Solo hay que contar la historia

Esta columna que leen cada día es una opinión, y los reportajes o entrevistas que publico esporádicamente en este mismo periódico tampoco son informaciones. Pero este oficio se resume fácilmente: consiste en contar, ampliar y comentar una historia. Por eso Rubén Regalado acierta con su tuit sobre el asesinato de un nazi en Zaragoza: “Tan mal periodismo hacen quienes dan por buena la versión de la familia de Lanza como los que dan por buena la versión de policía y jueza”.

La pena de Internet

En el Periodismo y en la calle casi todo el mundo conoce “la pena del Telediario” por la que algunos personajes, aunque finalmente sean absueltos, han pasado su “condena” viéndose en los medios. A estas alturas creo que podemos hablar también de “la pena de Internet”, la que van a cumplir Silvia Charro y Simón Pérez después de haber grabado un vídeo para Periodista Digital con expresiones regadas por el alcohol que ha volado esta semana en Twitter, Facebook y WhatsApp.

Las bases que siempre aciertan

En Podemos las bases siempre aciertan: lo hicieron por supuesto con Pablo Iglesias, lo han hecho en Euskadi con el candidato de Pablo Iglesias, y lo han hecho en Madrid con el candidato de Pablo Iglesias. Yo a estas alturas de la película no me creo más de dos casualidades por partido y año. Además, como recuerdan en la crónica de El Español, las figuras más mediáticas, como Pablo Iglesias, no se cortan en condicionar las elecciones internas.

¡Claro!

Sobre el procés hay mucho que contar y no todo tiene que ver con una lucha de nacionalistas catalanes unidos contra una España opresora (esto último es indiscutible históricamente). Hay una intrahistoria muy curiosa que, uniendo retazos, se puede seguir, y la protagoniza la cúpula de ERC que empujaba a Puigdemont mientras esperaba el descalabro, esta campaña en la que estamos y la victoria en las urnas que, en mi opinión, obtendrán. En ese plan entra romper ya lazos con el resto de nacionalistas.

El otro péndulo patriótico

La España rancia y la rancia izquierda abertzale disfrutan con el supuesto péndulo patriótico del PNV. Pero en España esa expresión me parece perfectamente aplicable al modo en el que PSOE y PP han sido señalados por el péndulo de la corrupción. Ahora la marea inunda al PP, pero parece que el juicio de casos con más años de historia los protagoniza el PSOE en Andalucía. Veintidós exaltos cargos del gobierno y el partido han empezado a explicar ante el juez el movimiento de mucho dinero.

Juan Carlos, el rey del ligue

La España servil a la corona es tan cortesana que hasta cuando toca hablar de un rey infiel, mujeriego y que no sabemos cuántos hijos ilegítimos ha dejado (una historia de la monarquía más, por otro lado), lo hace con condescendencia: “Es que es un machote, un pichabrava, un toro, imparable, el jefe, el sheriff, el puto amo con el badajo”. Perdónenme pero no lo entiendo: ¿cuánto tiempo y dinero ha gastado el jefe de estado en sus ligues? ¿Y Sofía de Grecia, qué?

Y en Catalunya baja el porno

La ciudadanía de Catalunya ha estado tan afectada por el procés que hasta han perdido el apetito sexual. Esta es la conclusión que se extrae, a simple vista, de la pieza en El Confidencial sobre el descenso del consumo de porno on-line durante los días claves de la independencia fallida de Catalunya. Permítanme que haga otra lectura: el interés por mantenerse informados constantemente, por su país y su futuro, al final, mantuvo al personal activo y sin tiempo para esas otras cosas.

Alarma en Podemos: ¡Espinar maniobra!

Ramón Espinar se ha destapado como un político hábil… O ha confirmado que es todo lo contrario: es capaz de enfadar al que hasta ahora era su máximo valedor, Pablo Iglesias, que lo usaba como personaje de fácil manejo a la cabeza de la comunidad más importante para Podemos, Madrid. Espinar, que no tiene bastante con ser senador, portavoz en el parlamento de Madrid y secretario general regional, ahora no quiere que Iglesias le pase otra vez por encima y coloque a los candidatos.

¿Qué puede salir mal?

Llevo años siguiendo a Antonio Ortiz en Twitter y, cuando tuve ocasión, le traje a Bilbao para que diera una charla. Él solo ha puesto en marcha una empresa sostenible de generación de contenidos en Internet por medio de blogs y si tuitea: “‘He diversificado mis inversiones. Tengo Bitcoin, Ethereum y LiteCoin’. Conversación con un techie reciente, lo del mundo de la tecnología metidos a inversores en criptomonedas empieza a dar miedo”, le aseguro que me lo tomo como aviso a navegantes.

Sí, lo puedes ver en los medios

Me sumo también a este tuit de @MrInsustancial: “A mí me flipa que haya gente que se haya montado su propia agencia de prensa en casa. Los de ‘esto no lo verás en los medios’ que viven de hacer clippings de los medios y siempre dan a entender que están en la pomada en espíritu. Qué hostia, madre”. Porque, sí, esos usuarios que aseguran que nos cuentan en Twitter una verdad que no aparece en los medios… Usan informaciones que publicamos pero sin citarnos.

Rechaza el cupo porque no lo entiende

Agárrense: Susana Díaz rechaza el cupo como modelo de aportaciones de las autonomías al Estado español porque, según ella, se rompería la caja única de la seguridad social y eso supone romper un país. O la líder socialista no ha entendido nada… O sabe muy bien que con lo que pagamos los vascos (más de lo que nos corresponde por población y PIB) se genera el excedente que tan bien le viene a su comunidad, Andalucía. Que recauden, gestionen y aporten, o que callen.

Nos toman por tontos

Podría abrir una serie con los párrafos que llevo titulados de la misma manera: “Nos toman por tontos”. He recurrido a esta fórmula cada vez que he visto a un político decir una mentira tan flagrante que, o nos toma por tontos, o el tonto es él. Por ejemplo, el portavoz del gobierno de Madrid y secretario general del PP de esa comunidad: “Nuestro código ético es el más duro de los que existen. Creemos que en este momento tenemos que dar ejemplo y estar en la cabeza de la lucha contra la corrupción”.

Crisis de liderazgo

Ni Puigdemont, ni Rovira, ni Arrimadas, ni Iceta, ni Domènech, ni mucho menos Albiol. Los líderes de la política catalana, permítanme la opinión, son bastante flojos. Así que la pieza en Vozpopuli sobre la fragilidad de la de ERC, que hace que la fortaleza con la que salía el partido en las encuestas se resquebraje, es extrapolable al resto. Sí, también a Puigdemont, el líder al que le temblaron las piernas cuando tuvo que convocar las irremediables elecciones. ¡Ay, los rescoldos del procés!

Podemos vuelve a pinchar

Ayer les contaba que Bescansa se desmarcaba de Pablo Iglesias y que había iniciado su propia gira para dar a conocer un proyecto político (suponemos que dentro de Podemos) alternativo al del líder morado. Parece que lo hace con un éxito muy escaso. Pero no es menos cierto que el propio proceso iniciado por Podemos, oficial, para dar a conocer su visión de una España plurinacional (justo lo que enfrentó a Bescansa con Iglesias) pincha también. En La Rioja solo asistió una docena de simpatizantes.

No, no es por Angelina

Igual esta semana han leído que una caprichosa chica iraní ha deformado su aspecto para parecerse a la actriz Angelina Jolie y ha acabado convirtiéndose en la viva imagen de la muerte. Pues bien, no es cierto. En Magnet lo explican, como siempre, muy bien: se trata de una artista, Sahar Tabar, que ha querido reflejar con operaciones, maquillaje y Photoshop, la degradación del aspecto por las modas. The Sun cazó una foto, amarilleó la historia y el resto hicimos el eco.

Para que ganen los buenos

La campaña en Catalunya ha arrancado con una aberración democrática: María Dolores de Cospedal soltaba que “se han convocado elecciones para que gane el constitucionalismo” y se quedaba tan ancha. Cuando lo cazó Jokin Bildarratz en Twitter todos pensamos que le había fallado el subconsciente y había descubierto la realidad a ocultar. Pero, no: es el titular que han elegido en el Twitter del 24h de TVE. Vamos, que el mensaje del día del inicio de la campaña, era ese.

Para que se vayan los malos

Y si a alguien le queda alguna duda que atienda a las palabras del candidato del PP ya en Catalunya: “¡A por ellos!”. Esperen, ¿quién es aquí el que clama por una limpieza? ¿Quién es aquí el que quiere que una idea política derrote a otra? ¿Quién es el que ya como candidato a alcalde mandó un mensaje xenófobo contra la inmigración en su municipio? ¡Anda, pero si es el mismo! Un Albiol que está ahí para que el PP no pierda el voto duro en Catalunya. Y con eso está todo dicho.

Si no me votas eres tonto

Seguimos con la colección de excesos del españolismo en Cataunya, que parece no tener fin. Albert Rivera considera que los votantes nacionalistas lo son porque les han lavado el cerebro. No como los suyos, que son los racionales, los inteligentes, los que han logrado sobrevivir al adoctrinamiento en las escuelas y los medios de comunicación. Albiol es un troglodita, pero Rivera no debería dejarse llevar de vuelta a la caverna: tampoco él puede insultar así al que piensa diferente.

Bescansa de desmarca

Esta película ya la hemos visto: la de un partido con multitud de organismos internos que deciden sobre una cosa cada uno, con una lucha constante por el poder interno, con sutilezas que cambian ideologías y relaciones personales que se toman como defensas de posiciones genuinas, no como la de los amigos de mi enemigo. Esta definición, tan propia de regímenes y partidos que han acabado mal, es en la que encaja Podemos: Bescansa presenta ahora su propio proyecto político observada por Iglesias.

“¿Yo soy guapa?”

Me hago viejo: no encuentro la gracia a algunos chistes que, sin embargo, corren por Internet como la pólvora. Pero sí me siguen atrapando las historias sobre la historia. Por eso no les he hablado del “trap” de moda: el “Yo soy guapa” que una de las meninas le pregunta a Velázquez en un montaje audiovisual que ha saltado de tuit en tuit. Pero lo hago hoy porque en Magnet han encontrado a su creador, con Christian Flores, de Playground, que vive su momento de gloria.

Son dos problemas

Podemos está recibiendo muchas críticas desde el nacionalismo y la izquierda (también desde Euskadi) por echar la culpa al independentismo catalán, que habría despertado las posiciones más retrógadas en España. Quienes critican a Iglesias o Monedero lo hacen porque considera que el procés catalán ha servido para poner en evidencia ese movimiento rancio por la unidad de España. Pero también lo ha avivado. Y que se haya reforzado y por eso lo veamos son dos problemas, no uno u otro.

Lo que es irremediable

El nacionalismo y la izquierda (también en Euskadi) intentan vendernos a Gabriel Rufián como un político contemporáneo que utiliza un lenguaje que se entiende mucho mejor. Pero si en su día el pinchazo de Patxi López con el principio de Arquímedes nos hizo gracia, la confusión sobre por qué quemaron a Galileo de Rufián también merece su momento para la chanza. La equivocación de una persona no tiene nada de malo, que nos intenten colocar material defectuoso, sí.

Lo que no es un error

No miente el community manager de la Guardia Civil que admite “un terrible error” del compañero que hizo un chiste sobre la profesionalidad de los Mossos d’Esquadra (intervenidos ahora por España). Pero el error no es el chiste, sino poner negro sobre blanco una forma de pensar que se ha filtrado por la necesidad de la gracia y la broma, un estilo que Carlos Fernández Guerra clavó en la Policía Nacional pero que se convierte en una debilidad en el resto de cuerpos que lo copian.

No podemos permitírnoslo

La profesión periodística estaba en crisis antes de que apareciera Internet, pero este herramienta no nos ha ayudado a levantarnos, precisamente. Los propios redactores hemos ahondado en nuestra situación con la lucha por el titular más llamativo, eso que antes conocíamos como “amarillismo”, y el “clic”. Esta situación nos coloca en el disparadero con errores como dar una noticia falsa: la UE no se planeta prohibir los kebab, sino garantizar su consumo seguro.

Lío en el PP de Bizkaia

Nacho Toca es un tipo incómodo para los suyos. Cuando un portavoz joven combina un pensamiento “viejuno” y básico (creo que ambas características van unidas sin remedio) se convierte en el exponente de unas ideas que nadie quiere asociar a su marca. Y al final el PP de Bizkaia ha reaccionado vetándole en su despedida, según denuncia él mismo en Twitter. El problema, seguramente, fue darle el altavoz. Pero ojo a la solución si es librarse de Toca con una patada hacia arriba.