PALERMO (Sicilia): El Palacio de los Normandos

Palermo ha cambiado mucho, contando ahora con amplias zonas peatonales adornadas por notables monumentos, de los que pudimos disfrutar en el segundo viaje que realizamos a la isla de Sicilia en mayo de 2025, disfrutando sucesivamente del Teatro Politeama Garibaldi, de las esculturas que adornan la piazza Ruggiero Settimo, del Teatro Máximo, de la piazza Verdi y la Vía Maqueda, del Oratorio San Camillo, del Mercato del Capo, del Duomo de Palermo y el carro de Santa Rosalía y de un lugar emblemático, la Piazza Vigliena, más conocida como Quattro Canti, que en sus esquinas cuenta con cuatro palacios barrocos del siglo XVII, adornados por otras tantas fuentes que representan las cuatro estaciones y las estatuas de los reyes españoles Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Casi al lado concluimos las visitas en la piazza Pretoria, presidida por la fuente del mismo nombre situada frente al Ayuntamiento. De regreso al hotel pasamos junto al mural dedicado a Falcone y Borsellino, dos juristas del barrio de Kalsa que fueron asesinados por la Cosa Nostra en 1992, cerca del puerto La Cala.

El 19 de mayo comimos frente al Duomo para luego dirigirnos hasta el final de la calle, donde se encontraba nuestra siguiente cita, que es el lugar más monumental de Palermo. Se trata del Palacio de los Normandos (Palazzo dei Normanni), que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Como no lo visitamos en nuestro viaje anterior, fue la gran sorpresa de nuestra segunda visita a Palermo. Nos dan la bienvenida los jardines de la piazza del Parlamento, de los que sobresale la estatua de Felipe V de Borbón, del escultor Nunzio Morello. Detrás tenemos la Torre Pisana y la Porta Nuova del palacio.

También conocido como Palacio Real, la construcción del Palacio de los Normandos comenzó en el siglo XII, contando con una peculiar arquitectura de transición del románico al gótico, con una mezcla de elementos bizantinos, islámicos y románicos. El acceso lo realizamos por un monumental patio, de nombre Cortile Maqueda que, a diferentes niveles, nos va dando acceso a las diferentes zonas del palacio, siendo la más deslumbrante de ellas la Capilla Palatina (Cappella Palatina),

La Capilla Palatina es una pequeña iglesia con techos de madera tallada y espectaculares revestimientos de mosaicos, entre los que destaca el Cristo Pantocrátor. El principal aliciente del Palacio de los Normandos fue construido utilizando cómo cimientos la pequeña iglesia de Santa Maria delle Grazie, que aún persiste bajo ella. Tras la construcción del ala barroca del palacio, concluida en 1601, quedó integrada en la primera planta del mismo. También resultan notables en ella el ábside, las columnas y los artesonados.

Volvemos al Cortile Maqueda para subir al segundo piso por una monumental escalera, de nombre Scalone d’Onore, que nos da acceso a los Apartamentos Reales (Appartamenti Reali), el segundo lugar más importante del Palacio de los Normandos, accediendo en primer lugar a la Sala de Hércules (Sala d’Ercole), construida entre 1560 y 1572 y lugar de reunión del Parlamento de Sicilia, uno de los más antiguos del mundo. La siguiente cita la tuvimos en la Sala de los Virreyes, con sus paredes decoradas con 21 pinturas de algunos de los más destacados personajes del reino Borbón de Sicilia.

Siguiendo en los Apartamentos Reales, el recorrido de la visita continúa por la Sala Pompeyana (Sala Pompeiana), con decoración inspirada en Pompeya y Herculano, realizada hacia 1830 por el pintor palermitano Giuseppe Catania. Pasamos luego a la Sala Cinese, decorada con motivos de estilo chino. De ella nos dirigimos a la Sala de los Vientos (Sala dei Venti), que constituye el eje central de la Torre Joharia, el sector más antiguo de los Apartamentos Reales.

Finalmente llegamos al lugar más importante y hermoso de los Apartamentos Reales, la Sala Ruggero II, una joya cubierta de mosaicos al estilo de la Capilla Palatina. Fue concluida en 1170 y está llena de mosaicos de temática persa con espectaculares detalles de animales, figuras mitológicas y vegetación. Los leones y los pavos reales que se enfrentan representan un simbolismo asociado a la gloria y a la eternidad. De aquí volvimos a la a la Sala de los Vientos, dando por concluida la visita al interior del palacio.

La visita al Palacio de los Normandos concluyó en los pequeños Jardínes Reales (Giardini Reali), que no aportan nada, pero que tienen unas buenas vistas de la parte trasera del palacio. El Palacio de los Normandos se encuentra en Palermo en la Piazza del Parlamento, 1 y abre a diario de 08:30 a 16:30 h, aunque los domingos cierra a las 12:30 h. El precio de la visita completa (Cappella Palatina, Appartamenti Reali, Exposición de las Salas Duca di Montalvo y Jardines es de 19 € (15,50 € los mayores de 65 años). Info: https://www.federicosecondo.org/cenni-storici/

El 19 de mayo iniciamos la jornada visitando una joya siciliana que no tuve ocasión de ver en mi anterior viaje, el Duomo di Monreale, que desde 2015 figura en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La construcción de esta Catedral se inició en 1174, con una fachada austera que guarda un monumental interior en el que desatacan sus tres naves totalmente cubiertas de enormes mosaicos sobre un fondo dorado, que fueron creados entre finales del siglo XII y principios del XIII, con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, destacando el Cristo Pantocrátor situado en el ábside central.

Con la misma entrada se accede desde la Catedral al Museo Diocesano, que ocupa el interior del anexo Palacio Arzobispal. Comienza el recorrido en la sala San Plácido, que guarda cuadros procedentes de varias iglesias de Sicilia. Cuenta también con varias pinturas del siglo XVI e imágenes de Cristo crucificado, entre las que destaca un Crucifijo en madera del siglo XV. Desde aquí contemplamos el claustro al que no accedimos pues había que pagar otra entrada y nos faltaban muchos lugares que visitar.

Me he permitido la licencia de volver a hablar del Duomo di Monreale, que ya comenté en una anterior entrega el 15 de julio de 2025, pues su visita resulta imprescindible en todo viaje a Palermo.

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