También son los suyos

Lo que dijo Macarena Olona en el Congreso de los Diputados sobre los militares franquistas que en un grupo de WhatsApp fantaseaban con golpes de estado y millones de fusilamientos, que esa gente era “de los suyos”, es muy grave. Pero en la misma España que ha amparado a semejante calaña sabiendo perfectamente que existía, ¿qué más da? Es la misma España en la que el PP, un partido que ha estado en el gobierno, también quiere dejar claro que esos fascistas son de los suyos, expresando una equidistancia abominable, como la que mostró Ana Beltrán en La1, televisión que pagamos todos.

Así les va

Está claro que en España con dos partidos políticos para tanto facha es suficiente. De hecho, durante décadas con el PP fue suficiente. Luego surgió Ciudadanos, que solo sirvió para cebar a Vox (el mismo Ciudadanos que surgió sustituyendo a UPyD, y ese no es un detalle menor), pero hoy todo vuelve a reducirse a dos formaciones. En Ciudadanos solo tienen que ocuparse ya de una cosa: cómo disolverse con un poco de dignidad. Cualquier otro esfuerzo será baldío y, por definición, solo conducirá a la melancolía. Lo saben y ya dan pasos en este sentido: en Catalunya pueden pasar de ganar las elecciones a cuarta opción.

Pues en Podemos no les va mejor

Está claro: Teresa Rodríguez no ha guardado el hacha de guerra. “Demanda a Dina Bousselham por decir que se apropió de 109.000 euros de Podemos e IU”, leemos en República.com. Bousselham fue asesora de comunicación de Pablo Iglesias y ahora dirige La Última Hora, un digital que ha promocionado Podemos (pidiendo en sus canales oficiales a sus seguidores que se suscribieran), en el que el partido morado coloca a sus prescriptores, su agenda y sus mierdas, como con la que quiso salpicar a la que fue una de sus caras más visibles en Andalucía y toda España, con una noticia que ni siquiera fue firmada.

Los minions de Twitter

Este tuit de Javi Sánchez sirve para hablar de la extrema derecha pero también de los partidos de izquierda que han gastado muchos recursos en formar a su gente para que use Twitter… Y ahora se tiene que comer la red con patatas: “Una cosa que tiene que ser un poco agotadora es ser minion del facherío y estar todo el día dale que te pego a intentar aupar TT”. Porque un trengind topic no vale de nada fuera de Twitter, porque todos los habituales de esa red social ya tienen su opción política definida, porque los periodistas ya solo compran el tuit del jefe de filas político y hace tiempo que no pierden el tiempo con chorradas.

Sí, lo podemos exigir

El FC Barcelona es un gigante cansado, que se tambalea cuando intenta ponerse de pie y dar un par de pasos. Es una máquina que gasta muchísimo dinero y genera cada vez menos. Es un equipo de fútbol venido a menos y un club sin gestión. Es el fútbol sin el fútbol: lo peor de este deporte. Esta semana ha aprobado un ERTE para 77 trabajadores que, me da, no afecta a la primera plantilla. Es cierto que esta finalmente se ha avenido a negociar, a retrasar cobros y hasta a pequeñas quitas. Pero creo que a los futbolistas a los que hacemos millonarios prematuros, como decía Bielsa, tendríamos que exigirles más implicación.

Qué desbarre

No me gusta Arnaldo Otegi, no me gustan esos políticos con sonrisilla, con mochila pero como si no la tuviera, que aviva la rabia entre los suyos y la desmovilización en la ciudadanía… Por eso no lo votaré. En esto consiste la democracia. Pero lo que ha tuiteado Carlos García, concejal del PP en Bilbao, es un auténtico despropósito y un desbarre, al comparar a Otegi con Hitler y la ciudadanía vasca con la Alemania que impulsó a los nazis. Así, no. Otegi ni siquiera se ha presentado a las elecciones, pero no es la única falsedad del tuit: es el PP el que gobierna gracias a los acuerdos con el partido que representa a los que simpatizan con Hitler.

Blanqueando con víctimas

Apoyarse en las víctimas para levantar al líder forma parte de la historia de la democracia desde los griegos. En esencia, poco cambiado desde entonces. Las formas, sí, claro: completamente. En esencia, por eso ayer Felipe VI lideraba el homenaje a las víctimas de la pandemia. En Madrid, por cierto, donde no trasladan las cifras pese a haber sido uno de los focos más graves. En cualquier caso, la foto en muchos medios era la suya pese a que como jefe de Estado hizo mucho menos que sus homólogos y a que solo su padre, el mismo que cada día encabeza un titular escandaloso, le ha elegido para representar a la ciudadanía.

Un lince

Después de toda la semana leyendo cosas malas sobre Juan Carlos I, por fin encontramos en El Independiente una buena noticia: “El rey emérito logró una rentabilidad del 7% anual con su cuenta suiza mientras la bolsa caía un 46%”. Un lince. Qué ojo. Un crack. Un fenómeno. Un artista. Talentazo. Un sabueso. Qué olfato. Y si es cierto lo que dice un amigo suyo, se ha follado a más de 1.500 mujeres mientras Sofía hacía lo que fuera que estuviese haciendo en la Cruz Roja. Así que, los que decían que a Juan Carlos I solo le regalan el dinero, mentían: él lo multiplica porque está muy bien asesorado. El que mejor.

Bitcoin era el futuro… De la estafa

Ya sé que cuando escribo sobre las bitcoin lo hago como un ignorante o un viejo que no entiende los cambios a su alrededor y sigue aferrado a su libreta de papel en la cola de la máquina que la actualiza. Pero, vaya, cada uno tiene sus vicios. Así que cuando leo que Twitter ha sufrido un hackeo y desde las cuentas de sus principales prescriptores, como Obama o Bill Gates, han pedido aportaciones en forma de Bitcoin, pienso: “Vaya, al final las criptomonedas eran útiles para esto”. Para esto o para transacciones opacas, mientras los medianos ahorradores perdían sus ahorros entre cantos de sirena y blogs “especializados”.

¿Qué sorpresa?

No negaré que el digital que ha montado una exasesora de Pablo Iglesias y que ha promovido Podemos entre sus afiliados en sus canales oficiales, a veces, tiene noticias interesantes como esta: “Los hijos de las familias más ricas ganan hasta 16.000 euros (al año) más que los nacidos en hogares más pobres”. Sí, todos lo intuíamos, como todos intuimos que lo de la cultura del esfuerzo es una boludez: las y los grandes emprendedores tienen colchón, los de cerca y los de lejos. La pobreza se hereda, la clase media se hereda y ganar más de mil pavos más al mes, se hereda. Así es el sistema de castas occidental y usurero.

Si es de Podemos, lo ha leído

Doy por hecho que Miren Gorrotxategi es una afiliada de Podemos de orden, y que por eso ha leído el digital que promociona su partido en sus canales oficiales y que ha fundado una antigua colaboradora del mismísimo Pablo Iglesias. Pues bien, en este medio han publicado la siguiente noticia (me limito a copiar y pegar): “Ortuzar (PNV) le cuenta a Ana Rosa el secreto de vivir bien en Euskadi: los ricos pagan más impuestos. La presentadora estaba alabando la calidad de vida en la región, y Ortuzar le aclaró cómo se pagaba ese modelo”. Ahora solo queda que en Podemos Euskadi sean coherentes… O todo lo contrario.

Espero que haya más

Primero supimos que la Comunidad de Madrid había contratado a un polemista habitual de los medios de la extrema derecha, Cake Minuesa, para realizar audiovisuales sobre el coronavirus. Luego vimos a Díaz Ayuso presentar en Twitter un spot al respecto: una copia cutre y salchichera de un spot italiano que hemos visto casi todos, en el que se enfrentaban imágenes de jóvenes demasiado relajados en una terraza con enfermos en la UCI. La copia barata que, en teoría, ha realizado Minuesa, no vale los 30.000 € que le ha pagado la Comunidad. Así que aunque solo sea por las risas, espero que haya más.

Tampoco andan finos en Andalucía…

La consejería andaluza de Sanidad y Familias no ha medido muy bien el resultado de lo que pudo empezar con buenas intenciones pero acaba con una mala ejecución, como casi siempre que mezclamos comunicación con voluntarismo y bonismo empalagosos. Alguien pensó en compartir una ilustración de una aficionada (que no tiene culpa de nada) en la que se ve a un policía abrazando a una enfermera. El dibujo da pie a varias interpretaciones y ninguna buena: refuerzo de roles sexistas, fuerza de él, sumisión de ella… En el día en el que, para colmo, varios miembros de “la manada” volvieron a ser condenados.

Esto sí que son privilegios

Empezaba la columna intentando desmontar el mito de los privilegios económicos de los vascos (que se basan, básicamente, en que tributamos más), y voy terminando con privilegios de los de verdad: no solo Victoria Federica de Marichalar, como su hermano Froilán, ha decidido dónde y con quién pasar el confinamiento, ahora, al final del mismo, la finca de Jaén no le satisface y ha decidido trasladarse a Madrid. ¿Por qué? Por el morro, evidentemente, y porque es nieta y sobrina de reyes. Y en algo se tiene que notar. Mientras los súbditos vamos por fases a lo mejor ellos se van por los desfases.

Nos espían siempre

A mí no me inquietó la noticia de que en los teléfonos Android habían instalado (¿el gobierno español, el estadounidense, los extraterrestres…?) una app para rastrear nuestros movimientos. ¿No tengo ya Google Maps, que calcula con mi posición si hay o no atascos? En Maldito Bulo explican que Android se ha actualizado para preparar notificaciones en el caso de que lleguen esas apps. Pero, vamos, que para mí lo nuevo son las notificaciones: siempre actúo como si leyeran mis mensajes en WhatsApp o Telegram, como si el micro estuviera conectado y mis fotos fueran revisadas. ¿Por quién? Por todos.

Sí, volveremos a pasar por lo que hemos pasado

Durante todo el fin de semana hemos recibido vídeos y fotos vía WhatsApp de gente que se pasa las normas de la desescalada por donde le da la gana. Nos quejábamos sin notar que nosotros mismos vulnerábamos alguna de estas normas. ¿Qué necesitamos para darnos cuenta de que esto va en serio? ¿Otro confinamiento y otro montón de jornadas con decenas de muertos diarios en Euskadi? Pues exactamente lo que va a venir: la segunda ola del coronavirus es nuestro futuro. La OMS lo tiene claro, aunque es incapaz de predecir cómo será sin vacuna, sin remedio y sin responsabilidad. La nuestra.

A ver si espabilamos con el teletrabajo

Teletrabajo desde que era becario de investigación en la universidad e Internet no estaba en todos los hogares. Ni siquiera en el mío: me quedaba en casa para escribir y huir de la tentación de procastinar en Google. También llevo más de 10 años de autónomo combinando teletrabajo con labor presencial. La novedad, para mí, ha sido combinarlo con las clases vía telemática de mis hijos. En todo este tiempo he echado de menos lo que especialmente me ha parecido necesario en los dos últimos meses: una regulación. El teletrabajo no es como se lo imagina cada uno desde sus circunstancias de jefe, empleado o aita.

Amazon está bien pero no para todo

Esta semana hemos podido seguir un serial en Menéame de un usuario de Amazon que ha descrito cómo se ha sentido estafado por la empresa y se ha quedado, al final, sin el portátil que pidió y sin el dinero que abonó por él, por culpa de la mala gestión de la garantía que ha hecho Amazon. Yo soy usuario de Amazon: hay piezas que solo esa plataforma te sirve de un día para otro. También hay cosas de marca Amazon que están muy bien. Y tengo Prime en mi televisión. Pero si tengo que hacer acopio de cosas para el segundo confinamiento intentaré usar las tiendas de la ciudad. ¿Soy un antiguo? Puede.

Yo no lo veo

Llevo varios días entrando a la web “La Última Hora” y, sinceramente, no encuentro nada interesante que traer a esta columna. Las noticias tienen demasiado sesgo hasta para ser un digital, y columnistas como los que aglutina llevan años dando la barrila en otros medios. En plata: para leer a los imitadores me quedo con el Juan Carlos Monedero original, que es más gracioso. Lo curioso de este medio es que no solo cojea del pie de Pablo Iglesias, es que lo ha creado una colaboradora del gran líder y en las redes de Podemos se insta a los simpatizantes a leerlo y abonarse. ¿La nueva política y los nuevos medios eran esto?

Fútbol sin aficionados… Ni fotógrafos

Valverde ya avisó de que el fútbol estaba empezando a funcionar como una industria. Y eso es lo que será únicamente sin aficionados en el campo: una industria que se pone en marcha para que el flujo del dinero no siga parado. Pero ni es deporte, ni es competición, ni es espectáculo. Después de echar a rodar el balón en campos vacíos, los que mandan han tomado la segunda peor decisión posible: retirar a los fotógrafos profesionales de los estadios. El fútbol y la foto deportiva lleva décadas de feliz matrimonio: tenemos tantas imágenes estáticas grabadas en nuestra mente como en movimiento. Y queremos más.