La cruda realidad de una pandemia

Las terrazas, a rebosar; algunos camareros, con la mascarilla por debajo de la nariz; los sindicatos, intentando hacer el agosto desde marzo; la oposición a todos los gobiernos, asegurando que sabe lo que hay que hacer; nosotros, quejándonos; el personal sanitario, exhausto; y los que nos gobiernan, tomando decisiones difíciles y trabajando todos los días más de doce horas. Esta es la realidad de la pandemia, no la que queremos inventarnos. Y el titular de El Confidencial, el que más justicia hace al momento: “Europa busca blindarse ante la variante del coronavirus para evitar el colapso en Navidad”.

Que se vayan a la mierda

En esta situación a los que menos necesitamos son a los que lo veían venir, a los que llevan 10 meses asegurando que ellos ya sabían lo que había que hacer, y a los que pretenden arrimar el ascua de muertos y restricciones a su sardina (que huele mal), ya sean políticos, contertulios o periodistas que perjudican a la profesión con su lucha por que hagamos clic en su enlace con titulares escandalosos y noticias amarillas. Porque creo que detrás de las piezas sobre las alertas de los perjuicios de las vacunas que no son tal solo hay eso: el clickbait. Vamos, que el fin, como el medio, es espurio y miserable. Sin paños calientes.

Pues yo difundo esto

Malas noticias hay para regalar, y a esas hay que sumar las que los periodistas buscan para conseguir algún clic a su web. Pero yo prefiero difundir otras noticias, y no es solo por el espíritu navideño: “Illa dice que la vacuna será efectiva contra la cepa del Reino Unido” (El Nacional). Eso dejaría el nuevo descubrimiento sobre la enfermedad “solo” en que esta es más contagiosa. Lo que nos lleva a un aviso claro: el de mantener la distancia que nos permitirá mantener la salud hasta que estemos todas y todos vacunados. Así que, sí, buenas noticias pero con especial precaución, como casi todo desde el pasado mes de marzo.

Raphael es el mensaje

Si hay un cantante que ha sabido envejecer y evolucionar sus shows es Raphael, admirado por sus primeros seguidores, sus hijos y sus nietos. Un maestro del espectáculo capaz de reírse de sí mismo en el cine y de llenar un pabellón en plena pandemia. Y de esto último, ¿quién tiene la culpa? Pues de quien se lo permite en Madrid que, por supuesto, es la misma que mantiene abierta la hostelería para que los profesionales del resto de comunidades se enfaden con sus gobiernos, de la misma que basa sus números en test de antígenos en los que solo confía ella, y la misma que da las cifras de contagios con meses de retraso.

Sí, ella

En el anterior párrafo me refiero, claramente, a Isabel Díaz Ayuso, la única miembro de un gobierno que en España me ha hecho dudar de la buena fe de quien gestiona, sinceramente. Pero ahí está ella, asesorada por Miguel Ángel Rodríguez, con su mirada desconcertante y sus decisiones populistas que, ojo, le están dotando de una notoriedad nada desdeñable. ¿Qué quiero decir? Pues lo que advierten en El Independiente: “La proyección de Ayuso como referente nacional amenaza el liderazgo de Casado”. Porque Ayuso lo tiene todo para triunfar en un PP que han Voxizado, entre otros, el propio Casado.

Madrid, en tres titulares

Estos tres titulares, publicados casi en días consecutivos en El Plural, son el resumen de un desenlace anunciado: “El fin del milagro de Ayuso: Madrid vuelve a los primeros puestos de incidencia del virus”. La propia Comunidad lo ha hecho público: “Madrid reconoce que el virus se ha disparado un 20% en una semana”. Pero parece que a la presidenta le da igual, ella va a seguir con su modelo: “Ayuso rechaza medidas más duras para Navidad mientras deja fuera de control el 40% de los casos”. ¿O acaso alguien creía de verdad que tomar medidas diferentes a las del resto de Europa era lo mejor?

El “tribunal sobrao”

Ya sé que hay sentencias en Euskadi, entre otros espacios, que obligan a los gobiernos a haber provisto a los servicios sanitarios y de emergencias de EPI u otras medidas de seguridad en plena pandemia, cuando, simplemente, no había acceso a ellas. Por eso hablamos de emergencia sanitaria y situación excepcional. Ahora, el Tribunal Supremo pide investigar esa gestión a nivel español porque se ve que los jueces (como los sindicatos) sí sabían dónde encontrar las soluciones. Igual que saben manejar como nadie lo de Catalunya, el gobierno en Nafarroa si no está UPN y rectifican a Estrasburgo.

ERC se aleja del 1-O

ERC está pagando un alto precio por su participación en el 1 de octubre catalán. Eso es innegable. Como lo es que, hasta que llegó la oscuridad de la justicia española, este partido intentaba quedarse fuera del charco al que empujaba a Puigdemont y su equipo. Aquello de traicionar a Catalunya por unas monedas quedará en el haber de quien lo dijo. Hoy, ERC es un partido precavido que “se desmarca del Consell per la República” (El Nacional), que elegirá a sus futuros representantes en una sesión constitutiva. La política es posibilista o no es. De igual manera que es coherente o no es política.

De ridículo en ridículo

La historia de que entra un hombre en una frutería catalana y, al pagar, se le cae el carné de Vox y el frutero responde enseñando el suyo, es en sí misma ridícula. Pero además es falsa, porque le ha pasado a tanta gente que lo ha contado en Twitter exactamente con las mismas palabras que, claramente, es un relato inventado y enviado a esos robots creados para difundir mensajes. Vamos, que la “anécdota” lo tiene todo: la fantasía típica de Vox y las trampas on-line típicas de Vox. Por cierto, el corolario del tuit es: “No hay duda, los de Abascal arrasarán en las catalanas”. Como todo, lo hará de manera virtual.

Un calendario “dirigido”

Cuando empezó la liga española de fútbol ya nos avisaron de un calendario dirigido, pero en esta España a todos se les va la mano: no ha acabado la primera vuelta de la competición y está claro que lo que hace el calendario es adulterarla. En la jornada 19 jugaban entre sí los 4 equipos que se enfrentarán en la Supercopa, pero no el Madrid con el Barcelona. Esa misma “casualidad” también se ha evitado en el sorteo del jueves con la excusa más chorra del mundo: que no hay campeón de Copa. Por eso, en vez de un sorteo puro… Separaron las bolas de Madrid y Barça. Menuda tomadura de pelo.

Falta de… Costumbre

El titular en Público ha sido replicado, más o menos, en casi todos los digitales y periódicos, de izquierda a derecha: “La falta de unidad deja a España con 17 escenarios distintos y aboca a posibles confinamientos domiciliarios”. Y en todos está igual de equivocado: lo que aboca a España a un desastre es la falta de costumbre de las comunidades para coordinarse entre ellas. España es un estado falsamente descentralizado para agrandar la teta pública y que ha funcionado siempre como virreinatos al servicio de PSOE y PP, en función de las mayorías. Nadie se creyó nunca que esto iba de trabajar juntos. Y ahora, tampoco.

Bea es del PP

Bea Fanjul tuiteó que “Aitor es de Soria” como único comentario a la intervención de Aitor Esteban durante el debate sobre el estado de alarma. El diputado abertzale hablaba de “el gen español” para referirse a la querencia de los políticos españoles por el rifirrafe, a lo que la del PP respondió aludiendo al origen (creo que erróneo, además) de Esteban. Pero, ¿y si Esteban fuese de Soria? ¿No por eso puede ser abertzale? Puede que alguien de Soria no tenga ese gen que tan poco aporta… Y puede pasar al revés: Fanjul, que es de Bilbao, está claro que lo tiene. Todo es posible. Y más en Twitter. Hasta la chorrada más grande.

Sí, fue el PNV

Precisamente Aitor Esteban recordaba, gracias al tuit de Sabino Arana Fundazioa, como participó con 16 años en la primera manifestación multitudinaria contra ETA. Fue el 28 de octubre de 1978, y el hoy diputado tenía 16 años y militaba en EGI. La manifestación, según relata la propia SAF, fue convocada por el PNV, contó con la oposición, cómo no, de Herri Batasuna, ANV y Euskadiko Ezkerra, y fue apoyada por el resto de partidos. Una vez más, la Fundación sostiene la memoria de quienes no la tienen o no quieren tenerla, y permite que nos fijemos en dónde estuvo siempre cada uno de los actores.

Algunos no han evolucionado

La excusa de la Guardia Civil es tan peregrina y sus antecedentes tan claros que, como sugieren en El Nacional, ni Marlaska cree sus explicaciones. La “benemérita” bautizó como Volhov la operación policial contra varios empresarios que, según la propia Guardia Civil, maniobraban para colocar 10.000 militares rusos que facilitasen la independencia de Catalunya. Casualmente, Volhov es el nombre de la batalla en la que la División Azul española luchó junto a los nazis contra los rusos en Leningrado. Ahora, la Guardia Civil dice que el nombre del operativo es Voloh, una divinidad de la mitología eslava.

Amazon, al nivel de los más grandes

El mundo está en manos de un puñado de empresas con una liquidez insultante, omnipresentes y que, además, tienen acceso a nuestros datos: Google, Facebook, Apple, Samsung… Y Amazon. El gigante de las compras lleva ganados (beneficio neto) más de 14.000 millones de dólares en lo que llevamos de 2020 (NIUS). Su modelo de negocio ha sido de los pocos beneficiados por la pandemia, pero no consiguen esas ganancias vendiendo libros, smartwatches baratos o toallitas ecológicas: Amazon ha sabido diversificar muy bien su actividad y también vende servidores y otros servicios virtuales.

La noticia real es igual de mala

Parece que ha corrido últimamente el bulo de que Santiago Abascal aparecía en los famosos papeles de Bárcenas. En concreto, se le adjudicaba el cobro de dos millones de pesetas de aquella manera tan opaca y peculiar que tenía el PP. Según Maldito Bulo, la web que caza este tipo de informaciones falsas, el que habría cobrado los 12.000 € fue Santiago Abascal… Padre. Lo que no creo es que esta aclaración reste gravedad a la información: Abascal hijo, el líder de Vox, ya no solo es el mantenido del PP en chiringuitos reconocidos, también creció con la comodidad que proporcionaban esos cobros tan particulares.

De facha a facha

Otro que va de alma pura y lo que pasa es que se la ha vendido al diablo es Manuel Valls, que no se corta a la hora dar lecciones al mundo. Solo es político él y solo tiene valores él, según él mismo, claro. Valores como los que demuestra cuando dice que “enseñar catalán y vasco en Francia fomenta el separatismo” (El Nacional). ¿En serio lo cree o es otra fascistada más de las que conjuga con su hablar suave y su acento? Porque la idea no puede ser más retrógrada, aunque no es menos cierto que también es una idea muy chovinista propia de un país jacobino como del que fue primer ministro. Y nada ha progresado desde entonces.

No es censura

He leído en varios espacios que el Congreso pretende censurar los mensajes de odio en las redes sociales. Y me parece bien. Esa cantinela, esa copla de que en redes todo vale, que la libertad de expresión es lo que las define y lo que debe prevalecer, solo ha servido (y a los resultados me remito) para que la extrema derecha mundial se inflame y para que el despertar del nazismo sea hoy una amenaza real. Así que la limitación que ha aprobado el Congreso de esos mensajes, que siempre será a posteriori (y por lo tanto no es censura) es una buena noticia. Menos tuits fachas también es más bienestar.

Mal empezamos

Ayer mismo celebraba el argumentario que vimos replicando en la mayoría de digitales progresistas: que los presupuestos de PSOE y Podemos aumentan la recaudación entre quienes más tienen y que incrementan el gasto en salud. Solo pedía que, por favor, la subida de impuestos no acabara cargándose sobre la de siempre: la clase media. Las subidas del IVA que se confirman o barruntan no tienen buena pinta, pero que suba el precio del Diesel vía impuestos solo lo confirma: ¿quién cree el gobierno español que compró todos esos Diesel a precio de derribo el año pasado? ¿Los que más tienen?

Juan Carlos I se aburre, el pobre

Este estado de alarma nos ha venido fatal a todos, pero al que peor, a Juan Carlos I. El pobre está deseando regresar a España porque en Arabia Saudí, en su hotelazo, “está aburridísimo” (El Plural). Así que tiene que tomar una decisión: o quedarse, como cualquier otro aitite o amama que lleva sin ver a sus nietas y nietos con normalidad desde hace meses, pero a 11.000 € la noche, o hacerse un Victoria Federica y pasarse por el higo real el confinamiento, como hizo su nieta regresando a Madrid desde el cortijo en el que pasó el confinamiento junto a su novio y sus amigos. Pobre Juan Carlos y sus movidas.

Si Vox marca la agenda…

Si Vox pretende marcar nuestra agenda, adelante. Así que, hablemos de Vox y de Santiago Abascal: “Tres meses después de haber adquirido un chalé de 185 metros cuadrados con garaje, jardín de 100 metros, localizado en una zona de alto nivel al norte de Madrid y de precio desconocido pero sujeto a una hipoteca de nada menos que 736.000 €, Santiago Abascal sigue sin actualizar su declaración de bienes. El Congreso obliga a los diputados a hacerlo (…). La compra se formalizó ante notario seis días antes de que Abascal anunciase su intención de presentar la moción de censura” (InfoLibre).

La noticia que no lo parece

A estas alturas, no resulta “noticioso” que Vox maneje cuentas falsas o automatizadas en redes sociales. Es lo esperable, es lo que hemos visto o barruntado e incluso tengo la sensación de que lo ha leído antes. Lo grave es el hecho en sí que describe el equipo de César Calderón: que la extrema derecha haya montado una estructura digital para difundir sus mensajes extremistas y populistas, por ejemplo, para calentar una moción de censura que solo busca los focos, porque no busca realmente los votos. No podemos permitirnos que el fascismo coja el micrófono. La historia nos lo ha enseñado.

Iglesias se apunta

Curiosamente, esta moción de censura va a ser más incómoda para el líder del principal partido de la oposición que para el presidente del Gobierno. De hecho, Sánchez estará encantado de enfrentarse, con todas las cámaras enfocándoles, a Santiago Abascal. Tan claros están los beneficios para el gobierno de la maniobra de Vox que se ha apuntado hasta Pablo Iglesias. De este modo, Podemos tendrá doble turno, como el PSOE (la portavocía del grupo parlamentario y el gobierno) y ayudará a alimentar al monstruo con cierta irresponsabilidad. A la extrema derecha, ni agua. Y mucho menos, voz y atención.

Y Casado tiene al enemigo en casa

Haga lo que haga, Pablo Casado va a generarse un problema. Así que solo le queda medir bien y decidirse por el menor de todos. En El Nacional explican que “el diario La Razón se aventura a asegurar categóricamente que el PP votará ‘no’”. Hoy lo sabremos. Pero ese rechazo hará que Vox tense la cuerda (el lunes leíamos en República.com que podría pedir entrar en los gobiernos madrileño y andaluz) y que el partido cruja por la derecha: Cayetana Álvarez de Toledo pedía en su canal en YouTube que el voto no fuese negativo, liderando una corriente que el PP ahora minimiza pero antes impulsó.

Arrimadas, ¿por la moderación?

Voy a ser bueno y voy a pensar que Inés Arrimadas está siendo sincera en sus deseos: a la de Ciudadanos le gustaría ser la centrada y moderada durante la moción de censura, pero su historial indica otra cosa. Arrimadas, como muchos otros en su partido, entendieron la nueva política como la de la puesta en escena de la tensión artificial. Ya sin ETA, la tensión había que crearla acudiendo al desfile del Orgullo después de haberse asociado con un partido homófobo como Vox o montando teatrillos para insultar a compañeras de hemiciclo. La tensión creciente en la política española tiene padres y madres que ahora se esconden.