¿Quién organiza esa manifestación?

Las y los gazatíes que sufren el genocidio perpetrado por Israel viven con el miedo de que la Radea les señale y ejecute. Según El Nacional, se trata del aparato de control de Hamás que habría asesinado a colaboradores de Israel sin juicio, pero que también vigila, a su manera, el control de precios en la franja y la oposición que pueda surgir entre los escombros. Insisto: es la misma población y es un sufrimiento añadido. ¿Los pañuelos y las banderas palestinas también valen por las víctimas de Radea? ¿Alguien organizará algún acto para denunciar el terror impuesto? ¿Todo esto era por las víctimas en Gaza o era por otra cosa?

Siguen muriendo periodistas en Ucrania

No hago clickbait, al contrario: añado al titular el país en el que han asesinado a Elena Gubanova y su cámara, Yevgeni Karmazin porque sé que habrá gente que deje de leer: es mucho más interesante y viralizable un periodista muerto en Gaza que otro que ha perdido la vida en Ucrania por fuego ruso. Según Javier Espinosa en X, los periodistas del canal de televisión ucraniano Fredoom “iban identificados como tales. Los drones han cambiado la guerra y la forma de cubrirla. Hay evitar parecer periodistas, por desgracia. Somos un objetivo prioritario”. Un objetivo prioritario del mal, personificados en Putin y Netanyahu.

Víctimas y victimarios

Tengo una hija y un hijo en edad escolar, hago lo que puedo, como la mayoría, y tengo miedo, como todas las amas y todos los aitas. Tengo miedo de que alguien les haga sufrir, del bullying, pero también de que sean los victimarios. Intento por todos los medios que sean sensibles, empáticos, que distingan entre lo que está bien y lo que está mal, y que no se dejen llevar por la turba ni las tendencias, pero puedo equivocarme. “El suicidio de Sandra Peña no fue un caso aislado: Dani Quintana, de 15 años, se quitó la vida en Lleida tras sufrir meses de acoso escolar”, leo en Infobae y noto cómo se despierta el miedo dentro de mí.

Sí, hay que leerlo

Suelo leer a columnistas de otras trincheras. No me importa que piensen totalmente diferente a como yo lo hago, solo les pido que escriban bien. Es el caso de Víctor Lenore, que opina en Vozpópuli sobre la instrumentalización de la cultura que hacen los colaboracionistas del fascismo vasco. “No hay mejor disimulo de la mezquindad moral que una capa de cultura”. Hostia, tú, qué bueno. Pero no entra en el fondo de la cuestión aunque lo menciona sin quererlo: en Euskadi estamos pasando del relato del “pensamiento único” al relato de quienes justifican y justificaron la violencia de ETA. En el medio estamos la mayoría, pero sin voz en la cultura.

Como si no costara

Ojo, porque igual esta vez sí es verdad que Pedro Sánchez quiere completar la legislatura: “RTVE se queda con toda la Copa del Rey de 2025 a 2027 por casi 20 millones al año” (2 Playbook). Ahora tiene que negociar con las plataformas para repartir algunos de esos encuentros, según el digital especializado en la industria deportiva, y hará algo de caja, pero es evidente que el ente público español hoy va sin frenos en lo económico y en lo ideológico. Solo hay que verla. Y la veo. Y fantaseo, no me escondo, con cómo sería una EITB libre para gastar y para remar a favor del principal partido en el gobierno vasco.

Correcto

El jefe nacional de la Falange (así se presenta por lo menos él mismo en X) ha tuiteado esto: “Dice Joseba Díez Antxustegi, portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, que la Ertzaintza nunca va a proteger a los falangistas. Efectivamente, así fue el pasado 12 de octubre. Tuvimos que defendernos nosotros. Y el muy golfo lo reconoce”. La palabra de Norberto Pico, como la de los demás fascistas, no vale un pimiento. De hecho, no hizo falta protegerles de nada: los “contramanifestantes” de Gasteiz atacaron, sí, pero a la policía autonómica e hicieron más quebrantos en el mobiliario público de la ciudad que en la columna falangista.

Y los euskofchas

Exactamente de la misma rueda de prensa señala un corte Malcom iXa, un influencer (19.000 seguidores, ahí es nada) de la izquierda abertzal: “Hoy en el Parlamento Vasco Iñaki Iriondo ha preguntado a Joseba Díez Antxustegi, portavoz de EAJ-PNV, sobre la complicidad que hubo entre la Ertzaintza y la Falange Española en Gasteiz. Mirad cómo se escabulle”. Si, como hace este tuitero, señala, si enfatiza la debilidad en el enemigo, si actúa a cara tapada, si reivindica personajes históricos o míticos y los retuerce en beneficio propio, es un facha. Un euskofacha, en este caso. Pero nada le separa, y lo que escriben en X me remito, de Norberto Pico.

La paz. O no

Copio y pego esto que han publicado en Escenario Mundial, y me mantengo en guardia ante la posible continuidad del genocidio palestino: “Una serie de documentos militares filtrados expuso que seis países árabes mantuvieron y ampliaron su cooperación de defensa con Israel, incluso mientras condenaban públicamente su ofensiva en la Franja de Gaza. Las revelaciones –publicadas por The Washington Post y el International Consortium of Investigative Journalists– detallan una red de reuniones secretas, entrenamientos conjuntos y mecanismos de intercambio de inteligencia, facilitados por el Comando Central de Estados Unidos”.

Menos Catalunya

Podíamos esperar que la TV3 del Govern de Illa, socialista, perdiera su enfoque independentista. En Euskadi tenemos experiencia al respecto. Pero esto que enlazan en Vozpópuli resulta un poco más sorprendente: “ERC hereda el naranja de Ciudadanos” y, como hemos podido ver, reduce a la mínima expresión la estelada en su imagen corporativa. Por su parte, la CUP también ha renovado su marca, agrandando la estrella de su logo. Ante todo, la izquierda. Igual que Bildu, por cierto, que tapa la Ikurrina con la bandera foral y se ofrece sin tapujos para liderar la izquierda española, desde Más País al BNG.

Ni un gramo de inteligencia

Voy a hacer un comentario de viejo: pocas y pequeñas me parecen las infracciones que las autoridades de Tenerife han impuesto a “un senderista que se saltó la prohibición de acceder a las mil ventanas de Güímar, un hombre que lanzó una paella en el Teide y un peluquero que hizo un corte en medio de la carretera del parque nacional” (El Día). Vaya catálogo. Pero estos son los que han pillado, me temo, porque las noticias sobre gente que defeca en piscinas o sobre el reality-show extremo con influencers que ha acabado a palos, son las nuestras de cada día. Por suerte, cuelgan sus delitos en sus redes sociales para que los pillemos.

Sin freno

Cuando gastas como si no hubiese un límite y opinas como si todo el mundo lo hiciese igual que tú, hacer tele es más fácil. Eso es lo que explica también “el explosivo auge” de La1. Del valor y la capacidad de los periodistas y conductores, desde las vascas Silvia Intxaurrondo y Adela González, hasta el icónico Broncano, no tengo ninguna duda. Pero esas y esos mismos profesionales con limitaciones presupuestarias e ideológicas lo tendrían más difícil. Esto es algo que sabemos todo y, además, es muy sencillo entenderlo. Por eso los análisis que no parten de esta RTVE sin freno económico ni ideológico, no parten de la realidad.

Mentir es mentir

Soy un ignorante o, como dicen eufemísticamente las y los abogados: “Soy lego en la materia”. Por eso desconozco si mentir es legal o ilegal. Lo escribo porque, según El Diario, que “mentir no es ilegal” es la respuesta del PP “tras confesar Miguel Ángel Rodríguez su ‘bulo’ ante el Supremo” “para intentar defender a la pareja de Isabel Díaz Ayuso, acusado de delitos fiscales y de falsedad documental”. Lo que tengo claro es que mentir es mentir, y que si un político reconoce que miente la ciudadanía tiene que reaccionar. Hay declaraciones y acciones que, simplemente, no son como escupir en la acera.

Eso es una estupidez

Ante el dato trágico de que en España (y en Euskadi me temo que será proporcional) hay un “mínimo histórico en los autónomos: ya sólo representan un 14% del empleo” (Vozpópuli), Eduardo Garzón, doctor en Economía y Empresa, según su propia biografía en X, escribe lo siguiente: “Tener menos autónomos es síntoma de desarrollo económico”. Esto es una estupidez lo diga quien lo diga, y no podemos normalizar leerlo sin reaccionar. De hecho, no se lo cree ni él, que volverá a quejarse de que las grandes empresas absorben fuerza laboral con condiciones cada vez más precarias. Pero eso será otro día y lo hará como si nada.

No son solo las cuotas

Con una “mili” de quince años de autónomo puedo señalar la estupidez de Eduardo Garzón sin preocuparme ni discutirlo, y puedo asegurar que me toca la moral ver cómo toda una ministra y la cohorte de opinadores que le corresponde reduce la cuestión de los autónomos a “las cuotas”, esas que van a subir “entre 17 y 206 euros para 2026” (The Objective). Por si a alguien le parece poco, “de cara a 2028, el planteamiento comienza con 252,1 euros y cierra en 1.208,73 euros”. Que esto es una canallada hay que decirlo con claridad y recurrencia, tanto como tenemos que dejar claro que un autónomo contribuye con muchísimo más que su cuota.

La otra juventud vasca

Hay una juventud vasca que aborrece la violencia: la que ejerce Israel, la que ejerce Rusia, la que ejercen quienes roban en la calle y, por supuesto, la que ejerció ETA (para eso, tienen que conocerla, y ahí tenemos una tarea colectiva que no podemos esquivar). Y luego hay otra juventud: la que se apropia de las causas, la que ensucia, la que cuelga plástico que no recoge pero luego va de ecologista (también), la que actúa a cara tapada, la que usa la excusa que le regala la Falange para tirar cosas a la cabeza de los ertzainas, la que no ha hecho una lectura crítica de su pasado y la que, además, pretende dar lecciones. Allá quien se las compre.

¿Quién regala a Ayuso el argumento?

No voy a debatir si los expresos de ETA tienen todos sus derechos restituidos: los tienen. Tampoco voy a cuestionar la voluntad de la mayoría de las y los que se la jugaron en la “flotilla” mientras los demás tuiteamos desde casa. Pero sí debemos plantearnos si debemos permitir que algunos blanqueen su pasado con el genocidio israelí. ¿Quién regala a Ayuso el argumento y a The Objective el titular: “Un condenado de ETA que viajaba en la Flotilla apoya al ala dura de los presos junto a ‘Txapote’”? ¿No deberían ser reprobados moralmente José Javier Osés e Itziar Moreno? ¿Quién sale ganando? ¿Quién pierde?

¿Quién paga?

 “Exteriores paga todos los gastos del retorno de la flotilla a España” (Vozpópuli), también el de los condenados por pertenecer al aparato logístico de ETA (José Javier Osés) y por el intento de asesinato de varios gendarmes durante una huida policial (Itziar Moreno). Por parte de España, lógico y normal. ¿Y por parte de quienes practicaron una lucha terrorista contra los estados español y francés? ¿Tiene algo que ver su presencia en la flotilla con la pregunta de Oskar Matute al ministro Albares en el Congreso sobre esa misma flotilla? La instrumentalización del sufrimiento en Gaza es lamentable, hay que decirlo más.

A tope

Es imprescindible sostener un umbral ético alto para que la llamada global al fin del genocidio en Gaza no sea utilizada por quienes necesitan blanquear su particular pasado, ni por quienes desprecian esa solidaridad, como Isabel Díaz Ayuso. El aplauso sin fisuras a las personas palestinas refugiados en Euskadi y las y los representantes de UNRWA en San Mamés es una estupenda muestra de solidaridad. Pero para señalar que ese cariño “fue censurado en las imágenes de televisión” (Público) no basta con el sentido del humor que algunos muestran en X. Esto no va de ser divertido, sino de ser consciente de la gravedad real del aplastamiento.

¿Con quién confrontas?

En política es muy importante saber quién es tu enemigo. La gran virtud de Trump es elegirlos bien. Y una de las mejores de Sánchez, saber abrazarse al otro púgil cuando ha acertado con el combate. Otros tienen menos tino: Eneko Andueza y la izquierda española en Euskadi siguen intentando morder al PNV mientras Bildu les levanta los votantes, y en España es el PP el que no acierta: “Vox araña más de un millón de votos al PP, que pierde fuelle, según dos encuestas” (El Nacional). El bloque de derecha y ultraderecha seguiría ganando las elecciones pero Núñez Feijóo es hoy más débil contra Abascal que antes de esas encuestas.

La pólvora del rey no está mojada

Si yo fuera español y votante del PP estaría realmente enfadado con sus emisiones, pero como no soy ninguna de esas dos cosas la veo a veces sin mucho problema. Lo que sí hago es ver las cadenas públicas (las españolas y las vacas) con ojo crítico, y cualquiera que lo haga tiene que llegar a una conclusión clara: RTVE va sin freno en lo presupuestario y en lo ideológico. Y además le va muy bien: “La 1 sigue creciendo (11,6%) y tiene su mejor septiembre en 14 años”. No solo es el dinero y la transgresión política: su estrategia es notable. Después de pelear la noche, compite y gana por las mañanas, y va ahora a por los informativos.

El tema

Suelo leer con atención piezas como la de Vozpópuli: “Ripoll, el laboratorio ‘xeno-indepe’ de Orriols que sacude a Junts”. Yo también me pregunto: ¿es posible que en Euskadi aparezca un partido similar a Aliança Catalana? No lo sé, pero creo que hay tres factores clave que lo dificultan: primero, que el nacionalismo catalán tradicional es mucho más conservador y menos humanista que el vasco; segundo (para mí, el más importante), que los ultras ya votan a un partido nacionalista que odia al que piensa diferente; y el tercer componente es local: ERC y Junts (ambos, sí) han generado indignados tras el fracaso del Procés.

Asesinadas y asesinados

Mientras algunos seguían buscando justificaciones a la invasión del Kremlin sobre Ucrania, otros denunciábamos sin ninguna duda cada acción militar de Israel sobre Gaza sin subterfugios, sin la necesidad de limpiar nuestro pasado, con la seguridad de que siempre hemos estado contra el fascismo, en todo momento y lugar. En Yemen, “Israel asesina a 35 periodistas”. “El bombardeo israelí del pasado 10 de septiembre sobre la capital yemení, Saná, dejó 35 muertos y 131 heridos, incluyendo a un niño que acompañaba a un periodista”. Es “el segundo ataque más letal contra la prensa jamás registrado”.

Alcemos la voz

Todas y todos sabemos que Pedro Sánchez está convirtiendo el genocidio de Israel sobre Palestina en una cuestión de política local para presionar al PP y, una vez más, enfrentarse a Vox (luego se preguntará quién alimenta al fascismo). Pero da igual, lo que estamos viendo exige que alcemos la voz, que nos manifestemos: “Así se castiga a Rusia y se calla ante Israel”, denuncian en Público. “Del deporte a Eurovisión”, los organismos internacionales han demostrado un doble rasero intolerable. Hasta aquí hemos llegado: la democracia consiste en que el poder lo tiene la mayoría por medio de representantes, y la mayoría ha hablado.

Hasta aquí

En una cosa tengo que dar la razón a Donald Trump: Europa está lastrada por su buenismo y la corrección política. Precisamente en ese espacio templado, tan blanco que al final es gris, parafraseando al guionista bizkaiano Raúl Díaz, y que ha sido el terreno en el que ha crecido el fascismo. Tenemos que girar cuanto antes y empezar a señalar lo que está mal y también lo que es ridículo. Esto de Javier Milei, curiosamente, reúne las dos características: “Probablemente me den el Nobel de Economía” (La Nación). Y Trump se postula para el de la Paz. Lo normal si nadie les demuestra lo profundamente equivocados que están.

A cerrar

Ojalá escribir con la contundencia con la que lo hace Enrique Dans, que define a Meta como “la fábrica de abusos digitales que nadie se atreve a cerrar”. Dans denuncia “el uso de fotos de niñas vestidas de colegio para anunciar a adultos que se unan a Threads”, lo que considera “el resultado inevitable de un modelo de negocio irresponsable, avaricioso, sin escrúpulos”. Cree que la empresa es responsable de “una normalización social del abuso tecnológico”, y concluye: “Meta ya ha demostrado que no se arrepiente, que no tiene planes reales de cambiar su forma de actuar, y que continuará empujando los límites de lo permisible”.