Gracias, España

Mikel Otero da las gracias al sol español, al viento español, al agua española y, sobre todo, da las gracias a las centrales solares, eólicas e hidrológicas de España, que son las que permiten que los precios medios de la electricidad en España y, también, en Euskadi sean los más bajos de Europa. Si Euskadi no estuviese en España esto no sería posible y no lo sería, que hay que decirlo todo, porque el partido de Mikel Otero, EH Bildu, se opone a todos los proyectos solares, eólicos e hidrológicos en Hegoalde. Tuitear está muy bien, apoyar las energías limpias es encomiable, ser coherente, honesto y decir la verdad, no debería de resultar excepcional.

Bien por Gales

Rescaté esta noticia para la columna después del tuit de Mikel Otero: “Gales quiere poner coto a las mentiras de los políticos: ¿qué dice su proyecto de ley?” (RTVE). Es cierto que el secretario de transición ecológica de EH Bildu no miente, solo celebra en la red de Elon Musk que España haga lo que su partido repudia en Euskadi (esta propaganda es muy propia de X, precisamente). Se trata de un proyecto de ley “que faculta al Gobierno para poder aprobar una futura regulación que considere delito las declaraciones falsas o engañosas ‘antes o durante unas elecciones parlamentarias’”. Leído lo leído, me parece bien.

Lo que nos enseña Argentina

Walter C. Medina ha andado muy hábil recuperando esta frase de Javier Milei: “El ser humano es el único animal que permite que un estúpido sea el líder de la manada” (Nueva Tribuna). Es significativo que el presidente argentino dijese eso cuando el país hoy “atraviesa su peor de sus crisis, y esta vez no es sólo económica sino moral”. Pone ejemplos claros: “La pobreza y la indigencia se han disparado, al igual que la mortalidad infantil, que creció por primera vez en dos décadas”. En resumen: “La libertad solo avanza para los ricos, mientras que los pobres son privados hasta de su derecho a existir”. Esos son los resultados de la motosierra.

A cero en Castilla y León

Podemos y Sumar se han ido a cero en Castilla y León, como Ciudadanos. El caso de los morados es significativo: han dilapidado un capital de más de 62.000 votos. El domingo sacaron poco más de 9.000. Para que nos hagamos una idea del desastre, el partido de Alvise Pérez (que llevaba referencias a Extremadura en su programa porque se había limitado a hacer un copy-paste a la vista de cualquiera), ha logrado 17.117 papeletas (y también se ha quedado sin asiento). Sumar ha logrado algo más: 27.217 votos que tampoco han supuesto un escaño. Es innegable que la estrategia y la táctica de la izquierda española merecen una autocrítica.

“Visit Qatar”

El claim turístico catarí se ha hecho muy popular gracias a las enormes inversiones publicitarias que ejecuta la dictadura. Qatar, Emiratos Árabes, Arabia Saudita… se están gastando lo que les pagamos por su petróleo y su gas en limpiar su imagen pero, de pronto, viene una jodida guerra y el mundo recuerda, de golpe, lo que es Oriente Medio. “Se cancela la Finalissima entre España y Argentina en Qatar”, titulan en Euronews, pero no es el único evento deportivo que han perdido: la Fórmula 1 y la Moto GP también han quedado suspendidos o aplazados. ¿Y los millonarios que residen en ciudades que parecen escenarios, qué van a hacer?

No al… ministerio español de Defensa

Luego dirán que digo, pero es que tiene tela lo que cuentan en el Diario de Mallorca: “El Ministerio de Defensa compra para Felipe VI y por un millón de euros el último velero de regatas que ganó la Copa del Rey en Palma”. Dice el gobierno de España, el de Sánchez, Díaz y el pacifismo para la pegatina, que lo adquiere “para la formación y adiestramiento de oficiales de marina” pero también para “su ocasional utilización en regatas”, y que el nuevo barco “sustituirá al Aifos en el que navega el rey Felipe VI desde sus años de Príncipe de Asturias, principalmente en la Copa del Rey”, adquirido con la misma excusa, digo, de la misma forma.

¿Por qué?

Venga, una buena noticia sobre España para compensar, esta en Euronews: “Por qué España está mejor protegida que Europa ante la crisis energética por la guerra con Irán”. ¿Por qué? “gracias a la incorporación de nuevos parques solares y eólicos”. Es decir, “aerogeneradores y los paneles solares, que los países compran e instalan una vez”. Suena bien, ¿verdad? Entonces, ¿por qué en Euskadi la cofradía del no vuelve siempre, como la mula al trigo? No a la autovía de Leizaran, no al Guggenheim, no a su ampliación en Urdaibai, no al superpuerto, no al TAV, no a la subfluvial y, por supuesto, no a los aerogeneradores y no a los paneles solares.

Ah, ¿pero no era ya así?

Tenemos que subir nuestro nivel de exigencia, nuestro umbral ético y, sobre todo, el listón del tontómetro. Ese hay que tenerlo bien arriba, y cuando alguien no llegue al nivel, tratarle como merece. No pasa nada por ser un poco tonto, salvo si empezamos a dar dinero, poder y recursos a ese tonto. ¿Por qué sobre el papel es así de fácil y en realidad, no? En este caso, me hago una pregunta parecida: ¿por qué esto que explican en EFE no estaba pasando ya? “Bruselas propone exigir fabricación europea a las industrias clave que reciban dinero público”. La estrategia de ser cliente preferente de los malos (y a veces, tontos) no ha funcionado.

Si votas a fachas pasa esto

“La industria argentina en dos años de gobierno de Milei: desindustrialización récord, 100.000 empleos perdidos y conflicto abierto con el sector empresarial”, así resumen en Prensa Mercosur los logros industriales del argentino. Cuando votas a fachas pasan estas cosas. Básicamente, podría dejar aquí el párrafo, pero como me sobran unas líneas, sigo: el bienio es “uno de los períodos más destructivos para el sector en su historia reciente” con “100.000 empleos destruidos a razón de 160 por día. “El peso industrial cae al nivel más bajo en casi 90 años”, a lo que hay que sumar un “recorte del 40% en el presupuesto industrial”. ¡Motosierra!

Me parece irrelevante

Lo siento por las y los trabajadores de la industria audiovisual estadounidense, pero este año me parece irrelevante la gala de entrega de los premios Óscar. Con la que está cayendo en el mundo por culpa del presidente de EE.UU., su fiesta del cine me importa un comino. Que sí, que el FBI ha reforzado la seguridad por las amenazas, que algunos son muy progres y hay mucho cine alternativo, pero, ¿qué pequeña producción paga a un Di Caprio? ¿No están plegándose los grandes estudios y plataformas a Trump? Pues ya está. Pero antes de todo hay un principio básico: el desprecio que debe sentir quien genera tanto dolor.

Define «no a la guerra»

No critico que el gobierno de España mande una fragata a Chipre, ni que impulse la ampliación de las bases de Morón y Rota que usa EE.UU., ni que amplíe el presupuesto en Seguridad, explicando tanto el destino del dinero como de dónde lo sustrae (porque el dinero público es finito y si lo ponemos en un sitio no lo ponemos en otro). Lo que critico es que Pedro Sánchez instrumentalice la guerra y la paz, agitando con una mano una bandera blanca mientras, con la otra, firma esto que tuiteaba Miquel Roig: “El Gobierno aprueba 1.300 millones para Defensa por ‘necesidades ineludibles’ y oculta su destino”.

El mundo, en sus manos

Cuando los buenos recuperemos el control del mundo tendremos que hacer un análisis exhaustivo sobre cómo hemos permitido que malos y tontos se hayan hecho con el poder, el dinero y los recursos. Y arrancárselo todo, por supuesto, para que no volvamos a ver contradicciones insoportables como la que denuncia en Brian Allen en X: Donald Trump yendo a jugar al golf con sus amigos millonarios mientras en EE.UU. se dispara el coste de vida, el mundo sufre sus decisiones irresponsables o su nombre aparece en los archivos de Epstein. La ciudadanía tiene que reaccionar allí en las elecciones legislativas de mitad de mandato.

Las seguidistas

No me escondo, mi primera opción era titular este parrafito así: “Las tontas útiles”, pero me he cortado. Eso es lo que me ha sugerido este bluit de Julián Macías: “Ayuso fue a New York, al premio a Milei del medio sionista Algemeiner, incluyéndola en la lista de las 100 personas que más apoyan Israel. Aparece junto al director del Mossad y el jefe del IDF. Milei dijo ‘soy presidente más sionista de la historia’ y ‘vamos a ganar la guerra’”. Ese es el modelo de Díaz Ayuso: seguidismo a Israel y a EE.UU., y por extensión, el de Javier de Andrés, que se pelea por ser el alumno aventajado de la madrileña. ¿En esto también? Que lo diga.

Los amigos

Hablamos de Irán, de Trump y Netanyahu porque son mala gente, pero poco hablamos de esto que hemos encontrado en Diario Socialista: “Arabia Saudí bate récords de ejecuciones con más de 1.130 personas decapitadas en cinco años”. Con un poco de mala leche, redirigen así el tema: “Pedro Sánchez se solidariza con el príncipe Mohamed bin Salman por las represalias iraníes contra bases de EE.UU en suelo saudí, mientras la tiranía wahabí acumula 356 ejecuciones solo en 2025 y occidente guarda silencio”. Y bien escrito eso de “tiranía”, porque hablamos de Oriente Medio como si no fueran dictaduras hereditarias de puño de hierro.

Ojalá sea el último tuit

Cada día intento escribir una columna libre de tuits. La red social de Elon Musk es un pozo de mierda, o lo que es lo mismo, una colección interminable de mensajes de extrema derecha debidamente dirigidos. Aunque a veces hay cosas interesantes, como las que escribe Miquel Roig, descubrimientos como el de Brian Allen o pistas interesantísimas como esta que deja Javier Lacort: “Las Ray-Ban Meta envían a una subcontrata en Kenia lo que captura la cámara cuando usas Meta AI. Sus trabajadores han visto desnudos, sexo, números de tarjetas de crédito… Y no es por un fallo. Es el sistema funcionando exactamente como está diseñado”.

Sí, va de esto

Este bluit de Karmela Ríos es de esos que hay que leer con atención y pensando lo que supone: “No es mal día para recordar estas palabras de Netanyahu el pasado septiembre. TikTok es ‘la compra más importante que se está realizando en este momento’. Su control podría ser ‘trascendental’. La compra se culminó”. En la guerra, la propaganda siempre ha sido importante, pero nunca esa propaganda ha sido tan efectiva gracias a redes sociales digitales como TikTok por su penetración, su crecimiento, su algortimo y una producción de contenidos que se puede sistematizar. La opinión de Netanyahu en este caso también importa.

También YouTube

La importancia de TikTok es innegable por su curva de crecimiento y por cómo se autosegmenta: el público que lo consume compulsivamente es muy concreto y muy interesante para quien quiere colocar un mensaje, entre otros motivos, por que es un público joven. Pero César Calderón señala, en X, el resurgimiento de otra gran red para la comunicación política: “Youtube se abre camino como la gran plataforma de contenidos. Eso sí, aquí no vale un con colocar un ‘sobrinity manager’ en la campaña, esto va de planificar con meses de antelación y equipos profesionales”.

La consecuencia, ¿o la causa?

Esto es como la gallina y el huevo, porque no tengo tan claro que las redes sociales hayan rebajado la calidad de la democracia. Yo creo que la calidad (especialmente, la humana) ya iba a la baja. Antonio Ortiz aporta en X “un gráfico más para discutir sobre el declinar intelectual de nuestro tiempo: en el Parlamento del Reino Unido, los discursos se están volviendo más cortos y menos complejos. El nivel ha caído especialmente de forma acusada en los últimos años y la causa, me atrevo a decir, que para qué quieras hablar tanto cuando el objetivo de comunicación es el vídeo corto en internet con una intervención epatante”.

Para estos tipos

Trump ya estaba ahí antes de las redes sociales, su ascenso económico nada ha tenido que ver con ellas y el ascenso político, al menos inicialmente, tenía más que ver con su dinero e influencia que con las redes. Y voy más allá: su gran proyecto de por vida (porque así lo ha decidido) tendrá poca proyección en esas redes sociales que tanto nos ocupan, aunque tenga una cuenta en X (¿cómo no?). “La Junta de Paz de Trump divulga casi una treintena de países miembros fundadores” (EFE). Países cuyos sistemas democráticos generan ciertas dudas. Bueno, como EE.UU. en la actualidad, sin ir más lejos.

Los países son suyos

Recordemos que esa junta de paz creada por Trump y que él presidirá de forma vitalicia es un club de países en el que la membresía va por niveles y estos se alcanzan en función de la tela que ponen encima de la mesa. Y si no hay tela habrá imaginación: “Milei ofrece a Trump el puerto de Ushuaia a cambio de membresía en junta de paz de Gaza” (La Jornada). Con la cesión del punto más austral de su país “para uso militar y comercial” estadounidense, el de la motosierra quiere compensar los mil millones de dólares que cuesta el paquete premium de esa junta de paz. Sí, esto funciona así, como lo describimos y como parece.

Si no, no serías rector

La respuesta de Juan Ignacio Pérez Iglesias en su blog a la petición de Joxerramon Bengoetxea, actual rector de la EHU (incrementar de 400 a 600 millones de euros lo destinado a su institución), es muy interesante. El consejero se pregunta: “¿A qué obedece?”. Y sigue cuestionándose: “¿Se trata quizás de enmascarar la ausencia de un proyecto académico?”. Antes de sugerir: “Confío en que no se trate de hacer uso de la universidad pública como ariete político”. Yo lo que tengo claro es que si el anterior equipo rectoral hubiese subido el sueldo 10.000 € por persona, como pretende hacer Bengoetxea, ahora él no sería el rector.

Un masajito

Cada uno en su revista corporativa hace lo que le da la gana, por supuesto. Pero si la revista tiene un link y una versión pública se expone a que venga un listo como yo a exclamar: ¡qué masaje a Pablo González! Pasar por por alto la invasión rusa sobre Ucrania o la acusación de espionaje, como hace el vasco-ruso una y otra vez, te posiciona. Y cada uno se posiciona donde quiere, por supuesto. Pero después de tantas ruedas de molino para comulgar, uno que es más de justicia social que de misa, me hago preguntas: ¿dónde están quienes abrazaron no solo la reclamación de un juicio justo a González (yo lo hice) sino su tapadera?

Mañana, más. O menos

Espero escribir mañana sobre Zohran Mamdani como nuevo alcalde de New York. De momento, hoy, antes de que se me caduque el tema, rescato este titular en Público: “Trump dice que Milei tuvo ‘mucha ayuda’ de EE.UU. para ganar las elecciones en Argentina”. La tradicional injerencia estadounidense en el sur de América se transforma ahora en orgulloso apoyo. Dicho esto, sigo con la carne de perro: el buen resultado de Milei ha sido “a pesar del descontento generalizado de la población”, según el mismo digital, como si la ciudadanía argentina no hubiese votado, con mayor o menor injerencia, a Milei.

Israel, otra vez y de otra manera

Intento no olvidar, por orden de víctimas mortales estimadas, la invasión rusa sobre Ucrania, la masacre en Sudán o el genocidio que ejecuta Israel en Gaza. Sobre el último traigo hoy otra visión que ayuda a entender la magnitud de la impunidad: “Alemania investiga al escritor Jürgen Todenhöfer por comparar a Netanyahu con los nazis” (Diario Socialista). En concreto, el tuit decía esto: “¿Señor Netanyahu, no protesta nunca su conciencia cuando hace a los palestinos lo mismo que los malditos nazis hicieron a los judíos?”. Eso le ha valido registros y la “confiscación de dispositivos electrónicos”. Todo esto ha sucedido en Alemania, Europa.

¿Cuánto de serios nos ponemos?

Me gusta ver a los futbolistas o a los influencer cambiar el paso y opinar, con argumentos razonables, sobre cosas que nos afectan a todos, más allá de su sector. Lo acaba de hacer Alfonso Ortega, más conocido como Cocituber, en su canal de Instagram (524.000 seguidores y seguidoras), en el que se ha posicionado a favor de la nueva propuesta de regulación de la publicidad de bebidas alcohólicas. Resumiendo mucho: los locales de hostelería no podrán tener sillas, mesas o sombrillas de marcas de cerveza. Ortega/Cocituber lo tiene claro (porque lo conoce): “El alcoholismo es una epidemia” y la ley le parece, incluso, “floja”.