«Agur eta ohore, Xabier»

Ayer busqué en mi archivo fotográfico alguna imagen de Xabier Arzalluz. Parece que solo fui capaz de sacarle una foto buena: en ella se ve a Ortuzar y Urkullu, en 2017, escuchándole mientras les habla. Creo que esa es la definición del que sin duda fue el líder del nacionalismo vasco en el siglo XX desde la reinstauración de la democracia en España: cuando hablaba, todos le escuchaban. Todos escuchábamos a una persona que, como escribió Andoni Ortuzar en Instagram, lo dio todo por el País y lo fue todo en el Partido y la Euskadi política, y por eso acumuló también enemigos.

Muchos lo han reconocido

Pedro Sánchez, Idoia Mendia, Arnaldo Otegi, Pablo Iglesias, Carles Puigdemont, Quim Torra, David Bonvehí y muchos conocidos y no tan conocidos han usado las redes sociales digitales, sobre todo, Twitter, para recordar a Arzalluz y enviar a la familia jeltzale condolencias y mensajes de ánimo. Del PP, nada. De Ciudadanos y Vox, todo lo contrario: desprecio. Muchos anónimos celebraron el fallecimiento y lo mismo recordaban las nueces que la foto con Aznar. Arzalluz era un líder con mucha personalidad que manejó muy bien el poder, desatando odios hasta en quienes hoy reconocen su valor.

Es posible hacerlo bien

Hace tiempo que les recomiendo que, si van a leer prensa únicamente digital, empiecen por República.com. Lo hacen tan bien que, siendo españoles, no han caído en la tentación de describir a Xabier Arzalluz como el mismísimo demonio. Un relato sencillo en el que hablan del político, la persona, el líder carismático y controvertido, y sus polémicas. Por encima de este relato sin un gramo de exageración hacia un lado u otro, queda la relevancia de la figura que, aunque a muchos no les guste, ha marcado las políticas vasca y española en un período tan relevante como duro, dentro y fuera de EAJ-PNV.

También ha sido noticia Urkullu

El fallecimiento de Xabier Arzalluz nos sorprendió a todos mientras leíamos las crónicas de la intervención de Iñigo Urkullu en el Tribunal Supremo a petición de la defensa de uno de los imputados por el procés. Urkullu fue honesto, preciso e implacable en su relato, que no adornó en nada, como es habitual en él. Y por lo excepcional que resulta un político con estas cualidades, obtuvo alguna crítica insustancial y acumuló reconocimientos, como el de Arturo Puente en Twitter, entre otros: “Urkullu está respondiendo ante el Supremo como responde un político que no tiene nada que esconder sobre su actuación”.

Sin embargo…

En El Nacional escogen la información de El País porque para ellos es el ejemplo más representativo de que un relato meridiano como el de Urkullu ante el Tribunal Supremo también pueden someterse a interpretaciones interesadas. Urkullu dijo lo que todos vimos, pero algunos siguen utilizando la voluntad del pueblo catalán para vendernos su burra: ni dejó en evidencia a Puigdemont (el president ya se hizo el autorretrato en su momento) ni fue el garante de la unidad de esa España que blandía el 155 como amenaza a los catalanes… Pero no solo a ellos. Con Urkullu sobran los intérpretes.

Otra vez

Sobran por completo en este país (ponga aquí el que quiera) quienes coaccionan, quienes no han entendido que la época del amedrentamiento ha pasado, quienes no son capaces de darse cuenta de que no funciona, de que somos más los que hacemos frente a los del spray, la cara tapada y la nocturnidad. Se acabó. Y si para algunos no ha terminado que los que les han enseñado a meter miedo se lo expliquen porque este país, Euskadi, necesita descansar.

Qué pena, Venezuela

Los debates sobre Venezuela a este lado del charco son una tontería. El drama está allí, con un presidente indolente dispuesto a todo para perpetuarse en el poder y dirigentes haciéndose ricos. A la derecha, la oligarquía con un apoyo internacional que genera recelo. Y en medio, el pueblo empobrecido y en una espiral de violencia que dura ya décadas. Mientras tanto, en el lado tranquilo del mundo, discutimos en Twitter y justificamos lo injustificable en ambos bandos. Qué pena.

La broma pesada del “salario ético”

Empezamos por el principio: el tesorero de Podemos reconoció que los eurodiputados, diputados y senadores de Podemos que cumplen la norma de los tres SMI para calcular el sueldo son los menos. Y en los ayuntamientos, como el de Barcelona reconocen que fue una medida de campaña y equivocada. La idea, personalmente, siempre me pareció un error: se trata de que en política estén los mejores y sin tentaciones (se les supone, pero mejor asegurarnos).

Ganas de tener razón

Este gobierno de Rajoy ya ha dado alguna muestra de no estar suficientemente pegado a la innovación tecnológica, pero creo que en el caso del agujero de seguridad de Lexnet hay cierta exageración por parte del sector. Es cierto que hay una llamada de atención en la comunicación de la Guardia Civil al informante del “gap” pero, ¿qué esperaban, una recompensa de un millón de euros y una medalla? Es necesario ser crítico pero también realista.

La foto de Gatlin y Bolt

Supongo que no es casualidad que estemos asistiendo a la aparición y confirmación de estrellas del deporte en un montón de disciplinas: fútbol, fútbol americano, tenis o atletismo. Usain Bolt, como Roger Federer, Tom Brady o Leo Messi son el fruto de la ciencia aplicada al deporte, pero son mitos de nuestro tiempo en cualquier caso: Justin Gatlin supo ganar al más rápido el día de su despedida y reconocer a la figura deportiva a la que había batido. Deporte del bueno, del que emociona.

Lo innegable

El ingreso en prisión de Leopoldo López y Antonio Ledezma después de estar en arresto domiciliario durante el período previo al sufragio del domingo no es una casualidad. Nicolás Maduro maneja a su antojo el estado, empezando como es evidente por el poder judicial, y sigue despreciando el sufrimiento de una población que mata y muere en un enfrentamiento civil ante el que se muestra indolente. Y todo eso no solo es terrible, también es injustificable.

Los que sobran en Euskadi

El tema de Venezuela lo sacó también en un tuit uno de los habituales de las justificaciones progres de manual cuando Itxaso Atutxa se solidarizó con Idoia Mendia en esta red social, después de que apareciesen pintadas contra el PSE en varias Casas del Pueblo. Las siglas de ETA, una “A” anarquista, una hoz y un martillo, unas reclamaciones por la libertad y una cínica firma “antifascista” (que hace hasta gracia) pintadas con spray negro… Es justo todo lo que sobra en Euskadi.

“Abertzalizar” Catalunya

¡Ya le gustaría a Enric Hernàndez que Catalunya fuera “abertzale”! El director de El Periódico relacionaba, no obstante, este término con el rechazo a la Guardia Civil (que sí) y el ataque a un autobús turísitico en Barcelona (que no). A veces pienso que algunos catalanes no se enteran de lo que ha pasa en Euskadi (y tampoco les importa): abertzale no es sinónimo de violento, de hecho, los abertzales han traído a Euskadi un Concierto y un nivel una autonomía que para sí los quiere Catalunya.

Scaramucci ha durado 10 días

Donald Trump (parece que en realidad ha sido su nuevo jefe de gabinete, John Kelly) ha cesado a Anthony Scaramucci, el director de comunicación que nombró hace menos de dos semanas. El motivo lo señala muy bien la periodista María Ramírez: la vergonzante conversación publicada por el New Yorker en la que “The Mooch” (que se puede traducir por “el que deambula” pero también por “gorrón”) ha sido fulminante. El periodismo siempre es necesario.

Cifuentes, Espinar y Twitter

¿Está mal que Ramón Espinar llamara “guapi” a la presidenta de la Comunidad de Madrid? Sí, sin duda. ¿Se imaginan que uno del PP se lo llama a Irene Montero? ¿Está mal que Cristina Cifuentes relacione porque sí la falta de libertad en Venezuela con Podemos? Sí, sin duda. ¿No se quejan siempre de que señalen a todos los del PP como corruptos sistemáticamente? Pero en Twitter es lo que tenemos cada día: dobles raseros y políticos haciéndose los graciosos sin serlo.

Son personas y, como tal, frágiles

20170411_personas

Sí, los políticos son personas, y se mueren, oigan. A edades en las que un ser humano no tendría que poder hacerlo. Como cualquiera. El fallecimiento de Carmen Chacón nos ha sacudido a todos: a los del oficio, a los que les seguimos para contárselo y a los que nos leen. Yo mismo he caído en zarandear a algún compañero de Chacón como si fuera un muñeco, olvidando que no son casta, no son trama, no están deshumanizados. Son como usted y como yo, y dejan a un niño sin madre y a sus amigos, desolados.

Dos días después

He esperado dos días para contarles lo que hemos visto del desarme de ETA sin llevarme por una euforia que no toca, confundida con alegría y alivio, ni llevarme por la revancha contra una banda que, sin pistolas, no es nada. Pero empiezo a recuperar el tiempo: les recomiendo el texto de Mikel Segovia en El Independiente sobre las armas de ETA más allá de las entregadas el sábado: en resumen, penetración del odio en la sociedad que tardará mucho tiempo en desaparecer.

Siempre presentes

Tampoco hay que olvidar, ni dos días después, ni dos años, ni dentro de dos décadas, es que ETA no nació para entregar las armas, sino para utilizarlas y ponernos a los vascos como excusa de su propia enfermedad. Contra ETA se han expuesto muchos y a los que lo han hecho con la palabra, un boli y una cámara de fotos, periodistas o no, son a los que más debemos: las víctimas y los amenazados por hacer frente al relato, exponiéndose públicamente, merecen que no caigamos en la trampa de la nueva época.

Terrorismo es el de ETA

Ahora empieza lo difícil: encontrar y explicar los grises, porque estar en el blanco o en el negro es más fácil. El Jueves acierta proponiendo una lista musical llamada “Carrero Blanco Hits” como respuesta a la condena a una tuitera por hacer chistes malos sobre el franquista. “Salta”, “Aire”, “Highway To Hell”, “Vuela, Vuela”, “Volare”, “Flying Free”, “Rocket Man”, “Volando Voy”, “Demolición”, “Vuela alto”, “Viaje Con Nosotros” y el himno de España son algunos de los temas.

Solo otra estupidez

“El Nega”, líder de Los Chikos del Maíz, uno de los raperos de cabecera de esta nueva movida madrileña de Podemos y varios, ha hecho una estupidez… Casi como la habría hecho cualquier otro. Solo que en su caso tiene más de 30.500 seguidores y ha lucido en ocasiones soberbia capitalina, como el pasado domingo, que despreció, al parecer, la gastronomía de Fuentidueña de Tajo. Pero no sabemos qué dijo porque, de un modo timorato, ahora ha hecho privada su cuenta, ¿para ocultar sus vergüenzas?

Lo importante

20170126_importante

Llevamos varios días poniendo ejemplos del pozo de lodo en el que se está convirtiendo Twitter. Pero hoy traigo una imagen que supone todo lo contrario: el experimento sencillo pero con total honestidad de una usuaria medianamente relevante (más de 7.000 seguidores) que muestra dos facturas propias de la luz: con el mismo consumo en tres meses paga 50 € más, como cualquier otro ciudadano. Ahora, que venga el ministro Nadal con las explicaciones.

¿Quién “victimiza”?

La agresión a una chica de ideología nazi, supuestamente, en Murcia, por parte de un grupo de activistas de izquierda, supuestamente (les recuerdo que es motivo de agravante del delito) ha generado una serie interesante de segundas lecturas. Un buen amigo me sugería un titular para zanjar el asunto: “Nazi se come unas hostias, por fin”, y no les niego que estuve tentado de darle la razón. Pero, no: ninguna violencia es justificada y toda agresión en grupo es cobarde.

El PSOE es así

No me cabe ninguna duda de que no hay partido en el arco parlamentario español que sea capaz de desbancar al PSOE como alternativa de gobierno al PP. Tampoco me cabe ninguna duda de que los socialistas se rearmarán aunque ahora estén empezando su travesía por el desierto. De lo que he dudado, equivocadamente, es de que hoy siguieran con el navajeo y las luchas cainitas. Pero el modo en el que antiguos defensores, Mendia incluida, abandonan a Pedro Sánchez nos recuerda cómo es el PSOE.

Los ladrones van a la oficina

Cojo prestado el título de aquella serie para contarles que Pedro Gómez de la Serna, imputado junto a Gustavo de Arístegui por montar un negociete de asesoría, venta de informes, cobro de comisiones y tráfico de influencias, en el propio Congreso de los Diputados, vuelve al ministerio de Interior, donde tendrá despacho y sueldo, según el Gobierno, por imperativo legal. Su condición de investigado no le priva de ejercer su labor funcionarial. Vale. Pero, ¿a cuántos tipos como él aguantamos y mantenemos?

Cómo pasar de una crisis

Por supuesto, Nesquik no tiene nada que ver en que alguien haya usado un paquete suyo para mover 250 gramos de cocaína, ni que éste haya llegado a la balda de un supermercado. Y si tiene algo que ver lo decidirá un juez. Pero me ha sorprendido cómo la marca pasa por completo del asunto, sin trasladar información ni siquiera por medio de las redes sociales en las que, evidentemente, su producto está en boca de todos para chistes y críticas. Siempre hay que comunicar.