Felipe VI, el Cuñado

Publican en Ctxt que “los españoles piensan que Felipe VI es de derechas”. Eso es como decir que los españoles piensan que el agua moja. No solo parece de derechas: sin la corona ni el coche blindado oficial, Felipe tiene pinta de “Cayetano”, como se dice ahora, o de pijo de derechas y estirado (como hemos dicho siempre) que heredó un negocio familiar multimillonario y tiene el talento justo para dejarlo peor de lo que estaba pero funcionando. También parece que es del PP de toda la vida pero votó un par de veces a Ciudadanos y en las últimas, aunque no lo reconoce, a Vox. El pack del cuñado de Pozuelo.

La CIA, ¿a por Madrid?

No lo digo yo, lo sugiere Isabel Díaz Ayuso, según Eldiario.es: “Ayuso defiende que Madrid está siendo ‘asediada’ por las mismas fuerzas ‘que han destruido’ Latinoamérica”. ¿A qué se refiere? ¿A la CIA? ¿A los distintos cárteles? También puede referirse al chavismo que, basado en el antiguo castrismo, mantienen vivo Nicolás Maduro o el defenestrado Evo Morales. En Cuba, como siempre, hacen lo que pueden con sus contradicciones. Lo que está claro es que la presidenta de Madrid quiere seguir “trumpizando” su discurso presentándose como objetivo de la izquierda española mientras desvía la atención.

Y más “trumpismo”

El PP ha convertido la Comunidad Madrid en su laboratorio de una España neoliberal. Y a la vista están los resultados. Pero en vez de rectificar, el PP apuesta por huir hacia delante y donde antes había liberalismo salvaje ahora hay, directamente, trumpismo copiado a lo bruto. Isabel Díaz Ayuso es la mejor imitadora de Trump en España (por desgracia para Abascal): ¿cómo se mejoran los datos del coronavirus? Dejando de hacer tests. Así de sencillo. Alberto Sicilia muestra en Twitter la curva del número de pruebas en Madrid, que desciende irresponsable y peligrosamente al tiempo que mejoran los resultados.

Las medidas son para los pobres

En Madrid han dejado claro que el confinamiento y las porras de la Policía Nacional son para los pobres: los pijos de derechas pueden seguir saliendo a manifestarse sin multas ni golpes. Y si quieren irse de fiesta, por supuesto, también pueden hacerlo porque Madrid, que nadie lo olvide, es la comunidad liberal… Para quien pueda permitirse la libertad. Y si alguien puede, son los Borbones: “Victoria Federica, cazada de fiesta junto a su novio sin respetar las medidas de seguridad”, leemos en El Plural. Porque un virus no le jode la fiesta ni el “story” en Instagram a una Borbón. Eso es de pobres de espíritu y cartera.

Correcto

Twitter ha suspendido la cuenta del médico Jesús Candel, más conocido como “Spiriman”, después de que este dijera que para curarte del cáncer lo que hay que hacer es desearlo, como él hace. Es decir, los que se mueren de cáncer lo hacen porque quieren, los que no lo superan son débiles y lastimeros, no como él. El altavoz de quien dice algo así tiene que estar bloqueado… Y así está. Pero antes tendría que haberlo hecho Twitter y, sobre todo, los que dan voz a un personaje que llegó a presentarse como del entorno de Podemos pero que siempre ha sido un populista irresponsable.

¿Y quién juzga a los jueces?

Junto al crecimiento de la política populista hemos observado el crecimiento de la justicia populista a la que no le ha importado el coste económico de sus decisiones. La justicia también se ha convertido en correctora de la política: si ciudadanía o Congreso no tumbaban a los gobiernos catalanes, lo hacían los jueces, esa casta en muchos casos hereditaria. Y llega la pandemia y con ella los jueces que, en nombre de las garantías invalidan normas para detener el coronavirus. En Vozpópuli recuerdan que el gobierno español pretende renovar la cúpula judicial justo al mismo tiempo que estos se revelan. ¡Qué casualidad!

No se leen

Cristian Campos es uno de esos colaboracionistas que han encontrado su púlpito en Twitter (con casi 125.000 seguidores) y el digital de Pedro J. Ramírez. Un tipo que justifica al fascismo mientras se tiene por antifascista porque ataca gobiernos legítimos como el catalán, y tan obsesionado que no se da cuenta de que ha hecho suyo el discurso independentista cuando se mete con otros: “Demasiado libres, demasiado trabajadores, demasiado prósperos. El socialismo debe hundir Madrid para que las comunidades en las que gobiernan ellos y sus socios no pierdan en la comparación”.

Problemas reales

Opinadores como Cristian Campos, que no hacen ningún favor a nadie salvo a Abascal, a Pedro J. Ramírez y similares, y a sí mismos, por supuesto, siguen intentando aclarar quién es el galgo y quién es el podenco entre los gobiernos español y madrileño. Mientras tanto, hay millones de personas en su España (y en nuestra Euskadi) con problemas reales: “La pequeña hostelería se desploma: durante el mes de septiembre se destruyeron 3.548 establecimientos, el 2,5 por ciento del total” (Pymes y Autónomos). Y el futuro no es nada bueno con restricciones que no sabemos dónde saltarán y miedo… Que hay que vencer.

¿Qué para qué sirve Europa?

Es una noticia de la semana pasada que se nos había escurrido entre tanta miseria política madrileña, pero no por eso deja de ser importante: “El Parlamento Europeo ha reclamado este jueves la prohibición de las prácticas laborales sin remunerar al señalar que suponen una ‘explotación de trabajo de los jóvenes’ y una violación de sus derechos” (Infobae). Para unas cuantas generaciones la noticia llega tarde y es una pena que quien tuvo que trabajar gratis para que le “enseñaran” el oficio necesite un toque de Europa para no repetirlo con la juventud de ahora. Pero lo daremos por bueno de cualquier manera.

¿Por qué no están en las facultades?

Me gustan las historias. Creo que por eso me hice periodista. Igual fue porque pensaba que daba la posibilidad de viajar, no lo recuerdo bien. Pero, al final, se trata de lo mismo aquí o allí, de encontrar historias. Y me gusta el fútbol. Así que, claro, me gustan las revistas como Líbero o Panenka. Esta última acaba de cumplir 100 números, lo que es una auténtica pasada. 100 números publicando historias sobre fútbol como casi nadie hace, en unos pocos puntos de venta y por correo, y con un trabajadísimo trabajo en redes y de diseño. No me explico por qué sus responsables no están en todos los másteres de periodismo.

Los dueños del tiempo

En Euskadi los mismos que intentan apropiarse de la cultura y de la historia vasca, por supuesto, quieren ser los dueños del tiempo, y mientras aparecen en aniversarios de asesinados por el franquismo contra una tapia, reclamando su relato, luego no quieren saber nada de lo que pasó en democracia. Ya les gustaría, pero no puede ser. Así que, sí, estoy de acuerdo con Juan Soto Ivars cuando critica en El Confidencial que las últimas detenciones de miembros de ETA se hayan considerado “fuera de tiempo”. Lo único que era de otro tiempo eran las protestas: hay familias que hoy reclaman justicia.

En Podemos no descansan nunca

Da igual lo que pase: da igual que Pablo Iglesias corte tantas cabezas en Podemos que Íñigo Errejón puede montar un partido con todos los decapitados. Da igual que Podemos alcance una vicepresidenta y cuatro ministerios en el gobierno español. Y da igual que nos azote una pandemia y una crisis económica derivada aterradora. Da igual todo porque algunos no descansan: “La cúpula de Podemos teme que Yolanda Díaz aproveche los problemas judiciales de Iglesias para asaltar el poder” (Vozpópuli). El juego de tronos entre los morados parece que no tiene fin, para ellos la partida siempre está abierta. Qué agotador.

El infravalorado derecho a desconectar

De la pandemia y la crisis económica no saldremos mejores: hay ya demasiadas muestras que indican lo contrario. Pero con suerte sí habremos dado algunos pasos, por ejemplo, a favor del teletrabajo. Pero el real, no el que se limita a enviarte a tu casa con un ordenador y, si tienes suerte, el teléfono, y te ata a la mesa (en muchas ocasiones, la del comedor o la cocina) durante todo el día. El derecho a la desconexión en el trabajo presencial no estaba suficientemente valorado hasta ahora, pero con el teletrabajo es una pieza imprescindible para que no salgamos “de esta” completamente locos.

Diez años de la tercera red

Llevo más de diez años dedicándome a observar y explicar las redes sociales digitales. Al principio, estábamos perdidos: había demasiadas y todas parecían valiosas. Ya entonces destacaba Facebook. Después, redujimos rápida y felizmente todo a dos: Facebook y Twitter. Y en una tercera fase dimos cabida a Instagram. Ahora vamos camino de convertirla en la primera red social para comunicarnos: los periodistas cada vez la miran más, en detrimento de Twitter, y la ciudadanía que vota y compra, abandona Facebook para entrar a Instagram, que cumple 10 años en mejor forma que nunca.

¿Nos lo creemos o no?

Endika Río se quejaba esta semana de que no pudimos ver la semifinal de Copa entre el Athletic y el Levante. No pudimos verla, por supuesto, porque la jugaban los equipos femeninos de ambos clubes. Nadie concibe que no fuera a emitirse, aunque solo fuese de pago, si la jugaran los Williams y Campaña. Eso significa que sobre el fútbol femenino hablamos mucho pero pocos ponen los medios para alcanzar una igualdad real. Sin embargo, esta misma semana hemos podido ver por YouTube un trofeo “veraniego” que sí jugaron el Valladolid y el Athletic… De los chicos, claro.

Sí, son ellos y están aquí

El “viva Hitler” no se coló en una manifestación en Madrid contra las medidas del gobierno español para frenar el coronavirus: la presencia de miembros de la extrema derecha haciendo en la calle la labor de agitación a la oposición política es una constante. Una constante que empezamos a normalizar y no deberíamos. A esa escoria hay que pararla. Y en vez de eso, Casado, Abascal y Arrimadas (no podemos olvidar su papel labrando la cosecha que recogió Vox) le dan alas y la mezclan con personas conservadoras que empiezan a encontrarse a gusto, de tanto hacerlo, con los neonazis. Imperdonable.

Grecia va por delante

Solo espero que Grecia vaya por delante, que solo sea cuestión de tiempo que en España, Italia, Francia, Polonia o Hungría se ponga freno a los partidos de extrema derecha. Pero me temo que la consideración de “organización criminal” que recibió Amanecer Dorado por parte de la justicia griega se va a quedar como un caso aislado. Afortunado pero solitario. Necesario pero insuficiente cuando el resto de Europa y el Mundo (EE.UU., Brasil, etc.) siguen jugando con fuego al no negar el poder a quien solo lo quiere para destruir el sistema desde dentro. Grecia hoy es un sitio mejor. El resto, todavía, no.

¿Casual? Anda ya…

Tengo todas las dudas sobre el coronavirus de Donald Trump aunque parece que la enfermedad se ha extendido por el personal habitual de la Casa Blanca, así que cuando vi el vídeo sobre su milagrosa curación tuve, también, todos los recelos. Y pensé que era cosa mía que me sonara a spot de teletienda su recomendación de un medicamento concreto que, además, pretende aplicar a toda la población. Pero por lo visto no era solo cosa mía: según la CNN, la farmacéutica del milagroso brebaje pertenece a un amigo personal de Trump y el propio presidente ha tenido acciones de la empresa.

¿Casual? Anda ya… (y 2)

Yo también lo pensé pero César Calderón lo tuiteó mejor: “¿Alguien cree que fue casual una ministra de Podemos lanzase una ampliación de la ley del aborto precisamente el día que se anuncia la posible imputación de Iglesias? Una cortina de humo de libro…”. La petición del juez de imputar a Pablo Iglesias sigue coleando, primero, por la desfachatez del PP. Pero también porque Podemos está poniendo de su parte con aseveraciones que siempre son difíciles de mantener en el futuro, y porque está desviando la atención con artificios de gobierno cuando, desde la oposición, por menos ya señalaban… Y señalan.

Correcto

Las noticias sobre el coronavirus este fin de semana se reducen a la batalla entre los gobiernos madrileño y español, y al goteo de cifras al que nos hemos acostumbrado como si detrás de cada infectado no hubiera un riesgo potencial de muerte y detrás de cada fallecimiento, una familia destrozada. Pero esta pandemia sigue dándonos noticias a tener en cuenta, como la prohibición en Canarias de que la gente fume por la calle, esto es, la prohibición a bajarse la mascarilla y soplar, literalmente, por el morro. Porque, oye, con la excusa de que “yo fumo”, algunos se pasan por el arco las obligaciones de todos.

Pandemia, la que tienen allí colgada

La irresponsabilidad fuera de China ante la pandemia me está resultando inaudita. Empiezo, por supuesto, por la responsabilidad individual. Aquí y en Alemania. Y siguiendo, por supuesto, por la de los políticos y la de los sanitarios que no solo no comparten algunas decisiones, sino que abogan por rebeldías parciales o completas hasta el negacionismo. Y Trump, ya, es capítulo aparte. Como lo es Madrid, desde Ayuso hasta la ciudadanía, se pongan como se pongan los capitalinos: “Los madrileños disparan las búsquedas de viajes para el puente del Pilar tan solo en una hora”, según El País en Twitter.

Sí, es un “zasca”

No salgo de Madrid ni de Twitter pero paso al plano político: José Luis Martínez-Almeida, portavoz del PP y alcalde de la capital española (por lo visto, este es el orden de sus prioridades), tuiteaba con cierta sorna sobre la petición del juez de imputar a Pablo Iglesias. “Le recuerdo su punto G”, escribía en referencia a que puede verse atrapado por su código interno si acaba siendo procesado o investigado por el ya famoso “caso Dina”. Pero que un buen “zasca” no nos tape la realidad: ya hay que tener la cara dura para ser del PP y pedir responsabilidades políticas por causas judiciales a los demás.

Y una verdad dolorosa

Más que “zasca”, Quim Torra tuiteó como respuesta a Pablo Iglesias una verdad tan grande como dolorosa: “El Vicepresident Pablo Iglesias a RAC1: ‘Ni como mera hipótesis concibo que pueda haber una imputación. Es inconcebible. Es una vulneración de derechos sin parangón. En este país todavía no han condenado a nadie por sus ideas’… Sr. Iglesias, en el meu país fa anys que passa”. La falta de sensibilidad de Iglesias, que fue a Catalunya a decir eso, que no había condenados por sus ideas políticas, es descalabrante. Una torpeza injustificable para quien no se ha cortado nunca en dar lecciones.

Mamarracho

“Un senador del PP recibe a Iglesias con una bandera, una corona y un retrato del rey”. Así de escueto y descriptivo es el tuit de EFE que, junto a la foto, nos ayudan a hacernos rápidamente una idea del nivel de mamarrachería que se gastan algunos de traje y corbata. David Muñoz, que es senador por Ceuta, ha sido el que ha tenido la brillante idea que, sí, le ha servido para que le saquen en los digitales y en Twitter, pero solo para que nos preguntemos de dónde demonios ha sacado la corona. Porque la bandera la venden en los chinos y el retrato del Rey te lo imprimes y lo pones en un marco, pero, ¿y la corona?

Cuanto mejor, mejor

Llevo un mes acompañando a mis hijos a la ikastola. En ese tiempo creo que ha habido dos o tres aulas confinadas. Los protocolos me parecen adecuados y reconozco, valoro y agradezco el esfuerzo del equipo. También sé que hay amas y aitas más descontentos o que, en general, protestan más. Pero hasta ellas y ellos se han ido relajando poco a poco: la cosa va bien. Y los agoreros del desastre y los capitanes a posteriori tendrán que seguir esperando. Esa es la mejor noticia. Pero no nos olvidemos de una cosa: como en el fútbol, el “resultadismo” acaba pasando su factura, y vendrán momentos peores.