Otro trimestre virtuoso

Me veo obligado a abrir esta columna con un nuevo éxito empresarial: después de los que están celebrando en el Banco Santander e Iberdrola, el BBVA anuncia que a ellos también les va muy bien. Mejor que bien. Mejor que mejor. Qué despiporre: “BBVA gana 1.846 millones en el primer trimestre, un 40% más a pesar del impuesto”. Porque si no llega a ser por “el impuestazo” (El Independiente), qué canalla, el beneficio aún habría sido mayor: otros 225 millones de euros. Venga, otra ronda, que pagamos las y los pobres. Qué risas. Qué buenas noticias para el accionariado. Qué ganas de mandar a la mierda en voz alta a algunos.

El futuro de Bildu

Para saber cuál será el siguiente paso de Bildu solo hay que mirar a ERC. El seguidismo de la coalición vasca a los catalanes es magnífico, epopéyico. Sin las americanas de los republicanos seguiríamos viendo los polos de rayas con cuello panadero en los vascos. Sin las urgencias del Govern, Bildu no se habría encontrado con el argumentario para campaña de la ley de Vivienda. ¿Invasión competencial? ¡Eso es un “invent”, oiga! Vale, me centro: leemos en El Nacional que ERC basa su estrategia para las municipales en la equidistancia entre lo que supone Colau y Junts, donde no quiere pisar algunos ilustres pies del independentismo.

Una buena noticia

Solo puedo tomarme esta noticia de una manera: bien. “Canal Red, la televisión de Pablo Iglesias, compra la frecuencia de TDT de 7NN en Madrid” (The Objective). Es decir: en vez de una tele para inflamar a los fachas vamos a encontrar otra. Luego, ya criticaremos cómo es, quién la dirige, qué busca, qué dice y, lo más importante (que esto es tele), si nos aburre o no. Pero eliminar un altavoz al que pegaban la oreja quienes votaban a Vox o dudan entre votar a Vox o a Díaz Ayuso (que no es lo mismo que votar al PP, tú y yo lo sabemos) es una obligación moral y democrática, personal y colectiva. Uno menos. Avanzamos.

Pablo Iglesias, el bien común

Desde el 1 de diciembre de 2009 escribo a diario (salvo por vacaciones o baja) en un periódico promovido por una iniciativa popular y una necesidad democrática. Soy perfectamente consciente, por lo tanto, de cómo se ponen en marcha algunos proyectos comunicativos (y empresariales). Por todo lo anterior (todo, no solo los últimos 14 años, sino los últimos 46), tengo la obligación de distinguir entre el lanzamiento de un medio con la campaña de lanzamiento del juguete nuevo del viejo líder: “Belarra pide a los militantes de Podemos dinero para financiar la televisión de Iglesias” (República).

Twitter es una mierda

Twitter funciona cada vez peor y su dueño es un pagafantas que abona las cuentas de pago de algunos famosos que pasan de su modelo Premium. Pero además es una mierda por cosas como las que denuncia Ismael Urzaiz en un primer tuit: “Acabo de publicar un tuit del beso del portero del Marbella con su pareja sentimental (otro hombre) y Twitter no lo publica, o es un error o esta red social para mi termina hoy”. Y que el delantero completa: “Solo dejan retuitearlo, creía que los americanos eran más liberales, bueno, que eres un valiente Alberto Lejárraga, estaremos apoyándote siempre, ¡mucha suerte en tu vida y en tu carrera!”.

Iberdrola gana

Me hago mayor, cada día que pasa soy más cascarrabias y con cada anuncio de los resultados trimestrales de banca y eléctricas me sorprendo más: “Iberdrola ha cerrado su primer trimestre con un beneficio neto de 1.485 millones de euros a nivel global, un 40% más frente al mismo periodo del año anterior”, leo en El Plural. Y no sé si encogerme de hombros o tirar el monitor. ¿Cuántos desprecios somos capaces de asumir quienes no somos accionistas, ni inversionistas? ¿Por qué nadie se da cuenta del agravio que supone a quienes pagamos sus facturas con un servicio de atención al cliente intencionadamente confuso?

Los defensores de España

A veces es conveniente alejarse un poco para que el ruido no te confunda: en pocos medios he leído una crónica tan clara sobre uno de los aspectos de la ley vasca de Educación como en El Nacional. Pese a que en algunas cabeceras españolas alerten del avance del euskera que propone el anteproyecto del Gobierno, en el digital catalán dejan clara la posición del PSE: la función de este partido es garantizar la españolidad de Euskadi ahora que el PP está al borde de la desaparición y en Podemos hacen hueco para cuando llegue Sumar. La imposición del castellano será defendida por Andueza y su compañía. No podemos perder esto de vista.

Bien hecho

Una o un buen periodista no permite que le coloquen un argumentario sin poner, al menos, contexto. Esto es así aquí y en la China Popular, como dijo Josep Lluis Carod Rovira. Otra cosa es que aquello sea una dictadura y esto, a veces, una piscifactoría de complejos. Así que cuando veo buenas actuaciones en los medios públicos me levanto y aplaudo. Lo ha hecho otra vez Silvia Intxaurrondo, que dejó callado en La1 a Javier Maroto cuando le apuntó que la retirada de los restos de Primo de Rivera no la había decidido el PSOE a las puertas de una campaña sino la familia del falangista en el 120 aniversario de su nacimiento.

No

Leo en The Objective que “la candidata de Vox agredida por el rapero Cecilio G” se pregunta: “¿Esto no es violencia de género?”. La respuesta es tan tonta que abruma: no. Y utilizar algo tan grave para poner en valor tu denuncia es una sinvergonzada. No hay duda de que la agresión es rechazable, tampoco la hay en que ella se presenta por un partido fascista, racista y homófobo al que tenemos la obligación de enfrentarnos. Pero enfrentarnos con todas las herramientas democráticas: victimizar a candidatas de Vox solo sirve para trivializar con cuestiones que deberían de ser indiscutibles, como la violencia de genero.

Pues vale

Cada día más, EE.UU. parece otro planeta. Un planeta en el que la mitad de sus habitantes se dedican a dominar galaxias enteras con expresiones culturales y gastronómicas que atontan y engordan, mientras la otra mitad se dedica a fabricar armas y autodestruirse. Un planeta en el que ahora han decidido que van a gobernar los viejos: de Trump a Biden, y de Biden a un Biden que puede abandonar la Casa Blanca casi como nonagenario ya que, en la época moderna, solo Trump no ha ganado en su reelección. Un planeta irreconocible al que alejar años luz para que no nos arrastre como civilización.

Un gran paso

El regreso, detención, puesta en libertad y viaje a Bruselas para asistir al pleno en el Parlamento Europeo de Clara Ponsatí es un gran paso. Un paso hacia la normalización de una situación extremadamente anómala e inquietante, en el que la justicia había corregido a la política y la venganza ha sustituido a la democracia, al ejercicio de entendernos, de negociar, de llegar a acuerdos y de avanzar juntos y juntas… O separados y separadas si es lo que la ciudadanía decide pacíficamente. Lo sucedido la tarde y noche del miércoles, insisto, es importante. Pero lo que no suceda a partir de ahora es capital.

¿Por qué no ha venido él?

El regreso de Ponsatí, además de poner en evidencia a las autoridades y justicia española con lo que hagan o no hagan estos días, vuelve a dejar en mal lugar a Carles Puigdemont. Creo que en El Confidencial aciertan con el enfoque: “Ponsatí sirve de avanzadilla a Puigdemont para testar el poder de la inmunidad europea”. Si tan seguro estaba de su plan, como sugieren en el digital, el president podía haber dado él el paso. Pero como cuando se desplazó a Waterloo probando el riesgo de fuga que provocó la inmediata encarcelación de sus compañeros de referéndum, ha puesto por delante su integridad. Esto no va de personas, va de país.

Justifícame esto

Para mí hubo un antes y un después en mi opinión sobre Carles Puigdemont y Gabriel Rufián cuando ambos hicieron fracasar la mediación del lehendakari para lograr una salida democrática al atolladero en el que se encontraban Catalunya y el Govern. Todo este tiempo me he encontrado con explicaciones airosas. Y me parece bien los puntos están para defenderlos. Pero no todos: Ricardo Marquina vuelve a señalar a quienes justifican a Rusia incluso después de esta secuencia: “Tu hija hace un dibujo contra la guerra en el colegio. Te la arrebatan y la meten en una casa de acogida. Piden que pases dos años de cárcel”.

Correcto

Por supuesto que mi opinión es más válida que la de quienes defienden a fascistas. Por supuesto que soy más listo que quien no distingue a un fascista de un demócrata. No entro ni a discutirlo. Así que, no, no me da ninguna pena esta noticia: “La extrema derecha fracasa en su sueño de crear una Fox Ibérica con Marcos de Quinto”. 7NN, el canal por el que Toni Cantó dejó su Oficina del Español en la Comunidad de Madrid, ha dejado de emitir. En El Plural hacen un interesantísimo repaso a los hechos y las cifras (5,5 millones de inversión, audiencia media de 2.000 personas) de un fracaso alentador.

Por esto

Aunque 7NN no lo veía nadie, generaba contenidos audiovisuales que podían ser útiles a la extrema derecha y gestionaba comunidades on-line muy dinamizadas, alentadas por un canal que les decía los argumentos ultra que querían oír. Uno que ya se deja escuchar es el de que el gobierno español está preparando un pucherazo. Puro trumpismo para dummies difundido, como muestra Marcelino Madrigal en Twitter, con bulos como los de los falsos trabajadores en Indra que alertan del fraude que viene, y grupos en Telegram que generan desinformación y explican cómo extender esos mensajes con una intención clarísima.

Otra hostia

El ministro José Luis Escrivá es, sin duda, el más peligroso de los que forman el gobierno más progresista de la historia de España, según su propia definición. Como ya es habitual en él, el ministro de Seguridad Social está preparando la próxima hostia que nos va a meter. Ahora, con las pensiones y las cotizaciones. A quienes somos autónomos y autónomas, además, nos ha metido las de las cuotas. Golpe tras golpe, pagamos más y recibiremos menos. Todo por seguir parcheando, por no coger el toro por los cuernos y hacer una reforma necesaria del sistema. Y todo con el OK de Podemos, que ya no habla de “los hombres de negro” de Bruselas.

En plata

Por haber estudiado más y por haberme puesto por mi cuenta pagaré más y durante más tiempo, y cobraré menos cuando me llegue el turno de descansar. El último turno, por supuesto. Lorenzo Amor, el presidente de la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos de España apuntaba, lo ve y tuitea así: “La ‘voracidad’ recaudatoria de Escrivá y el Gobierno no tiene límites. Todo apunta que el incremento del coste de pensiones lo cubrirá con un fuerte incremento de las cotizaciones, poniendo en serio riesgo el empleo y la viabilidad de empresas y autónomos, a las que seguirá esquilmando”.

Las mujeres no votan a Podemos

En El Independiente han aislado los datos que ofrece el CIS para ver cuál es el comportamiento de las mujeres: mayoritariamente, votan a PSOE y PP. O lo que es lo mismo: si por ellas fuese en España habría “más bipartidismo”. El dato no me sorprende. Y ahora que se acerca una época de encuestas y sondeos, es un buen momento para revisar indicadores sociológicos y comprobar que, en efecto, las mujeres no votan al partido que más de feminista va, de hecho, que Podemos recibe voto de quien tiene un alto poder adquisitivo, que los pobres votan a PSOE y PP, o que a Bildu le votan los viejos comunistas.

Tampoco departen con el Rey

Todavía seguimos descubriendo noticias y tuits del 8-M, como este de la Casa Real española, en la que Felipe VI “recibe en audiencia militar a un grupo de suboficiales mayores”. Una colección de uniformes militares masculinos que no encontraron otra fecha que la del 8 de marzo para juntarse, celebrar haberse conocido y departir con el rey, también de uniforme (algún día habrá que hablar de su fulgurante carrera militar). Qué manera de comunicar la de la institución más rancia de España (y eso que hay para elegir), qué foto en tan señalado día, qué poca sensibilidad, que ajenos viven al día a día de la ciudadanía.

No, ya no es “nueva” delincuencia

El ciberataque al Hospital Clínic de Barcelona y que quienes lo han perpetrado pidan “4,5 millones de dólares por el rescate de los datos” (El Nacional) ha dejado a la vista este tipo de chantajes que no son tan nuevos. De hecho, hace años que oímos hablar de Anonimous que, en teoría, no extorsionaba pero sí chantajeaba, y que en la práctica usaba metodologías análogas. No digo que sean lo mismo, sino que sin los ataques no habría hoy este tipo de robos virtuales. Unos atracos que no salen a la luz pero que tampoco tienen nada de nuevos para quienes saltamos de web en web. Neo molaba mucho, pero si no ves al ratero no ves el conejo blanco.

Carnés de feminista

En 2023 lo rancio ha vencido al feminismo. Y lo ha hecho sin moverse mucho, casi sin esforzarse: solo ha tenido que dejar al feminismo dividirse, en algunos casos, hasta atomizarse; solo ha tenido callar para que el feminismo discuta acaloradamente, hasta el griterío (para que parezcan “unas histéricas”, como tuitean los mismos rancios); solo ha tenido que dejar hacer para que el feminismo se deshaga en una ley mal planteada que deja a la justicia rancia, pero rancia, rancia, atemorizar a las mujeres rebajando las penas de sus agresores. Lo rancio ha vencido y el feminismo aún no se ha dado cuenta porque sigue ensimismado.

No mientas. ¿Para qué mientes?

Si algo no necesitan el feminismo ni las mujeres es que les digan qué tienen que pensar. Y  menos, con mentiras. Es lo que hace Pablo Echenique, pero no solo él: Podemos, ERC y Bildu votaron en contra de la reforma necesaria de la ley del “solo sí es sí” porque, como dice el señor que explica cosas a las mujeres, vuelve “al Código Penal de la Manada”. Da igual que quien plantea la modificación de la ley y los partidos que la apoyan por principios, y no por tocar las gónadas (PP, Vox y Ciudadanos), aseguren que el consentimiento seguirá estando presente. Da igual la verdad. Dan igual las mujeres. Solo les importa el puto tuit.

Así, no

Si el feminismo dividido y el feminismo dirigido no eran autosabotajes suficientemente peligrosos para un movimiento necesario, imprescindible, en El Nacional encontramos muestras de un feminismo violento que hace todo mal: “Emilio Morenatti, premio Pulitzer de fotografía, agredido en la manifestación feminista de Barcelona”. El fotógrafo denuncia en sus propias redes que “he sido agredido con patadas y puñetazos” cuando “estaba intentando tomar fotos a la manifestación”. ¿Qué se defiende así? ¿Quién lo hace? ¿En nombre de quién? ¿A qué demonios ayuda esa actitud violenta y la intimidación a un comunicador?

La líder intelectual

Tengo muchos motivos para creer que, igual que Pablo Echenique en la izquierda, Edurne Uriarte en la derecha es una política extremadamente sobrevalorada. A sus escritos me remito. Doy por hecho que ella pensará lo mismo de mí como periodista si es que llega a saber de mi existencia, cosa que dudo porque no me muevo en su círculo clasista. En cualquier caso, su estancia ahora en el Parlamento Europeo, de la mano del PP, se está resolviendo entre lo anodino y lo chungo: el presidente de una comisión se vio obligado a retirarle la palabra “por sacar la ley del ‘solo sí es sí’ en un debate sobre… pobreza energética” (Público).

Hoy el mundo es un poco peor

Paso de todo para centrarme en estas líneas y asegurar que el mundo es un poco peor. Lo es porque hoy despedimos a una persona profundamente buena. Un compañero inigualable, un tipo que siempre tenía una sonrisa, una palabra amable y una mano para ofrecerte si necesitabas ayuda, un aita, un hijo y un amigo como pocos que ha dejado un vacío que notaremos muchos y muchas. Desde que el lunes supimos la peor noticia hemos vuelto a verle, gracias a Instagram, en las fotos que han subido quienes compartieron con él su tiempo. Caigo en ellas y solo puedo emocionarme. Qué privilegio es haberte conocido, Iñaki. Descansa.