«Menos TikTok y más puerta a puerta»

Nunca he despreciado una red social: siempre me ha parecido que el reto no era el alcance (que se consigue pagando), sino la optimización de los recursos en una campaña para que el mensaje, con un esfuerzo controlado por parte de todo el equipo, llegue lo más lejos posible. Facebook, Linkedin, Twitter, Instagram, Telegram, WhatsApp, Flickr, YouTube, ahora TikTok, mañana puede que BeReal… Todo suma. Pero también creo que acierta César Calderón cuando pone en duda la idea de las y los candidatos que abren una cuenta en TikTok a tres meses de las elecciones, y cuando recomienda más contacto humano directo.

Aves carroñeras

Puedes tener “una estupenda agencia detrás”, como apunta el propio Calderón en su hilo, a un artista con la cámara y el editor de vídeo, un candidato atrevido, un tema bien agarrado, y una cuenta en Twitter potente, y quedar tan mal como Antonio José Mesa, candidato del PP a la alcaldía de Getafe. Cosas de las redes: asisto con facilidad a cómo esta ave carroñera sobrevuela su objetivo (el segundo robo en el Bar Carajillo) y se lanza en picado sobre la presa. Lo puedo ver porque lo ha exhibido él y lo ha grabado su equipo. Un tipo de política y un tipo de comunicación que se me escapa, seguramente, porque soy de provincias.

En la alta política, igual de mal

Confío en la política y en la democracia. Precisamente por eso, porque se trata de una cuestión de confianza, soy tan beligerante con quienes la traicionan, ya sea en un vídeo en Twitter grabado en Getafe, ya sea en el congreso de los diputados de Madrid. La moción de censura de Vox a la que se ha prestado Ramón Tamames, evidentemente una de las últimas opciones del partido ultra, no solo es innecesaria y ridícula, casi esperpéntica, es que nos roba nuestro tiempo, como denuncian en EPE: “Semana perdida: la candidatura de Tamames que sólo apoya Vox retrasará nuevas leyes”, como la Ley de Vivienda.

Una política irresponsable

La política consiste en que quienes nos representan sean capaces de llegar a acuerdos para mejorar la vida de toda la ciudadanía. Quienes no estén haciendo exactamente esto están usando la política para otros fines, como las y los políticos que han lanzado a chavales a convertirse legalmente en mujeres. Daniel Valero lo denuncia y lo explica muy bien en Twitter: el cambio no es automático y estos chicos no son mujeres, son tontos. Solo espero que esos cambios prosperen y la chavalada tiktoker pero rancia tenga un montón de incomodidades legales y formales con su nueva condición. Que vean lo difícil que ser mujer o trans.

Y una mala idea

La de la apropiación de las banderas es una mala idea, aunque la intención sea buena: “El PSOE disputará la bandera feminista a Unidas Podemos este año electoral”, leemos en Público pensando en lo reduccionista que es esa afirmación. ¿Solo quienes son de Podemos o del PSOE pueden ser feministas? ¿No hay más partidos en el Congreso? ¿Quién decide dónde reside el feminismo? ¿La historia de las mujeres vascas organizadas no cuenta porque sus descendientes no votarían a esos partidos? No es un problema, en este caso, del movimiento feminista ni de las mujeres, sino de agrupaciones incapaces de ver más allá de sí mismos.

Indecente

Me parece absolutamente indecente que “el vicepresidente de Ayuso recibe de su Gobierno el bono de calefacción para consumidores vulnerables” (El Plural). Por si no fuese suficientemente sangrante, resulta que “Enrique Ossorio es el diputado de la Asamblea con más patrimonio con un total de millón y medio de euros”. No se me ocurre un argumento para justificar esto pero es que el que han elegido en el PP es demencial: que puede pedirlo porque es una ayuda que da el gobierno de Pedro Sánchez. Se han acostumbrado a que el apellido “Sánchez” sirva de excusa para todo y no se dan cuenta del ridículo que hacen.

¿Qué tiene el agua de Madrid?

Si el argumentario de Ossorio es absurdo, el de Mónica García, de Más Madrid, resulta infantil: su familia “percibe el mismo bono social que el vicepresidente de Ayuso” (El Diario) y ella, primero, se marca un Infanta Cristina, asegurando que no sabía nada (solo le ha faltado decir que esas cosas las lleva su marido) y, después, se aferra a que “no es la misma situación porque Ayuso y Enrique Ossorio hablaron de ‘paguitas’ del Gobierno y de ‘subvencionados’ a los que las percibían”. Vamos, que lo de la de Más Madrid es menos grave porque trata con el mínimo respeto a las personas que necesitan las ayudas. En serio: ¿nos toman por tontos?

No hay dos sin tres

Y mientras intentamos salir de nuestro asombro ante el morro de pedirlo y la caradura de defenderlo, alguien nos toca por detrás y nos da otra sorpresa: “El número dos de Ayuso en el PP de Madrid cobra otro bono social pero más alto: el de ‘vulnerables severos’. Alfonso Serrano recibió en octubre los 313,30 euros para calefacción y agua caliente, una cantidad asignada a las familias numerosas que no superan los 16.800 euros de ingresos al año. Como retribuciones de 2021, año con el que se corresponde la ayuda que se le concedió hace cinco meses, el político declaró 83.420 euros”, según InfoLibre.

Lo que nos faltaba

Vienen tiempos duros, y no solo en la política de Madrid: la crisis económica que estamos viendo llegar va a acabar con nosotros, hartos de restricciones sanitarias y económicas. No creo que estemos ya dispuestos a apretarnos el cinturón, y menos cuando lo provocan personas muy listas con unos bonus de productividad millonarios que no fueron capaces de adivinar que subiendo bruscamente los tipos de interés y con ellos, las hipotecas, ponían en riesgo el sistema bancario. Este aviso en Vozpópuli solo me genera más preocupación: “La banca española rechaza de forma ‘rotunda’ la posibilidad de contagio de Credit Suisse”.

Quienes pagamos la fiesta

Estoy indignado con el FC Barcelona por todo lo que estamos sabiendo desde hace años, pero creo que esta vez su iniciativa solo es el reflejo de una realidad global y equivocada: cobrar 400 € por una camiseta por mucho que sea una edición limitada es un despropósito. Pero no lo es más que cobrar 100 por una normal. Las de 400 € son prendas para quien más tiene, pero las de 100 quieren que sean para el aficionado, la socia y el abonado. Todas y todos, de proximidad, de Bilbao, Barcelona y Donostia, porque en China e India compran las imitaciones. El absurdo del fútbol, como el de la política y el bancario, tiene que tener un final.

El día que te aplaude Vox

Bildu y ERC han preferido sacarse una foto junto a Vox y PP antes que sacársela junto al PNV. PSOE y Podemos no son problemáticos, lo hemos visto esta misma semana: los de Mertxe Aizpura han echado un capote al gobierno español desviando la atención de Marlaska a la Guardia Civil. Pero la foto con el PNV no se la podían permitir, por eso han inclinado la balanza hacia la Ley Mordaza de Mariano Rajoy, y por hacerlo han recibido el aplauso en la comisión de Vox y PP. Hay que decirlo, hay que mostrarlo y hay que señalarlo. ¿Explicaciones? No las necesito tanto como Gabriel Rufián, empeñado en defender su actuación.

Esto es lo que permiten

Uno de los indignados con que no saliese adelante la reforma de la Ley Mordaza impulsada por el PNV es Javier Bauluz. El fotoperiodista y Premio Pulitzer lanzó un hilo con evidente enfado porque Bildu, ERC, Vox y PP han decidido mantener esto: “¿Para qué sirve la Ley Mordaza? Para que los ciudadanos no puedan ver a 2.700 personas, muchas detenidas ilegalmente, hacinadas en 3.000 metros cuadrados en Arguineguín. ¿Cómo? Sencillo, se impide a periodistas ser ojos de ciudadanos y te multan sin juez”. En el acuerdo había más puntos que se reformaban que los quedaban sin tocar. Ahora siguen todos como los diseñó Rajoy.

Actualización a día de la fecha: sobre este párrafo el propio Javier Bauluz me explica que he interpretado mal su tuit. Solo puedo estar de acuerdo con él en su afirmación: «Tener miedo a Policía armada no es digno de una Democracia»

¿A quién importamos?

Soy un firme defensor de la democracia porque la conozco bien. Todavía hoy, después de más de veinte años observándola tan de cerca como puedo, sigo aprendiendo. Así que, por supuesto, confío en la mayoría de políticas y políticos, en sus buenas intenciones y en su preocupación real por la ciudadanía. Sin embargo, ante algunas evidencias contemporáneas, como esta que resume Quique Peinado en un tuit, a veces me pregunto quién vela por la ciudadanía: “Los bancos centrales pensándose si bajar los tipos porque ha quebrado un banco, porque lo de estar ahogando a todo dios con las hipotecas, eso da igual”.

Difícil de justificar

Entiendo la lógica: anunciar beneficios es bueno para el negocio. Pero no puedo dejar de pensar como parte de “la ciudadanía” entendida como la mayoría de las personas, las que conducimos Citroën y no Tesla, las que sabemos cuánto gastamos a la semana en el supermercado o el bar de al lado del trabajo. Por eso este titular en Las Provincias me molesta, me indigna, incluso, porque no soy accionista ni inversor, solo soy un cliente que calcula lo que ha subido una docena de huevos: “Mercadona gana 718 millones de euros, un 5,6% más que el año anterior”. Quien saca pecho de esto no forma parte de la mayoría.

Se retira un importante

Para muchos, Félix Linares es la voz del cine en ETB2. Y lo es con merecimiento porque nadie nos ha explicado mejor la parte más atractiva de la industria. Pero para mí la de Linares es una de las dos voces de aquel maravilloso Pompas de Papel que copresentaba junto a Kike Martín. Intentaba no perdérmelo porque nadie ha sido capaz de hacer de la literatura algo tan bien medido entre lo canallesco y lo interesante. Linares es mucho, mucho más que una voz estupenda y una dicción y una entonación impecables: la cultura está en deuda con él porque ha conseguido que muchísimas vascas y vascos nos acerquemos a ella sin pudor ni temor.

Un tío que sabe

Gerard Piqué es un tío que sabe, por eso lleva una década sonando como futuro presidente del FC Barcelona, por eso compatibilizó su carrera de futbolista con la de empresario, por eso ayudó a la RFEF a llevarse la Supercopa a Arabia Saudí, por eso puso en marcha la King’s League, y por eso sabe, perfectamente, cómo se compra a un árbitro: “Vas con dinero negro y ya está” (Vozpópuli). Según Piqué, que siempre ha sido de los listos, “pagarle un salario no tiene lógica”. Vaya. Oír eso justo ahora que se sospecha que Enríquez Negreira hacía algo así con el dinero que sacaba en metálico da alguna idea. Yo me creo lo que diga Piqué.

Un partido sin rumbo

En política la acción es muy importante, pero si esta no viene de una reflexión, de una visión, de una ideología, antes o después esas acciones no llevan a ningún lado y la ciudadanía pierde el interés y la confianza. Pues eso es justo lo que le está pasando a Vox donde, aunque de ideología rancia van sobrados, de visión y reflexión parece que van más escasos: un discurso no es un tuit y un país no es un partido, primera regla de la política actual. Pero nadie les libra de tirarse a la piscina ya, haya o no haya agua: Tamames les ha salido rana, tanto que hasta en Vox hay quien empieza hacerse preguntas.

Y un país que no se reconoce

Uno de los que asistirá, en primera fila, al sainete de Ramón Tamames organizado por Vox, es Aitor Esteban. El mismo que esta semana, gracias a un tuit del PNB, denunciaba esto: “Francia comienza a dar vergüenza en términos europeos con sus límites al uso de las lenguas. Lo último: prohibir hablar en corso en la Asamblea de Córcega”. Francia niega el uso de una de sus lenguas, un signo de negación de sí misma. Una anorexia selectiva porque el país intenta adelgazarse por la fuerza y lo hace, además, por voluntad propia pero que le hace el mismo daño porque se debilita, se enferma, sufre.

Rusia prevé más conflictos

Ricardo Marquina siempre ha sido un tuitero muy interesante: como buen periodista comunica bien y su situación, en Rusia, nos ha permitido ver la realidad de aquel país durante años, también antes de la guerra. Pero ahora seguirle es imprescindible porque muestra valentía y traslada noticias muy significativas, como esta: “El servicio militar en Rusia será obligatorio hasta los 30 años a partir del año que viene”. No sé si Rusia prevé extender la invasión sobre Ucrania un año más o está buscando personal forzado para nuevas aventuras bélicas, pero la intención es manifiesta. Y esto, ¿cómo se defiende?

Siempre gana la banca

“La quiebra del banco de Silicon Valley frena la subida de tipos de interés” (Nius), por lo menos, en EE.UU., pero si las bolsas de Europa se contagian es previsible que las intención inicial de las instituciones continentales seguir escalando se frene. Una buena noticia para la ciudadanía hipotecada, está claro, pero que ratifica lo que ya sabíamos: pase lo que pase, siempre gana la banca. Si no se lo llevan en tipos altos, se lo llevan en fondos que caerán por el contagio de las bolsas, la ola sísmica estadounidense, el parón de la subida de tipos… Cualquier excusa es válida para mantener un sistema profundamente perverso que urge cambiar.

«¡Árbitro, comprado!»

Después del partido en San Mamés, Xavi Hernández pedía no hacer juicios anticipados al FC Barcelona por la hostilidad del público ante lo que estamos sabiendo sobre el “caso Negerira”. Mi duda es si hace la solicitud como entrenador del equipo actual o como capitán de aquel equipo que pudo haber sido directamente beneficiado por el dinero que el club pagaba. Un dinero que, después, el exárbitro sacaba en metálico del banco y con el que “Hacienda sospecha que Negreira usó 550.000 euros que recibió del Barça para pagar a terceros” (República). Yo solo sé que lo que pasó en el campo y en el VAR el domingo no es normal.

No sabe ni dónde vive

Uno de los que sufrió el domingo pasado en San Mamés, sin duda, fue el alcalde de Bilbao. Solo unas horas antes, Juan Mari Aburto había acertado con un tuit en respuesta al candidato de Vox para arrebatarle el puesto: Diego Setién comentaba la noticia de los “asaltos” al restaurante El Vivero de Artxanda, cuyo dueño señala a menores no acompañados, y pedía a Aburto: “Apártese y deje que Vox haga lo necesario”. El alcalde respondía: “Ese suceso no ha sido en Bilbao. Es otro municipio vizcaíno que se llama Lezama”. Vamos, que el candidato ultra no conoce Bilbao. Y el medio que echa la carnaza, por cierto, que se lo haga mirar.

Primero, el baño de masas

Como me hizo notar una persona mucho más sagaz que yo, en los actos de “escucha” que ha montado Sumar, principalmente, a la que se ve hablar es a Yolanda Díaz. Hablar, recibir aplausos y protagonizar selfies. Primero, el baño de masas (por cierto, cada vez menos concurrentes, según las fotos) y, después, el resto. Como la negociación con Podemos: ya no tienen excusas para empezar a dar forma a la agrupación porque Sumar ha anunciado que ha acabado el proceso, que “la primavera de 2023 va a ser decisiva”  y que “pronto nos veremos en Madrid” porque si algo es la izquierda española es centralista hasta aburrir.

Y la propaganda, claro

No sé quién está detrás de la cuenta “En la retaguardia”, pero espero que le paguen bien por tuitear: “‘¡No queremos morir por Bandera!’, ‘¡no es nuestra guerra!’. En la ciudad de Bydgoszcz, los polacos tomaron las calles contra las acciones del gobierno polaco”. Según Ricardo Marquina, entre otros, el vídeo no es del fin de semana ni del país: “La propaganda rusa intentando pasar un video de Ámsterdam, en enero de 2022, por una protesta polaca contra el apoyo a Ucrania. Se inventa hasta las frases”. Que en la ropa de los agentes ponga “Politie” (“policía” en neerlandés, en polaco es “policja”) es ya una gran pista.

Menos mal que son las y los más listos

La caída de Silicon Valley Bank ha dejado una cuestión muy importante en evidencia y que en Activos escriben muy clarito: “Los problemas de liquidez de este grupo financiero revelan que la subida de tipos también disminuye el valor de los activos de los bancos y eso puede afectar a su liquidez”. Es decir: si los tipos dejan de subir no es porque a la mayoría nos apriete la hipoteca, sino porque los bancos pierden valor en las bolsas de todo el mundo. No nací ayer: ya sé que, aunque no me guste, el sistema bancario mundial no puede colapsar. Y porque lo sé me pregunto: ¿no habían decidido lo de los tipos altos personas muy listas?