La humanidad debe ser la norma

Repito casi un titular que utilicé cuando el Aquarius sí fue acogido en un puerto español y los inmigrantes que portaba, rescatados de una muerte segura en el mar, atendidos como personas. Entonces Pedro Sánchez acababa de llegar a la Moncloa y necesitaba marcar distancia con su predecesor, Mariano Rajoy, que, como con todos los problemas, esperaba que el de la inmigración ilegal se resolviese por sí mismo aplicando su recete mágica: no prestarle atención. Hoy la realidad es otra: Sánchez sigue al frente y todas esas personas no son bien recibidas.

“Una persona transexual”

Bien haría Lucía Méndez, cuyo tuit he elegido para ilustrar el párrafo anterior, en fijarse en la falta de humanidad de la que adolece su periódico a veces: “Agreden a una persona transexual en Valladolid y ‘El Mundo’ titula con ‘un hombre disfrazado de mujer’”. Ya sé que ningún periódico es perfecto y que los periodistas tenemos la mala manía de poner en portada nuestros errores y nuestras miserias. Pero una persona transexual no es un hombre disfrazado de mujer ni en el más abultado de los fallos, y el planteamiento del titular parece intencionado. Así, no.

Si no hay sangre no hay delito

Es una lógica cavernícola y, sin embargo, es una lógica inducida por la justicia en 2018: “El abogado de Ángel Boza pedirá su libertad por las ‘lesiones prácticamente inexistentes’ a los vigilantes” (El Español). Ángel Boza, por si no lo han reconocido aún, es el miembro de “La Manada” acusado ahora de robar unas gafas de sol y, en su huida, embestir a unos vigilantes jurados con su coche cuando, al parecer, tenía el permiso de conducir retirado. El sevillano ha aprendido lo que le han enseñado: para que hubiese delito los vigilantes tenían que haberse dejado atropellar.

El nuevo negocio del ladrillo

Permítanme que desde mi infinita ignorancia ponga en duda las conclusiones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, que asegura que los alquileres turísticos no han provocado un efecto de contagio que ha hecho subir el precio de los alquileres habituales. Seguro que la afirmación de Competencia, que me parece casi un insulto a la inteligencia, ha sentado muy bien a todos los que tenían liquidez, compraban pisos a tocateja durante la crisis mientras la mayoría carecían de crédito bancario, y ahora sacan beneficio a sus inversiones no solo revendiendo al alza.

Rooney, un verdadero futbolista

Con la liga a punto de empezar para nuestros equipos, me atrevo a recomendar a jugadores y aficionados que vean el vídeo que ha cazado Roque Arambarri: Wayne Rooney no ha ido a EE.UU. a jubilarse. Al contrario, con un 2-2 en el marcador y en el último minuto del partido, el portero de su equipo, el DC United, decide subir a rematar un córner. La jugada sale mal, el equipo contrario recupera la pelota e inicia el contraataque para marcar a puerta vacía… hasta que aparece Rooney como una bala, recupera el balón como el mejor defensa, y saca un centro que acaba en gol y victoria.

Buenos propósitos para 2018

El tuit de Juanan Salmerón: “Como propósito para 2018 podríamos plantearnos dar menos relevancia a lo que puedan decir políticos de la talla de Monedero, Rufián o Talegón. Nos irá mejor a todos”, me dio una idea. Podría traerles unas cuantas ideas para que 2018 fuera un año mejor haciendo caso a unos propósitos tan buenos como sencillos. El primero, obviar a los políticos que son hábiles en esto de amaestrar masas en Twitter pero no valen para mucho más, como los citados.

Tonterías, tampoco

Junto a políticos cutres que se manejan mejor en redes sociales que en política, podemos citar a los periodistas cutres que hacen exactamente lo mismo. Son unos cuantos, y esta semana los que cumplen con el requisito de mediocridad en España están pasándoselo muy bien con la chorrada de Tabarnia, repitiendo que han tenido una magnífica idea para ver si, de tanto decirlo, se convierte en verdad. Yo me quedo con la llamada a la cordura de Lucía Méndez y la hago extensiva a todo el año.

Igual en 2018…

A Julian Assange le han bloqueado su cuenta en Twitter esta semana, pero ya ha abierto otra y sigue con sus mensajes latosos y recuperando poco a poco su masa de seguidores. No le pido a 2018 que se la bloqueen definitivamente, lo que le pido es que deje de importarnos ese canal de comunicación que un portavoz de la realidad sesgada (Assange o cualquier otro) usa como luz y guía. Ya saben que a mis ojos su actitud hacia Catalunya, favorable al procés, no le indulta de su soberbia anterior.

El año de la Identidad Digital aseada

Ojalá 2018 sea el año en el que todos, sin excepción, tomemos conciencia de lo importante que es nuestra identidad digital y nuestro rastro en Internet. Sobre todo, aquellos autónomos o propietarios de pequeñas empresas que salen de un cursillo de marketing digital con el Twitter de su marca y empiezan a cometer errores que se pueden ahorrar si siguen recomendaciones básicas. En Trecebits han recopilado cinco consejos que para este sector son imprescindibles.

Ni una foto sin su autor

¿Saben qué mejoraría sustancialmente Internet si todos los que usamos redes sociales cumpliéramos con el mismo propósito? Citar a los autores de las fotos. Podríamos empezar por dejar de seguir esas cuentas de imágenes fascinantes y que, literalmente, roban el trabajo a otros. Recientemente, ha aparecido una en Euskadi. Estoy seguro de que si empezamos por citar a los autores de fotos que nos gustan acabaríamos el año entendiendo muchas otras cosas que hacemos mal en Internet.