Sí, pero ahora no

Esto de Salvador Enguix deberíamos escribirlo y leerlo más veces: “Grave error que la izquierda acepte entrar en el debate demagógico del sueldo de los políticos que alienta la derecha. La gestión pública debe estar bien pagada, y reconocida”. Lo publica en La Vanguardia después de que Podemos pidiera que en Catalunya la subida a los funcionarios de un 2% no fuera extensiva al gobierno. Esa subida ahora no toca (puede que ni siquiera la del funcionariado), como no toca la del ejecutivo español (ahí los de Podemos sí mejoran su sueldo). Y lo que nunca debería de tocar es el populismo que aquí manosea Bildu.

Qué (t)error

Precisamente en Podemos pueden estar viviendo un viernes 13 terrorífico porque, pase lo que pase con el escaño de Teresa Rodríguez, el cuento de miedo va a continuar: si la andaluza permanece en el grupo de Podemos en aquel parlamento, será difícil de gestionar. Si se libran de ella, por “salud democrática” (Público), según los propios morados, será una opositora más a su gestión. Todo esto, mientras Rodríguez sigue con su permiso por maternidad y después de que Irene Montero hiciera un ridículo injustificable en Twitter cruzando mensajes y haciendo un flaco favor a la Igualdad. Esta peli va para saga.

¿Una de miedo?

Los bares están cerrados, hay toque de queda y es viernes, 13. La de hoy es una buena noche para ponerse una copa en casa y ver una peli de miedo. Una peli de miedo como la de Leonor, el documental que ya se puede ver en Amazon Prime Video. La historia de una niña que ejecutará el más terrible de los asesinatos: la modificación de la Constitución para abolir la ley sálica y que pueda reinar. La peli de terror más extremo en el que la pequeña tiene que sobrevivir a un abuelo avaricioso, una madre aterradora y un padre incapaz de salvarla, en una familia en la que ya hubo asesinatos entre hermanos.

Los privilegios de Ortega Smith

Jon Arrizabalaga tuiteaba una frase de esas que, pese a su sencillez aparente, resuenan: “Tú no puedes ver La Vuelta desde la carretera. Ortega Smith, sí”. El diputado de Vox no solo puede: lo enseña sin tapujos en su cuenta en Twitter con un vídeo en el que se le ve acudir a un puesto de auténtico privilegio para ver el final de la competición. Privilegio… Acompañado de vanidad, porque un equipo de imagen le acompañó para grabarle, para exhibirle junto a imágenes de los corredores. Ahí está la casta que no se esconde, la que se deja ver bien: siempre fueron privilegiados, como todos los fachas en España.

Pues yo creo que no

Me temo que el cambio en la presidencia de EE.UU. va a seguir generando noticias, posts o tuits para esta columna. Yo daría el tema por zanjado, pero mientras Trump mantenga su cuenta en Twitter hablaremos de él. No obstante, soy de esa minoría que cree que el trumpismo se agotará: incluso aunque se presente a las elecciones en 2024 lo hará sin fuerza, sin apoyo, sin acompañantes y con mucho menos dinero. Y ninguno de sus hijos tiene el magnetismo pero sí acapara todas las dudas. El trumpismo, como amenaza global, morirá cuando abandone la Casa Blanca. Como entretenimiento sí pervivirá.

¿Qué es lo que queremos?

El hilo en Twitter de Nyscalo (desconozco su identidad), un usuario que vive en Shanghái y que ha relatado el estricto protocolo que ha tenido que cumplir para regresar a su ciudad desde España, ha tenido miles de reacciones en Twitter. La mayoría, de alabanza a las autoridades chinas que manejan con una disciplina férrea el control del virus. Me parece bien, pero, ¿esto es lo que queremos: un control dictatorial durante la pandemia? Porque su metodología choca de frente contra el “a mí que no me confinen”, el “a mí que no me cierren el bar” y hasta con el “a mí que no me metan en un ERTE”.

Pero, ¿cuánto dinero tiene? ¿Y por qué?

Los 100 millones que un jeque le regaló a cambio de nada, según quieren hacernos creer, los casi 10 que tiene en el paraíso fiscal de Jersey y, ahora, los 8 que tenía en Suiza. Hablamos de millones, no de miles ni de centenas de miles de euros. Millones. ¿Cómo los ha ganado Juan Carlos I? ¿Por qué no los ha declarado? ¿Quién lo sabía y lo permitió? ¿Por qué demonios las autoridades españolas no lo trincan y lo investigan hasta que aflore cada euro con su correspondiente origen? Hasta que esto no suceda España no será mayor de edad política y democráticamente. Lo pongo en castizo: al toro, por los cuernos.

El expolio que nunca cesó

Incluso aunque Juan Carlos I sea investigado con rigurosidad, cueste lo que le cueste a Felipe VI, España seguirá sin hacerse mayor de edad en lo democrático hasta que no paralice, de una vez, el expolio que siguen cometiendo los del antiguo régimen: la familia Franco pretende vaciar el Pazo de Meirás después de que la justicia obligue a entregarlo a la ciudadanía. Quieren que nos quedemos con el continente pero ellos retendrán el contenido a menos que las autoridades se lo impidan. Una vez hecho esto, volvemos al principio: investigar el origen de las piezas y el dinero, y retirarlo si es necesario. No cabe ya otra cosa.

Así se corta un tema

Hasta que España no se tome en serio a sí misma, y eso pasa por revertir lo que se ha permitido a los monárquicos y a los franquistas, porque solo lo son si chupan del respetivo bote, nadie más podrá tomarla en serio. Es así de sencillo. En EE.UU. también lo han aprendido: la Fox ha cortado el discurso de la portavoz del todavía presidente cuando Neil Cavuto empezaba a hablar de fraude electoral. Es decir: la principal cadena trumpista no va a permitir que nadie ponga en duda el sistema de democracia estadounidense. Ni siquiera Trump. Así, la Fox se suma los medios que quieren un papel relevante.

Y así se desenfoca otro

Estoy bastante seguro también de que los medios tienen que empezar a tomarse en serio a sí mismos y reclamar un papel más relevante, dar un paso al frente, coger el balón para lanzar el penalti jodido. Lo pueden llamar como sea pero, sí, quiero ese rol. Y personalmente no me importa mojarme: me parece bien que el gobierno español intervenga para frenar contenidos falsos que se difunden, sobre todo, en Internet. Según La Vanguardia, ya cuenta con el plácet europeo. Pero me sigue preocupando que ese control quede, según la ley, definido con vaguedades como si los de ahora fueran a gobernar siempre.

El PP vasco empieza «fuerte»

El PP vasco ha estado promocionando un anuncio en Facebook que no cumple con las normas de la red social para este tipo de contenidos pagados. Ni siquiera ha avisado de que se trata de contenido político, como obliga la red social por un principio de transparencia. Pero es que el PP no buscaba precisamente transparencia: el mensaje era sobre los muertos durante la pandemia que, según Carlos Iturgaiz y Ana Pastor, el gobierno español había ocultado. Este es el único que incumple del total de los doce anuncios que ya ha puesto en marcha la coalición PP-Ciudadanos, con la campaña aún por empezar, según Eldiario.es.

Tebas pide menos impuestos al fútbol

El dinero que mueve el fútbol es obsceno, se mire como se mire. E insostenible. Ese torrente de millones forma una burbuja que se sostendrá mientras todos puedan abrir el grifo y dejar que salgan los billetes. Pero hay señales en esta industria que muestran fragilidad: Tebas ha pedido una rebaja fiscal para que los mejores jugadores y técnicos no se vayan a otras ligas y, como consecuencia, baje el valor de los derechos audiovisuales. Una rebaja fiscal. Hay que tener la cara muy dura para no sonrojarte mientras haces esa petición. Si ganan que paguen. Es así de sencillo. Lo sé porque lo hacemos todos.

Lo transmiten los jóvenes

Ya no soy joven ni para transmitir el coronavirus: “Adultos de 20 a 39 años están en el origen de la mitad de los focos identificados en Japón. Personas jóvenes sin síntomas inician gran parte de los brotes de Covid-19”. Esto es lo que tuiteaba Juan Ignacio Pérez junto a un artículo en La Vanguardia. Al final, parece que los niños tampoco eran los principales transmisores. Pero es inútil culpar de haberlo creído a Fernando Simón, la OMS o Nekane Murga. Seguimos averiguando cosas de esta pandemia, y pasarán aún muchos meses hasta que tengamos la vacuna y las primeras certezas sobre la enfermedad.

¿Tuitear con audios?

El movimiento es interesante: después del éxito de los audios en WhatsApp, Twitter propone tuitear con este tipo de archivos. 140 segundos para decir lo que queramos. ¿Tiempo suficiente? Yo, que ya empiezo a ser un viejales, no lo veo. Igual que no veo (u oigo) los audios de WhtasApp porque me roban mucho tiempo. Además, creo que el texto permite mantener mejor nuestras caretas. Yo tengo un leve defecto de dicción y voz nasal, si en vez de escribir la columna o los tuits, los leo, estoy seguro de que perdería la poca gracia que tienen. Así que, como a los vídeos de Flickr, le auguro poco éxito.

Libra, un año después

Todo sirve para avanzar e ir modificando poco a poco nuestras costumbres. Lo sé. Pero cada vez más, cuando veo un anuncio de una novedad que “lo va a cambiar todo” como los que leíamos hace un año por estas fechas, recelo. De hecho, un año después, muchos habíamos casi olvidado ya a Libra, el banco o moneda (o las dos cosas) que anunciaba Facebook y contaba con un consorcio de grandes empresas detrás. Sin duda, estamos más cerca de que Facebook, Google o Apple actúen casi como bancos, pero seguimos sin asistir a grandes revoluciones, por mucho que escribamos sobre ellas.

También es importante

Esto es muy sencillo: quien crea que por el coronavirus no podemos hablar de la comisión millonaria que recibió Juan Carlos I, o le hace el juego a la Casa Real o es tan pardillo que se la han colado. Así que además de traer a la columna noticias sobre el virus que nos retiene en casa, seguiré buscando información interesante sobre las consecuencias de lo que hace el Rey de España (lo de verdad, no las alocuciones a la nación tarde y mal): Gorka Urtaran se plantea borrar del callejero de Gasteiz a Juan Carlos I, una noticia que no gustará a algunos pero que para la mayoría es justa y necesaria.

¡A la mierda los que despidan!

Francia e Italia han prohibido los despidos durante el confinamiento. Una medida que deberían de tomar todos los estados. Porque los ERE y los ERTE son esas cosas que pueden poner en marcha grandes empresas y, al final, los perjudicados son los asalariados… Y los autónomos que están a pie de calle. ¿Cómo de duro es tener un bar o un local y ver pasar los días sabiendo que caerá el alquiler, la liquidación trimestral, el sueldo de tu único empleado…? Esos son los que necesitan apoyo, los trabajadores que simplemente salen adelante mes a mes. Así que cada ERE denegado es un triunfo de todos.

No necesitamos salvapatrias

Me sumo a la critica de César Calderón hacia personajes como “Spiriman”, el médico que se hizo famoso en Andalucía por criticar el estado de la sanidad pública y que hace unos días incluso lloraba en televisión por la falta de prevención ante el coronavirus. Solo unas jornadas antes, Jesús Candel se reía en Twitter de la alerta por el coronavirus. Lo mismo que Oriol Mitjà, que ayer en El País aseguraba que esta era una pandemia evitable… Y el mes pasado en La Vanguardia consideraba que la alerta sanitaria alarmaba por ser nueva y no por ser grave la enfermedad. Lo que menos necesitamos ahora son salvapatrias.

Y menos a estos

Si no necesitamos salvapatrias tampoco necesitamos a quienes piden que rueden cabezas por puro populismo, como hacen los de Vox… Pero no solo. Se quejan los ultraderechistas de que España no garantiza tests para los enfermos más leves simplemente porque no hay tests suficientes. Por eso es una crisis mundial, porque faltan recursos básicos en todos los sitios. No se trata de un desabastecimiento por negligencia, si no, no estaríamos en casa desde China a Portugal. Y en Euskadi encontramos críticas similares a Osakidetza y el Gobierno Vasco de simpatizantes del PP o Bildu. El populista, a la hoguera.

Hablemos de otras cosas

Ni tan importantes como el de un jefe de Estado que en el ejercicio de su cargo recibe una comisión de 100 millones de dólares de una dictadura que acaba donando a una muer sin que sepamos exactamente por qué, ni tan urgentes como el del coronavirus, pero hay otros temas: en este parón deportivo podemos repasar estadísticas, como hacen en Afouteza e Corazón: hasta la suspensión, el Athletic era el equipo que más jugadores empleaba de su territorio seguido por el Celta, el Espanyol, la Real y Osasuna. Permítanme que me ponga bilbaino con diptongo, pero los de San Mamés ni son de Tajonar ni son de Zubieta.

Teletrabajo, sí. En pijama, no

He teletrabajado, así que sé que las recomendaciones que hace Clap For Marta en Twitter tienen fundamento. Si es de esas personas que tienen que trabajar desde casa a partir de hoy y no están acostumbradas… Tome nota: nada de pijama (ropa cómoda, sí, por supuesto). Hay que crear un espacio de trabajo, a poder ser en una habitación aparte, y cerrar la puerta cuando se termine la jornada. Nada de trabajar en la cocina o el sofá. Tampoco ayuda picar algo delante del ordenador. Es mejor parar, preparar un café, disfrutarlo y volver al tajo. Y a todo esto hay que sumar lo más difícil: las niñas y niños en casa. ¡Ánimo!

Vacaciones, tampoco

Me parece alucinante que haya quien se esté tomando como unas vacaciones este aislamiento por una pandemia que puede matar a las personas con las defensas bajas. No salgo de mi asombro ante la acumulación de noticias de que este fin de semana no pocos han decidido viajar desde sitios que son focos del virus hasta otros municipios para pasar el fin de semana, ¡aunque fuese en sus segundas residencias! Esto va de responsabilidad, de cuidarnos para no perjudicar a nadie, de reflexionar sobre en qué consiste vivir en comunidad: pensar qué sucedería si todos hicieran lo que yo hago. Así de fácil.

Ya volveremos a hacerlo

Todas y todos vamos a pasarlo mal estos días. Todos los trabajos se van a resentir: es más difícil cumplir plazos, meter horas… Algunas pérdidas serán irreparables, como en el caso de conciertos o exposiciones temporales, y hay muchas pequeñas empresas y autónomos que van a tener que cerrar sus locales… Y perder buena parte de la facturación del mes. Cuando todo esto termine hay que volver a gastar. Así de fácil. Hay que cortarse el pelo, salir a tomar algo con los amigos, comprar un par de zapatos y programar un viaje… No todo se arregla acumulando papel higiénico. Todos dependemos de todos.

Otro virus

Hay un mal que se extiende como un virus en Internet: el de los “influencers” (a veces, nadie más que ellos se cree que lo son) que dan consejos de mierda. Así de claro. En Público han destapado a alguno y alguna que, para evitar el coronavirus, aconseja tomar té caliente. No es un médico ni nada por el estilo, solo es alguien que tiene que decir algo para mantener la atención de su audiencia y un buen puesto en el ranking en el que le coloca un frío algoritmo. Este virus también es difícil de parar y para combatirlo tenemos que echar mano del sentido común y la fuerza de todas y todos contra el bicho.

¿Y si hay campaña?

A la hora a la que yo escribía estas líneas no sabíamos si iba a haber campaña o no. Si finalmente arranca el jueves, veremos cómo actúan los partidos vascos en las redes sociales, como siempre, y comprobaremos si alguno ha decidido hacer frente a Vox en TikTok. Según La Vanguardia, los de Abascal reinan en la red social de los adolescentes sin oposición. Para Vox es más fácil: su mensaje es simplista y va a lo básico (populismo en estado puro), para el resto, que se empeña en explicar ideas y va de frente, va a ser evidentemente más difícil entrar en este espacio. Por suerte, TikTok, como la adolescencia, pasa.