y aquí.

Más de un millón

No resto ni una gota de mérito a lo conseguido por Ibai Llanos, que ha vuelto a marcar un hito congregando a más de un millón de personas en su canal de Twitch para ver un par de peleas de boxeo entre aficionados, narradas por él, por supuesto. No obstante, sí pongo un par de peros. El primero: la comparación entre esa audiencia y la de la final de la Europa League es capciosa porque puedes conectar con Llanos desde cualquier lugar del mundo y el partido solo cuenta los abonados en España. Y la segunda es el efecto llamada: Marcelino Madrigal advertía del peligro de incitar a gente muy joven a crear clubs de la lucha sin control.

Un minuto de gravedad

Las cámaras ya no apuntan a Gaza. Hemos pasado en solo una semana de enterarnos de cada derribo y ver cada noche cómo actuaba la “cúpula de acero” israelí, a hablar de las lógicas ilógicas de Vox en Murcia y de Bildu en Azpeitia como si fueran casi el único tema. Pero en Palestina la vida que se vive con miedo continúa: en la BBC explican algunas de esas leyes que minorizan a los árabes en favor de los sionistas y que exudan racismo, clasismo y privilegios sistémicos, y que acaban siendo desencadenante de la violencia israelí, un estado que siempre parece dispuesto a abrazar una excusa y un misil de alta tecnología.

El modelo de negocio

Víctor Domínguez se hace llamar Wall Street Wolverine y vive en Andorra por las apariencias: no creo que gane lo suficiente para que le compense la incomodidad a cambio de la rebaja de impuestos. Tiene un canal en YouTube, un micro y fotos con Espinosa de los Monteros. Y dice muchos tacos. Pero lo que no dice es la verdad: su modelo de negocio no es invertir en bitcoins, sino que otros lo hagan, como el modelo de negocio de algunos “influencers” es conseguir apuestas deportivas. Todos ellos se dirigen a gente muy joven o con muy pocos conocimientos y son, sin duda, tipos peligrosos a los que hay que parar en seco.

Otro tipo de modelo

Tampoco entiendo el modelo de negocio de Ibai Llanos, que consiste en retransmitir su vida. Me gustaba el anterior: Llanos había inventado una profesión muy rentable, la de narrador de videojuegos, en la que era el mejor en castellano. Pero lo que siempre me ha gustado de él es su manera de tomarse la vida en sociedad: en uno de sus últimos vídeos en Instagram habla precisamente de la “plaga” de influencers que invitan a gente muy joven a invertir en criptomonedas. Ahora, su valor ha bajado y todos han perdido los ahorros. ¿A dónde ha ido ese dinero? ¿Dónde están los expertos que tienen que explicarlo?

Pero, ¿qué ha pasado?

Elon Musk anuncia que Tesla va a permitir invertir en bitcoins y la moneda se dispara. Solo unas semanas después y con su valor en máximos, Musk anuncia que se lo ha pensado mejor y que vende sus bitcoins… Y el valor cae. Él se enriquece rápidamente y no le importa lo que pase al resto de inversores que le han seguido y han añadido ese valor. Tampoco el gobierno chino ha mostrado preocupación alguna cuando ha anunciado su bloqueo al Bitcoin. ¿Cómo una moneda sin sede ni banco que la respalde para no depender de los mercados se ve afectada de esa manera por un solo empresario y un solo país?

Somos así

Internet tiene mucho que ver en que nos hayamos convertido en una sociedad compuesta por seres egoístas y con una capacidad asombrosa por deshumanizar a quien me interese atacar. Lo queremos todo y lo queremos ya, y cuando dejamos de quererlo (como Elon Musk con sus bitcoins) que otros se apañen con lo que dejamos atrás: solo hace unos meses el interés por el teletrabajo en entornos rurales había disparado las reclamaciones por mejores instalaciones, Internet o mejores servicios públicos. Ahora, todos están regresando a las grandes ciudades y “el pueblo” vuelve a ser para verano o las visitas.

Pues me da envidia

Esteban González Pons ha anunciado que “empieza mi viaje de vuelta a la vida real”, y para hacerlo abandona sus redes sociales (Instagram y Twitter). Lo explica en su artículo habitual en Las Provincias: se va porque le da la gana y porque “aún” puede hacerlo, antes de convertirse “en un adicto”. Simplemente, no hará nada cuando no tenga nada que hacer, como él mismo explica. Y me da envidia: sé que, como a González Pons, esta pandemia me ha convertido en un observador compulsivo de redes, y fantaseo con abandonarlas, pero gracias a Internet genero facturas y con esas pago otras. Como muchos.

Coherencia, esa es la clave

No daré yo lecciones a expertos politólogos y científicos con amplia experiencia en política, tanta que desde diferentes partidos acaban en la casa común de Podemos, regada por la fuente del conocimiento absoluto: Twitter. Pero en estos casi 20 años que llevo observando la política hay un valor que siempre está presente en los vencedores, en los que se perpetúan o, por lo menos, se sostienen: la coherencia. Justo lo que no demuestran quienes, como Javier Salvador evidencia con dos pantallazos, reclamaron bajar el IVA de la luz y hoy argumentan en contra de la medida con la misma contundencia y seguridad.

Nada vino para quedarse

Ni del confinamiento salimos mejores ni con la pandemia vino nada para quedarse. Hasta perderemos de vista las mascarillas, pero más tarde lo que desearíamos todos. La parte buena es que también volveremos a salir o a viajar incluso sin ser conscientes de cómo podemos permitírnoslo. La mala, es que con la vacunación todos volveremos al puesto de trabajo en horarios imposibles de conciliar con la conciliación. “El teletrabajo no es bien recibido en la empresa después del confinamiento”, alertan en Pymes y Autónomos. Y me temo que aciertan: ¿qué empresa va a duplicar gastos a cambio de perder control?

Ellas siempre teletrabajaron

“Las infantas Elena y Cristina serán las más ricas de España tras heredar 1.800 millones. Las hermanas del rey Felipe VI serán las grandes beneficiarias de la herencia del rey Juan Carlos a la que renunció el monarca”. Ahí las tienen. Da igual que parezcas tonta o lista: si eres Borbón, te llevas el montón. El titular es de Vozpópuli y hace referencia a “la gran fortuna que a día de hoy tiene el padre del rey Felipe VI, según afirma la revista ‘Forbes’ y ‘The New York Times’”. Por desgracia, cada día estoy más seguro de que la grieta de la monarquía española se tapará con el ataúd de Juan Carlos I. Y los vivos, al megabollo.

Ibai, cada vez mejor

Desde que vi por primera vez a Ibai Llanos, cómo no, en Internet, tengo claro que es el vasco con el mejor sentido del espectáculo que hay y seguramente haya habido. Ahora también sé que es un tío que, en cuanto al tema fiscal, lo tiene claro, como hay que tenerlo: en una serie de vídeos explica que le parece normal tributar la mitad de lo que gana porque, simplemente, gana mucho dinero e incluso sin esa mitad vive muy bien. Y como él, son muchas las estrellas de Internet que no emigran a Andorra, lo que genera mucha controversia. “Seguramente la mejor campaña pro-impuestos que hayamos tenido”, tuiteaba Numeritos.

El fascismo se organiza

Un rasgo característico del fascismo es que es muy organizado. Solo así logra pervivir en los momentos en los que más ha sido perseguido. La anarquía de Trump, que nadie se confunda, se equilibra con la solidez de los grupos ultra en los que se ha apoyado. En España, tienen una estrategia: “Denuncias en cascada y escuelas para futuros jueces y líderes políticos”, según Público. Y en el fascismo más próximo también hay una ruta: las ofertas públicas de empleo son el objetivo al que encaminan a las nuevas generaciones para que el sistema sufra desde dentro mientras ellos están siempre mejor remunerados.

No todos iban a ser billetes…

No quiero pensar mal: me niego a creer que Juan Carlos I, por muy campechano que sea y bien relacionado que esté, tenga acceso y, si lo tiene, use información privilegiada para almacenar en un banco de Suiza millones de euros en acciones de las empresas del IBEX 35. Empresas como Santander, BBVA, Iberdrola, Endesa, Abertis, ACS, Repsol… Porque algo tenía que hacer el Rey emérito de España con el dinero que le regalaban, no todo iban a ser billetes para tener detalles con sus amigas especiales, no: hay que pensar en el futuro y en los herederos, como hace Juan Carlos I, que sigue siendo un modelo… Para alguien.

Así de gráfico

Los tuits de Niporwifi sobre “el típico recibimiento a Josu Arkauz, un etarra condenado por suministrar granadas de mano a comandos de ETA, y enviar paquetes bomba” son la muestra de cómo puede ser vista la propia banda y su entorno. Incluidos quienes dicen que condena su acción pero conviven con quienes la justifican. “Esto solo puede pasar en un territorio que tenga presencia una mafia”. La imagen, por cierto, es de “el grupo político juvenil de Sortu”. El tuitero, que suele escribir sobre mafias y dictaduras, también recuerda que “el Parlamento Europeo pide que se prohíban los homenajes a etarras”.

Seguimos con fascistadas

Otro movimiento propio de fascistas populistas es el de rugir como un león enjaulado contra una decisión que ellos mismos tenían planeado tomar. Desconozco si es bueno mantener la educación especial: me parece un debate muy complejo como para tomar una decisión de oídas. Pero lo que parece indiscutible es que Vox llevaba en su programa la eliminación de esa educación especial y, ahora, están poniendo el grito en el cielo por su posible desaparición (que tampoco parece claro). Los de Abascal han dicho, primero, que es un error tipográfico y, finalmente, que es irrelevante que apareciese en el programa.

Elena Cañizares ya es famosa

No creo que lo buscara pero ha pasado: la enfermera contagiada de COVID a la que sus compañeras de piso no querían ayudar hasta el punto de que le instaban a abandonar la vivienda compartida, se ha hecho famosa. El tema tiene fondo y formas igual de importantes: la insolidaridad de las compañeras con Cañizares es evidente. Pero su miedo (son muy jóvenes), ¿no es comprensible? Y la decisión de Cañizares de hacer públicas las conversaciones, ¿no es un exceso? La que sí es excesiva es la reacción de miles de usuarios de Twitter y cientos de periodistas amplificando el tema.

El mejor streamer del mundo es vasco

El reconocimiento mundial a Ibai Llanos es un motivo de celebración: el vasco con mayor sentido del espectáculo ha sido premiado como el mejor streamer del año. ¿Que qué es esto? Se trata de un nuevo tipo de entretenimiento que atrae a millones de jóvenes hacia las pantallas: Llanos no sale en la tele, sale en los móviles y el ordenador, tiene montado su propio estudio en casa desde el que emite cómo juega, cómo lo hacen otros y cómo vive. Su mérito es que entretiene y lo hace muy bien, y, no, no es una cosa menor ni tan fácil como parece (de hecho, ha dado a conocer sus problemas de ansiedad). Y él es el mejor.

Qué puto morro

Nunca suelo hablar de las noticias en las webs de otros periódicos porque aprendí hace ya muchos años y de la peor manera lo mal que sabe la carne de perro. Pero lo hago hoy porque en Abc han sabido retratar a Javier Maroto en una entrevista: un vendepeines que no se arruga, capaz de justificar de la manera más acrobática su presencia en Sotosalbos, un pueblo de Segovia de 130 habitantes, según la página web del ayuntamiento, en el que se empadronó para ser Senador después de no haber logrado ser diputado por Araba. Es Maroto quien exhibe su rostro de adamantium reforzado, no quien lo describe. Allá él.

Correcto

Más allá de la retórica, el gobierno de Podemos tiene que demostrar que el cielo se asalta a golpe de políticas, de medidas concretas. Por ejemplo, la desaparición de los números de tarificación especial para que la ciudadanía contacte con las empresas. “El ministerio de Consumo prohibirá los 902”, leemos en Vozpópuli, y lo celebramos. “En su lugar, los consumidores dispondrán de un número geográfico de tarifa básica para sus relaciones con las empresas”. De este modo se pone freno a uno de esos atracos legales, permitidos por los gobiernos y las mayorías parlamentarias en el Congreso.

Y sin elecciones

En Cantabria confinan Santoña y en Baleares prohíben las reuniones de más de 5 personas y salir por la noche. En septiembre, claro. Y eso que no han tenido elecciones, que es lo que muchos siguen argumentando no sé muy bien de qué manera. Yo creo que no lo saben ni ellos pero como otro tiene que tener la culpa, sacan el tema electoral. La cosa es que en España el coronavirus avanza desbocado… Ahora que el número de PCR aumenta y se toman también medidas que generan cierta alarma. Solo vascos y catalanes lo han hecho durante el verano, recibiendo todo tipo de palos políticos (también desde dentro).

¿Un millón en un día? ¿En serio?

Bella Thorne podría haber ganado un millón de dólares en su primer día en la plataforma OnlyFans y hasta dos en su primera semana, según Genbeta. La actriz y cantante habría batido de esta manera el récord de ingresos pidiendo a sus seguidores 20 dólares al mes. En eso consiste la nueva red social de moda: en pagar por ser “follower”. Ni lo critico ni me río de quien lo haga. Al contrario: es una evolución lógica. Ya habíamos oído hablar de esta red sobre todo como plataforma de contenidos pornográficos. La noticia ahora es que ha virado su modelo de negocio… A lo que parece que es su idea fundacional.

Todo bien… Pero con problemas de ansiedad

Pongo en valor, por supuesto, lo que aporta Ibai Llanos hablando a calzón quitado sobre la ansiedad entre la juventud (más exigida que nunca por culpa de la presión constante que ejerce el entorno ahora también en Internet) y recomendando acudir al médico a quien la sufre. Igual que siempre he puesto en valor la creatividad y el sentido del espectáculo del “caster”. Pero creo que es importante entrar en el fondo del asunto, cosa que Llanos no hace: su modo de vida, siempre expuesto a una cámara, compartiendo chalet que hacen lo mismo (grabar y emitirlo todo) igual tiene algo que ver con esa ansiedad.