Él sí tiene un macho empotrador

Bertrand Ndongo es el tonto de su pueblo. Y el tonto del pueblo, en estos tiempos de Twitter, en vez de dar la brasa con sus ideas a los cuatro incautos que pilla en el bar o la plaza, nos da la turra a todos. Así que, sí, he visto y oído al negro de Vox explicar que las mujeres de izquierdas necesitan machos empotadrores porque así estarían más satisfechas sexualmente, y que esos machos empotadrores son todos de derechas. Digo yo que si lo afirma con esa rotundidad es porque él tiene a su macho empotrador en Vox. Me alegro por ambos. Ojalá se casen si lo desean. Pero que deje de decirnos gilipolleces.

O somos o no somos

Contra los nazis tenemos que estar todos. Y el que no esté contra ellos está con ellos. Punto. Así que celebro desde aquí que en Alemania casi todos lo tengan tan claro y hasta Angela Merkel haya presionado para que en Turingia el presidente liberal de la región renuncie a su cargo después de haber sido elegido con los votos de su partido, el de la propia Merkel, y el de la extrema derecha. Para Merkel el cordón sanitario es innegociable: finalmente Kemmerich ha dimitido y en el partido de la canciller la ruptura interna es inminente en la región. Todo merecerá la pena para todos si se mantiene el bloqueo a los nazis.

Resbalón de Otegi

Voy a resistir la tentación de empezar el párrafo con un: “Hablando de fascistas…”, ya que lo que quiero, realmente, es hablarles de comunicación política más allá de que el error en este área lo hayan cometido Arnaldo Otegi y los de su equipo. Entiendo su alegría por el pase de la Real a semifinales de la Copa y la excepcionalidad de esta situación, pero posar con la camiseta con un “gora gu ta gutarrak” es una equivocación. Luego puso un escueto “zorionak” al Athletic, pero llegaba tarde y mal. Del líder de un partido nacional podemos esperar algo menos banderizo o, cuando menos, una foto mejor.

Una Copa muy poco española

En Madrid entienden España como un Madrid más grande con sus áreas de esparcimiento, sus pintorescos provincianos y sus costas para vacacionar. En política, en Madrid entienden España como un Madrid más grande: los partidos de España son los de Madrid. El resto son peligrosos. En fútbol, en Madrid entienden España como un Madrid más grande: solo importan sus equipos y la rivalidad periférica necesaria con el Barça. Javier Ruiz lo resumía en Twitter así de bien: “Periodistas mesetarios sufriendo porque la Copa está entre dos equipos etarras, uno africano y otro de un pueblo de sabediósdónde”. Pues que sufran.

El payaso de la tele

He empezado la columna hablándoles del tonto del pueblo y termino haciéndolo sobre el payaso de la tele. Roberto Gómez tiene que tener atribuido el rol de clown, de personaje irritante, en la televisión pública española porque, si no, no es comprensible que gane dinero de todos por decir en serio que hay que depurar responsabilidades por las semifinales de Copa que se han dado. Roger Álvarez le corregía desde la Adurizpedia: los equipos son merecedores de estar a un paso de la final por sus méritos actuales y por recorrido histórico. Lo que no se merecen algunos es ser tomados en serio nunca más.

El plan les ha salido perfecto

Ya no nos acordamos: entre tanta noticia irrelevante y tanta importante (como el avance de la extrema derecha en el mundo), se nos ha olvidado que acabamos de pasar una crisis que, sobre todo, devaluó nuestras viviendas. Durante la misma, curiosamente, se batió varias veces el récord de transacciones inmobiliarias sin bancos de por medio. Es decir: billete sobre billete. Hoy encontramos que el mercado de alquiler rompe todos los techos (República.com), reforzado por la burbuja de Airbnb, y que a aquellos inversores que compraron baratas las viviendas de otros el negocio les ha salido redondo.

Vox manda

Les decía en el párrafo anterior que el crecimiento de la extrema derecha es una de las noticias importantes del momento. Y no deja de serlo porque, además de crecer, hace rehenes: en Murcia (y el caso es extensible a Andalucía y Madrid), PP, Ciudadanos y Vox se plantean blindar el vergonzoso PIN parental, una iniciativa de los de Abascal. El mensaje, además de retrógrado en lo ideológico, es importante en lo político: manda Vox y sus ideas cavernícolas son las que los otros defenderán. No solo eso: harán suyas esas ideas, como hemos visto en diferentes declaraciones o tuits de los socios desde que Vox impulsó su control.

Y Herrera cobra

De momento no sabemos si la idea de fichar a Carlos Herrera para Canal Sur es de alguien Vox, del PP o de Ciudadanos, pero es lo de menos: la imagen del periodismo español casposo regresa a la televisión pública andaluza a razón de 700 € el minuto (La Voz del Sur). Como digo siempre, para parar a la derecha no hay que ser amarillo sino preciso: es la productora la que cobrará 340.000 € por 8 entrevistas. Es decir, algo repartirá, pero la parte del león, todos lo sabemos, se la llevará Herrera en lo económico… Y en lo demás, porque nadie duda tampoco de que será un programa para mayor gloria del personaje.

¿Vuelven “los bloques”?

Yo creo que, en el fondo, nunca se han ido. Y los que no llegaron para quedarse fueron los de la nueva política (y ahí está lo que queda de Ciudadanos para comprobarlo). Vinieron y se irán disolviendo generando nuevas oportunidades para el populista de turno, de izquierdas o derechas. También Vox, aunque ahora nos parezca que está muy fuerte. De hecho, acaba de pasarla a Salvini pero especialmente al partido que montó Beppe Grillo y acabó regalando el poder a la extrema derecha: en un país tan atomizado políticamente resurgen los bloques tradicionales que siempre estarán ahí por su arraigo social.

De profesión: liga por ti

Llevo mucho tiempo diciéndolo: la Internet comercial, la que usamos cada día vía Google o apps, nos está agilipollando. No ha traído nada bueno, al contrario: ocupa nuestro tiempo, desvía nuestra atención y nos apelmaza el cerebro. También nos llena de miedos, inseguridades y necesidades superfluas: lo último que me ha sorprendió al respecto es lo que han publicado en Magnet sobre las personas que gestionan tu cuenta en Tinder, es decir, que liga por ti en la popular aplicación para el folleteo y lo que surja. Hasta 2.000 dólares al mes cobra por ello. Qué viejo me hago que no entiendo nada…

Sin piquetes no hay huelga

Los convocantes intentarán ganar la batalla del relato pero todos pudimos ver que la normalidad fue ayer casi completa salvo cuando pasaban los piquetes. Porque ayer, y cada vez más, sin piquetes no hay huelga: la ciudadanía está cansada de sentirse rehén de unos sindicatos politizados sin rubor, de unos partidos que solo actúan por su conveniencia y de los que pretenden tener el monopolio de los derechos sociales y la solidaridad entre las personas. No se trata de falta de conciencia o de que el capitalismo nos lave el cerebro, se trata de que algunos planteamientos capciosos simplemente ya no cuelan.

La vergüenza de Oyarzabal

Iñaki Oyarzabal tuvo que comerse la vergüenza y rectificar servilmente ante Vox: un concejal ultra en el ayuntamiento de Madrid habló de “enfermos” para referirse a las personas homosexuales, el del PP protestó en Twitter y Pedro Fernández, que así se llama el homófobo, le recordó que ellos quitan y ponen al alcalde de la capital, ante lo que Oyarzabal reculó incluso pidiéndole perdón. Una vez tragado el sapo, en el PP tienen que reflexionar sobre lo sucedido y darse cuenta de que no pueden seguir bajo el yugo de la extrema derecha. Si lo hacen se merecerán todo lo malo que les pase políticamente.

Un motivo para la protesta

También en Madrid, desde donde proclamaban solidaridad con la huelga en Euskadi desde puestos de trabajo o en concentraciones fuera del horario de oficina, su presidenta daba la bienvenida a la peor cara de Internet con un tuit: “Una compañía como Deliveroo, que calcula crear más de 6.000 puestos de trabajo indirectos en 2020, también se establece en Madrid. Territorio libre, plural, seguro”. Una empresa de esas que basa su modelo de negocio en insensibilizar a quien pide comida, en esclavizar a quien la sirve y en empeorar los servicios en los restaurantes. Van (y vamos) hacia atrás.

Agur, Reino Unido

Hoy el Reino Unido dejará de ser Europa por decisión de su ciudadanía. Podemos discutir si aquel referéndum se hizo entre más mentiras que verdades o no, pero es innegable que la victoria electoral de Johnson fue el verdadero antes y después de la postura europea: que con su pan (de molde) se lo coman. A partir de hoy, en esa isla que, como bien dice una amiga, se creen un continente, tendrán que vérselas con la autogestión, la Commonwealth y Trump como socio preferente, y resolver la frontera dura en el norte de Irlanda y los pagos a Europa por todo lo que queda allí que nos corresponde.

El problema no son las personas chinas

En China se han afanado hasta en cortar las carreteras a la ciudad donde aparecieron los primeros infectados por el Coronavirus, parece que Rusia ha cerrado su frontera con la dictadura comunista, y el mundo entero se pregunta si es posible aislar al gigante asiático. Pero nada de eso importa cuando China sigue exportando de todo a todo el planeta. Txema Marín ironiza con una secuencia de Los Simpson en la que unos trabajadores de reparto tosen a propósito sobre una caja para expandir un virus. Pero tiene razón: Aliexpress, entre otros, es la que va a convertir la amenaza en global.

La estupidez, esa sí que es universal

Si hay algo que no entiende de razas, ideologías o religiones es la estupidez: vayas donde vayas, hables con el colectivo que hables, siempre habrá por lo menos un tonto. Nunca falla. Nada es perfecto salvo el perfecto imbécil. Verdad universal. Así que, sí, se puede ser negro y decir tonterías a la vez, como tiene por costumbre hacer Bertrand Ndongo, que no ve problema en que a Williams le llamaran “negro” en el campo del Espanyol, como si quien pronunciase esa palabra no lo hiciese de manera despectiva y, por lo tanto, xenófoba. Williams no se llama negro, se llama Iñaki, y él y su familia son un ejemplo de integración.

Otro ejemplo

Se pueden encontrar muchos ejemplos de tontos, alguno incluso de tonto ilustrado, en las respuestas al tuit de Pablo Iglesias en el que recordaba la liberación de Auschwitz gracias a los rusos. Como si la historia fuera la que a uno le parezca en cada momento, fueron muchos los que negaron la influencia del ejército ruso en la II Guerra Mundial o que le recriminaron el recuerdo, como si estuviera prohibido mencionar al ejército rojo. Twitter es un colector, es evidente. Pero también lo es que el acceso a la información que posibilita Internet solo ha generado más desinformados que nunca y con altavoz.

Un éxito arrollador

El fin de semana pasado, Aner Gondra, periodista de este periódico, fue la estrella de Twitter cuando compartió una foto del mitin de Idoia Mendia en el que, un efecto óptico, hacía que pareciese que Alf había acudido al acto. 40.000 retuits y 140.000 likes son los números del éxito. Hasta la propia Mendia lo cazó al vuelo y respondió al tuit. Lo curioso es que desde entonces hemos visto varios intentos de plagio, alguno incluso copiando y pegando el texto literal de Gondra, ante el éxito del tuit que se convirtió en viral (pero viral de verdad). Esas “copiadas” sin vergüenza son la muestra de lo que les cito cada día.

Una gran pena

Nunca he visto un partido de Kobe Bryant completo. De hecho, creo que nunca he visto un partido de la NBA completo. Pero el personaje traspasaba lo deportivo: Bryant era una estrella global, un heredero de Jordan digno de llamarse así, un tipo que caía bien y que lo tenía todo. Tenía el dinero, una familia estable, el reconocimiento y el cariño de todo el mundo… Y pese a ello su vida, junto con el de una de sus hijas, se ha apagado de un modo precipitado y repentino. Estos días hemos visto en Internet decenas de mensajes de angustia y lamento, entre los que destacan los de Obama y su amigo y compañero, Shaquille O’Neal.

Un recordatorio

Estas semanas he recibido varios mensajes anunciando la muerte de familiares de personas a las que aprecio. Y el domingo pasado, como a todos, la muerte en un accidente de Kobe Bryant me dejó un poco “tocado”. El propio Bryant dijo en una ocasión que “Disfruta la vida. La vida es muy corta como para estar triste o desanimado. La vida sigue. Sonríe y sigue con ella”, como recordaban en el Twitter de Futbolistas. Y ese creo que es el mensaje que tenemos que tener grabado en nuestro móvil. Ni los tontos, ni los nazis, ni los aprovechados deben despistarnos: que no pase ni un día sin besos, abrazos ni caricias.

Cada uno se manifiesta por lo que quiere

Una de las virtudes del sistema democrático es que cada uno puede salir a manifestarse por lo que quiere. Luego, su iniciativa es secundada libremente por quien lo considere. Y así se consiguen los cambios, es innegable. Por ejemplo, la izquierda abertzale en su conjunto, desde sus sindicatos a las organizaciones juveniles de los partidos que lidera Otegi, puede manifestarse si quiere porque los tres territorios de la CAV encabecen la lista de provincias donde las pensiones son más altas. El sexto territorio es el navarro. Esta misma semana han publicado la tabla completa en La Información.

Se trata de sufrimiento

Sabino Arana Fundazioa premia hoy, entre otros, a la asociación Naizen que ayuda a las y los menores transexuales y a sus familias. Un reconocimiento merecido porque sus miembros evitan mucho sufrimiento. Desde estas líneas, también, mi admiración por su valentía y mi agradecimiento por su labor. Porque no quiero ni pensar en cuánto pueden sufrir menores transexuales u homosexuales que nazcan en el seno de hogares encabezados por fachas como el que se esconde en Twitter tras Eugenio d’Ors, que critica constantemente “las innumerables formas de sexualidad que se han inventado los ideólogos de género”.

Pero fachas, fachas

Hemos hablado del PIN parental, de la intención de Vox de ilegalizar los partidos que no conciben España a su modo, y tenemos que hablar también del anuncio de “una ofensiva parlamentaria contra las leyes que buscan extender una versión sesgada de la Historia de España. Queda registrada en el Congreso una Proposición de Ley para la derogación de la Ley de #MemoriaHistérica”. Han leído bien, no es un error: llaman “memoria histérica” a la “memoria histórica”. Porque para ellos, ya lo han dicho claramente, inventar una historia de España y creérsela es un derecho básico.

Y algunos compiten con ellos

En este escenario político en el que la extrema derecha cada vez va ocupando más espacio tiene un papel especialmente importante la derecha: o se suma a quienes intentamos achicarles los huecos o impulsa ese argumentario ultra. El PP, por desgracia, ha optado por lo segundo. Y en especial, el PP vasco, que aunque quiere ir de moderado, le lleva la ola del extremismo. Su spot en contra de la igualdad de derechos entre las personas que hablan alguno de los dos idiomas de la CAV es mucho más elocuente que cualquier posición moderada que quieran aparentar Alonso y los suyos.

El oscuro mundo… De las apuestas

Si empezamos a hablar del PP podemos terminar hablando de las casas de apuestas, porque miembros de su partido tienen intereses en esas empresas y en el PP ya han anunciado, en nombre del liberalismo que han abrazado, que les parece un atropello ampliar su regulación. Así que, hablemos de las casas de apuestas y de lo que hemos encontrado en Eldiario.es sobre los ganchos (“tipsters”, en el argot): personas que alardean en las redes de lo que ganan con sus propias apuestas, que son contratados para asesorar… Pero cuyo modelo de negocio real es que las casas de apuestas les paguen por llevar nuevos clientes.