Contra los que hay que estar

Manuel García acertaba a resumir en Twitter la comparación que muchos forzaron entre un acto de exaltación catalanista en el Palau y la Alemania nazi: “No deja de ser casualidad que los que se rasgan las vestiduras por la connotación soberanista y democrática de un acto en el Palau, calificándolo cínicamente de fascista, callaran como putas cuando el fascismo real se exhibió impunemente en el Ateneo de Madrid”. Personajes como el periodista Cristián Campos a la cabeza, un tipo que no es capaz de reconocer todo lo facha que hay en Vox, nos quisieron colar lo de la Catalunya fascista.

El “insulto” era “nazi”

Me fastidia terminar el año escribiendo sobre la ultraderecha y los colaboracionistas en España, pero al intento burdo de quienes no se enfrentan a los fachas de verdad y señalan a los que saben que no van a someterles bajo una bota militar, tenemos que sumar la indecencia del comité de competición de la RFEF que ha sancionado al Rayo Vallecano con una multa, clausura de parte de su estadio y a jugar la segunda parte del Rayo – Albacete a puerta cerrada por llamar “nazi” a Roman Zozulya, que ha negado sus vínculos con la extrema derecha ucraniana como si todos menos él hubiéramos nacido ayer.

Una más

Los colaboracionistas hacen lo que se espera de ellos en medios de difusión masiva como Twitter, los sospechosos de intimar con la extrema derecha son arropados y los partidos que acogen a nazis siguen siendo legales. Así cierra 2019 España: con un ultraderechista menos en la calle después de la detención de “Vicente Casinos Garcés, de 60 años, un vigilante de seguridad e histórico militante nazi”, según leemos en Público, donde también publican que el detenido “es un “nazi de toda la vida y admirador de Hitler” que se presentó en las listas de España 2000, partido relacionado siempre con los ultras pero que sigue siendo perfectamente legal. ¿Cómo y por qué?

León quiere hacer su camino

Lo que quiera hacer León lo tendríamos que decidir el resto de personas que tenemos derecho a voto en unas elecciones generales españolas, ¿no? ¿O esa falsedad solo la sacan a pasear los que quieren negar el derecho de autodeterminación de Euskadi o Catalunya? Precisamente para verles caer en sus contradicciones seguiremos el avance de la iniciativa leonesa que pretende segregarse de Castilla. En ella solo actúan partidos españoles que reclaman el derecho de la ciudadanía a decidir qué quiere ser y bajo qué autoridad desea estar. Se limitarán a negar sus propias fantasías… Pero nos vamos a divertir.

El PP, en su encrucijada

Llevamos leyendo varios días la noticia de que la utilización del idioma gallego está en retroceso. Primero, en digitales y piezas menores y, después, en reportajes de periódicos de ámbito nacional español que buscan los porqués. Ante la mala noticia, el profesor Diego E. Barros ironizaba: “Pero, cómo, si lo estábamos imponiendo. No me lo puedo creer”. Del mismo modo que con la autodeterminación de León, las medidas para impulsar el uso del gallego pondrán a los partidos españoles frente a un espejo, porque es al eterno PP gallego al que le toca avanzar… O dejar morir su propio patrimonio cultural y emocional.

Dos eurodiputados

Es público y notorio que no me cae bien Carles Puigdemont como no me caen bien los políticos iluminados que retuercen los argumentos siempre a su favor sin un destello de autocrítica. Pero me alegró profundamente por lo que significa que tanto él como Toni Comín iniciasen ayer los trámites para ser finalmente eurodiputados, lo que les corresponde según el TJUE. Porque supone tranquilidad para unas familias y que otras, angustiadas viendo a sus seres queridos en la cárcel injustamente, se reconforten ante la posibilidad de que Europa corrija paulatinamente los excesos de España.

Que la política no pare

Junto a Puigdemont y Comín me gustaría ver a Junqueras. En realidad, me encantaría ver a todos haciendo política en Catalunya con normalidad, avanzando hacia el independentismo con la fuerza de la razón y una mayoría que se gana día a día, ley a ley, mejora a mejora. Por desgracia, no es así y Puigdemont usará su asiento como MEP para otros menesteres (no será el primero ni el último) mientras Junqueras tendrá que seguir animando a avanzar desde la cárcel. Su petición para que la negociación entre ERC y el PSOE no se vea interferida por la sentencia del TJUE solo habla bien de él.

No como en España

La petición de Junqueras, el impulso de la UE, lo que pueda avanzar Puigdemont hacia la normalidad desde el parlamento europeo… Contrasta con el bloqueo de la política española: el gobierno tenía que haberse formado después de abril, no de noviembre, y en algunas comunidades adoptan el no-avance como modo de vida. Lo de Isabel Díaz Ayuso es ya difícil de calificar sin caer en lo obsceno, que es precisamente lo que ella hace: “Asegura que no presenta sus presupuestos porque ‘a lo mejor en enero tenemos un ministro de Hacienda etarra’”, leemos en Eldiario.es

Bloqueo, cuando no es retraso

Algunos políticos viven en el bloqueo en España y, por lo que parece, con cierta comodidad, y algunos periodistas, directamente, han caído en el retraso. Cristian Campos es uno de esos trogloditas que porque se creen liberales se creen modernos pero no pasan de inquisidores con Twitter. Hace solo un par de días escribía esto: “En el clavo, Arcadi. Hay que dejar morir al gallego y al catalán (y al vasco, la más absurda de las tres lenguas). Primero, por inútiles. Segundo, por caras. Tercero, por débiles. El día que desaparezcan nos habremos quitado un problema de encima”. Qué pensamiento más triste.

Ser patriota no es ser nazi

No negaré que Roman Zozulya ha hecho algo significativo asegurando que él no es nazi, que solo es un patriota ucraniano. Puedo entender el sentimiento patriota porque lo comparto, pero no por eso caigo en ciertos errores vinculados casualmente con el nazismo, personajes relacionados con él o batallones formados por neonazis. Las excusas de Zozulya son paupérrimas y sirven solo para decir que las ha dado, pero eso no implica que resulten convincentes. Así que yo me cuidaría mucho de identificarme o solidarizarme con él, como hacen algunos jugadores o periodistas.

Pero esto, ¿de qué va?

Cuando te has presentado ante el mundo como el paladín de la pureza lo que espera la ciudadanía es que cumplas, así que si pedimos más explicaciones a Podemos no es porque les exijamos más, sino porque prometieron más. Por eso resulta extraño que, en plena negociación del nuevo gobierno, hablen de partir ministerios (que más que partirse se duplicarán) quienes hicieron de “la casta” el gran argumento de su primera campaña. Porque no se trata de encontrar encaje a Garzón como ministro o Secretario de Estado, se trata de un montón de puestos de trabajo de los que antes calificaban como “pesebreros”.

Pues no lo entiendo

Almudena Ariza ha renunciado a ser directora de los Servicios Informativos de TVE porque en la votación no vinculante entre trabajadores no ha sacado una amplia victoria (308 votos a favor contra 117 en contra de un total de 3.200 personas que podían participar en esta votación que no conllevaba nada inicialmente). Personalmente, creo que con la confianza de quien te propone el cargo debería de ser suficiente. Y me sorprende, como me sorprende siempre, que un compañero rechace asumir responsabilidades cuando los periodistas siempre tenemos tan claro lo que deberían de hacer nuestros jefes.

Si es malo, es malo

Del último libro de poemas de Alfred García solo he leído las páginas que se han movido en Twitter con poesías que se acercaban más a la broma que a la literatura. Así que no criticaré la obra pero sí sus consecuencias: ¿cómo que no se puede señalar una castaña literaria? ¿Cómo que el linchamiento público después de escribir, firmar y publicar obviedades se aproxima al bullying? ¿Cómo que estamos desanimando a un creador de veintipocos años a seguir escribiendo? Vamos a ver, un pestiño es un pestiño, en la era de Twitter y cuando publicar resultaba carísimo. Y quien se presta al negocio ya lo sabe.

Y si es otra cosa, pues lo es

Marcos Pereda firma en “A la Contra” uno de los mejores textos que hemos leído sobre la suspensión del partido en el que llamaban a Roman Zozulya “nazi” y “puto nazi” desde la grada rayista. “No es lo mismo hacer el ruidito del mono aullando cuando coge el balón Dembelé o llamar a tal jugador ‘gitano de mierda’ que gritar ‘nazi’ a un nazi”, escribe, y recuerda otros momentos del fútbol español deleznables por los que no se suspendieron partidos antes de sugerir que, una vez puesto el listón, habrá que mantenerlo. Preparémonos entonces para la riada de partidos suspendidos… O no.

El fútbol de la mayoría

Como portugalujo me he alegrado muchísimo por la victoria del equipo de la Villa sobre el Extremadura en Copa. ¡Cómo no! “El Portu” lleva ya varios años demostrando que está más que preparado para subir un peldaño, y su mezcla justa de ambición y humildad es la mejor muestra de ese otro fútbol, el de la mayoría de futbolistas, técnicos y directivos: aunque los aficionados nos fijemos en los grandes equipos, los profesionales y voluntarios desarrollan su labor mayoritariamente en otros más pequeños mientras sueñan con llegar un poquito más arriba. Pero disfrutar sí lo hacen como campeones. Zorionak!

Cuando la difamación te gana

Soy un cronista frustrado y un columnista que debería de haber mejorado sustancialmente después de diez años escribiendo cada día. Pero si algo he aprendido es a templarme. Más por veterano que por profesional, me temo. Y sé que si algo no puede ganarnos en el día a día es la difamación: eso queda para las políticas malas como Cristina Seguí, los tuiteros del montón y los periodistas que juegan a influir. Por eso me sorprende que hasta un Alfonso Ussía, con el que no comparto nada pero al que reconozco las canas, haya colaborado en la difusión de los audios de la menor violada por los exjugadores del Arandina.

Cuando tú pierdes otros ganan

Si la difamación gana la batalla habrá otros, generalmente poco recomendables, que celebren la guerra. Eso puede suceder con el relato sobre cómo la afición del Rayo Vallecano se enfrentó al jugador del Albacete, Roman Zozulya. Ni ha recibido insultos racistas ni ha sido una cuestión menor de una peña rayista concreta. Es el propio Zozulya el que ha difundido imágenes con simbología nazi y personas próximas a la extrema derecha, ni “nazi” ni “puto nazi” son un insulto, ni son solo los Bukaneros los que rechazan al ucraniano. Carlos Sánchez Blas ha escrito un necesario hilo en Twitter al respecto.

Se trata de no perdernos el respeto

Como profesionales, como periodistas o creadores por nuestra responsabilidad social, y como personas, tenemos que tener mucho cuidado de no perdernos el respeto. Nosotros mismos seremos más felices y, sobre todo, no generaremos decepciones en lectores, seguidores o amigos y familiares. Por eso en estos días en los que me cuesta entender algunas cosas me extraña especialmente lo obvio: el dibujante Ferrán Martín denuncia en Twitter que estafadores profesionales (para mí es lo que son) estén utilizando sus dibujos para vender ropa y merchandising sin su permiso.

Hablando de…

Mientras hablamos de gente cuyo trabajo es sacar rédito de lo que hacen otros llegamos a Felipe VI. Hace unos días ya escribí en esta columna que en la anterior ronda con los partidos se atrevió a sustraer al Congreso su potestad de elegir a Sánchez presidente incluso contra su deseo. Ahora es Joaquín Urias el que alerta en Twitter de que Felipe VI se ha saltado la Constitución: “La propuesta de candidato a Presidente necesita el refrendo de la Presidenta del Congreso”, pero no lo ha hecho así. Su voluntad se ha impuesto por encima de la cámara de representación de la ciudadanía. Y no es la primera vez.

Lo que (también) importa

En el evento sobre videojuegos que organizó este periódico el pasado mes de noviembre Jon Cortazar ya nos habló de su última creación: Treasure Rangers. Lo hizo con su entusiasmo contagioso y con la humildad de quien lanza su producto… Como si antes no hubiera cosechado un éxito mundial en un mercado tan difícil como el de los videojuegos. El juego que nos propone el equipo de Cortazar desde su estudio vasco, Relevo, además cuenta con una particularidad: uno de los personajes sufre autismo, lo que nos permite vivir la aventura con sus características. De esto también hay que hablar.

¿De verdad están discutiendo esto?

Ya sé que Twitter es un colector y que Internet (la Internet comercial, a la que nos asomamos vía Google cada día) es el espacio en el que se ha propagado con más eficacia lo peor de nosotros, pero no dejo de sorprenderme cuando leo en Twitter hilos y argumentos, algunos pretenciosos, justificando a los tres adultos que, en Aranda de Duero, se aprovecharon sexualmente de una menor de 15 años, y acusando a la víctima, una adolescente, de provocadora. Por si fuera poco, descubrimos que estos comentarios tienen ideología. Por suerte, también hemos encontrado otros que explican lo obvio.

¿Y esto otro?

Íbamos deglutiendo la miseria humana que en Twitter encuentra un sitio en el que expandirse con el tema de la menor de Aranda de Duero cuando nos atragantamos de nuevo: en la España futbolística en la que los ultras hacen de los campos de fútbol sus fortalezas, en la que se han permitido gritos y canciones xenófobas, y la semana pasada se tomaron medidas solo a posteriori contra el “aficionado” que amenazó con violar a una árbitra de 16 años, la primera vez que se suspende un partido de fútbol es porque la afición del Rayo llamó nazi a Roman Zozulya, que se ha mostrado próximo a grupos ultra de su país.

Aquí, un amigo de Zozulya

La afición del Rayo mostró su rechazo a que Roman Zozulya jugara en su equipo en 2017 por sus conexiones ultras, y el domingo volvió a exponer su rechazo a un jugador que no ha ocultado su afinidad con neonazis en su país, Ucrania. En resumen: llamar “nazi” a alguien que simpatiza con la extrema derecha es lo que ha motivado la suspensión de un partido por el comportamiento de los aficionados por primera vez en el fútbol español. Alucinante. ¿Y quién ha salido en defensa de Zozulya? Iván Espinosa de los Monteros, que tira de chorradas como “el marxismo cultural”. ¡Vaya, qué casualidad!

Nosotros también tenemos lo nuestro

En Bilbao también tenemos nuestra historia chusca aunque no tiene nada que ver con la defensa que hace la extrema derecha de un grupo de sentenciados por abusar de una niña o de un futbolista ultra: el exjefe de Seguridad de Iberdrola, Antonio Asenjo, “se ofrece al juez para tirar de la manta” según titulan en La Información. Asenjo se ha desvinculado de la eléctrica (de mutuo acuerdo y por lo que parece por una buena cifra) y ofrece ahora su “plena colaboración con la investigación” sobre cómo y para qué Iberdrola contrató los servicios de Villarejo por valor de más de un millón de euros.

Bienvenidos sean los de Podemos

Me hago viejo, ya no tengo edad ni ganas para flagelarme… Ni para pedir a nadie que lo haga por sus pecados. Allá cada cual. Así que no necesito ver a nadie de Podemos pedir perdón y mostrar arrepentimiento con abatimiento por hacer ahora lo contrario de todo, absolutamente todo lo que dijeron: no es el chalé con piscina, son las reuniones discretas con otros partidos y, como leemos en El Independiente, las conversaciones para tranquilizar a grandes empresarios. Me conformo con que los de Podemos se corten un poco a partir de ahora con sus lecciones de purismo político.