Ese es el espíritu

Llevo un tiempo fascinado por los Jajajers. Alexis Martínez y Jorge García son dos cómicos valencianos que, en su lengua, hacen contenido de calidad en Instagram. De mucha calidad. No solo por cómo está hecho sino por lo que cuentan: con la Navidad pasada y los estómagos más que llenos, recupero su reel sobre los dulces típicos valencianos que, como ellos sugieren y los pasteleros a los que entrevistan confirman, están en riesgo de desaparición. Su espíritu es mi espíritu: debemos conservar lo que tenemos, darle valor y mimarlo (como hacen ellos en sus vídeos), sin disfrazarnos de lo que no somos. Ni seremos.

Para sorpresa de nadie

Estaba claro que la inteligencia artificial generativa iba a servir para crear aún más porno. Ahora tenemos los datos: “Para qué sirve la IA de Musk: desnudos sistemáticos de mujeres, imágenes pederastas y contenido extremista. El análisis de miles de imágenes generadas por Grok, la IA de X, muestra que el 53% contenía personas con ‘vestimenta mínima’ y el 81% eran mujeres. Un 2% de las imágenes representa a personas menores de edad, incluyendo imágenes de niños y niñas de menos de cinco años. Francia y Reino Unido tomarán medidas contra la plataforma mientras la Unión Europea analiza el caso” (El Salto).

Trump, contra su propia población

Leo en El Periódico de Extremadura que “El Gobierno de Trump elimina cuatro vacunas obligatorias del calendario infantil. Las inyecciones del rotavirus, la gripe, la enfermedad meningocócica y la hepatitis A pasarán ahora a ser opcionales”. En su locura contra la humanidad, el presidente de EE.UU. ha decidido ir contra su propia población. Si pones a un antivacunas al frente de la Sanidad pasan estas cosas, claro. Lo que más gracia me hace es leer en la misma pieza que “el Departamento de Salud justifica su plan usando como referencia el sistema de Dinamarca, que cuenta con un calendario con menos vacunas”.

España no va bien

Hay indicadores muy curiosos que sirven para intuir la salud de la economía y los estados. Este es uno de ellos: “La red exterior del Estado español –embajadas, consulados y residencias oficiales– sufre un deterioro estructural que ya no es solo una cuestión de imagen o incomodidad, sino de seguridad laboral y física. Edificios sin mantenimiento, cierres forzosos por riesgo, obras sin supervisión técnica y sedes que incumplen normativas básicas mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores mira hacia otro lado” (El Independiente). “Mantener más de 500 edificios en todo el mundo cuesta apenas 13,5 millones de euros al año”.

Es cultura

La música electrónica es cultura. Quienes llevamos años escuchándola, descubriendo músicos, leyendo publicaciones como Beatburguer, que hablan de ella como merece, lo sabemos. Ahora también lo sabrán en el estado que limita al norte con Euskadi: “El gobierno francés declara a la música electrónica patrimonio nacional”. No solo eso: “A principios del año pasado, el presidente francés Emmanuel Macron pidió que la música electrónica francesa, el French Touch, sea reconocido como patrimonio cultural de la UNESCO”, y la declaración francesa podría allanar el camino hasta ese punto.

La gran estafa

Cada vez aprecio menos diferencia entre un inversor y un estafador en el caso de la vivienda. Jorge Galindo lo escribe claro en su Substack: “Os dieron un master y se quedaron con los pisos”. Y señala a los responsables de los ejecutivos menos valientes sin tapujos: “Un bono de alquiler sin oferta sube los precios, pero temen que liberar suelo para vivienda pueda restarles votos a nivel local. Así que eligen el bono”. Este es el resultado: “Con oportunidades bloqueadas y una política incapaz de desbloquearlas ganan las ideologías de suma cero. Si la tarta no crece, cada porción que se lleva otro es una que no te toca a ti”.

El más rico, pero no el más listo

Ya lo cantaban los de Aerosmith en 1993: “Eat the Rich”, y en 2026 urge que acabemos (vía impuestos gordísimos, por supuesto, no me refiero a otra cosa) con los ultrarricos, que no nos aportan nada bueno. Valgan como ejemplo las acciones del más muchimillonario del mundo: “Los archivos de Epstein, entregados a la fuerza por el gobierno de Trump, se habían tachado con la versión gratuita de Adobe porque Musk, en un esfuerzo por quitarle el chocolate al loro, había cancelado la suscripción de pago. Y, claro, el tachado se puede revertir y leer completamente su contenido”, según Paloma Llaneza en Bluesky.

El otro pan del sándwich

En 2026 Europa va a verse en una sandwichera: por un lado y por el otro, EE.UU. y Rusia querrán aplastarnos y fundirnos. Pero no se lo ponderemos fácil, como los ucranianos. Y dentro del sándwich, como el queso, tienen colaboracionistas: la extrema derecha de cada país, engordada por Putin y con el manual trumpista en la mesilla de noche. Anna López lo denuncia en X: “La ultraderecha alemana bajo sospecha. Diputados de Alternativa para Alemania usan preguntas parlamentarias para intentar revelar rutas de armas a Ucrania y defensas antidrones.  Sus rivales alertan: información sensible que interesa al Kremlin”.

Y China, claro

TikTok será uno de los campos de batalla en las elecciones que vengan en 2026 (pocas frases resumirán tan bien lo mal que vamos). Al mismo tiempo, según El Diario, “Protección de Datos alerta de que TikTok ha reactivado el envío de datos personales a China y pide replantearse su uso”. En cualquier caso, el argumento: “El regulador español de la privacidad pide a los usuarios ‘valorar si desean continuar utilizando un servicio cuando existen transferencias de datos a países que no ofrecen un nivel de protección equivalente al europeo’”, es válido para la red china pero también para las americanas y, hasta para Google o ChatGPT.

No es representativo, pero sí sintomático

No creo que las y los usuarios de redes que han publicado su recopilación de llantos (a la que, por supuesto, han puesto nombre: “Crying Wrapped”, según Xataka) sean representativos de nada. Puede que haya una moda por ahí que sigue una parte de la chavalada (y no tan chavalada) que no han entendido bien lo que es prestar atención a la salud mental, pero insisto en que solo se representan a sí mismos y a sí mismas. No obstante, sí creo que esta movida es representativa de la sociedad que estamos construyendo. Las llantinas están “gloriosamente detalladas” incluso por categorías.

El actor del año

Evito X tanto como puedo, pero creo que nadie ha definido una situación que hemos vivido varias veces este año tan bien como Garry Kasparov en esta red social: “Todos somos Zelensky pero nadie en el mundo tiene su autocontrol”, y enlaza el vídeo en el que se ve cómo este reacciona cuando Trump, provocador o directamente idiota, afirma que Rusia quiere que Ucrania tenga éxito. El presidente lidera la resistencia de forma notable y sigue manteniendo sus mecanismos de actor para aguantar brillantemente a Trump y a otros líderes para evitar que su pueblo sea aniquilado bajo la bota imperialista de Putin.

Los ultras

Las y los votantes que elijan mayoritariamente a un gobierno de ultras vivirán en sociedades ultras. Es así de fácil. Si sumas a ese pensamiento extremista una dosis de fundamentalismo religioso, muchas armas y una impunidad inigualable, el resultado es este: “Israel no da tregua a Gaza: los ataques han continuado sobre la Franja esta Navidad. El Ejército israelí también ha bombardeado la frontera con el Líbano a pesar de su alto el fuego” (Cadena SER). ¿Quién va a hacer algo contra esto si nadie ha logrado detener lo peor de la masacre? Lo que me temo viendo los resultados y las previsiones electorales es que no aprendemos.

Los nazis

El mismo Elon Musk que hizo el saludo nazi dos veces desde una tribuna cuando Donald Trump llegó al gobierno, ahora recupera la teoría de las razas humanas. Si saluda como un nazi y piensa como un nazi, yo creo que es un nazi. Julio Rodríguez se ha molestado (porque alguien tiene que hacerlo) en desmentirlo: ante “los rasgos que suelen invocarse en discursos supremacistas, como inteligencia, conducta o aptitud”, “la fracción de varianza explicada por etiquetas raciales es mínima frente a variables socioambientales, y las inferencias individuales derivadas de promedios grupales carecen de validez estadística”.

El tuitazo

He empezado la última columna con Garry Kasparov, he seguido con el genocidio en Gaza, con Elon Musk difundiendo doctrina fascista, y la termino con Eduardo Garzón. Yo creo que es un buen reflejo de lo que vemos cada día: los malos y los tontos son más. El profesor de la Autónoma se ha retratado otra vez, cómo no, en X: “-¡No hay dinero para pagar las pensiones! -Claro que hay dinero porque es ilimitado. -Bueno, vale, pero si creas mucho puede haber inflación. -Lo que quieras, pero la clave es que sí hay dinero para pagar las pensiones, que es lo que negabas”. Como él mismo concluye: “Es agotador”.

La gran tomadura de pelo

No es grave, porque entre la que compré y luego decidieron que no valía y la que he tenido que volver a comprar, solo son sesenta euros, pero lo de las balizas con GPS que hemos tenido que comprar para los coches es sintomático. A una semana de su entrada en vigor, “la DGT retira la homologación a 4 balizas” (Banda Ancha). Si ya tienes uno de estos modelos que ahora tampoco sirven, no van a multarte de momento, pero los establecimientos no podrán seguir vendiéndolos. Como diría Makinavaja: pues vale, pues muy bien, pues me alegro. Pero la incapacidad de este gobierno español es manifiesta, más allá de la crítica fácil.

Ha ganado la propaganda

Cualquier descripción del proyecto de la extensión del Guggenheim a Urdaibai que invite a pensar que suponía colocar un mamotreto sobre la marisma o talando árboles, y que no explique que el edificio ocuparía zona industrial que iba a ser descontaminada, es un relato capcioso. Cualquier observación del debate que no incluya el histórico pulso que siempre echa la izquierda abertzale, en sus múltiples formas, al progreso de Euskadi, es una observación incompleta. No ha ganado la ciudadanía de Urdaibai (¿qué proyectos que regeneren tejido económico buscan?), ha ganado la propaganda. Y eso no habla bien de las y los vascos.

La huelga de la izquierda abertzale

Contra mi voluntad, tengo que volver a X a ver qué dicen los fascistas. Ernai, por ejemplo, llama a la huelga del 17 de marzo porque en Euskadi, todo el mundo lo sabe, no importa lo que pase que se solucionará en tres sencillos pasos: huelga, manifestación y “¡PNV, cabrón!”. Puede parecerte bien que la izquierda abertzale tenga una estrategia de confrontación y desgaste al partido en el gobierno de Gasteiz, pero lo que es un insulto a la inteligencia es negar la existencia de esa estrategia política y electoral. Si Mitxel Lakuntza quiere ponerse estupendo con alguien, que lo haga con Ernai, que desvela la evidencia.

El hype

El hype, por definición, es pasajero. Y la ola, por mucho que dure y por muy bien que la surfees (y la izquierda abertzale la ha surfeado muy bien, eso es inapelable), siempre llega a la orilla y, después, tienes que remar. Hay señales que invitan a pensar que a la izquierda abertzale se le está pasando el hype, y en las maniobras para intentar protagonizar la política vasca se les ven las costuras. Sobre la aprobación de los presupuestos en Nafarroa, Javier Salvador escribía en Bluesky: “Chivite ha sacado con el voto favorable de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. EH Bildu solo se ha quedado en la abstención”. Hacen país poniéndose de perfil.

¿Vuelve Twitter?

No acabo de sentirme cómodo en Bluesky, entre tanta condescendencia desde la izquierda. Así que esta noticia en Hipertextual llamó mi atención: “Una nueva red social quiere recuperar la identidad que Elon Musk tiró a la basura”. “Operation Bluebird presentó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de EE. UU. para que cancele los registros de marca para ‘Twitter’, ‘tweet’ y otras palabras relacionadas que hoy están en manos de X” con el argumento de que “Elon Musk y X Corp abandonaron el uso de marcas registradas como Twitter y Tweet, y no planean reutilizarlas”. La nueva web se llamaría “twitter.new”.

¿Extremadura es el camino?

Dijo María Guardiola en The Objective que “Extremadura le va a enseñar a Sánchez el camino para salir de la Moncloa”. No sé si lo va a hacer, pero una mayoría absoluta de la del PP en su autonomía sería un gran aviso, no solo al PSOE, también al partido de Sánchez Feijóo. Aunque su discurso sea mucho más duro que su apariencia, da la sensación de que Guardiola sale de la ponzoña en la que está hundida la política española, por eso me interesan tanto los resultados que conoceremos esta noche, porque si el camino, como dice Guardiola, es una confrontación más “soft” (¡con qué poco nos conformamos ya!), vamos bien.

Va en serio

Esto es muy fácil: como nos enseñó Indiana Jones, el enemigo es el nazi. Y en este final de 2025, que ha sido una locura política, ese “nazi” es sinónimo de imperialista y fascista, de aquí y de allí. Así que, siguiendo la enseñanza del personaje creado por George Lucas, mi enemigo es quien quiera derrocar al proyecto europeo. Nacho Alarcón lo describe así en su hilo en X: “La agenda de la Casa Blanca ya es cristalina y deja claro sus objetivos”. Estos son: “Reventar el sistema europeo y beneficiar tanto a Rusia como a sus aliados políticos dentro de Europa”. “Hay todos los motivos para preocuparse” porque esto va en serio.

¿Quién está de acuerdo?

Nacho Alarcón sacan sus conclusiones de un documento publicado por la Casa Blanca en el que mencionan directamente la necesidad de intervenir en Europa para debilitar el proyecto de la Unión. Una idea que celebran en X tanto Elon Musk como Dmitri Medvédev. El pantallazo lo muestra Niporwifi, un tuitero que siempre está al tanto de la actualidad de las organizaciones criminales, desde la mafia a ETA, pasando por esta banda internacional de saqueadores de recursos naturales y territorios. Así es como debemos enfrentarnos a ese consorcio mundial de EE.UU., Rusia, Israel, las dictaduras árabes o china. Los enemigos están claros.

¿Por qué?

EE.UU. es un imperialista admirador de Putin, y el autócrata está encantado con cómo se pliega a sus deseos. Pero lo del plutócrata Elon Musk es otra cosa: no soporta que Europa tome decisiones y proteja a su ciudadanía. “La multa del viernes a X por el sello de verificación le tiene muy rebotado”, tuitea Sandro Pozzi. 120 millones por poner a la venta los verificados para las cuentas. A esto, Musk suma el conflicto laboral que tiene en la factoría de Tesla de Suecia, donde los sindicatos han puesto freno a su látigo. Y por supuesto, la caída en ventas, en picado, de sus coches en nuestro continente.

Siguen muriendo personas

Donald Trump es lo peor que puede ser un político: fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Mientras él intenta desestabilizar Europa la gente sigue muriendo en Gaza (a Netanyahu le protege EE.UU. sin vergüenza) y en Ucrania. Óscar Mijallo, que está haciendo un trabajazo en zona de guerra, como siempre, lleva a X una infografía que muestra “la evolución del frente de Pokrovsk”. Rusia sigue machacando la frontera Este de Europa, en la que mueren cada día soldados y civiles, mientras Trump sigue machacando a Zelenski e intentando hacerse con sus recursos naturales. Si parece un plan es porque lo hay.

Y en España, Vox

El brazo español de Trump es Vox. Eso lo tenemos claro. Y por si alguien guardaba dudas, algunos de sus miembros son admiradores declarados del movimiento MAGA. Es decir: Vox es el caballo de Troya del trumpismo, con todo lo que eso conlleva (Putin, Netanyahu, Musk…). La ciudadanía tiene que saberlo, pero el PP tampoco puede olvidarlo. Xavier Tomàs ha hecho un análisis en X muy interesante sobre cómo funciona Vox: como una franquicia en las comunidades autónomas, empezando por Extremadura. Y hablando de sus elecciones, ¿el PP va a admitir el abrazo del oso como si no supiéramos todas y todos lo que ya sabemos.