La Iglesia es colaboracionista

Si la iglesia española ha aceptado que en sus centros se celebren misas por Franco estos días podemos asegurar, sin ningún problema, que es colaboracionista, como cualquier persona o ente que no plante batalla de un modo indiscutiblemente claro al fascismo, a la dictadura, a su forma de pensar, a su herencia y a sus consecuencias. Quien permite en su casa, la del Señor, dicen, se reúnan para homenajear a Franco quienes siguen creyendo que quienes no piensan como ellos están mejor muertos y que tanta sangre y dolor estuvieron justificados, forma parte de ellos.

La nueva inquisición

Por lo menos, la Iglesia ha abandonado la inquisición. Pero no los humanos: dos personas han sido quemadas vivas en un pueblo de México al ser señalados como los secuestradores de niños de los que alertaba un bulo (una noticia falsa) de WhatsApp. El linchamiento y asesinato fue alentado y retransmitido por Facebook. ¿Quién se responsabiliza ahora de este “éxito” de la tecnología, la viralidad, el periodismo ciudadano o la justicia colaborativa y alternativa? ¿Nadie? Igual que me tengo que creer que nadie veía venir que esto iba a suceder. Me repito: la tecnología nos atonta.

Felipe González, SA

Sabía desde el principio que el titular de El Confidencial estaba cogido por los pelos: “Felipe González reclama a Indra 7,3 millones por la empresa de su hijo”. Lo que no me esperaba era la revelación del texto de Agustín Marco: el hijo del expresidente fue colocado al frente de una empresa que apenas tuvo actividad con una cláusula de indeminzación bastante jugosa si era despedido. Todo esto, con participación de la SEPI. El final de la historia, el esperado: Pablo González acabó siendo despedido en cuanto la cláusula caducó y el juzgado resolverá sobre la reclamación de un bonus millonario.

Iglesias reduce el poder de Echenique

Sigo hablándoles de miserias políticas. Pablo Iglesias habría decidido quitar poder a Pablo Echenique después de la catastrófica gestión de la crisis de Podemos Madrid. Vayamos por partes: Echenique es posiblemente el político más sobrevalorado en España. La crisis en su partido en la capital de España empieza con el empeño de Iglesias de favorecer, otra vez, a Julio Rodríguez. Y el verdadero problema no es a quién quita poder Iglesias en su partido, sino el modo en el que él sigue concentrándolo. La “nueva política” desde luego es nueva en que no anda con rodeos.

Necesitamos más deportistas así

Pep Guardiola ha visitado a los presos políticos catalanes. Lo ha hecho acompañado por el periodista Xavi Torres y nos hemos enterado por un tuit que han colocado en la cuenta de Jordi Cuixart. Necesitamos más deportistas así: comprometidos con sus ideas (las que sean, pero que las hagan públicas, por favor). Guardiola sigue dando lecciones de vida, no solo de fútbol: es perfectamente compatible ser uno de los mejores del mundo (que se escribe y se lee rápido) con tener ideas políticas, manifestarlas y defenderlas, aunque no gusten a la mayoría de la prensa española.

Agur, Stan Lee

El mundo despidió ayer a Stanley Martin Lieber, más conocido como Stan Lee y, sobre todo, reconocido porque ha creado el universo de superhéroes contemporáneo. Además, Stan Lee era un gran generador de buen rollo, siempre dispuesto a un cameo en las pelis de sus personajes, por mucho que fueran una castaña (y alguna con tanto efecto especial, verdaderamente, lo es), y siempre presente como si fuera a ser eterno. Él sí lo será: Stan Lee será eterno porque deja una obra inmensa, basada en la bondad y la humanidad, y en la certeza de que el malvado, antes o después, será derrotado.

Podemos, sin concejales en Madrid

La capacidad de los de Podemos para ponerse la zancadilla a sí mismos es pasmosa. Bien es verdad que en Madrid, con Ramón Espinar como líder, no se puede esperar mucho de ellos, ¡y eso que la capital es su gran feudo! Pero la situación actual escapa de cualquier lógica política, por mucho que lo suyo sea la nueva política: después la expulsión de los concejales de Madrid que no quieren pasar por el aro del partido, actualmente Podemos no tiene ningún concejal junto a Manuela Carmena. Todos son independientes y “ex” de los de Pablo Iglesias con cada vez menos ganas de repetir de morado.

Y pueden ser aún peores

No es solo la falta de fundamentos políticos, es la falta de pudor, de respeto incluso hacia tu propia gente y tu propio equipo: en Twitter, precisamente en la cuenta que gestionan miembros (o ex miembros) de Podemos en el ayuntamiento de Madrid, denunciaban que alguien del equipo de Ramón Espinar había filtrado la noticia de la expulsión de los concejales incluso antes de que finalizara. Todo este lío, por cierto, es por el apoyo expreso del aparato al ex JEMAD, Julio Rodríguez (apuesta impuesta por Pablo Iglesias en otras ocasiones), que sigue liándola por donde pasa en Podemos.

Sí, Roures siempre gana

En la izquierda española y catalana, a la vez, hay un personaje siniestro como pocos: Jaume Roures, quien, pase lo que pase, siempre se embolsa una millonada. Nacho Cardero intenta hacer sangre vinculándolo al procés, pero lo que haya podido enredar el empresario en el laberinto catalán no me parece relevante si lo comparamos con todo lo que ha sabido sacar de la parte más lucrativa de la comunicación. Sus acuerdos para emitir primero y ahora para gestionar el fútbol le generan millonarios beneficios y, lo que es mejor (para él), una red de contactos que le sigue protegiendo de todo.

¡Mejor!

Anda el personal revuelto, avisándose por WhatsApp, de que precisamente esta herramienta va a empezar a borrar los mensajes de más de un año de antigüedad. A mí me parece una magnífica noticia porque, aunque lo estemos usando cada vez más para trabajo, ¿qué mensaje del año pasado recuerda usted para querer guardarlo? No importa: vamos todos corriendo a hacer copias en la nube y dejando rastro de datos, números de teléfono y comunicaciones muy personales (como a quién decimos “te quiero”) en nubes que nadie sabe qué cielo surjan. Ojalá WhatsApp borre su historial cada mes.

¿Todo se nos olvida?

El Consejo de Europa recordaba en Twitter que se cumplían cien años del fin de la I Guerra Mundial y aprovechaba para lanzar el mensaje de que la paz es un bien precioso que no debemos dar por sentado. No falta razón a lo más parecido que tenemos a un gobierno europeo: desde 1945 (final de la II Guerra Mundial) hasta hoy nos ha dado tiempo a olvidar en Europa (Irlanda del Norte, aparte) lo que supone una violencia tan brutal, y por eso crece la extrema derecha y el populismo ha encontrado una forma de propagación tan sencilla. Espero que no estemos condenados a repetirnos.

¿Creemos a Villarejo?

No veo por qué no tenemos que creer ahora a Villarejo cuando sus cintas grabadas han supuesto la dimisión de políticos y han agitado los cimientos de la monarquía española sin que nadie negara la veracidad de las informaciones sobre el modo en que Juan Carlos I hace negocios. Hoy, el espía más famoso de España, proveedor de PP y PSOE, dice que fue el encargado de comprar una vivienda para Felipe González con el dinero de los fondos reservados. Pero en la exclusiva de Vozpópuli hay más, como los supuestos pagos a socialistas relevantes con estos mismos fondos.

Se atenta contra la inteligencia

A Pablo Casado le pareció un buen momento la presentación de Alejandro Fernández como nuevo presidente del PP catalán para tomarnos, una vez más, por tontos: “Ya no se mata por la independencia, pero se atenta contra el pluralismo”. Cualquiera con dos ojos y una memoria mínima sabe que la época de los asesinatos en nombre de un pueblo (gigantesco error que cometieron y justificaron algunos para su pesar) no tiene nada que ver con la actual, y que el movimiento pacífico en Catalunya es absolutamente ejemplar. Por eso el nacionalismo español hace el ridículo cada vez que señala lo contrario.

Xenófobos, fuera

Hay que ser muy simio para lanzar insultos racistas en un campo de fútbol. Ni siquiera el razonamiento ese de que “la masa” es estúpida lo justifica: quien grita y desprecia a un jugador por el color de su piel, ¿de verdad no se muere de vergüenza? Me cuesta entender esa falta de humanidad, me cuesta entender tan poco entendimiento. Estoy de acuerdo, en fin, con Balotelli que, harto de los insultos racistas en un terreno de juego, ha publicado en su Instagram: “Sois la parte enferma de este mundo”. El italiano de origen ghanés va más allá y desea a los xenófobos una muerte en soledad.

Ya vuelve la burbuja

El precio de la vivienda en Madrid y Barcelona ya ha alcanzado, especialmente en los sitios mejor valorados, los máximos históricos del boom inmobiliario. El alquiler ocasional, el habitual, las inversiones de fondos, de quienes tenían “cash” durante la crisis… Lo que quieran, pero si la crisis ha servido para algo es para reagrupar la propiedad de pisos y casas mientras aconsejaban al resto de la ciudadanía: “Mejor, espera”. ¿A qué? A que, al final, con el mismo precio desorbitado le compres la casa a quien concentra la propiedad. Esa sí fue una estafa real durante la crisis.

¿Es España un polvorín?

Esa es la pregunta que deberían de estar haciéndose, si no en alto, en voz baja, vistos los últimos meses. Con Rajoy de presidente la insatisfacción de la derecha española, la de toda la vida, la fascistoide, era evidente. Con la llegada de Sánchez a Moncloa, además, se ha desatado: la detención de Manuel Murillo, un guardia de seguridad de 63 años con licencia de armas que tenía un arsenal en su casa (16 armas de fuego, algunas de precisión, otras modificadas ilegalmente por él mismo) que planeaba atentar contra Pedro Sánchez no es solo una anécdota aunque quieren que lo parezca.

¿Quién lo fomenta?

Nunca me ha gustado lo políticamente correcto porque siempre he creído que, mientras hacíamos rodeos para no molestar a nadie, los malos nos ganaban siendo más directos. Pongan aquí a Trump, a Salvini, a Le Pen o Macron… O a Pablo García Aguado, que ha pasado de alertar sobre los trolls de Internet desde el púlpito televisivo a convertirse en uno en Twitter, avisando a la ministra Carmen Calvo (que dejaba un mensaje feminista políticamente correcto) de su fuerza de hombre, también para liderar cambios. Será fuerte, pero ha borrado el tuit.

¡Claro que será mínimo!

El Confidencial cita fuentes anónimas de la banca para sustentar sus argumentos: los bancos no han hecho nada para que el Tribunal Supremo varíe su intención de condenarles a pagar el impuesto hipotecario; encima están llevándose una mala fama que, por su inacción, no merecen; y por supuesto, el abono de este impuesto por parte de la banca no supondrá un gran impacto en sus cuentas. De todo lo que les resumo solo me creo la última parte: si prospera el decreto-ley para que apoquinen los bancos acabarán imputando al cliente la pérdida de ese dinero.

“No a los semáforos”

A veces leo tuits que me desconciertan tanto que empiezo a pensar que no tengo ni idea de política después de pasarme más de diez años observando a los políticos y trabajando con sus gabinetes de comunicación. Ayer mismo me sucedió, cuando vi la serie de tuits del PP de Madrid en la que informaban de la concentración (21 personas) contra los semáforos que quiere instalar Manuela Carmena. ¿De verdad un partido político va a protestar contra la colocación de unos semáforos? ¿De verdad eso es lo mejor que tiene el PP contra Carmena? ¿De verdad no se sonrojan cuando se leen?

EE.UU., Banana Republic

EE.UU. despierta… Pero no se levanta. Según cuentan las crónicas, Trump sigue manteniendo el control del partido republicano y éste controla aún el Senado. Por supuesto, continúa en la Casa Blanca y nada apunta a una debacle en la reelección. Ante esta situación, solo puede ponerle nervioso Nancy Pelosi facilitando que la nueva Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, inicie ciertas investigaciones. Y por lo que parece, sí, a Trump le pone cardiaco poder ser investigado. La gravedad de la enfermedad política se ve en los síntomas: la expulsión del periodista Jim Acosta (CNN) le acerca al síndrome de la república bananera.

Inaceptable

La Fiscalía hizo pública ayer, en pleno puente, su petición de penas para los procesados tras el procés: “25 años de prisión para Junqueras y entre 16 y 17 para el resto de presos”. Así titulaba El Nacional porque el planteamiento era toda la noticia. La mala noticia. Unas condenas a todas luces excesivas para un delito que no existe, ya que la independencia no pasó de un gesto (ni siquiera dejó de ondear la bandera española). Una petición indignante e inaceptable para unos políticos que se limitaron a hacer su trabajo articulando la voluntad de sus votantes.

No nos conformemos con lo menos malo

Y en medio de toda la mala leche que generó la noticia, el Gobierno por medio de la Abogacía del Estado quiso desmarcarse pidiendo la mitad de pena que la Fiscalía. Es evidente que Pedro Sánchez buscaba así ganarse a los partidos catalanes en la votación del presupuesto, pero lo que no entienden en España es que un solo día de cárcel para Junqueras y el resto de presos preventivos ya es injusto. Enrocada en una justicia vengativa y en una idea de la unidad de España absolutamente imperial y desfasada, a la política española le falta no solo empatía, le falta realidad.

¿En qué manos estamos?

Y mientras los políticos catalanes y sus familias encajan una petición de penas brutal e inconcebible en democracia, en el PP se limitan a pasar cierto sofoco porque ahora sabemos que Villarejo, el policía y espía para todos, recibió un encargo directo de Cospedal para realizar un informe de su compañero de partido, Javier Arenas. Esos son los que han gobernado España y dan lecciones de ética, civismo y democracia. Esos son los que piden mano dura contra los políticos catalanes. Esos son los que fabrican independentistas incluso fuera de Euskadi o Catalunya.

España y su bandera

Y mientras la democracia global es atacada desde la justicia española por un sentido del honor equivocado e inasumible, la ciudadanía con cierta actividad en Internet se dedica a debatir si el chiste de Dani Mateo, que se limpia la nariz con la bandera española, se puede o no se puede hacer. Como nacionalista que soy, me parece de mal gusto, pero allá quien lo haga y lo aplauda. Como demócrata, me parece una estupidez semejante discusión cuando lo más grave de todo lo que está en juego se ha convertido en una cuestión de venganza, de colmillo y de sangre sin atentados.

Ánimo, Luca

Para que no me salga una úlcera me permito unas líneas de buen rollo, el que podemos encontrar con el hashtag #ÁnimoLuca, dedicado a Sangalli, el jugador de la Real Sociedad que ha sufrido un ictus. Compañeros de equipo, ex compañeros, futbolistas de otros clubes, deportistas en general, periodistas y muchos aficionados al fútbol han querido mostrar su solidaridad y enviar sus mejores deseos al realista por medio, sobre todo, de Twitter. A veces, las personas podemos empatizar y valorar lo rápido que a uno le puede cambiar la vida para mal. ¡Ánimo, Luca!