Lo que no expresa

Cuando Núñez Feijóo expresa que “Sánchez quiere ocupar el espacio electoral de Podemos” (El Independiente) lo que también dice es que él mismo pretende ocupar el espacio electoral de Vox. España, al final, se divide en los mismos bloques de los últimos siglos, casi nada ha cambiado. A un lado, los fascistas y sus colaboradores necesarios. Al otro, la izquierda intransigente y un grupo de que no se ubica ni en un espacio ni en otro y que pretende parecer progresista pero no tanto que dé miedo. Y así hemos llegado a 2022, ahora se llaman Vox, PP, Podemos y PSOE pero, realmente, ¿importan algo los nombres?

6.700 millonarios más en España

Para ser millonario hoy en España no hace falta ser hijo o nieto de quienes se apropiaron de lo que perdían las familias de los represaliados, no hace falta ser neoliberal, o socialdemócrata acomplejado, ni es incompatible ser millonario y seguidor de Pablo Iglesias: solo en 2020, según El Periódico de España, “el número de millonarios creció en más de 6.700”. No solo son más, es que ganaron más: “En paralelo a un incremento de sus propiedades hasta máximos históricos”. Respecto a quienes tienen más de seis millones de euros “en la última década, este privilegiado grupo de población aumentó un 26% y sus propiedades se duplicaron”.

Isabel de Tabarnia

A Isabel Díaz Ayuso no le ha importado ser un friki más en el desfile que hicieron Juan Carlos Girauta, Tomás Guasch, Javier Cárdenas, José Ortega Cano, Carmen Lomana o Ramón Arcusa (el del Dúo Dinámico, sí), entre otros y otras. De hecho, de entre todos ellos, la del PP es la líder. No lo digo yo: la han elegido las y los miembros de Tabarnia, ese “reino” imaginario que surgió después de que en unas elecciones catalanas apareciese una región que no voto mayoritariamente nacionalista. Aquello duró un suspiro salvo para quien necesita inventarse algo con lo que le hagan caso. Y su presidenta es Díaz Ayuso.

Mientras tanto, en Catalunya…

Las y los taberneses, precisamente, estarán encantados con lo que está pasando con la Diada este año. Bernat Dedéu en El Nacional lo describe con su habitual tono irreverente: “Tanto Esquerra como Convergència están comprando el marco mental español habitual en cualquier Diada”. “La carrera del autonomismo indepe busca simplemente comprar el marco mental del parlamentarismo español, desacreditar cualquier movilización independentista como un ejemplo de exclusión de la ciudadanía normal y tranquila”. Una carrera que lidera Esquerra, nada menos que el partido aliado de Bildu en Madrid.

Bruselas bolchevique

“Bruselas propone introducir un tope al gas ruso y recortar los ingresos de las energéticas” (República). Esto es intervencionismo puro y duro, límite de gasto y, por extensión, de ingresos, y bloqueo real a la oligarquía rusa que se enriqueció de manera infame con el permiso de Putin. Bruselas, entendida como la capital política de Europa, es hoy más bolchevique y antiliberal que nunca. No hay otra opción que parar los pies a los partidos que basan su oposición en que cada uno haga lo que quiera y al poder del Este del que dependemos, no es menos cierto, por culpa de Bruselas. Puede que sea tarde, pero es bueno.

51 colegas

Es muy popular el tuit que Pedro Sánchez escribió mucho antes de ser secretario general del PSOE en el que pide “ser malos” (sic) a unos “colegas”. Ahora el presidente del gobierno quiere recuperar ese tono y “ha decidido abrir el curso político recibiendo el próximo lunes en el Palacio de la Moncloa a medio centenar de ciudadanos” (El Plural). Las y los invitados están seleccionados entre quienes han mandado mensajes a Moncloa con anterioridad, y el evento lo moderará la periodista Carme Chaparro. La idea no me parece mala, pero en un ambiente preelectoral que ha forzado el propio Sánchez me parece, del mismo modo, forzada.

Un millón de “ninis”

Ha hecho falta un informe “elaborado por las Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social” (La Información) para que el gobierno español sepa que “habrá 16,5 millones de pensionistas en 2050, con prestaciones medias que rondarán los 2.000 € y que para sustentarlas será necesario elevar la tasa de actividad”. Y esto es aún más grave de lo que parece porque “en España todavía hay más de 900.000 ‘ninis’, que tienen entre 16 y 29 años y que no trabajan, pero tampoco estudian”. El problema no son las pensiones: son la estabilidad y la motivación de la juventud.

Una guerra

“Casi 2.300 instituciones educativas fueron bombardeadas desde que comenzó la invasión rusa y 286, completamente destruidas. Más de 350 niños han muerto ya” (Huffington Post). Estas cifras no son nada sin el trabajo de Emilio Morenatti, de Associated Press, que está documentando gráficamente el inicio del curso escolar en Ucrania: aulas destrozadas y menores solitarios en lo que queda de lo que un día fue su clase. Y las que quedan en pie muestran los desgarros de la invasión rusa: sin cristales, sin patio para jugar o socializar y sin más materiales que los rescatados. Un trabajo extraordinario que no tenía que haber sido.

El más peligroso

Cómo de exagerados tienen que ser sus bulos para que en una red social en la que se permite hasta la pornografía le hayan cerrado la cuenta: Javier Negre no puede difundir en Twitter las exageraciones con forma de noticia que publicaba en su web, Estado de Alarma. Un canal menos de difusión, pero no el más importante: seguramente Facebook le esté generando más tráfico pese a su decrepitud, como a todos. Pero insisto: lo significativo es que Twitter haya encontrado motivos para callar a Negre pese a que en la plataforma se difunden hoy teorías antivacunas y algunos seguidores de Trump siguen insistiendo con sus conspiraciones.

153 millones

La liga no ha empezado mal para nuestros equipos ni en Primera ni en Segunda. No es una mala noticia, y parece incluso mejor cuando nos acordamos de que la competición está claramente adulterada: no hablo ya de un calendario aleatorio con demasiadas coincidencias siempre a favor de tres equipos. Hablo del milagro barcelonés: “El Barça completa una plantilla de ensueño en una última jornada frenética de mercado de fichajes” (El Nacional). 153 millones de euros gastados y solo 38 recaudados por traspasos pero, oh, milagro, las cuentas salen y el equipo más endeudado e insostenible puede reforzarse como le da la gana.

¡Qué Diada!

Pere Aragonès no acudirá a la Diada porque no está de acuerdo con la ANC, que se ha mostrado crítica con el cambio que ha notado al President desde que lo es. Al mismo tiempo, “Junts alerta a ERC de la falta de resultados en el eje nacional: ‘Así no podemos continuar’” (El Nacional). La Diada, al final, va a ser un problema: ¿qué foto van a componer los partidos catalanes? ¿Y los vascos que acudan, como ya es tradicional, acompañándolos? ¿Qué podemos interpretar desde fuera? ¿Y desde los lugares en los que se nos ha puesto el catalán como un modelo de proceso? Algunos querrán desentenderse de todo y esa es la peor noticia.

Sánchez sale a vender

Salir a vender es muy duro: me acuerdo de mí mismo en el asiento del conductor de mi Fiat Punto a primera hora de la mañana, en un polígono, mientras fuera llovía a mares, esperando a que escampase e intentando no sudar dentro del coche para no acudir a la cita en la que iba a intentar vender alguna solución mojado por encima y por debajo de la chaqueta. Así que respeto mucho a quien sale a vender, como Pedro Sánchez (“Lanza una campaña en primera persona con rebajas para todos, con UP escéptico”, en El Confidencial). Pero el presidente español juega con ventaja: sus ventas preelectorales las pagamos entre todas y todos.

Sin futuro

Ver a un partido descomponerse me desasosiega profundamente. En Euskadi es EA, en España, Ciudadanos. Su agonía, sus miserias vividas con intensidad por cada vez menos personas pero a la vista de muchas, el reparto de lo poco que queda en pie y la espera de los carroñeros (Sortu, en Euskadi; el PP, en España), me generan mucha tristeza e incomodidad. No disfruto con estos pasos finales, como no disfrute con los que dio Aralar ni UPYD (aunque especialmente en el partido magenta había personas que no merecían ningún aprecio). De hecho, recelo de quién sí se regocija ante un banquete de pobres.

¡Por fin!

Media hora me parece poco pero, por lo que parece, ese es el tiempo que vamos a tener para poder editar y corregir un tuit que hayamos lanzado y al que descubramos una errata después de haberlo tuiteado. Sí, por fin la plataforma está contemplando de manera seria la posibilidad de editar los tuits, pero siempre de un modo controlado: durante unos minutos concretos, avisando de la edición y hay quien asegura en algún blog que incluso mostrando el historial de ediciones. Ya no es solo un deseo en forma de rumor, como otras veces: la cuenta oficial ha reconocido, sin hacerlo expresamente, que lo están probando.

Piqué descubre que es famoso

En el fondo, la gente que se cree tan lista que acaba haciendo el ridículo cuando toma al resto burdamente por tontos, me da pena. No pondré ningún ejemplo de futbolista vasco que lo ha hecho, pero tampoco me voy a cortar en señalar a Gerard Piqué, al que sin embargo reconozco un gran valor: el de haberse dejado arrastrar por Williams en la banda de San Mamés. Además de aquel regalo, el central que no juega del Barça, nos deja ahora otro: “Piqué anuncia acciones legales por la ‘intromisión’ en su vida privada tras su separación de Shakira” (El Independiente). Piqué descubre a estas alturas que es famoso. Pobre.

El modelo de negocio

Pocas reacciones de la bolsa veremos más significativas que la del descenso de las acciones de los bancos porque el presidente de un gobierno democrático haya anunciado un impuesto para redistribuir unos beneficios a todas luces excesivos. El castigo bursátil invita a definir el modelo de negocio como algo parecido al abuso. Entiendo y defendí el rescate a la banca, y desde el mismo realismo he asistido con sonrojo a declaraciones de beneficios, pluses, bonus e indemnizaciones por despido o jubilación vergonzantes. Poner límite a esto es necesario porque, como ha quedado demostrado, afecta a la naturaleza del negocio.

Y el modelo político

Los partidos españoles, sin excepción, tiene una idea de España y la realidad no se la condiciona. Luego están las formas que exhiben: algunos parecen más transigentes con lo que les plantean los partidos de ámbito autonómico (según su paradigma) y a otros, directamente, les da igual. Tanto que no les importa demostrarlo: cuando “Aitor Esteban afea al PP la ausencia de casi todos sus diputados: ‘El debate no acabó ayer’” (El Plural) pone de manifiesto ese desprecio a lo que no entra en su marco, en su ideario, en su paradigma. El mismo Esteban ya dejó en evidencia la pésima educación de los de Ciudadanos en el hemiciclo.

En resumen

Centrándose solo en la batalla entre PSOE y PP, precisamente, en El Periódico de España han hecho un acertado resumen del debate sobre el estado de la nación española: “El Gobierno cree que atraerá a la clase media y el PP que deja libre el centro”. El PSOE busca asegurarse esta legislatura pero el que tiene algo más de recorrido, ahora mismo, es el PP. Todos sabemos a estas alturas que Sánchez va de curva en curva y le da igual el trazado en su conjunto o, simplemente, qué habrá más allá de lo que tiene delante de sus ojos. Pero esto ya no va de supervivencia sino de altura política y Sánchez no coge altura.

Por cierto

No lo escribo yo, desnortado columnista al que se le ve de qué pie cojea, esto lo tuitea Julen Bollaín: “Por cierto, establecer impuestos a las entidades financieras y a las energéticas es necesario, sí. Pero no nos olvidemos que en mercados oligopolísticos hay que tomar medidas adicionales para que éstos no sean trasladados al consumidor final. Ejemplo: Limitar los precios”. Lo que sí hago yo es insistir: bancos y eléctricas nos van a meter el impuesto en la factura a menos que alguien o algo se lo impida. Luego recurrirán cualquier limitación, por supuesto. Y volveremos a empezar: anuncios para el titular en la siguiente ola de calor.

Solo van a quedar Tiktok y Twitch

La sugerencia de Ibai Llanos de que puede volver a YouTube lo condiciona todo, pero hasta este momento Twitch (junto a OnlyFans) y TikTok se presentan como las grandes triunfadoras del futuro de las redes sociales. La victoria del streaming de pago (Twitch y OnlyFans) es por méritos propios, pero la de TikTok no se entiende sin los deméritos ajenos: “Muy desconcertado con esto de que Instagram se haya convertido en un pase random infinito de vídeos de perretes y de tutoriales de baloncesto. Y en el peor de los casos de recetas chunguísimas que podrían ser de mi yo de 1996. Es terrible”, tuiteaba Iwasbeigel.

Algo más que un tuit

Lo más peligroso de Pedro Sánchez no es que gobierne pensando solo en cómo superar la próxima curva, o que haya demostrado que es un temerario. Lo más peligroso de Pedro Sánchez es que maneja muy bien la política a golpe de tuit: un impuesto que redistribuya los beneficios escandalosos de la banca y a las eléctricas es necesario. Tanto como regularlo para que las empresas no lo repercutan inmediatamente a sus clientes. La reclamación de Esteban, de más concreción y más compromiso con quien tendrá que dar el sí es justa y necesaria, literalmente, y más acertada que la actual fascinación de Bildu por el PSOE.

Y algo menos

Alberto Núñez Feijóo no sorprendió a nadie con su discurso. El del PP iba a ponerse enfrente dijera lo que dijera Sánchez, pero adaptando las ideas de Podemos y atacando a banca y eléctricas a puerta gayola, el del PSOE se lo puso fácil. El PP vende libertad pero lo suyo es un liberalismo mal entendido, mal distribuido, que es de lo que se trata: se lo permiten e incluso fomentan en grandes empresas, esas de grandes edificios y grandes beneficios. Y a la ciudadanía le engañan con el derecho a irse a tomar cerveza a una terraza, aparcar casi en la puerta y tener el uso del catalán en las escuelas como tema de conversación.

Era difícil empeorarlo

Era difícil empeorar la imagen de marca de Ciudadanos, pero lo han conseguido: “Refundación Liberal” suena a viejo antes de nacer, a puro y sobaco mientras te dan la chapa en las fiestas de un pueblo de Valencia esperando a que salga el toro embolado, a Citroën Xsara familiar antes de cumplir los 30. Y la decisión de Arrimadas, de utilizar el debate sobre el estado de la nación española para promocionar su iluminación, pasando casi de la nación española y del propio debate, suena a estertor, a final anunciado, a parte de defunción redactado por el difunto. Era difícil empeorar la situación, en su totalidad, y vaya si lo han conseguido.

Corolario

Todo lo que hemos estado viendo y leyendo durante el debate sobre el estado de la nación española, con esfuerzo durante la ola de calor y la operación salida (por supuesto, no ha sido un accidente), queda en un segundo plano ante evidencias como la que tuitea Jorge Bustos: “Así que España ya compra más gas a Rusia que a Argelia. Pero qué genio eres, Pedro. Qué geniazo global, macho”. Hay más y habrá más todavía: sus planes, aunque suenan bien (la música ya ha embelesado a una izquierda abertzale ridículamente enamoradiza con Sánchez) se toparán con la realidad. Pero eso será ya otra curva en el camino que ya afrontará.

Por cierto, hay Eurocopa

Con la que está cayendo desde el cielo y el debate sobre el estado de la nación española, se nos está pasando la Eurocopa de fútbol. Pero la hay. La juegan ellas, claro, por eso no ocupa portadas ni arranques de informativos, pero ahí están las futbolistas, en Inglaterra, jugando uno de los torneos de selecciones más interesantes e intensos del mundo. Gracias a Álex Pérez en Panenka podemos saber cómo va: sin apenas sorpresas en la primera jornada de la fase de grupos. Con suerte, la información meteorológica y la política en fechas intempestivas remiten y podemos poner más atención no solo en el fútbol, sino en la igualdad.