El VAR mal utilizado

Pensaba haber titulado este comentario como El maldito VAR, pero considerándolo mejor he decidido que el problema no es del VAR en sí, sino de la aplicación que de él se está haciendo.

El VAR en el mundial fue mejor (Foto: FIFA.com)

Este fin de semana en el partido Valencia – Athletic hubo dos jugadas que fueron revisadas y que de nuevo nos demuestran que hay cosas inexplicables. Nada más comenzar el partido Raúl García es derribado en el área y el árbitro hace caso omiso. En pocos segundos le avisan y el VAR revisa la jugada. Poco más tarde, segundos más tarde, rapidísimo, deciden que no hay nada, que no es penalti. Las repeticiones de la televisión no dejan duda, el defensa no toca el balón sino que impacta en el tobillo de Raúl García derribándolo. Penalti. ¿Por qué no lo concedieron? Ni idea.

En el segundo tiempo, De Marcos en un despeje de balón derriba a un contrario también en el área. Se revisa la jugada y se tardan más de 5 minutos en sacar una conclusión. Mientras, se ven repetidas las imágenes y se ve un fuera de juego clarísimo previo a la jugada del derribo. ¿Por qué tardaron tanto en decidir no pitar nada, si era un fuera de juego previo de un metro? Ni idea. ¿O es que quizá querían pitar penalti?

A pesar de que todas las semanas hay alguna jugada, como las de arriba, que son un desastre, nadie me quita de la cabeza que la idea es buena. Los equipos grandes siempre han sido favorecidos por los árbitros. Y cuando hablo de equipos grandes no me refiero al Athletic, que para mí es el más grande, sino al Madrid y al Barcelona. Yo suponía que el VAR debía erradicar esto entre otras cosas. El problema de este nuevo sistema de ayuda con las jugadas polémicas es que quién lo tiene que utilizar es el mismo árbitro que se confundía, se confunde, y se volverá a confundir, y casualmente siempre en una misma dirección. Los árbitros históricamente han demostrado una tendencia clara a favorecer a los mismos. El VAR me parecía una de las mejores formas para que esto dejase de ocurrir. En parte así ha sido, pero no del todo. En demasiadas jugadas pitan o resuelven algo que sólo ellos ven. Siguen siendo personas los que toman la última decisión. No sólo eso, siguen siendo árbitros los que toman la última decisión. Y a veces, ya sabemos lo que quieren ver en las jugadas. Es increíble, pero es así. El VAR sigue muchas veces ayudando a los mismos y perjudicando a los mismos.

Por otro lado, al ser un árbitro el que revisa la jugada, y como siempre se ha dicho que entre bomberos no se pisan la manguera, ha quedado demostrado que entre colegiados tampoco. A veces da la sensación de que se cubren los unos a los otros. Quizá una de las maneras de solucionar esto es que los controles del VAR estuviesen en manos de otro tipo de profesionales, quizá ex-jugadores, entrenadores, o ex-entrenadores… no sé. Como ejemplo, a mí que pongan a Undiano Mallenco en el VAR me pone los pelos de punta. Es un árbitro que nos lleva machacando muchísimos años, que gracias a Dios se retira esta temporada, pero que quizá nos siga masacrando desde el interior. Por favor,… NO.

Para acabar repito que aunque el VAR se confunde, lo sigo considerando necesario para evitar tantas y tantas injusticias. En teoría es un buen sistema, lo que ocurre es que hay que mejorar en bastantes aspectos. Unificar criterios, que no sean árbitros los encargados, que enseñen al publico las mismas imágenes que se ven en el interior, incluso te diría que se escuche por megafonía las decisiones que se toman, como en el fútbol americano,… Todo lo que sea para mejorar. A seguir trabajando en ello.

Y sobre el Athletic en Valencia… un desastre a olvidar (podía haber sido distinto si llegan a sancionar ese penalti en el minuto 4 pero…). Mal, pero… fue coyuntural, y el viernes contra el Espaynol, se va a dar otra imagen totalmente distinta. ¡A por el Espaynol! Y…

¡Aúpa Athletic!

Undiano lamentable con el Athletic

Algunos hablan de mala suerte con este árbitro, yo hablo simplemente de robo.

Undiano liándola (Foto: EFE)
La estadística indica que no se puede tener tan mala suerte con nadie. Es imposible. Como imposibles son los números de Undiano con el Athletic. De 16 partidos que ha arbitrado fuera de Euskadi a los rojiblancos, tenemos la friolera de cero victorias. Cero. Redondo. Y supongo que ayer no era cuestión de estropear semejante estadística impecable. No.
Lo increíble de este árbitro es que ve cosas que nadie ve. Es un «visionario». Como cuando ayer en el minuto 68 Iborra salta con Capa dándole un codazo en la cara. Bien. Él trencilla con buen criterio pitó falta, pero… falta… ¡¡DE CAPA!! Ahí es nada. Claro. No sólo no ve lo que ocurre, sino que se inventa algo que no existe. Pero la explicación es fácil… Iborra ya tenía tarjeta y hubiese sido la segunda. Tarjeta roja.
Tampoco ve una manos del mismo jugador al borde del área propia defendiendo un tiro de Ibai que iba a gol. Tarjeta que sería la segunda (otra vez). Jugada que es previa al gol de ellos. Para colmo de males el VAR lo revisa pero tampoco ve nada. Esto es increíble.
Además hay una entrada bastante fuerte de Trigueros que podía o debería haber sido tarjeta. Se pita, pero de tarjeta olvídate. ¡Con lo fácil que Undiano se las sacaba a Gurpegi!
Si todo esto fuese poco, Williams metió un gol, que por supuesto anuló… pero se hizo revisión de VAR. Las imágenes de la tele no dejan duda. NO HAY FUERA DE JUEGO. Tardan muchísimo, y no sé por qué, pero al árbitro no las revisa directamente como se hace otras veces, y tras mucho tiempo, desde la sala de vídeo, la jugada queda anulada. En Carrusel Deportivo explican que las imágenes que se ven en la tele no son las que utilizan en las revisiones de VAR. Genial. Que son otras. Las de la tele muestran que no es fuera de juego pero ellos ven otras imágenes. ¿Sí? ¿Y por qué no lo sabíamos? Da la sensación que dicen cosas sobre la marcha para salir de marrones como éste. Y si no… que enseñen las imágenes en las que es fuera de juego y que dejen de marearnos.
Sea como fuere al Athletic hoy le han hecho perder dos puntos. Hoy tendríamos 25 y no 23. Es una vergüenza y lo malo es que da igual. Te estás jugando las alubias y aquí ni con VAR ni sin VAR si te la quieren liar te la lían y Undiano es un maestro en ello, cuando nos pilla nos la arma.
A seguir luchando y a intentar que Undiano no nos arbitre ni en un amistoso. Este año se jubila, y seguro que pide arbitrar el último partido en La Catedral… para seguir redondeando sus numeros. Madre mía.
Y ahora a por el Betis… y
¡Aúpa Athletic!

Orgullosísima de nuestro Athletic

El miércoles a la noche me senté a ver el partido sin grandes esperanzas, sabiendo que los milagros existen pero que son más bien escasos.

Casi se consigue (Foto: EFE)
Casi se consigue (Foto: EFE)
Igual que todos, deseaba que el equipo luchase e hiciese lo más posible para intentar el pase a semis, pero perdiendo los menos jugadores en el intento. Así las cosas en mi cabeza, al empezar a rodar el balón vi a un Athletic, que efectivamente iba a luchar a tope, pero no sólo eso. Vi a nuestros jugadores ahogando a los del Barcelona. Presionándoles, quitándoles el balón y llegando continuamente al área azulgrana y encima con muchísimo peligro. Miraba el reloj y pensaba que el partido seguía siendo de los rojiblancos a pesar del paso de los minutos. En el 12 llegó el saque rápido de puerta de Herrerín que le pasó a Aritz para que este casi desde el medio campo se diese la vuelta y pusiese un centro extraordinario al desmarque de Williams, que con suspense bordó la finalización y… teníamos el primer gol. Seguía siendo «cuasi» imposible aunque los nuestros seguían a lo suyo. Creando oportunidades y agobiando al Barça según dicen como no lo ha estado en toda la temporada (salvo la Supercopa). Yo seguía mirando el reloj pensando en cuándo iba a resurgir el Barcelona. Pero no. Todo el primer tiempo fue de nuestros jugadores. Una exhibición como pocas he visto frente a las mega estrellas (insisto, sólo en la Supercopa). Por supuesto faltaron los goles, pero el dominio fue casi absoluto. Con nuestras armas, presión, ganas, esfuerzo… Todo lo que hace que estemos enormemente orgullosos de lo conseguido.
En el segundo tiempo mantener el ritmo iba a ser otro milagro más. Además el Barcelona ya tuvo más que de sobra con que le quitásemos el título en verano. Pero el susto ya lo tenía en el cuerpo. El Athletic tuvo que bajar la intensidad de la presión pero por imposibilidad real. El Barça adelantó líneas, y se siguió aguantando. Todos los jugadores a un nivel altísimo. Por cierto, un gusto ver por fin en su sitio a Lekue, que confirmó lo que ya esperábamos. A pesar de bailar con una de las más feas (y sobre todo con el más desagradable) lo hizo muy bien, no olvidándose de las incorporaciones al ataque. Ojalá siga así, pero si es en su puesto mejor que mejor. Hasta el 53 Suarez no marcó el empate, pero tuvimos casi otros 30 minutos más para poder haber conseguido el llegar a la prórroga. Oportunidades sí que seguimos teniendo, porque no dejaron de intentarlo ni un momento. Herrerín estuvo impresionante, liberándose supongo un poco del peso de los últimos fallos. Muy bien. Destacando a Iago quiero decir que los culés ya estaban pisando área muchas veces y lo lógico era que pasase lo que ocurrió al final. Otro gol de ellos, pero en el 82. Gol precedido de falta clara a Muniain pero… eso es otra cosa. Así como que también es otra cosa la expulsión perdonada a Luis Suarez por la mano voluntaria teniendo ya una tarjeta inicial. Pero repito, eso son otras historias. Se podía haber conseguido algo más sin estos errores del árbitro. Esta vez Hernández Hernández. Da igual. González González, Mateu Lahoz, Undiano,… da igual. Se seguirán confundiendo. También a nuestro favor, sí. Pero menos. Hernández al cuadrado podía haber expulsado a Balenciaga, y desde Barcelona piden que a Rico por la patada a Neymar para pararle. Puede ser. Pero tampoco hubiese estado mal sacarle tarjeta a Neymar cuando le da con la rodilla, pierna, apropósito a Iago cuando ya tenía el balón controlado (¿minuto3, 6, 8?). Patada que no es para frenar a un contrario, ni para recuperar el balón (era imposible), sino que era para hacer daño. Sin más. Patada que vuelve a retratar al brasileño. Es impresentable. Y si con esa patada no se le sacaba tarjeta roja, pero sí una amarilla, con alguno de sus dos piscinazos en el área se le podía haber expulsado con doble amarilla por fingir. Arbitraje muy desafortunado. Pero… eso tampoco empaña el regusto positivo que me quedó por el estupendo partido de esta cuadrilla de amigos. Cuadrilla de la que formamos todos parte. Y si estuve orgullosa yo, estoy segura que vosotros también. Y ya para halagarme los oídos estuve viendo los programas deportivos de la noche, en el que más de tres y cuatro tertulianos, exjugadores, periodistas hablaron del partidazo del Athletic y del enorme mérito de que algo así lo haga precisamente nuestro equipo con sus limitaciones procedentes de nuestra filosofía, propiamente impuesta (limitaciones que son poderío a la vez). Uno incluso habló de envidiar al Athletic. Yo no lo envidio. Yo lo disfruto y el miércoles lo hice a tope a pesar del resultado. Por cierto, grande Valverde por todo lo que está consiguiendo.
Eso sí, aunque me parece complicado, espero que no lleguen fundidos al sábado porque ahora toca centrarse en Liga y en Europa League, y el siguiente rival es el Getafe. De lo que hablaba al principio es de la importancia de que el equipo saliese del enfrentamiento contra los catalanes con los menores secuelas posibles. Hablan de Muniain tocado… la gasolina del resto no sé cómo estará. Agotada me quedé viéndoles e imaginando su desgaste. Pero el partido a pesar del cansancio les tiene que dar alas, energía pensando que son capaces de poner contra la cuerdas al mejor equipo del mundo, entonces… hay que ir a por todas con el resto.
Para acabar, además de dar la gracias… ¡Gracias Athletic por hacerme disfrutar sintiéndome tan orgullosa, a pesar de perder!, también decir como siempre…
¡A por el Getafe y aúpa Athletic!

Undiano Mallenco, el peor

Siempre se dice que los aficionados tenemos ojeriza a los árbitros y que descargamos todas nuestras fobias contra ellos, hagan lo que hagan. No sé si esta frase es verdad o no. Quizá alguno sí que lo haga, pero en el caso que nos ocupa el tema es precisamente al revés. Este colegiado, me atrevo a decir sin pensar que me confundo ni un poquito, se la tiene jurada al Athletic. No sé el motivo, ni idea, pero sus actuaciones contra nuestro equipo no es que sean malas, es que son horrorosas. Algunos árbitros son malos, y da igual lo que piten, se confunden muchísimo pero indistintamente favoreciendo o perjudicando a cualquiera de los dos equipos, precisamente por el hecho de que son malos. No lo hacen a propósito. Sencillamente, no saben hacerlo mejor y fallan más que una escopeta de feria.

Undiano... ¿peroquete hemos hecho? (Foto: Athletic Club)
Undiano… ¿pero qué te hemos hecho? (Foto: Athletic Club)
Undiano no. No es de ese tipo de árbitros. Sus errores, muchos, son premeditados y pensados. Y esto no lo digo por un simple partido. No me estoy refiriendo a este último que nos ha arbitrado, que no ha sido de los peores. Hago el comentario teniendo en cuenta que cada vez que nos ha pillado por banda nos ha armado alguna gorda.
Para corroborar esto que digo no hay mas que poner las estadísticas que tiene con nosotros. Nos ha arbitrado la friolera de 32 partidos. De ellos solo hemos ganado 6, hemos empatado 10 y hemos perdido 16. Una estadística casi imposible. Y no es casualidad. El domingo en San Mamés el equipo consiguió ganar, pero por el camino, como siempre nos pasa con él, tuvo que soportar sus continuos errores y cambios de criterio según quien sea el que hace algo. El solito se dejó escapar el partido y posibilitó que se diese una tangana, por su incapacidad de cortar el juego sucio, con alguna otra tarjeta más. Estaba claro que el Espanyol venía con la lección aprendida y sabía que el organizador principal de nuestro juego era Beñat. Le pusieron un perro de presa encima y todas las jugadas, acababan con nuestro medio centro en el suelo, siempre, siempre después de haber pasado el balón. Los jugadores periquitos llegaban tarde, y cometían falta de todas todas. A pesar de la reiteración pocas o casi ninguna se saldaron con tarjeta. Eso propició que los jugadores del Athletic acabasen hasta el gorro puesto que veían que había barra libre, según el criterio del de amarillo. Nuestro amigo estaba favoreciendo el juego marrullero de los catalanes que lo único que hacían era cortar y vuelta a cortar el juego. Por supuesto, el público cada vez más enfadado, porque encima vio que las faltas de sus jugadores sí que eran tarjetas. Y no discuto esas tarjetas que nos sacó, porque bien sacadas estuvieron todas… Pero mi queja es … y a ellos… ¿por qué no? Si esto fuese poco, encima, estando cerquísima de la jugada, no pitó un penalti claro a Sabin Merino en el primer tiempo, cuando por detrás le arrollaron, y le mandaron al suelo, cerca de la línea de corner.
Además de esto, otra de sus características es que tiene la capacidad de desquiciar a unos y a otros, porque en un momento determinado se pone súper serio y súper estricto con un jugador, y como el domingo, va corriendo hacia él,… y … le obliga con gestos exagerados…, que en un saque de esquina tire hacia atrás el balón ¡MEDIO MILIMETRO! Jugada fundamental donde las haya… ¡MEDIO MILIMETRO hacia atras el balón! Incluso me atrevería a decir que el balón estaba perfecto, pero… es que le dan estas venadas. Increíble, pero cierto. Supongo que todos los que visteis el partido sabéis a qué jugada me refiero. Respuesta del público: más bronca y más gritos… y eso que al jugador que le mandó tirar hacia atrás el balón era del Espanyol.
Y así uno y otro partido. En nuestro caso nada menos que 32. Y lo peor de todo es que sabemos que nos volverá a arbitrar y volverá a ser igual de desastroso, porque este árbitro no es de los que he mencionado arriba que son malos. El problema de este árbitro es que es malvado. Malo no. Malvado, sí. Malvado, porque lo hace a propósito. Así que a rezar todos para que nos toque lo menos posible.
Y para no acabar con mal sabor de boca, cambio de tema radical y sólo decir que qué maravilla de goles los dos del otro día. El de Raúl García por la dificultad del remate de cabeza cayéndose y entre dos defensores, y haciendo un escorzo complicadísimo; y el de Williams… buf… no tengo ni palabras. ¡Qué preciosidad! Hace muchísimo tiempo que no veía nada igual. Ya no digo en La Catedral, sino en cualquier campo. ¡Qué pasada de gol! De esto último sí es bonito hablar y no de lo anterior, que es una pena, pero que también hay que denunciarlo.
¡Aupa Athletic y a seguir así!

El Atlético pasa por encima del Athletic

Cuarto partido de esta temporada contra el Atlético de Madrid, y cuarto triunfo de los de la capital. El sábado en la Catedral los madrileños demostraron porque están en la primera posición de esta Liga tan descafeinada. De los equipos que han pasado por San Mamés han demostrado que son los mejores con mucha diferencia, y estoy hablando comparándolos también con el Real Madrid y con el Barcelona. Su partido fue estupendo, destacando de una manera espectacular Diego Costa, el que casi solito consiguió volver loca a nuestra defensa. Pena que sea tan… Aunque en este partido sólo hubo una jugada en la que se ve que va a ver qué pilla (foto inferior), dejando por supuesto a Iraola totalmente dolorido en el suelo. Si no jugase tan al límite, incluso fuera del reglamento, sería una maravilla.

Diego repartiendo... ¡Pena!
Diego repartiendo… ¡Pena! (Foto: Athletic-Club)

La diferencia entre el equipo colchonero y el Athletic es abismal. Están a otra dimensión, pero a pesar de ello estoy contenta porque nuestro equipo le plantó cara y le puso en algunos apuros, pocos, pero algunos. El Athletic empezó ganando curiosamente en una contra, arte que dominan los colchoneros mejor que nadie. El gol de Muniain es precioso por su resolución. Quizá Courtois pudo hacer algo más saliendo un poco antes pero… ya era hora que este portero fallase algo en San Mamés porque también vaya Copa que nos dio. Al Atlético no le afectó mucho el gol porque ellos siguieron a lo suyo. Y lo suyo no es otra cosa que tirar balones hacia delante en donde sí o sí está Diego Costa para dejar en evidencia a las defensas. En nuestro caso, el pobre Mikel San José se pasó todo el partido siguiéndole. La diferencia de velocidades entre ambos es tan amplia que ni aunque hubiese sacado una bicicleta hubiese llegado a alcanzarle. Laporte es rápido y quizá tanto como Diego pero a pesar de ello alguna vez el delantero se le escapó, como en el segundo tiempo donde le hizo un penalti como una casa, arrastrándole con el pie, cuando Costa le había hecho un quiebro increíble. Penalti, que el fenómeno de Teixeira no vio. Comienzo ahora el capítulo Teixeira. Teixeira, Juan Antonio, es decir, el mayor de los dos Teixeiras y el que más tardó en alcanzar la Primera División. Si el otro es malo, éste es peor. No sólo se comió este penalti, también otro. Poco antes de acabar el partido Arda Turan se olvida absolutamente del balón y va a por Toquero, en el área, al que derriba sin ningún pudor ni disimulo. Penalti también clarísimo. Tampoco lo vio. Así mismo cortó una jugada en la que el «Cebolla» Rodríguez se quedaba solo ante Iraizoz, ¡para pitar una falta a favor del Atlético!. En fin. En el gol de Coque hay una falta previa de Raúl García a Mikel Rico en el borde del área, justo antes de que el balón llegue a Filipe Luis, tampoco la ve. En fin. Lo dicho, Teixeira es un fenómeno. Malo como la carne de pescuezo pero en este caso ha perjudicado a ambos equipos. Eso es lo que tienen los árbitros malos, que son malos para los dos, y no hay más. Hay otros como Undiano que no son malos, en sí, que lo que son es malvados porque lo hacen apropósito. Éste no, éste es «sólo malo».

Dejando al árbitro y volviendo al juego, salvo el nivel de Diego Costa, que por momentos parecía un extraterrestre, los rojiblancos repito, mantuvieron el tipo y tuvieron alguna oportunidad, como he dicho antes, de empatar, a pesar de su superioridad. Pero las oportunidades existieron. De Marcos, se vio sólo ante Courtois pero tiró altísimo. Aduriz hizo un remate de cabeza de gol, pero de nuevo apareció el portero para sacar una mano increíble y aguarnos la fiesta. El penalti a Toquero (que igual luego nos paraban pero…). Vamos que alguna posibilidad sí que tuvimos y visto el nivel de los madrileños hay que darle también mérito a los nuestros. Creo que fue un buen partido para el espectador por las alternativas de juego, repitiendo que el dominio fue sobre todo del Atlético. El equipo de Simeone merece ser campeón por haber podido dar un poco de emoción a esta Liga que llamo descafeinada, porque el que se la disputen sólo dos es un rollo inmenso. Así que si les dan en el morro a los todopoderosos Barça y Madrid, y gana el Atlético, por lo menos podremos hablar de una Liga de tres, que sigue siendo una porquería pero… menos es nada, porque el que alguien con menos, mucho menos presupuesto pueda poner en tela de juicio la superioridad de los otros grandes siempre gusta, por lo menos a mí.

Volviendo a lo nuestro, sobre los siguientes partidos (salvo uno) ya van a ser partidos de nuestra Liga y ahí es donde no debemos fallar. Ahora toca ir otra vez a Levante, en este caso a jugar contra el Idem, equipo de Caparrós, que nos suele dar problemas. A ver si podemos cambiar esa media inglesa de un punto fuera y tres en casa por la de un punto en casa (el que hemos conseguido) y tres fuera. De momento nuestros perseguidores también están fallando. Sólo la Real y el Villarreal han conseguido puntuar (un punto cada uno), por lo que siguen Sevilla y Real a seis puntos de distancia. Hay que ganar al Levante, para que sigan por lo menos igual de lejos o más. ¡A por ellos!