Le da tiempo a todo

Saco adelante con dificultades mi trabajo y la parte que me toca en el cuidado de mis hijos y las tareas de casa, sin tiempo apenas para ver a mi ama y mi hermana, ni mucho menos a mis amigos… Y asisto atónito cómo a otros les da tiempo a todo y a más: “Pablo Iglesias lanza otra purga en Valencia”, según Vozpópuli. El objetivo, el de siempre: “Arrasar a los críticos”, pero esta vez “tiene como aliado también a José Luis Ábalos, quien aspira a debilitar a Ximo Puig para controlar el PSPV”. A estas alturas, el “juego de tronos” permanente de los de Podemos empezaría a aburrirme… Si saliese de mi asombro.

Giaruta, a por otro carné

Juan Carlos Girauta está más cerca que nunca de ampliar su colección de afiliaciones a partidos políticos: Macarena Olona le ha echado los tejos políticos y el exdiputado, claro, se ha dejado querer, como ha hecho siempre. Empezó en el PSOE, pasó por el PP y vivió sus mejores días como electo en Ciudadanos… De momento: nadie sabe qué le puede esperar si entra en Vox. ¿Cómo puede alguien hacer ese recorrido político? Esa pregunta tiene una respuesta muy compleja y otra muy simple, y como yo siempre he sido muy fan de Guillermo de Ockham, sobre todo, en su fase navajera, elijo la sencilla.

En Israel van muy bien… Y muy mal

La estrategia de vacunación de Israel, que empieza por pagar más por cada dosis para ser los primeros en recibirlas, está siendo un éxito: van mejor que ningún otro país… Y al mismo tiempo los datos de propagación de la epidemia siguen siendo graves. Lo que sucede en Israel es solo el trailer de la película que veremos y viviremos aquí: la relajación de la ciudadanía (el Estado mantiene unas medidas severas) ante la perspectiva de mejora provoca que, sobre todo entre los más jóvenes, el virus siga extendiéndose, incluso con los peores números desde el principio de la pandemia. Pero su situación sigue siendo la mejor.

Nosotros, también

Lo peor de la pandemia está por llegar por el simple hecho de que estamos más cansados que nunca y, como era esperable desde el principio de la misma, el virus ha mutado y, aunque no se ha vuelto más letal, sí se propaga más rápidamente. Así que vamos a necesitar una dosis extra de paciencia y optimismo, y nos queda muy poco de las dos cosas a todos, para llegar hasta el final sanos y salvos… También mentalmente. “Otro efecto secundario del coronavirus es que te agria el carácter, incluso aunque no lo pases”, leía durante el fin de semana en Twitter mientras pensaba que yo también estaba sufriéndolo.

Hoy vuelve la normalidad… Al fútbol

Después de el partido de debut contra el Barcelona, una semifinal y una final, y una ronda de Copa que nos daba mucho miedo a todos, el Athletic por fin vuelve a la normalidad de la liga. A partir de ahora veremos al equipo de Marcelino de verdad, no al extramotivado por los partidos a vida o muerte. Pero las semanas que hemos pasado no se nos deben olvidar. Tampoco a otros: Santi Segurola ponía en valor la supercopa del Athletic para el fútbol en general porque servía para recordar a los gestores y los seguidores de los grandes equipos de qué va este deporte y que no todo es industria.

Coherencia, esa es la clave

No daré yo lecciones a expertos politólogos y científicos con amplia experiencia en política, tanta que desde diferentes partidos acaban en la casa común de Podemos, regada por la fuente del conocimiento absoluto: Twitter. Pero en estos casi 20 años que llevo observando la política hay un valor que siempre está presente en los vencedores, en los que se perpetúan o, por lo menos, se sostienen: la coherencia. Justo lo que no demuestran quienes, como Javier Salvador evidencia con dos pantallazos, reclamaron bajar el IVA de la luz y hoy argumentan en contra de la medida con la misma contundencia y seguridad.

Nada vino para quedarse

Ni del confinamiento salimos mejores ni con la pandemia vino nada para quedarse. Hasta perderemos de vista las mascarillas, pero más tarde lo que desearíamos todos. La parte buena es que también volveremos a salir o a viajar incluso sin ser conscientes de cómo podemos permitírnoslo. La mala, es que con la vacunación todos volveremos al puesto de trabajo en horarios imposibles de conciliar con la conciliación. “El teletrabajo no es bien recibido en la empresa después del confinamiento”, alertan en Pymes y Autónomos. Y me temo que aciertan: ¿qué empresa va a duplicar gastos a cambio de perder control?

Ellas siempre teletrabajaron

“Las infantas Elena y Cristina serán las más ricas de España tras heredar 1.800 millones. Las hermanas del rey Felipe VI serán las grandes beneficiarias de la herencia del rey Juan Carlos a la que renunció el monarca”. Ahí las tienen. Da igual que parezcas tonta o lista: si eres Borbón, te llevas el montón. El titular es de Vozpópuli y hace referencia a “la gran fortuna que a día de hoy tiene el padre del rey Felipe VI, según afirma la revista ‘Forbes’ y ‘The New York Times’”. Por desgracia, cada día estoy más seguro de que la grieta de la monarquía española se tapará con el ataúd de Juan Carlos I. Y los vivos, al megabollo.

Ibai, cada vez mejor

Desde que vi por primera vez a Ibai Llanos, cómo no, en Internet, tengo claro que es el vasco con el mejor sentido del espectáculo que hay y seguramente haya habido. Ahora también sé que es un tío que, en cuanto al tema fiscal, lo tiene claro, como hay que tenerlo: en una serie de vídeos explica que le parece normal tributar la mitad de lo que gana porque, simplemente, gana mucho dinero e incluso sin esa mitad vive muy bien. Y como él, son muchas las estrellas de Internet que no emigran a Andorra, lo que genera mucha controversia. “Seguramente la mejor campaña pro-impuestos que hayamos tenido”, tuiteaba Numeritos.

El fascismo se organiza

Un rasgo característico del fascismo es que es muy organizado. Solo así logra pervivir en los momentos en los que más ha sido perseguido. La anarquía de Trump, que nadie se confunda, se equilibra con la solidez de los grupos ultra en los que se ha apoyado. En España, tienen una estrategia: “Denuncias en cascada y escuelas para futuros jueces y líderes políticos”, según Público. Y en el fascismo más próximo también hay una ruta: las ofertas públicas de empleo son el objetivo al que encaminan a las nuevas generaciones para que el sistema sufra desde dentro mientras ellos están siempre mejor remunerados.

La puñetera verdad

Llevo meses advirtiendo de que el gobierno español anuncia pero no aborda, y de que los intereses de sus propios partidos impiden a Sánchez e Iglesias gestionar eficazmente. Espero que Ángel Calleja tenga más suerte con su tuit, que es la puñetera verdad: “2021. Tercera ola. Más fiestas ilegales. Illa, de campaña. Problemas con la vacunación. La economía, al ralentí. Familias y empresas en la cuerda floja. Tenemos un problema de gestión pública extremadamente grave como país. El que no quiera ver, que no mire”. Lo peor para España es que la alternativa está igual de enredada pero por la derecha.

Récord en “pesebreros”

Lejos queda aquel Pablo Iglesias que pedía a los gobiernos menos pose y más acción, y que llamaba “pesebreros” a quienes trabajaban para partidos políticos o como asesores en los gobiernos. Hoy, Iglesias es otro Maquiavelo en la corte, su juego de tronos no tiene fin y se asegura colaboradores con el dinero de todas y todos: “El Ejecutivo de coalición ha superado los récords de contratación de personal eventual (…) Trabajadores que ‘solo realizan funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial’. Son un total de 730 empleados nombrados de forma discrecional” (La Información).

Qué tomadura de pelo…

No sé qué me parece peor, si que el gobierno español (sí, este gobierno español, el de la supercoalición de superizquierdas) dé las cifras sesgadas, que solo La Política Online las haya recogido o que este digital las emita sin completar. Porque ni son 32.000 ni son 55.000 los euros que nos cuestan a todas y todos la escolta de Juan Carlos I en Abu Dabi: a las dietas y pluses hay que sumar gastos como el coche oficial y los inherentes a que duerman allí estos profesionales. Profesionales, ¿de qué? ¿De custodiar, de acompañar o de llevar del brazo al Emérito para que no se caiga, como hemos visto recientemente?

¿Rompen con el pasado o vuelve el velo?

Lo que ha revelado Pilar Eyre dónde y en Telecinco sobre Sofía de Grecia me genera dudas. No porque no sea cierto que la mujer de Juan Carlos I ha defendido su estatus con uñas y dientes, desprecie a sus súbditos y sea una compradora compulsiva, que todo ello me parece perfectamente plausible, sino por el momento: ¿está Eyre acabando de rasgar el velo mediático sobre la monarquía… O colabora con la actual Casa Real en enmarcar el pasado como un problema para dar una oportunidad al “futuro”? Porque, según Vozpópuli la que emergió acto seguido fue Letizia Ortiz como némesis de su predecesora.

Sí, el definitivo será el 22

Estoy convencido de que 2021 va a ser un año mejor que 2020 porque empeorarlo, a nivel global, va a ser difícil. Pero el bueno, no obstante, será 2022, porque hasta bien entrado el que acabamos de estrenar no nos quitaremos las mascarillas ni empezaremos a acercarnos a nuestros seres más próximos sin miedo. Juan Ignacio Pérez lo tuiteaba mejor que yo me explico, como siempre: “Estáis deseando que acabe el veinte y que llegue el veintiuno, pero recordad que los partidos no terminan hasta el veintidós. ¡Que tengáis un buen año nuevo!”. Con las fiestas acabadas y la rutina comenzada, me sumo al deseo.

Los guardianes de la pureza

Quien se presenta como el guardián de la pureza contra la casta de viejos políticos que solo buscan enriquecerse y favorecer a los privilegiados, tiene que estar especialmente atento a sus propios patinazos. Y si no lo está porque se pasa el día buscando impuros, tiene que estar dispuesto a que se los señalen: “La sospecha sobre el voto en Podemos reactiva la demanda contra la elección de Iglesias. El partido usó en las primarias en las que se eligió a la actual cúpula de la formación el mismo programa telemático que en el proceso anulado hace días por un juez por ‘manipular’ los resultados” (Vozpópuli).

No puede ser

¿Alguien se imagina que el gobierno vasco de coalición entre EAJ-PNV y PSOE se tambalease cada vez que hubiese elecciones generales, y más con la cantidad de procesos de este tipo que llevamos, con sus respectivas repeticiones? Pues el gobierno español de coalición entre PSOE y Podemos sí cruje ante las próximas elecciones catalanas, y eso que queda todavía mes y medio. Pero con el ritmo al que Iglesias genera conflictos eso puede ser mucho tiempo. Lo que está claro es que los representantes de PSOE y Podemos actúan y piensan como miembros de sus partidos y no como integrantes de un gobierno que debe gestionar.

Así se monta un bulo

Una cuenta en Twitter muy activa, una foto de Google, una afirmación categórica y un número al azar: así de fácil se inicia un bulo. Lautaro Fernández y Mayán se ha molestado en demostrarlo y desmontarlo: ante la afirmación de Sandra Rodríguez (que es un nombre falso, evidentemente) de que la vacuna le ha hecho enfermar, con fotos de la reacción sobre su piel y un número de DNI para darle verosimilitud, el periodista ha comprobado solo usando Google que la foto corresponde a un reportaje previo sobre alergias y que el DNI es de un hombre. Así de fácil. Así de malintencionado el primer tuit.

Tampoco hacen falta

La difusión de contenido antivacunas es un negocio y los bulos ayudan a incrementar el interés. Ese es el business. No hay ninguna conspiración detrás, y quienes así lo creen solo son los incautos de los que se benefician quienes contratan la publicidad en las webs que leen. Tampoco necesitamos ayuda para extinguirnos: hay 34 positivos, entre ellos, 10 de la plantilla del Sporting de Gijón, y 130 personas están aisladas, después de una fiesta para 80 personas “en una discoteca del vicepresidente del club” (El Confidencial). Mucho hablamos de los antivacunas y poco de quienes nos invitan a saltarte las normas.

Más Europa

Esta en Mundo Emprendedor es de esas noticias que tendríamos que difundir con énfasis quienes creemos en el proyecto europeo: “Disney+ y Apple TV se encuentran bajo investigación de la UE ya que ahora mismo las plataformas americanas no cumplen con los requisitos de las regulaciones europeas para seguir operando. La legislación comunitaria fija en un 30% la cantidad mínima de contenidos que deben tener en su catálogo, dejando el 70% restante para series, películas o documentales de cualquier otra procedencia. Esta directiva no era de obligado cumplimiento pero lo empezará a ser en 2021”.

2021, el año de la recuperación… ¿completa?

Hay mucho que recuperar en 2021, y no solo la libertad de movimientos o la capacidad de respirar sin mascarilla: es necesario recuperarnos emocionalmente después de estar en semiaislamiento durante meses, es necesario recuperar la economía para pagar la enorme factura del coronavirus, y es necesario recuperarnos como individuos: aitas, amas, hijas, hijos y personas trabajadoras. Como todo ello hemos sufrido unos niveles de estrés enormes y sostenidos en el tiempo, y desconocemos las consecuencias psíquicas de esa fricción que entre todos tenemos que reconducir y, sobre todo, aliviar.

La economía importa

Hoy vemos el futuro con más esperanza que en los últimos meses gracias a la vacuna, un hito científico fruto de la colaboración público-privada. Hoy sabemos también que no parar la economía fue una decisión acertada: solo las bajas de los contagiados han costado mil millones de euros a la Seguridad Social. A esa cantidad habrá que sumar el resto de gastos sanitarios y los de incentivo de la economía. Una factura altísima que pagaremos durante décadas y que podría ser más preocupante si el parón hubiese sido completo como pedían los populistas y, por qué no decirlo, los carroñeros disfrazados de bienintencionados.

La gestión, también

Durante 2020 he mantenido mi apoyo a los gobiernos que demostraban actuar con responsabilidad durante la pandemia. A cualquier gobierno. Pero la dificultad de la gestión de una circunstancia sobrevenida inesperada y salvajemente no puede servir de patente de corso: algunas decisiones han sido desacertadas y algunas ejecuciones, desastrosas. La compra centralizada de material sanitario que ha querido hacer el gobierno de España podía tener buenas intenciones y hasta razones, pero ha terminado de la peor manera: “Las CCAA huyen de Sanidad y salen al mercado” (Vozpópuli).

Los Franco

Hace solo unos días vi un documental sobre los “gilipollas” en el que los definían como esas personas que se creen con más derechos que el resto de la ciudadanía y por eso actúan con soberbia. Van desde los que aceleran hasta que llegan a un radar que saben que está ahí hasta, por ejemplo, los que demuestran actitudes como la familia Franco: “Los Franco piden una indemnización por los bienes del Pazo de Meirás”. Hay que tener morro. Como si toda su fortuna no partiese de un golpe de Estado, como si en sus propiedades no hubiese elementos robados, como si todos menos el Rey tuviéramos que seguir a su servicio.

Un mercado… Sin burbuja

La pandemia ha servido para pinchar ciertas burbujas como las del coaching, la del teletrabajo como modo de alargar el fin de semana, la de la oposición política responsable… Y la del fútbol. Y esta crisis tiene pinta de tardar en recuperarse: hemos pasado de la superinflación a los precios de saldo para que los jugadores puedan moverse, rebajas de sueldos, incluidas. Lo podremos ver en este mercado de invierno, en el que los clubes solo por ahorrarse contratos que sus responsables han firmado soltarán las joyas de la corona como si fueran a empeñarlas y la mayoría de futbolistas se contentarán con seguir donde están.