Todo es España

¡La que ha liado otra vez Pedro Sánchez con su peculiar concepción de lo que es una nación y lo que es España! El secretario general de los socialistas afirmó que “todas las naciones son España”. ¿Todas las del mundo? En El Confidencial recogen lo que, según fuentes socialistas, quería decir: que todas las naciones, “que son culturales”, caben en España. Sinceramente, no sé si prefiero una afirmación absurda o una explicación ofensiva. ¿Qué diferencia hay con Rajoy?

Curioso concepto de “democracia”

En España parece que tienen claro que la “democracia” se va a aplicar en Catalunya impidiendo su ejercicio. Y para ello, según La Información, más de 2.000 policías y guardias civiles, antidisturbios incluidos, serán desplegados hasta el 1 de octubre en Catalunya con el objetivo de retirar las urnas. El dispositivo tendría hasta nombre: “Operación Referéndum”. Por cierto, contemplan “todas las vías de actuación para defender la soberanía nacional”.

Te lo contará Carlos Herrera

En la calle, la Policía Nacional y la Guardia Civil, y en casa, Carlos Herrerá será uno de los garantes de que Catalunya siga siendo España quiera o no la ciudadanía catalana. El fichaje de la estrella de la COPE para que en la televisión pública española modere un debate político no puede estar exento de intencionalidad en un momento en el que la salvación de España es una prioridad. Eso, sí: hacer frente a la amenaza con caspa y “fósforos” también define a esta España.

Y en Podemos sigue el lío

No soy capaz de resumirles la historia en un párrafo, lo siento, así que asumo el riesgo de tirar de trazo muy grueso: en Podemos hay ahora mismo dos presidentes de la comisión de garantías después de que Echenique se haya cargado a la primera (con apoyo de las federaciones autonómicas) por negarse a aplicar las modificaciones estatutarias que la cúpula de Iglesias ha aprobado en agosto y, al parecer, en contra de lo decidido en Vistalegre II. Y esto continuará.

Cuando eres un partido más

A falta de ideología, Podemos se ha compactado por su singularidad. Creerse diferentes es lo que ha unido a una amalgama tan heterogénea que va a vivir en el desacuerdo y la disidencia por definición. Pero en cuanto esa excepcionalidad caduque, Podemos solo será una empresa dedicada a la política. Lo peor es que ya van camino de ello, como muestra que Lagarder Danciu, de profesión reventador de mítines, ya haya aparecido en alguno de los morados.

Manuel Bartual (por mí)

Seguramente ya habrán leído [Enlace roto.] en este mismo diario y es cierto que poco más puedo aportar, pero voy a aprovechar la última columna estival para explicarles cómo he visto yo el fenómeno del verano en Twitter. Lo he visto bien, sinceramente, aunque en la columna les mostraré también parte de las críticas que el dibujante ha recibido por inventarse una ficción veraniega en Twitter que ha arrastrado a casi 400.000 personas.

El mérito

El mérito de Manuel Bartual está en lo que ha logrado: escribir una historia usando el código propio de la herramienta (en este caso, Twitter), lograr un impacto tremendo dentro de la red social y destacado fuera de ella (otros medios han intentado seguir y explicar el fenómeno), y multiplicar hasta casi los 400.000 el número de seguidores en su cuenta. Esto es, generar público cautivo a futuro. Eso es justo, como destaca Álvaro Onieva, lo que buscamos todos en Twitter.

¿El demérito?

Dicho esto, ¿nos hemos flipado demasiado? Puede ser que algunos sí lo hayan hecho porque el éxito de Manuel Bartual se circunscribe a Twitter. Manuel Lenore, entre otros, han atizado al autor por la baja calidad del texto (es cierto que no es gran cosa y que se desinfla según avanza) y a la audiencia por las bajas exigencias que demostraba. Pero, oigan, es que esto es Twitter, aquí todo es efímero, ligero y por el número de retuits y seguidores. No hay que ir más allá.

¿O hay que ir más allá?

Para Nacho Vigalondo el de Manuel Bartual es un éxito sin matices: ha triunfado, sin la coletilla de “en Twitter”, y critica con habilidad precisamente a los críticos del dibujante señalando “los cinco síntomas del éxito: ‘Obra vacía’, ‘ha plagiado’, ‘no tiene talento, sino amigos’, ‘esto ya se hizo antes mejor’, ‘os gusta por incultos’”. El tuit de Vigalondo también me parece bueno, pero sigo creyendo que el acierto de Bartual es haberlo clavado en Twitter y para Twitter. Y tiene mérito.

Es cierto, no ha sido el primero

En Magnet han recopilado, al hilo del hilo de Bartual, algunos antecedentes de historias que han aparecido en Internet y han tenido enganchada a la gente: “Se llaman Juegos de Realidad Alternativa o ARG en sus siglas en el original”, apuntan. Personalmente prefiero llamarle “ficciones” o “juegos” a secas, porque es lo que me parecen. El más célebre, el diario de una mujer gorda (en formato blog) que el genial Hernán Casciari convirtió luego en un libro un pelín decepcionante.

Nada claro

Como mi compañero Javi Vizcaíno, envidio a todos los que tienen las cosas tan claras sobre la información que recibieron (o no) los Mosso de la CIA (o no). Personalmente, no sé qué creerme, pero me sorprende muchísimo que haya tanta gente con cuenta en Twitter que sepa que es mentira lo que publica El Periódico, que el ya famoso Josep Lluís Trapero miente, que Enric Hernández debe dimitir y que Julian Assange dice la verdad sin más información que la publicada.

¿Y qué pinta Assange?

No seré yo quien reste mérito al trabajo de Wikileaks, aunque sí creo que, al final, su montaña de filtraciones genera poco más que un puñado de anécdotas a primera página. Más recelos me genera Julian Assange y su imagen de Gandalf contemporáneo. La valoración que hacen ambos de lo publicado por El Periódico es bastante negativa, y la hacen bien porque la supuesta nota de la CIA era una infografía y el medio no lo advirtió, cometiendo el error más grave.

El famoso Trapero

Hace tres semanas no le conocíamos, hace dos lo convertimos en un héroe y esta semana toca apedrearle. Quien se sume a las corrientes con facilidad (y son muchísimos los que lo hacen en Twitter) creo que, por lo menos, debería de conocer al protagonista de las últimas: Josep Lluís Trapero es el máximos responsable de los Mossos d’Esquadra, donde acumula 23 años de experiencia, siempre en sentido ascendente, y lleva poco más de cuatro meses en el cargo con alguna sombra.

No, no exagero

No me atrevo a señalar como montaje o mentira lo que publica El Periódico porque no sé si lo es. Menos dudas tengo sobre la campaña política y mediática contra el “procés”, básicamente porque conozco de primera mano la que se realizó contra el lehendakari Ibarretxe. Así que, si los Mossos actuaron como un cuerpo autónomo y capaz, ahora toca atizar a los Mossos. No sé si con información falsa, pero sí con enfoques intencionados como el de Vozpópuli, entre muchos otros.

Expertos en todo

No sé por qué los de Pantomima Full (una serie que está teniendo gran éxito en YouTube, Facebook y Twitter) no han dedicado aún uno de sus sketchs al típico tuitero que sabe absolutamente de todo. Esta semana muchos han sido expertos en la trama Gürtel y el mecanismo del Congreso, en cómo calcular el cambio de los bolívares y en cómo descifrar la autenticidad de las comunicaciones de la CIA (insisto en el error mayúsculo de generar esa nota).

Dos maneras de actuar

En Twitter sí hay una separación de poderes clara. Están los que pueden parecer sensatos porque lo son y están los que pueden hacer el ridículo y lo hacen. Entre los primeros destaca Maldito Bulo, la cuenta que da buenos consejos para informarse bien incluso en tardes tan complicadas como la del jueves. Entre los segundos, Cabify, que no dudó en hacer marketing macabro anunciando la gratuidad de sus vehículos después del atentado con un cupón.

No hay atajos

Ojo, un juez tendrá que determinar quién tiene razón, pero de momento el ministerio español de Empleo ha “disuelto” Factoo a instancias de la inspección provincial de Trabajo en Valencia. Esta empresa, creada por el exconcejal del PP Chema Escrivá permitía a trabajadores que facturaran “legalmente” sin pagar la cuota de autónomo. Ahora esa legalidad queda en entredicho. La web, de momento, sigue activa y las consecuencias para los usuarios son una incógnita.

De aquellas campañas estos “bots”

¿Qué es un “bot”? “Robots” que hacen pequeños automatismos en Internet: a veces son softwares y otras veces, aunque no se lo crean, son personan en países en vías de desarrollo que hacen trabajos mecánicos sobre decenas de smartphones chinos. Contratar este tipo de servicios es barato pero no es recomendable porque te pillan, como al PP: si tuiteas “Partido Popular” se dispara el número de “me gusta” al parecer por campañas contratadas pasadas.

¡Uf!

Hace unos días les hablaba de cómo Eduardo Arcos explicaba el machismo de James Damore en una circular interna de Google que le costó el puesto. Hoy les traigo un posicionamiento casi antagónico: Cristian Campos en El Español alerta de la posible descompensación en la atención que se presta a los hombres, más vulnerables hoy que las mujeres según los datos de Susan Pinker. Permítanme les recomiende ambas lecturas y me sume al tranquilizador carro de lo políticamente correcto.

China hace negocio en el Camp Nou

El dato es relevante: “Paulinho le ha costado al Barça lo mismo que todas las ventas que la Superliga china ha realizado al exterior en toda su historia”. Lo leemos en Panenka que aporta más información: el resto de “grandes” fichajes de la liga china han ido a Catar, Rusia o equipos menores de Inglaterra y Alemania. Así, a simple vista, los 40 millones que ha pagado el FC Barcelona por Paulinho no parecen un gran negocio. Según cuentan, además, el Guangzhou no bajó ni “una pela”.

La mejor amiga de Juan Carlos I

Espero que Bea Téllez haya escrito su crónica real con las mismas ganas de reírse con las que yo la he leído: Marta Gayá es la nueva “amiga entrañable” de Juan Carlos I, tanto que el rey emérito en vez de ir a Mallorca con el resto de su familia viaja hasta Dublín con ella, invitados por un magnate, a la apertura de una nueva galería de arte. Una escapada romántica en toda regla para el casi octogenario que sigue viviendo la vida “crazy” junto a mujeres, millonarios y lujo.

Andrea, no leas

Estaba yo tan tranquilo pasando ya del tema cuando me he topado con la carta de Alberto Olmos a Andrea Levy en El Confidencial. El escritor recomienda a la política que deje de leer porque no le toca, porque ella es de derechas y no puede leer, ¿no ve acaso que en Twitter están venga decírselo? Olmos acierta con la ironía y con la denuncia de una masa de tuiteros que se tienen por progresistas pero que no aceptarían sus propias posiciones en otros.

¿Qué pasa cuando el transporte público es gratis?

Hace tres años el gobierno de Tallin decidió que su transporte público sería completamente gratis para su ciudadanía. ¿Qué ha pasado después de este tiempo? Pues que el incremento de viajeros solo ha aumentado un 3%, lo que confirma que el gasto no es el motivo por el que lo usamos. Pero sí ha aumentado notablemente en los barrios más deprimidos. Lo que también subió fue el número de empadronados ante el anuncio de gratuidad… Que luego no han hecho uso.

Guardémonos el respeto

A veces en Twitter las frases más interesantes no las escriben las grandes estrellas ni tienen miles de retuits. Vale un fogonazo, un minuto para escribirla bien y, sobre todo, que haya alguien al otro lado al que le interese el mismo tema que a tí. Y a mí me interesa mucho este: “Si eres un redactor y pones títulos como ‘El XXX que ha incendiado las redes’, es muy posible que dentro de poco un algoritmo te sustituya”. No nos perdamos el respeto por un puñado de clics, por favor.

Entonces, ¿sí a la tele?

Me gusta El Rubius. Y creo que la tendencia de los más jóvenes a responder que quieren ser youtubers de mayor no responde tanto a este fenómeno comunicativo como a la marea de mediocres que le imitan. Lo que no me gusta de El Rubius ni de ninguno de sus copiadores es esa aversión a la tele… A menos que, como en el caso de Fanta, les pongan tela por delante. No lo saben, pero no son famosos diferentes por salir de YouTube (o Instagram), y acabarán por descubrirlo.