La foto del «no»

20140920_guardian_scottish

La foto del “no” la sacó la agencia ‘France-Presse’, y la vimos en el ‘The Guardian’, el ‘Financial Times’, el estadounidense ‘The New York Times’, los franceses ‘Le Figaro’ y ‘Sud Ouest’, y el catalán ‘Ara’. No fue la única que se repitió, pero sí la más significativa porque expresaba una explosión de júbilo contenido y, lo que es más relevante, mostraba por fin alegría en las filas del “no”. Medios en papel y on-line han tenido que esperar a la madrugada siguiente a la gran jornada del 18 de septiembre de 2014 para mostrar la negación como algo positivo.

Con esa imagen o con otras, la mayoría de medios internacionales recogieron en sus portadas digitales el resultado del referéndum. El sistema de recuento escocés, sometido gustosamente a la burocracia y las formas, como explicaba Oier Llinás en ‘Onda Vasca’, impidió que viéramos cómo grafistas y diseñadores intentaban sorprendernos con las primeras en papel. Un ejercicio que, previendo esta circunstancia, abordaron en el Reino Unido el mismo jueves. La recopilación de portadas que difundió Juan Antonio Giner esa misma mañana por medio de Twitter fue, sencillamente, espectacular.

En el contenido, sin embargo, no hubo muchas diferencias. La mayor parte de la prensa mundial, no podía ser de otra manera, estaba con el imperio y la metrópoli londinense. Algunos no han cambiado demasiado desde que, en 1707, Escocia accediera a unirse al Reino Unido agobiada por sus problemas económicos. Ayer, en la “home” de ‘The Guardian’ no hicieron diferencias entre las ediciones escocesa y “no escocesa”. Con algunos mensajes sibilinos hacia Cameron, el módulo principal mostraba el éxito unionista. Para ‘The Scotsman’, lo importante era que los propios escoceses habían apostado por el “no”. ‘The Times’ ponía el foco en lo mismo: que el resultado de la votación lo habían decidido los propios escoceses, y que esa era su voluntad frente al “sueño” de Salmond. ‘Financial Times’ era el único que llevaba a portada las reacciones de las redes sociales digitales, pero su preocupación central eran los cambios que afrontará el Prime Minister en cumplimiento de su promesa, y sus consecuencias. Finalmente, entre los grandes medios británicos, la portada de la ‘BBC’, muy criticada por su clara posición unionista, reflejaba fielmente el alivio que generaba el resultado: la foto de una mujer entre el llanto y la alegría incontenibles, junto a otras personas con los brazos en alto, resultaba de una honestidad atronadora. Al mismo tiempo, la web de la radiotelevisión pública británica parecía deseosa de pasar esta angustiosa página: noticias ajenas al referéndum iban ocupando los espacios de privilegio.

Por su parte, el ‘Herald Scotland’, uno de los pocos que se mostraron abiertamente favorables al “sí”, anuncio que ha generado un incremento en sus ventas, recogía en primer lugar el dato de participación (un 84%), y después el resultado del referéndum. En este medio, los dardos apuntaban al ministro principal de Escocia: “¿Hemos visto lo último de Salmond?”, se preguntaban con evidente intención.

El principal medio de los vecinos de Irlanda del Norte, el unionista ‘Belfast Telegraph’, daba carpetazo al asunto, y la única noticia destacada añadida al “no” escocés era la promesa de Cameron. Las cuestiones de transferencias y reformas, en el norte de Irlanda, siempre generan cierto interés por la parte que les puede tocar. Si atravesamos el “peace line” vemos que el ‘Irish News’, que no destaca por su capacidad de reacción, seguía centrado en la controvertida figura de Ian Paesley junto a sucesos locales.

Pese a la diferencia horaria, al otro lado del charco, sobre todo en EE.UU., el asunto no pasó de largo. La ‘CNN’ hacía un juego de palabras con “un reino unido”, ‘The New York Times’ hablaba de “jornada histórica”, y ‘USA Today’ era, posiblemente, el que más jugaba con la emoción. En concreto, con la de Cameron y su “corazón roto” si Escocia se hubiera independizado. Sin embargo, en el ‘Washington Post’ hablaban del corazón roto del nacionalismo escocés. En una ciudad habitada por descendientes de emigrantes irlandeses y escoceses, ‘The Boston Globe’ también celebraba el unionismo. En estos medios, por un lado, era posible leer con naturalidad la palabra “rechazo” para referirse a la independencia, y por otro lado, en todos ellos el análisis y la contextualización estaban presentes: el nacionalismo como palanca de la independencia es un fenómeno que, por incomprendido, les fascina.

La noticia también llegó al primer puesto del principal agregador de noticias en inglés, ‘Reddit’, y a la portada de la versión inglesa de ‘Al Jazeera’, que incluía dos despieces: uno sobre el voto joven (independentista), y otro sobre lo que ellos llamaban el “efecto Québec”. Precisamente en ‘Le Journal de Québec’ eran muy escuetos: “Victoria del ‘no’ en Escocia”. Junto a esta información, otra que versaba sobre la presencia de Pierre Karl Péladeau, hombre del negocio informativo y miembro del partido “québécois” que afirmaba que se había trasladado hasta Escocia para aprender.

En la América castellanoparlante, ‘Clarín’ ubicaba la noticia por detrás del déficit fiscal y la victoria de Boca Juniors, con un tono muy aséptico, y destacaban más las ausencias (como la de ‘Venezolana de Televisión’) que las presencias. Y en el resto de Europa, ‘Le Figaro’ conjugaba el rechazo escocés con la mano tendida de Cameron, cuestión que ‘Libération’ llevaba como tema principal. Para ‘Le Monde’ la noticia era que Escocia “no será un país independiente”, con un enfoque similar al del ‘Sud Ouest’. También, el catalán ‘Ara’ y el italiano ‘Corriere della Sera’ llevaban ese “no” en portada, pero en el diario romano el tema quedaba relegado después de uno más local. En cualquier caso, ninguno de estos medios hacía mención a una posible salida de los escoceses de la Unión Europea.

Uber, ilegal en Alemania

20140903_uber Así de sencillo y directo. Un tribunal ha dictado la prohibición de esta app que propone un servicio de transporte de personas paralelo al de los taxis de toda la vida. ¿El motivo? La ausencia de permisos, seguros o tasas, y la competencia desleal de este servicio, con menos costes gracias a que Uber cree no estar obligado a lo mismo que quienes vienen ofreciendo el producto hasta ahora. Personalmente, me parece bien, porque la tecnología no puede ser excusa para escaquear obligaciones ni en Alemania ni en Euskadi.

“La nube” ya no es tan segura

Otra de evidencias: ¿de verdad nadie era capaz de prever que, si subes todos tus archivos a “la nube” (fotos, documentos, facturas, ese Word con todas tus contraseñas apuntadas, incluido el acceso a la banca on-line) estos pueden quedar expuestos ante cualquier hacker suficientemente listo como para abrir ese candado? ¿Y nadie era capaz de prever que si accedes a la “nube” que todos usamos alegremente, accedes a los archivos de todos a la vez? En ‘Qué sabes de’ explican bien lo sucedido con las fotos robadas a famosas, con la dosis necesaria de crítica.

Robos informáticos sin remedio

En ‘Xataka’ han reflexionado también sobre este robo de fotografías a famosas que usaban un servicio de almacenamiento virtual, “en la nube”, como nos decían quienes querían convencernos de su uso. Y ponen el acento en una cuestión igualmente relevante: por mucho que se hayan esforzado los sitios web (Twitter o Reddit) en evitar su propagación, la copia y la difusión de un archivo informático es incontrolable. Que se ponga de manifiesto esta realidad debe de servirnos para recordarlo si enviamos documentos o imágenes comprometidos.

Más mala prensa

Le ha sucedido a Carrefour y a Nocilla, pero la verdad es que puede sucederle a cualquiera. De hecho, recientemente hemos visto cómo Heineken ha tenido que reaccionar a la propagación de información negativa en Internet. En el caso del supermercado y la crema de chocolate, la percepción negativa se ha disparado después de organizar un concurso on-line y no entregar los premios a tiempo (entradas para partidos). Los concursos vía Twitter suenan bien, pero tienen que saber mejor.

Y una buena iniciativa

Para compensar el jetismo ilustrado de Uber, el robo de fotos privadas, y la percepción negativa que puedes acumular por un concurso on-line, les presento una buena idea que he conocido gracias a la periodista catalana Alba Arnau. La Euskal Etxea de Barcelona está promoviendo sus cursos de euskera con una campaña que aprovecha bien las modas de Twitter: con el hashtag #euskaraeslhora proponen que los usuarios de Twitter en Catalunya digan cuál es su palabra favorita en euskera y nominen a otro usuario a que haga lo mismo. Esperemos que las matrículas para sus cursos suban tanto como la notoriedad.