El alcalde también es «el pueblo»

Es muy importante que abandonemos la adolescencia emocional e intelectual porque, si no la superamos, si no nos convertimos en adultos funcionales capaces de pensar dos veces las cosas, ganan los malos. Es tan fácil como darnos cuenta de que el “solo el pueblo salva al pueblo” que agitan desde la izquierda y la derecha es profundamente capcioso. Porque las instituciones también son “el pueblo”, de hecho, son del pueblo. Porque las alcaldesas y los alcaldes que hacen lo que pueden también lo son. “El pueblo puede salvar al pueblo… pero a través de la administración”, atina Javier Cavanilles en El Diario.

Podían haberlo hecho mejor

Ninguna gestora ni ningún gestor está preparado para hacer frente a una DANA como la que ha arrasado Valencia. ¿Tal vez deberían estarlo, tal vez deberían someterse a formación y entrenamiento? Ese es otro debate. Pero lo que sí tendremos que abordar cuando todo empiece a normalizarse es una investigación para saber quién falló. “España se retrata como un país ineficiente ante su mayor tragedia en muchos años”, dice Rubén Arranz en El Independiente. Sí, será importante aclarar qué decisiones fueron desastrosas y, por extensión, quién las tomó. Y no, no es suficiente con la batalla de las tertulias. Evidentemente.

No vengas

La visita de Felipe VI, Letizia Ortiz, el presidente de la Comunitat Valenciana, Carlos Mazón, y el del gobierno español, Pedro Sánchez, a los municipios más afectados por la DANA, fue un enorme error. ¿Qué pintaban? El rey de España llegó a decir a una persona afectada y que protestaba por su presencia: “Si quieres no vengo y me quedo en Madrid” (El Nacional). En efecto: no vayas si no vas a llevar en tu convoy de vehículos ayuda de primera necesidad. No vayas si vas a provocar que la gente deje de trabajar. No vayas a dejarte ver sino a tirar de pala, cubo y escoba. La verdadera utilidad de la Casa Real quedó clarísima el domingo.

Intolerable

La agresión a Pedro Sánchez el mismo domingo, en el mismo acto en el que Felipe VI respondió así a un ciudadano lleno de barro, es intolerable absolutamente. Y la condena es indiscutible. No podemos normalizar las agresiones a las y los políticos, pero sobre todo, el PP no puede seguir normalizando que Sánchez sea el objetivo de la ira, de los insultos (el famoso “me gusta la fruta” de Díaz Ayuso), de los desprecios y de las agresiones. Alberto Núñez Feijóo, concretamente, es clave y debe ser contundente para frenar la escalada. Si se empeña en seguir de perfil podremos señalarle como responsable de lo que ya está sucediendo.

Es necesario hablar claro

Esa agresión a Pedro Sánchez es consecuencia de la intoxicación permanente, lo de “solo el pueblo salva al pueblo” lo van a aprovechar populistas de un lado y del otro, y estamos leyendo bulos y declaraciones irresponsables que, simplemente, deberían de ser delito. Necesitamos hoy más que nunca hablar claro, y dejarla votando para que la chute otro tampoco vale: “Durísimo comunicado de los bomberos de Euskadi contra el Gobierno valenciano”. En El Plural cogen el vídeo de los bomberos y lo sacan por donde quieren. En Euskadi incluso algunos (interesados) han señalado a las instituciones vascas. Quiero creer que fue un despiste.

Una política asquerosa

El modo de hacer política del PP es asqueroso. Con todas las letras. Lo vi en el 24h, en directo, sin salir de mi asombro: el presidente de la Comunitat Valenciana, Carlos Mazón, convocó a la prensa para dar las gracias a Alberto Núñez Feijóo tras haberse interesado por la situación durante la DANA y darle paso en el micrófono. Así, no. Así no ayuda a nadie, así no coloca discurso, así no aporta nada. Al contrario: ha dejado claro, otra vez, de qué madera está hecho este PP. Y es madera podrida. Sin alma. Capaz de cualquier cosa. Se han retratado (una vez más, no sé de qué me sorprendo), que apechuguen con lo que han hecho.

La inutilidad

Me he limitado a retratar un hecho concreto protagonizado por Alberto Núñez Feijóo y Carlos Mazón, y provocado por el propio PP. Pero lo cierto es en este partido tienen un grave problema con su manera de hacer política hoy. Antes de la DANA, el propio Mazón suprimió la unidad de emergencias, y Núñez Feijóo firma pactos con Vox, un partido negacionista. En Menéame recuperaron esta noticia de julio de 2023: “Vox propone cerrar ‘agencias meteorológicas’”. Por desgracia, estamos viendo estos días, literalmente, los lodos de esas decisiones. Y no podemos dejarlas pasar.

No, no son “los periodistas”

No voy a cargar las tintas contra mis compañeras y compañeros en este día de todos los santos, no tengo alma de mártir. Al contrario. ¿Podía algún medio haber descubierto la verdadera cara de Íñigo Errejón? Doy por hecho que si no lo han publicado es porque nadie había encontrado nada publicable salvo una contradicción evidente entre los dichos y los hechos. La carga de la culpa está en otro sitio, Carlos Padilla lo expresa con claridad en The Objective: “El portavoz del partido más feminista de España y de parte del hemisferio norte resulta ser un tipo con problemas de adicción que además trata a las mujeres como objetos, y no dimite nadie”.

Aquí, tampoco

Igual que no podemos generalizar y afirmar que todos los hombres con cierto poder tratan acosan a mujeres, ni que todos los políticos consumen cocaína, no podemos hablar de “la prensa” cuando son casos aislados (uno de ellos, Vito Quiles, que de periodista solo tiene la excusa) los de las y los periodistas que creen que es una buena idea la de acosar al padre de Íñigo Errejón. Una praxis tan mala como excepcional y que, además, la profesión reprueba porque tiene dignidad. Mucha más que la que nos asignan y que la que perdemos con mierdas como la descrita. “Es morbo y deshumanización”, elevan con acierto al titular en Público.

Por pesado

En El Imparcial se preguntan: “¿Por qué no le han dado el Balón de Oro a Vinicius Junior?”, y yo tengo clara la respuesta: por pesado. No es una ligereza, es que el Real Madrid y el propio jugador (y también algunos periodistas, no podemos negarlo) han sido unos pesados anunciando (y condicionando) que el balón de oro iba a ser para él. Pero reconozcámoslo: no es tan bueno (estamos viviendo una época de transición hasta que vuelvan a surgir jugadores que hagan historia), es un provocador y sus quejas son una pelmada. Así que me sorprende que haya quedado segundo pero porque creo que su puesto debería ser peor.

El tonto del spray

Da igual dónde vayas, siempre habrá algún tonto. Y en Euskadi los llevamos de serie. Son fácilmente reconocibles: se denominan antifascistas pero no saben distinguir entre un facha y un cacahuete, con un spray en la mano se creen los putos amos, escriben cosas sin pensar y sin que les importe si es verdad o no y, esto es lo más importante, son jaleados por quienes les intoxican, les manipulan, les desinforman y les mandan a mancharse las manos porque quien pisa moqueta no tira de spray, ni de aguarrás, ni de micro ya para justifica lo injustificable. El del spray es el tonto ineludible, el que le empuja es el que nos ha sobrado siempre.

Todo lo mancha

Cada uno es responsable de sus actos: cuando Martin Zabaleta posó con una ikurriña manchada con el logo de ETA sabía lo que hacía. La trampa de que el de hoy es un contexto diferente al de 1980 es solo eso: una trampa. Cuando en el Athletic Club creyeron que era una buena idea homenajearlo también sabían a lo que se arriesgaban. Y si esto no lo sabían, se lo digo yo: cuando uno acepta hacerse cargo temporalmente de una marca solo tiene una misión, entregarla con unos valores añadidos que la hayan mejorado. Y permitir que quien está deseando hacerlo pueda relacionar al Athletic con ETA no cumple esa misión. Es así de fácil.

Actualizaci´ón a 24 de octubre de 20024: en un comunicado que envía el Athletic Club el 23 de octubre a sus socias y socios, explican que al club no le consta esa foto. En efecto, quienes posan con esa Ikurrina son dos montañeros polacos que podrían estar en la misma expedición, no Martin Zabaleta. Ese detalle lo cambia todo y, por supuesto, debe cambiar este párrafo.

Cuba, colapsada

El régimen cubano (porque, sí, Cuba es una dictadura que reparte miseria entre la población con mano de hierro, y con ella se asocian en Bildu, vía Sortu) es incapaz de gestionar la isla. El colapso del sistema energético mientras un huracán amenaza a su costa Este debe despertar a quienes aún justifican a aquella dictadura. Y no, el manido “embargo” ni lo justifica ni lo explica: el gobierno del partido único no sabe qué hacer con los ingresos que ya genera. O sí sabe qué hacer pero esa riqueza no llega al pueblo de ninguna manera, lo que también debería de abrir los ojos a quien sigue soñando con unas vacaciones en el comunismo caribeño.

Madrid, colapsada

Gestionar los transportes de un país no es una tarea fácil, estoy seguro. Puedo ponerme en la piel de quien ha sido llamarlo a hacerlo y pensar en la cantidad de horas que tiene que dedicar a conocer, simplemente, todos los frentes que se le pueden abrir. Y por supuesto, están los incidentes, inevitables por pura probabilidad. Porque me hago cargo de lo que supone soy especialmente beligerante con Óscar Puente, el ministro que más y peor (con mensajes agresivos dirigidos a políticas y políticos que poco tienen que ver con su acción) tuitea. ¿Y ahora que el colapso ha arribado, qué? ¿Otro tuit contra Díaz Ayuso?

El PP profundiza en su error

No puedes sugerir el viernes una moción de censura contra Pedro Sánchez para la que necesitas sumar a Junts y/o el PNV, y manifestarte el sábado con Vox. Simplemente, no puedes. Y si crees que sí que puedes hacerlo, no entiendes nada. Esto es lo que hace el PP, y lo hace con pleno conocimiento de causa, o con total desconocimiento de las consecuencias de sus actos (y no sé qué es peor): nasti de plasti, en idioma viejuno. Eso es lo que va a conseguir Núñez Feijóo si sigue dejando que Abascal hinche su pecho de palomo con miles de personas de figurantes para su peliculilla en el Telediario. Unos y otros de lo suyo gastan.

¡Claro que debemos revisarlo!

Este titular en El Diario resume muy bien lo que vimos: “Un profesor pasa de lanzar mensajes franquistas y homófobos a acabar escoltado en clase en la Universidad vasca”. Dos hechos bochornosos que deben de movernos a una reflexión y una acción posterior (porque pensar sin hacer es de pobres). Debemos revisar el acceso a la función pública porque hablamos de personas que, en cualquier caso, van a integrarse en equipos, y que van a trabajar de cara al público o incluso dar clase en la universidad (a lo que no damos el valor que realmente tiene). Así que, yo lo tengo claro, la acreditación de méritos nunca debió ser suficiente.

Esto, también

Hay medios como El Debate (entre la derecha y la pared) que apuntan la tendencia ideológica del alumnado que se convirtió en hooligan y acosador: “Un escrache de la izquierda separatista”. Sinceramente, me da igual: no tienen nada de héroes ni heroínas. Y a mí de la presencia de la izquierda abertzale en la UPV/EHU lo único que me preocupa es cómo ha entrado como cuchillo en mantequilla: Joseba Permach, cuya podredumbre moral está en las hemerotecas, es la punta de lanza de fascistas orgullosos de serlo que han encontrado en lo público, y dando clases magistrales a la juventud vasca, un espacio demasiado cómodo.

“Al que provoca”

Al fascista, ni agua. Ni mucho menos, un puesto de profesor en la universidad pública. Al menos, así lo veo yo. ¿Y quién puede justificar a un fascista? Pues alguno es capaz de hacerlo, y ante los medios, para que todo el mundo lo vea: “Simeone señala a Courtois: ‘También podemos empezar a sancionar al que provoca’” (EPE). La presencia en nuestros estadios del Frente Atlético, como la de Herri Norte, es un fracaso en sí mismo. Los mecheros y las bengalas son solo el síntoma de una sociedad y unas instituciones mucho más tolerantes con la fascistada de lo que debe y de lo que dice. Pie en pared. Y nada más.

La caída del guindo

Alvise Pérez piensa que yo soy tonto porque he cobrado como autónomo siempre con factura. Y si no he pasado factura es porque no he cobrado por mi trabajo, porque lo he regalado porque me apetecía hacerlo. Entre lo personal (que me toma por tonto) y lo colectivo (llama a la insumisión fiscal mientras ha cobrado durante años de lo público y lo hace ahora), se ha ganado que pueda faltarle el respeto si me da la gana. “‘Yo me bajo del barco’: Los seguidores de Alvise, decepcionados ante el cobro de 100.000 en negro”. Lo dicen en Diario Red, el digital de Pablo Iglesias. ¿Y lo que se está riendo de ellos el evasor?

Le asesora Julio Iglesias

Podría ser un rótulo en una parodia de Pantomima Full de los viernes, pero es la realidad que Alberto Núñez Feijóo reconoce a Vanity Fair (que en su edición española huele a Varon Dandy) y que en El Imparcial recogen con esmero: “Cada vez que hablo con Julio Iglesias me da su punto de vista y me aconseja”, reconoce el del PP y demuestra, por el mismo precio que, como sus predecesores en ese partido, está muy desconectado de la realidad, de la sociedad que aspira a gobernar. ¿Qué tipo de consejos puede darle Julio Iglesias? ¿De música, de cómo ligar, de dónde comer en Miami, de gestión de partidos y países?

El “jefe de la oposición”

Pello Otxandiano es el “jefe”, por lo menos, de la oposición en el Parlamento Vasco. La expresión, entre ridícula y hortera, y evidentemente importada desde Madrid, no es cosa de ningún tuitero que no ha votado al de Sortu: ha sido una ocurrencia de Bildu. Nuevos tiempos, nuevos jefes, nuevas formas y mucho, mucho Madrid. Porque en Euskadi, ni siquiera en la que Patxi López era aspirante a lehendakari, se ha hablado de líder de la oposición, que yo recuerde. Y menos cuando en el trienio negro al PNV, habiendo ganado las elecciones, le tocó ser el azote en Gasteiz del gobierno del PSE apoyado por el PP.

La verdadera oposición

Pero no es Bildu la organización que más oposición está haciendo al gobierno vasco, sino ELA. Su anuncio de no acudir ni a la primera reunión para abordar un Pacto Sanitario que ha propuesto el lehendakari Pradales solo significa una cosa, por mucho que lo disfracen: que son más de acción que de diálogo. Entendiendo la “acción”, claro, a su manera: huelga, manifestación y “PNV, cabrón”. Y es una acción que ha sido muy útil para los objetivos políticos que ELA comparte con Bildu: el desgaste al partido que también ganó las últimas elecciones vascas y su sustitución por el movimiento que surgió precisamente para logarlo.

Los amigos y las amigas de Maduro

Representantes y simpatizantes declarados de la izquierda abertzale se apresuraron a celebrar la victoria electoral que anunció Nicolás Maduro, incluso desde Venezuela, y que todavía no ha podido probar. Ahora, para desviar la atención, a quien se aferra al poder no se le ocurre otra cosa que adelantar la navidad a octubre. Qué lío, con Halloween por medio. Y qué prueba irrefutable de que Maduro no es un dictador: todo el mundo sabe que poner la Navidad cuando a uno le da la gana es de demócrata de toda la vida. ¿Si en Venezuela no pasase nada necesarias marcianadas como esta?

Cómo perder y hacer perder el tiempo

El problema no es solo que el PP pierda el tiempo: también lo hace perder al PNV, que es el partido que sigue recibiendo sus llamadas, según interpreta El Plural de la entrevista a Aitor Esteban en Radio Euskadi. El contenido de las mismas parece obvio: que los de Esteban y Ortuzar abandonen el conocido como “bloque de la investidura” y se sumen al que forman la derecha y la ultraderecha española. Pues va a ser que no: los abertzales ya han dicho y han demostrado que con Vox no van ni a por duros. Pero el problema, como dice también el portavoz en el Congreso, ya no es Vox, sino el propio PP y su actual posición.

Otra de Sánchez

Lo de Escrivá (que nunca ha sido santo de mi devoción) es posiblemente el mayor ninguneo al PP que ha ejecutado Sánchez. Por el momento y por la decisión: aupar a su ministro hasta la cúspide del banco de España sin contar con Núñez Feijóo, después de sí hacerlo para la renovación del CGPJ y en un momento en el que el PP parece reforzado en las encuestas, es la sublimación de su propia estrategia de bandazos, sorpresas y oportunismo. Ha vuelto a volar los puentes con la derecha y con algo que le duele especialmente: la banca. De lo de tener a un superbanquero de ministro también tendríamos que hablar, por cierto.