Seguimos creyendo en los unicornios

Si los unicornios económicos existen es porque nos empeñamos en que así sea. Igual que cuando hablamos de “start-ups”: solo con decir que las creamos ya existen, no hace falta que demuestren un inicio sorprendente. Si empezamos por ahí es fácil que después hablemos de una inflación de empresas que valen más de 1.000 millones de dólares (los unicornios). Sí, es fácil, por lo menos mucho más que antes, porque cada vez hay más inversores que persiguen su unicornio montados sobre caballos que se llaman dinero rápido y dinero fácil. Todos creen haber dado con el nuevo Google pero, ¿qué sucede a medio plazo?

Pues esto

Deliveroo, Globo o Just Eat eran empresas de esas que iban como un cohete: sus fundadores daban entrevistas, hablaban de nuevos modelos de negocio, de innovación y de cambios de paradigma, y el dinero empezaba a llover. Alguien elucubraba sobre su valor y las rondas de inversión acababan siendo rondas de champán. Hasta que llega la realidad, el estatuto de los trabajadores y el juez que dice que por los currelas hay que cotizar, que no son “riders”, que son personas. Entonces, el modelo no es viable y el problema es de esa cosa llamada Hacienda y de los impuestos. No eran unicornios, siempre fueron burros.

Una concentración lisérgica

Cuando leí que “50 empresas representan ya el 28% de la economía mundial” me pareció aterrador. Sin embargo, parece que la mayoría lleva muy bien esta concentración supranacional que nadie va a poder contener. En El Cuervo Ingenuo han hecho una radiografía estupenda sobre este nuevo sector, el del acaparamiento: empresas grandes que tienen que ver con la tecnología, varias de ellas son chinas (y por extensión, con participación estatal), eluden muchos impuestos y, sobre todo, buscan aumentar la brecha y ser cada vez más grandes ahogando a los pequeños. No alimentar a los monstruos es labor de todos.

Otro ejemplo

¿Cuál es el negocio de Amazon hoy? La venta on-line de libros seguro que no. Ni siquiera la venta on-line de todo lo demás. Amazon es el propietario de los servidores que otros comercializan como “la nube”. Pero el instinto cazador de Bezos y su equipo no tiene límite: acaban de comprar Metro Goldwyn Mayer por 8.450 millones de dólares. ¿Para qué? Para competir con Disney o Netflix, claramente. Su oferta hoy puede ser la mejor en calidad-precio (está incluido en el servicio de Prime de la tienda), lo que invita a pensar que, en el fondo, es deficitario. Pero ahora tiene más sentido: ya tiene una base de clientes.

Y uno más

¿Quieres dar a tus productos un toque tecnológico, hablar en el idioma en el que hablan los más enterados hoy y, además, ganar algo de dinero? Puedes hacerlo con un partner turco que comercializa bitcoins y, sobre todo, si no tienes vergüenza: la selección española ha entrado en el negocio del “blockchain”. ¿Cómo? Vendiendo una especie de “cromos digitales” de sus jugadores. Unas creaciones únicas gracias a esta tecnología que flipará a los más cuñadetes. A tope con el eso que Alejandro Izaguirre define así en Twitter: “Blockchain como detector de cretinos. Todo el mundo buscándole una aplicación y la teníamos delante”.

Por la boca muere el pez

C-5, uno de los tuiteros que más tiempo llevo siguiendo por sus sarcasmos sobre las cosas del día a día, incluidas las compañías eléctricas, publicaba ayer: “Menos mal que ahora tenemos un ministro de consumo para que la luz no suba en plena ola de frío”. ¿Y qué tuiteaba el ministro Garzón? Sus críticas a la extrema derecha en EE.UU., que no deja de ser importante para un secretario general de IU, pero que no es lo que debía de ocuparle: cuando gobernaba Rajoy, Pablo Iglesias tuiteó que si la luz subía en plena ola de frío el gobierno español era cómplice, y en campaña, Podemos anunció que pararía este atraco.

Gobernar es tomar decisiones difíciles

Alfredo García, operador nuclear y divulgador científico, recuperaba precisamente el tuit en el que el hoy vicepresidente español acusaba al gobierno de Rajoy de ser cómplice por la subida de la luz durante una ola de frío en enero de 2017. A estas alturas de la legislatura, Iglesias, Garzón y Sánchez ya deberían de saber que gobernar consiste en tomar decisiones difíciles como la que sugería García en su tuit: “Sin las centrales nucleares, el aumento de precio y emisiones sería mayor y habitual. Si las cierran por ideología, ustedes serán cómplices”. Pero más fáciles tuitear, y en el gobierno lo hacen mucho.

Volvemos a EE.UU.

Me temo que va a ser inevitable hablar estos días de lo que sucedió el miércoles en EE.UU. porque Twitter y los digitales, básicamente, están centrados en tres temas: el que acabo de mencionar, las nevadas y la vacunación. Sobre el primero, me ha resultado muy interesante este tuit de Begoña Beristain, a la que no se le ha congelado el olfato para atrapar noticias e historias: “Facebook suspende la cuenta de Trump hasta que termine su mandato. Sube 2 puntos en bolsa. Twitter le devuelve mañana su cuenta en pro de la libertad de expresión. Baja 1.9”. Ser antifascista cotiza al alza: buena noticia.

¿Por qué?

En el extremo más opuesto posible a Beristain encontramos a Elena Berberana, que se ha convertido en el mejor ejemplo de periodista trumpista en España. ¿Por qué? ¿Cómo llega alguien a erigirse en máxima defensora de un tipo que gobierna a miles de kilómetros, que ha recibido un varapalo en las urnas y que ha empujado a una banda de frikis a tomar un parlamento con el resultado de cinco personas muertas? Me gustaría que algún día Berberana explicase los motivos. Y ser un verso suelto no cuenta: negar lo que hoy es innegable y apelar a conspiraciones tiene que pagarse muy bien.

Ricos por lo que no cuentan

Echo de menos aquellos años en los que la persona más rica del mundo era Bill Gates, el hombre que nos colocó un PC en cada casa con un sistema de licencias de software que disparó sus ingresos. Hoy, el que más dinero gana es Elon Musk, el fundador de una marca de coches eléctricos deficitaria, y sustituye a Jeff Bezos, el fundador de una empresa de comercio electrónico que sigue declarando pérdidas. Entonces, ¿de dónde sacan la pasta? De los inversores que sueñan con rentabilidad y de los negocios rentables que no cuentan: Musk vende sus cuotas de contaminación y Bezos, servidores virtuales.

Cuánto tiempo perdido

Si la primera negociación de los representantes de Bildu con el gobierno español traerá a Euskadi mejoras en la red de cercanías de Renfe o apoyo a la industria aeronáutica que asegurará empleos, ¿por qué no lo han hecho antes? Si es cierto lo que escriben en El Independiente de que “el 40% de traslados de presos de ETA se ha autorizado durante la negociación presupuestaria”, ¿por qué no lo han hecho antes? ¿Cuánto tiempo ha perdido Euskadi por el enroque de la izquierda abertzale (su pasado más oscuro, incluido)? ¿Cuánto más va a perder negando esa negociación en la CAV?

Política sin subvenciones

La democracia es cara y solo juegan a abaratarla los más ignorantes, los más populistas o los que cumplen con las dos características. Porque no suele fallar: ¿quién apuesta por que se retiren las subvenciones a los partidos? Pues los que suelen aparecer en titulares como este de Eldiario.es: “Vox ingresó en 2019 más donaciones privadas que la suma de las recibidas por el resto de partidos”. Y, ¿no representa precisamente Vox al establishment del anterior régimen muy acomodado económicamente hoy? En resumen, si no hay subvenciones a los partidos solo podrían presentarse los sufragados por los de siempre.

Tiremos de lógica

Con el descenso de los contagios en la CAV y Nafarroa van apagándose, también, ciertos argumentarios que deberían de sonrojar a quien los difunde. Ya es innegable que el coronavirus se transmite mejor cuando nos relajamos. Los hosteleros no tienen la culpa, pero sí los locales donde se da esta situación, por eso creo que la medida es injusta pero necesaria. Y a los datos me remito. El virus no se contagia ni en los colegios, como hemos comprobado otra vez esta misma semana, ni en las empresas, ni en el transporte público por el mismo motivo, exactamente: no nos relajamos en esos espacios.

Internet ya pertenece a Amazon

Amazon es la empresa más citada como paradigma del comercio electrónico. Para bien y para mal. Pero en lo que no solemos reparar es en que Amazon ya no es solo una supertienda con millones de repartidores: su negocio va derivando a convertirse en el gran proveedor de servidores virtuales gigantes. ¿Qué quiere decir esto? Pues que “en los servidores de Amazon se almacena gran parte de Internet” (Xataka), y una interrupción reciente de su servicio ha hecho caer miles de webs en Norteamérica pero también “ha dejado K.O. a productos tan peculiares como aspiradoras o timbres de puertas” conectados a la red.

Dicho lo cual…

Raúl Díaz no es un tuitstar, pero no deja de ser uno de los tuiteros más acertados que conozco. Igual lo que sucede es que Raúl, como portugalujo de 40 años que es, lo mismo que yo, sabe poner palabras a lo que me pasa. Pero no puedo dejar de asentir cuando leo tuits suyos como ese que anuncia “la edad de oro del pesimismo”. Esa es nuestra época, no hace falta buscar más porque nadie lo va a definir mejor: desde Trump al coronavirus pasando por la batalla cultural de quien quiere apropiarse de derechos y libertades, todo dibuja un futuro pesimista que Twitter no mejorará. Pero una cerveza fría puede que sí.

Sí, pero ahora no

Esto de Salvador Enguix deberíamos escribirlo y leerlo más veces: “Grave error que la izquierda acepte entrar en el debate demagógico del sueldo de los políticos que alienta la derecha. La gestión pública debe estar bien pagada, y reconocida”. Lo publica en La Vanguardia después de que Podemos pidiera que en Catalunya la subida a los funcionarios de un 2% no fuera extensiva al gobierno. Esa subida ahora no toca (puede que ni siquiera la del funcionariado), como no toca la del ejecutivo español (ahí los de Podemos sí mejoran su sueldo). Y lo que nunca debería de tocar es el populismo que aquí manosea Bildu.

Qué (t)error

Precisamente en Podemos pueden estar viviendo un viernes 13 terrorífico porque, pase lo que pase con el escaño de Teresa Rodríguez, el cuento de miedo va a continuar: si la andaluza permanece en el grupo de Podemos en aquel parlamento, será difícil de gestionar. Si se libran de ella, por “salud democrática” (Público), según los propios morados, será una opositora más a su gestión. Todo esto, mientras Rodríguez sigue con su permiso por maternidad y después de que Irene Montero hiciera un ridículo injustificable en Twitter cruzando mensajes y haciendo un flaco favor a la Igualdad. Esta peli va para saga.

¿Una de miedo?

Los bares están cerrados, hay toque de queda y es viernes, 13. La de hoy es una buena noche para ponerse una copa en casa y ver una peli de miedo. Una peli de miedo como la de Leonor, el documental que ya se puede ver en Amazon Prime Video. La historia de una niña que ejecutará el más terrible de los asesinatos: la modificación de la Constitución para abolir la ley sálica y que pueda reinar. La peli de terror más extremo en el que la pequeña tiene que sobrevivir a un abuelo avaricioso, una madre aterradora y un padre incapaz de salvarla, en una familia en la que ya hubo asesinatos entre hermanos.

Los privilegios de Ortega Smith

Jon Arrizabalaga tuiteaba una frase de esas que, pese a su sencillez aparente, resuenan: “Tú no puedes ver La Vuelta desde la carretera. Ortega Smith, sí”. El diputado de Vox no solo puede: lo enseña sin tapujos en su cuenta en Twitter con un vídeo en el que se le ve acudir a un puesto de auténtico privilegio para ver el final de la competición. Privilegio… Acompañado de vanidad, porque un equipo de imagen le acompañó para grabarle, para exhibirle junto a imágenes de los corredores. Ahí está la casta que no se esconde, la que se deja ver bien: siempre fueron privilegiados, como todos los fachas en España.

Pues yo creo que no

Me temo que el cambio en la presidencia de EE.UU. va a seguir generando noticias, posts o tuits para esta columna. Yo daría el tema por zanjado, pero mientras Trump mantenga su cuenta en Twitter hablaremos de él. No obstante, soy de esa minoría que cree que el trumpismo se agotará: incluso aunque se presente a las elecciones en 2024 lo hará sin fuerza, sin apoyo, sin acompañantes y con mucho menos dinero. Y ninguno de sus hijos tiene el magnetismo pero sí acapara todas las dudas. El trumpismo, como amenaza global, morirá cuando abandone la Casa Blanca. Como entretenimiento sí pervivirá.

Falta de… Costumbre

El titular en Público ha sido replicado, más o menos, en casi todos los digitales y periódicos, de izquierda a derecha: “La falta de unidad deja a España con 17 escenarios distintos y aboca a posibles confinamientos domiciliarios”. Y en todos está igual de equivocado: lo que aboca a España a un desastre es la falta de costumbre de las comunidades para coordinarse entre ellas. España es un estado falsamente descentralizado para agrandar la teta pública y que ha funcionado siempre como virreinatos al servicio de PSOE y PP, en función de las mayorías. Nadie se creyó nunca que esto iba de trabajar juntos. Y ahora, tampoco.

Bea es del PP

Bea Fanjul tuiteó que “Aitor es de Soria” como único comentario a la intervención de Aitor Esteban durante el debate sobre el estado de alarma. El diputado abertzale hablaba de “el gen español” para referirse a la querencia de los políticos españoles por el rifirrafe, a lo que la del PP respondió aludiendo al origen (creo que erróneo, además) de Esteban. Pero, ¿y si Esteban fuese de Soria? ¿No por eso puede ser abertzale? Puede que alguien de Soria no tenga ese gen que tan poco aporta… Y puede pasar al revés: Fanjul, que es de Bilbao, está claro que lo tiene. Todo es posible. Y más en Twitter. Hasta la chorrada más grande.

Sí, fue el PNV

Precisamente Aitor Esteban recordaba, gracias al tuit de Sabino Arana Fundazioa, como participó con 16 años en la primera manifestación multitudinaria contra ETA. Fue el 28 de octubre de 1978, y el hoy diputado tenía 16 años y militaba en EGI. La manifestación, según relata la propia SAF, fue convocada por el PNV, contó con la oposición, cómo no, de Herri Batasuna, ANV y Euskadiko Ezkerra, y fue apoyada por el resto de partidos. Una vez más, la Fundación sostiene la memoria de quienes no la tienen o no quieren tenerla, y permite que nos fijemos en dónde estuvo siempre cada uno de los actores.

Algunos no han evolucionado

La excusa de la Guardia Civil es tan peregrina y sus antecedentes tan claros que, como sugieren en El Nacional, ni Marlaska cree sus explicaciones. La “benemérita” bautizó como Volhov la operación policial contra varios empresarios que, según la propia Guardia Civil, maniobraban para colocar 10.000 militares rusos que facilitasen la independencia de Catalunya. Casualmente, Volhov es el nombre de la batalla en la que la División Azul española luchó junto a los nazis contra los rusos en Leningrado. Ahora, la Guardia Civil dice que el nombre del operativo es Voloh, una divinidad de la mitología eslava.

Amazon, al nivel de los más grandes

El mundo está en manos de un puñado de empresas con una liquidez insultante, omnipresentes y que, además, tienen acceso a nuestros datos: Google, Facebook, Apple, Samsung… Y Amazon. El gigante de las compras lleva ganados (beneficio neto) más de 14.000 millones de dólares en lo que llevamos de 2020 (NIUS). Su modelo de negocio ha sido de los pocos beneficiados por la pandemia, pero no consiguen esas ganancias vendiendo libros, smartwatches baratos o toallitas ecológicas: Amazon ha sabido diversificar muy bien su actividad y también vende servidores y otros servicios virtuales.