Javier de Andrés, pa’lante

Javier de Andrés, El Mundo o El Confidencial, saben que están removiendo el lodo para vincular al PNV, al que el PP y su entorno mediático siguen odiando, con las famosas cloacas del PNV. Que el PNV medie con los interlocutores del PSOE (la responsabilidad del PSOE de que sus interlocutores fueran Leire Díez y Santos Cerdán es harina de otro costal) para ayudar a Tubos Reunidos no tiene nada de malo, y quien quiera embarrarlo mezclándolo con la corrupción (acreditada ya en el PSOE al más alto nivel), tendrá que ser coherente con sus intentos y sus intenciones, e irán, como dice Miguel Ángel Rodríguez, pa’lante. Sin duda.

El odio

El PP y su entorno mediático, me repito, lo sé, siguen odiando al PNV por aquella moción de censura contra Mariano Rajoy. Luis Miguel Fuentes muestra esa versión en El Independiente, donde describe a los de Aitor Esteban como “racistas de berza, beatos de perol, absolutistas de lo suyo, progresistas de la prehistoria, joteros de Dios y soldados de la raza y de la manteca”. Y eso que él mismo reconoce que “el PNV ya sale en los informes de la UCO alrededor de Leire Díez y de Tubos Reunidos, algo que no tiene por qué significar todavía nada”. Aún así, les califica después: “Ambiguos y escurridizos, bamboleantes y curiles, pomposos y cobardes”.

Como si nada

Pero el odio no debe cegarnos: hay mucha más actualidad que la que intenta mezclarlo todo en una montaña de estiércol. Están los hechos: “Sánchez admite la corrupción de Ábalos, atribuye los casos familiares al lawfare y deja a Zapatero en el limbo” Este titular en El Nacional hay que leerlo dos veces: la corrupción de Ábalos, los casos familiares y Zapatero. Lo escribo con total honestidad: el lawfare y la espera a que se defina lo del expresidente, como la condena a Aldama, son secundarios. Lo importante es todo lo que tiene que afrontar Sánchez y no afronta, es todo eso sobre lo que tiene responsabilidad y esquiva.

Aquellos aplausos a Ábalos

Sigo con los hechos, como los aplausos a José Luis Ábalos que en Vozpópuli han recuperado con acierto. Porque esos aplausos ocurrieron, porque cuando uno de los ministros de máxima confianza de Pedro Sánchez bajaba del estrado, la bancada socialista el arropaba y le premiaba. Mientras tanto, Ábalos ingresaba diez mil euros al mes para sus gastos que le pasaba Koldo después de gestionar las comisiones que le ayudaba a generar Aldama. ¡Y nadie sabía nada! Lo siento pero no me lo creo: no me creo que ninguno de los que aplaudían no se oliese algo, no tuviese alguna sospecha, no hubiese visto un gesto o un gasto extraño.

¿Han logrado lo que pretendían?

Me sorprende que en el Huffington Post se hagan la pregunta más pertinente durante el aniversario del Brexit: “¿Ha logrado Reino Unido lo que pretendía al irse de Europa?”. El resumen, desde un punto de vista social, puede ser este: “Colapso no ha habido, pero sí se ha pagado un precio, alto, y eso hace que la población hoy, mayoritariamente, apueste por hacer el camino de regreso o, como poco, por ampliar las conexiones con Europa hasta donde la separación deje”. Y la única que ha rentabilizado el Brexit, es decir, que está mejor que hace diez años, es la extrema derecha en el Reino Unido. Oh, sorpresa.

El problema no es Aldama

El problema no es Aldama. O sí. Pero si tu problema es que alguien le emule, joder, qué problemón tienes. Explico el trabalenguas: hablar de Víctor de Aldama (como hacen en El Plural y, en general, hicieron ayer todos los contertulios sospechosos de ser del entorno del PSOE) cuando a José Luis Ábalos le han caído 24 años y a Koldo García, 19, es señalar para otro lado. Y si pones el acento en que otros, en otras causas, pueden imitarle y “cantar” para librarse, es que sabes que puede salir mucha ponzoña de esa herida. En el PSOE ya no pueden perderse en disquisiciones: es inaplazable que asuman responsabilidades.

WokeUp News

“El medio de comunicación conformado por cargos orgánicos y afiliados de Más Madrid”, llamado WokeUp News me parece aburrido desde el nombre, lo confieso. También me aburre infinitamente Bluesky, la red social que el progresismo español ha hecho suya para leer el mismo argumentario que reciben, ya que estamos. Pero lo que llama mi atención en la pieza de Vozpópuli es que ese canal alternativo, como tienen Podemos (Canal Red) o Vox (Bipartidismo Stream), es la nueva “cantera de donde captar perfiles políticos” de Más Madrid. Un espacio en el que ver cómo se desenvuelven futuros parlamentarios.

Trump no es EE.UU.

Cuando Donald Trump dice en la Fox que “quiere el 20% del petróleo por ejercer de ‘ángel de la guarda’ del estrecho de Ormuz” (The Objective), estoy bastante seguro de que no está usando su posición de presidente de EE.UU. para que sea el país el que se quede con el crudo, sino su persona, sus empresas. ¿Qué pinta el yerno de Trump, Jarod Kushner, en las negociaciones de paz, si no es asegurar la parte del negocio para la empresa familiar? El beneficio es suyo pero la fuerza coercitiva la pagan todas y todos los estadounidenses: “Podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz”. ¿El clan Trump o el ejército?

A Musk ya le da igual

“SpaceX de Elon Musk se desinfla en bolsa y borra casi toda la euforia de su debut histórico”, leo en El Constitucional. “El giro llega después de que varios analistas advirtieran de una valoración difícil de justificar con las cuentas actuales de la empresa”. No solo eso: Morgan Stanley “ha otorgado a SpaceX la calificación más baja posible, una triple C, por los riesgos ligados a su estructura de poder”. Musk es capaz de vender al alza (y enriquecerse con ello), pero su hype “no basta por sí solo para sostener una capitalización de billones si el mercado empieza a mirar las cuentas con más cálculo”.

Solo saben jugar sucio

Llevábamos semanas leyéndolo: el FC Barcelona esperaba un gesto de Julián Álvarez para poder abordar su fichaje. El futbolista tenía que presionar al Atlético de Madrid, sociedad con la que tiene contrato hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones, para que a ésta no le quedase más remedio que negociar. Y ha pasado. Lo que demuestra que el FC Barcelona solo sabe jugar sucio, valerse de trampas para esquivar su deuda impagable y seguir fichando incluso a jugadores con contrato haciendo imposible la convivencia de estos con el club que le paga. Un juego sucio que necesita a jugadores e intermediarios despreciables.

No es por lo hecho, sino por lo que queda por hacer

Mikel Segovia dedica una pieza en El Independiente a cómo “en la tormenta de procesos judiciales y casos de presunta corrupción que abruman al Gobierno y al PSOE, EH Bildu ha decidido bajar la voz. Es el socio que menos reproches ha vertido, el que más silencio ha guardado y quien se ha mantenido más próximo al Ejecutivo”. Pero no es como agradecimiento por el blanqueo de la izquierda abertzale, sino por lo que le queda a Sánchez por hacer: sigue habiendo presos de ETA en las cárceles (ya lo dijo Otegi) y en Bildu siguen pendientes de un volantazo del PSN y del PSE para sacar de la carretera al PNV.

¿Partido o país?

Como bien recordaba Mikel Segovia en su pieza, no conocemos el pacto de investidura que suscribieron Bildu y el PSOE pero podemos ver lo que ha sucedido: la entrega de Iruñea a Asiron y los subterfugios para la salida de los presos de ETA de las cárceles vascas. Para EH Bildu, sus cuitas son lo primero. Justo al mismo tiempo, en El Periódico publicaban esto otro: “Seguridad social, puertos y gestión migratoria: las exigencias del PNV antes de verano para dar vida a Sánchez hasta los Presupuestos”. Y después, “presupuestos o elecciones anticipadas”, será porque al PNV no le quedan presos en las cárceles a los que liberar.

24 años

España no va bien, aunque nos quieran hacer creer que los datos macroeconómicos y la imagen de Pedro Sánchez en el mundo son, prácticamente, inmejorables. Pero ya no solo es la política más descarnada, la de la gestión: “El Supremo condena a Ábalos a 24 años en la primera sentencia por corrupción al sanchismo” (The Objective). De momento, solo estamos hablando de enriquecimiento propio, pero tiene razón Núñez Feijóo (porque ha dicho lo evidente), en que no hay José Luis Ábalos ni Koldo García sin Pedro Sánchez. Y el presidente español tiene que actuar de acuerdo a su responsabilidad.

Trumpismo

“Donald Trump ha gastado 14 millones de dólares de fondos públicos en renovar la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Ahora su aspecto es peor que antes”. Este subtítulo del Huffington Post resume, junto con la intención de Trump de quedarse con el 20% de todo el crudo que pase por Ormuz a cambio de dejar de pegar misilazos, lo que es el trumpismo. Derroche, opulencia, ganancias y política efectiva nula. Por si quedaba alguna duda, el contrato de los catorce millonazos “se adjudicó a una empresa elegida a dedo”. Más trumpismo. Y como corolario: “La administración Trump no ha asumido la culpabilidad”.

Tenemos que tenerlo claro

No es el mundo que queremos pero es el mundo que tenemos: “Las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información del mundo para todos los grupos de población y por primera vez superan a los medios tradicionales, según un amplio informe de la Universidad de Oxford” (Euronews). El porcentaje de población que tiene las redes como principal fuente de noticia no deja de crecer, y la juventud es el segmento más relevante. Al mismo tiempo, “las fuentes tradicionales, como los informativos de televisión y las aplicaciones, han caído 13 y 12 puntos, respectivamente, desde 2020”.

Nunca les han ganado a tontos

A los chavales que han decidido destrozar las cámaras de seguridad de la parte vieja de Gasteiz nunca les han ganado a tontos. Dicen que están “en contra del control social” y para demostrarlo han generado más inseguridad en las calles de la capital. ¿Qué les parece la idea a quienes vuelven solos por esas calles? ¿Quién se alegra de que no haya cámaras de videovigilancia? En la condena del ayuntamiento a este ataque a la seguridad de la ciudadanía, hemos descubierto que EH Bildu también cree que la presencia de cámaras vulnera la libertad de las personas. Vaya. ¿Y las cien que hay en Iruñea funcionando 24 horas al día?

Viudo de Bielsa

Creo que Marcelo Bielsa es lo mejor que le ha pasado al Athetic: nos quitó por fin los complejos que empezó a sacudirnos Joaquín Caparrós y nos enseñó, sobre todo, que una persona con grandes principios tiene sitio en el fútbol de élite. Este fin de semana he descubierto que en su foto oficial para el mundial, como seleccionador de Uruguay que es, aparece cabizbajo, ofreciendo más el cráneo que la cara. Él dice que simplemente le tomaron una foto, pero todos sabemos que es particular manera de mostrar su opinión y, especialmente, sus protestas contra la FIFA y este show desmedido que ha montado.

Los que sobran

Entre las críticas que Marcelo Bielsa ha dicho en voz alta está la que ha hecho a Gianni Infantino, al que acusa de hacer que el fútbol deje de representar a las aficiones para representar a los empresarios. Un ejemplo claro de esto es la figura de Anas Laghrari, uno de los pocos asesores de Florentino Pérez y que, al mismo tiempo, “cobró una comisión de más de 10 millones por salvar al Barça de Laporta” (Marca). “Su banco Key Capital, fue clave en la activación de una de las palancas clave para el conjunto culé en 2022” (sic). El problema del fútbol moderno no es la cámara del árbitro, es toda la gente que gana dinero poniéndola.

Las mejores fotos “gastronómicas”

Como bien dicen en Photolari, “la mejor foto gastronómica del año no se parece a las de los ‘foodies’ en Instagram”. Escenas costumbristas vinculadas con la restauración, la pesca, la recolección, el procesado de alimentos… Y con espacio para la denuncia. También hay pequeños virtuosismos técnicos y bodegones contemporáneos, como podíamos esperar. Disfrutando de las fotos ha llamado mi atención que en la mayoría en la que aparecen personas aparece solo una, reflejando la tendencia del mundo hacia el individualismo o, mejor pensado, poniendo el foco con nitidez en lo humano.

Por fiarse de Elon Musk

Elon Musk ha dicho con claridad que confiaba en los pequeños inversores para hacerse trillonario. El de X se dirigía a ellos especialmente para la compra de acciones de su empresa (con lo que disparaba el valor de las suyas), sabedor de que tiene muchísimos admiradores que le siguen por su capacidad para la avaricia. Personas que son capaces de comprar coches horrorosos, como el Cybertruck, que parece diseñado por un niño de prescolar, y meterlos en un lago solo porque Musk ha dicho que podrían hacerlo. Spoiler: “El coche medio hundido, sus tres ocupantes saliendo por la ventanilla y el conductor detenido” (Vozpópuli).

También podemos

“Independizarse del buscador de Google parece imposible. El Parlamento Europeo acaba de demostrar que no lo es. A partir del 4 de junio, los ordenadores del parlamento tendrán por defecto el buscador francés Qwant”. Solo puedo dar la razón a Amparo Babiloni, que ha escrito esta pieza para Xataka: salir del entorno Google es realmente difícil, así que si la UE nos marca el camino, sigámoslo. El objetivo es lograr “la soberanía digital” y mejorar “la protección de los datos personales de los usuarios”. “Qwant no almacena el historial de búsquedas ni revende datos de navegación”, “y lo más importante, es europeo, concretamente francés”.

Más medidas

Sustituir a Google por Qwant es solo la punta del iceberg: según Computer Hoy, “Europa lanza Euro-Office, una alternativa abierta a Microsoft Office y a Google Docs para ganar soberanía digital”. El objetivo es el mismo: “Reducir la dependencia tecnológica de EE.UU. y evitar riesgos ligados a software extranjero”. ¿Por qué las instituciones europeas insisten tanto en estas cuestiones? Solo espero que las alternativas sean válidas: en teoría, ya están funcionando y nos permitirán tener un Word, un Excel y un Powerpoint (sí, utilizo los nombres de Microsfot porque soy un señor mayor) sin coste y puramente europeos. Veremos.

No solo es Europa

Canadá tampoco se fía de EE.UU. como proveedor, por eso su gobierno “elige a Saab para sus nuevos aviones espía y acelera su distanciamiento estratégico de Estados Unidos” (Infodefensa). De hecho, “el ejecutivo canadiense considera que la excesiva integración económica, industrial y militar con EE.UU. se ha convertido en una vulnerabilidad estratégica”. Pero hay algo más (que beneficia doblemente a Canadá): Saab usa piezas canadienses, con lo que el vínculo entre el país americano y Europa cada vez es mayor. Y los recelos sobre el país de Trump también crecen: esos aviones vigilarán el Ártico tras las amenazas de EE.UU.

No americanicemos el consumo

No solo es lo tecnológico, lo militar y lo económico: es nuestra manera de ver el mundo y de vivir lo que está más en peligro que nunca. No podemos dejarnos dominar por completo por EE.UU. y sus modelos de consumo brutales. Tenemos que quejarnos airadamente por las pausas para hidratación en los partidos del Mundial, que convierten de facto el fútbol en cuatro partes con sus correspondientes inserciones publicitarias. Y debemos despreciar activamente la idea de extender “los precios dinámicos”, que pueden llegar a encarecer un café en un bar en función de la demanda, como nos proponen en Linkedin, como si nada.

No se fían ni los que lo han creado

En Tu Cerebro Digital recuperan el proyecto de Jack Dorsey, el fundador de Twitter (ahora, X): una aplicación de mensajería que funciona sin Internet ni tarjeta SIM (vamos, que no son los antiguos SMS), Bitchat, lo que garantiza la comunicación incluso con todas las redes caídas. ¿Por qué Dorsey ha llegado a la conclusión de que lo que la ciudadanía necesita es comunicarse sin utilizar las autopistas de datos que también él ha contribuido a construir? Hay un meme que dice: “Si nos organizamos bien todos, mañana puede ser sábado”. Pues si nos ponemos de acuerdo también podremos evitar todos esos riesgos que ya hemos detectado.