Como siempre, lo que funciona es la didáctica

Las agresiones de descerebrados a chavales y niños que llevan en Euskadi camisetas de España solo van a generar más violencia, como los ataques a vascos en Cantabria. Serán la didáctica y las demostraciones de que este es otro país y es estupendo, las que provocarán los cambios, no el amedrentamiento. Sinceramente, he sentido envidia de esto: “Me explicaron que no es lo mismo Cataluña que España” (One Football). Lo dice Karim Adeyemi, el fichaje alemán del FC Barcelona. Ojalá más explicaciones como esas. Ojalá alguien le hubiese a advertido a Robbie Williams que sus constantes referencias a “España” en el Bilbao BBK Live eran desacertadas.

Lo que no necesitamos

Todo lo que está pasando en Ceuta, empezando por el asalto promovido a la ciudad desde Marruecos, me está resultando alucinante: Sánchez sigue de vacaciones, el presidente de la ciudad apela al Tribunal Constitucional, José Manuel Albares anuncia una devolución del 100%, Mónica García busca el cuerpo a cuerpo… Mientras tanto, miles de personas carecen de lo más básico en suelo europeo, y las y los ceutíes viven entre el desasosiego y la tensión. Lo que no puede faltar es la lección progre: Alejandra Martínez, de Canal Red (el medio de Pablo Iglesias), ha viajado a Ceuta para demostrar que puede andar por la calle de noche. ¿Y qué?

Molestan los medios

Canal Red es solo la otra cara de la misma moneda que se usa para rascar y desgastar a los medios tradicionales. La cara A es la que posee (como todo) Donald Trump: el presidente de EE.UU. ha vuelto a atacar a una periodista, esta vez a Kristen Holmes, de la CNN: “Eres una persona ruidosa y escandalosa. ¡Cállate! Eres una falsa reportera y reportas noticias falsas” (Huffington Post). Horas después, la cuenta para información de alcance de la propia Casa Blanca publicaba sobre Holmes: “Algún día, tus hijos se toparán con tu pregunta repugnante e inhumana. Sentirán náuseas y vergüenza de tener una madre tan insensible y vengativa”.

La emergencia climática

Entre todas y todos, sin excepción, hemos creado un sistema que no busca preservar la vida en las mejores condiciones, al contrario: el ascenso al poder económico y, ahora, también, político de personajes como Trump son el mejor ejemplo de la espiral autodestructiva que estamos construyendo. Trump es uno de los principales responsables del calentamiento global actual con sus guerras para enriquecerse. El resto lo sufrimos: “Galicia, en alerta roja este martes por temperaturas extremadamente altas. Ourense podrían alcanzar o superar los 42 grados y toda la provincia de Pontevedra estará por encima de los 36” (La Voz de Galicia).

Un historión

Cuando fantaseo con la idea de escribir una novela la realidad me recuerda que no seré capaz de imaginar nada que la alcance, como la historia de Marcos Rodríguez, “el ‘niño lobo de Sierra Morena’ que encontró en Ourense su último hogar”. En La Región perfilan muy bien su historia, “extraordinaria y dolorosa”, la de “una vida marcada por el abandono y la supervivencia en la naturaleza”, “y una reintegración social que nunca fue sencilla”. Su historia siempre me fascinó y su fallecimiento nos la ha devuelto: vivió de los cinco a los diecinueve años sin contacto humano, entre animales, y siempre aseguró que fue feliz.

¿Por qué no está bien mencionarlo?

Ayer dediqué una columna entera al porno explícito que se puede encontrar en X con facilidad. Sin embargo, escribir estas líneas me está costando más y no dejo de preguntarme: ¿por qué? Según El Blog Salmón, un “bot” ha permitido identificar los ordenadores que se ponen a la venta en el norte de Marruecos y muchos de ellos coinciden con equipos robados en Catalunya y Andalucía. “Los dispositivos conservaban señales claras de su procedencia, como etiquetas oficiales o configuraciones propias de centros educativos” y no son “robos puntuales, sino auténticas redes que combinan logística, distribución y canales de venta digital”.

El “retardismo de izquierdas”

Creo que hay que contar la verdad: la de las miles de personas que migran a Euskadi a buscar un futuro mejor para sus familias, y las de los delincuentes que se organizan para robar y vender, sean de donde sean. Confundir la ideología de clase con el bonismo mezquino en migración, vivienda o ecologismo no ayuda a nadie ni a nada. Sobre lo último, Emilio Santiago se quejaba en Bluesky de un “retardismo de izquierdas” después de que Antonio Maíllo propusiese “prohibir las energías renovables en suelo agrícola fértil para proteger el campo andaluz”. Yo también creo que “hace falta un debate urgente”, pero no solo “en la izquierda”.

No tengo pruebas, tampoco dudas

Vuelvo a Marruecos, país que “da por hecho el apoyo de EEUU frente a la ‘colonización española’ en Ceuta y Melilla” (Vozpópuli). Ha pasado desapercibido, pero “el congresista republicano de origen cubano Mario Díaz-Balart” ha elaborado un “informe” en el que “sostiene que Ceuta y Melilla, aunque administradas por España, están situadas en ‘territorio marroquí’”. El informe “insta” a Marco Rubio “a promover un acuerdo diplomático entre España y Marruecos sobre el estatus futuro de ambas ciudades”. Llevo mucho tiempo pensándolo: EE.UU. va a atacar a Europa por Ceuta y Melilla. Me apuesto un café con pintxo.

Justo ahora que alquilar es más caro

Justo ahora que alquilar es más caro que nunca y que los partidos de izquierda se han caído del guindo y han dejado de empujar a la gente a pagar una renta, los bancos “apuestan por endurecer las condiciones de acceso a la financiación y elevar el interés que cobran por las hipotecas” (Infobae). ¡Ya es casualidad! Cuando las casas los compraban los rentistas (y la izquierda miraba para otro lado porque ya tenía el discurso armado, digámoslo todo de una vez), las hipotecas no estaban tan caras. Ahora que la propiedad es una alternativa a esos alquileres infames, los bancos reaccionan para joder (sigo diciéndolo todo) a los de siempre: nosotros.

Sobreoptimizando

Llevo varios días oyendo hablar de la “tienda 9” de Mercadona que Antonio Ortiz resume así en Threads: “Adiós a los mostradores de carne o pescado tradicionales. Todo al corte y envasado”. Incluida la pescadería, peces enteros, como ha enseñado Cocituber en un reel. No lo he probado (lo haré, seguro), pero de saque coincido con Ortiz, que está “cada vez más convencido de que hay un momento en el que sobreoptimizar se vuelve en contra del objetivo”. Y continúa: “Lo que empieza con buenas decisiones teniendo en cuenta datos, acaba en que sea el único criterio de decisión”, sin importar lo que realmente queremos los clientes.