Un Athletic horrible regala la Copa

Derrota sin paliativos. Peor es difícil hacerlo y ya es la quinta final copera seguida que perdemos, pero, desde mi punto de vista, la primera que fallamos estrepitosamente.

Único tiro a puerta (Foto: Mundo Deportivo)

Tres anteriores fueron contra el mejor Barcelona y uno de los mejores equipos de la historia. Contra la Real, sobre el papel, estaba más igualado y teníamos más posibilidades, aunque puedan tener jugadores que técnicamente sean superiores a los nuestros, a priori nuestra competitividad nos podía dar un plus, si es que la hubiésemos visto por algún sitio.. Pero… como en muchos o todos los partidos contra ellos, al ser derbis, ya sabíamos que iba a ser trabado. Eso sí, una cosa es trabado y otra esto que vimos o sufrimos ayer. Marcelino dijo en la previa que el partido se iba a decidir en detalles y así fue. Como ha ocurrido desde que ha llegado al Athletic, un regalo nuestro, en este caso de Yeray en forma de pase horrible… el balón acabó llegando a Portu, lo que obligó a Íñigo a ir con todo pero mal. Penalti, gol de Oyarzabal y la final para ellos. Es que casi no se puede comentar nada más. Esto ocurrió en el segundo tiempo. Y a partir de ahí, un ejercicio de impotencia continuado, por parte de los nuestros, y la nada más absoluta.

El primer tiempo fue parecido, pero al menos hubo un tiro a puerta de Íñigo, muy bien sacado por Remiro. Mucho control y quizá mucho miedo de ambos equipos. Ellos tampoco hicieron gran cosa salvo un par de internadas por banda sin gran peligro.

En el segundo tiempo, tras el error comentado, se dedicaron a administrar el regalo y a impedir que los rojiblancos les inquietasen mínimamente. Lo hicieron bien. Suficiente para llevarse el triunfo, así que Zorionak a los vecinos.

Y si tengo que hablar de los jugadores, uno a uno, saldrían la mayoría muy mal parados. Los errores continuos en las entregas, la falta de profundidad, ni un pase al espacio, ni un desmarque. Nada. Yuri, De Marcos, Muniain, Williams, Berenguer,… Mal, muy mal.

Y para acabar, como nuestros chicos no han sido ellos mismos, dicho por el entrenador, en la rueda de prensa posterior, espero que en la siguiente final, dentro de 14 días lo sean. Ahora, desde luego, no soy muy optimista. El palo ha sido gordo y el Barcelona es más equipo que los txuriurdines. Mucho hay que cambiar. Lo pueden hacer, claro que sí, pero deberán dar el doble o el triple de lo que dieron ayer, porque estuvieron francamente mal. Ahora a digerir esto y a preparar a tope los dos partidos de Liga anteriores a la próxima oportunidad copera, ya que ésta será la mejor forma de recuperar sensaciones. Eso sí, otra vez un derbi, y con los mismos rivales, así que a por ellos, y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: La previa del partido en Bilbao, en concreto en Pozas, María Díaz de Haro, Doctor Areilza,… fue lamentable. En este caso, debido a un montón de irresponsables, que parece que poco les importa la vida, sobre todo si no es la de ellos. ¿O no se dan cuenta que alguien que está cerca puede morir? Que en medio de una pandemia, y sin respetar ni una medida de seguridad, tomaran las calles de la peor forma posible hace que lo más suave que les pueda llamar sea… impresentables.

El Athletic… ¡El no va más!

¡Qué suerte tenemos por ser del Athletic! Con esta frase ya podía incluso acabar el comentario. Gracias por las alegrías que nos das. Y por las que nos quedan y nos vas a dar.

Cuadrilla (Foto: AFP/EFE)

Cuatro son las finales que vamos a jugar en un año. ¡CUATRO FINALES! Y con esta filosofía… No se puede estar más orgullosa. ¡Y una ya está ganada! y nada menos que al Barcelona, en la final, y al Real Madrid, en la semifinal. La Supercopa no nos la quita nadie, es nuestra. Y a ver lo que queda… Mucha ilusión, mucha alegría. Bizi ametsa, vive el sueño, ¡Y tanto que lo estamos viviendo!

Ya he dicho muchas veces que si tengo que utilizar una sola palabra para definir a este Club, sin duda, la que utilizaría sería FAMILIA. Y os voy a poner otro ejemplo más, para explicar esta afirmación, y perdonadme que me pase al plano personal. Ayer, nada más acabar el partido sonó el teléfono de casa, que no suena nunca, salvo por publicidad de distintas telefonías, y ahí estaba, al otro lado de la línea, mi madre, con sus 91 años como 91 soles, toda contenta para preguntarme, que qué tal estaba… jejejeje. Pues muy bien ama, eso sí, llorando, ¡Como iba a estar! Y con esa llamada, más. Mi ama diciéndome que qué bien, que qué partidazo y que qué ilusión. No hay más que decir. Solo FAMILIA. LA FAMILIA ATHLETIC.

La alegría es inmensa, pero no puedo olvidarme de los distintos comités: Comité de Competición, Comité de Apelación, tribunales, el TAB, Federación, Liga,… y de su intento de amargarnos la vida con la injustificable sanción a Íñigo Martínez. Ha sido una vergüenza, un atropello, una agresión al Club en toda su dimensión. Cuatro partidos, justo lo suficiente y necesario para que no jugase la semifinal de Copa. Por un apartarle la mano a un jugador que le estaba provocando poniéndole un dedo en la cara. Mal Íñigo por caer pero… ¡Alucinante! Persecución. Y ya… si lo comparamos con otras sanciones recientes, la injusticia es manifiesta. Por no decir… el no darle la cautelar… un escándalo. Pero… supongo que esto hace que nos alegremos mucho más por la victoria de los rojiblancos, porque parece que el Athletic molesta. Y me da mucha rabia, pero me hacen pensar eso, porque… qué otra explicación tiene que el árbitro ayer del partido, Del Cerro Grande, cuando estaba aplicando a la perfección la ley de la ventaja, en varias jugadas anteriores, casualidad, el gol de Berenguer del primer tiempo, no lo da, porque había pitado penalti, un segundo antes… cortando una ocasión manifiesta de gol, favoreciendo así al infractor. El cabreo que me agarré fue de órdago. Y si no llega a meter Raúl García el penalti… es que no quiero ni pensarlo. Así que les digo a todos, a los que mucha ilusión no les hace…: ¡El Athletic está en la final!

Otra vez remontando. Tras varias oportunidades nuestras claras, llegó la jugadita tonta en nuestra área, y ellos se adelantaron… Desesperante. Pero de nuevo la fe de este equipo que mueve montañas hizo que siguieran a lo suyo, es decir, a lo nuestro, hasta empatar.

El segundo tiempo fue mucho más trabado, con infinidad de faltas tanto del Athletic como del Levante y alguna ocasión más, pero solo a favor de un equipo, que era el que llevaba el peso del partido. Ellos parecía que sólo esperaban otro error nuestro. Menos mal que no llegó.

En la prórroga, en el segundo tiempo, llegó el delirio, con el gol de Álex, aunque con un poco de fortuna, porque su tiro lo desvió Vukcevic. Así, Berenguer, máximo goleador del equipo, nos mete en una nueva final de Copa. Gran partido el suyo, como enorme el trabajo de Yeray, el de Muniain, el de Raúl, el de Óscar,… Grandes ellos y sus compañeros. Enormes todos porque nos llevan a dos nuevas finales. Por no hablar de Marcelino. El cual ayer no paró de dar las gracias a sus jugadores. Lo que le honra. Se ve que hay feeling entre ellos y eso les está dando un punto extra a todos.

Y, para los que crean que esto es normal, no. Esto no es normal. Es una machada. Dos finales de Supercopa y dos finales de Copa en un mismo año. Dentro de algo más de un mes, la Real y el Barcelona se encontrarán con los leones que les intentarán amargar la vida, para ofrecernos a todos un festín que ni en los mejores sueños esperábamos. GRANDE ATHLETIC.

Disfrutadlo todos, porque aunque no lo podamos celebrar juntos, todo esto no nos lo quita nadie. Y… ¡Qué alegría!

¡Aúpa Athletic¡

Pena el empate contra el Villarreal

Demasiado premio se lleva el equipo castellonense a su tierra, porque el empate a uno no refleja lo que se vio en el campo.

Berenguer goleador (Foto: Borja Guerrero)

Una pena que el dominio y las oportunidades no se materializasen.

Ellos se adelantaron pronto en el marcador, ya que en su primer acercamiento, Gerard Moreno, con un poco de suerte (desvió el tiro Yeray), batió a Unai Simón. Un tiro a puerta, un gol. Los rojiblancos en el primer tiempo tuvieron alguna oportunidad pero el submarino amarillo estaba muy tranquilo combinando el balón, mayoritariamente, en defensa, mientras los nuestros llegaban siempre tarde en la presión. Pocas ocasiones de peligro. Y poco antes de acabar la primera mitad, Berenguer empujó un balón, para certificarse como el máximo goleador en Liga del equipo. Ya lleva seis.

En el segundo tiempo, el dominio casi absoluto fue nuestro, teniendo unas oportunidades claras, pero ni De Marcos, ni Iñaki, ni Iker pudieron materializarlas. Pena. Muniain sigue siendo fundamental, trabajó a destajo, buscando siempre el balón para intentar aportar, dando el mejor pase a sus compañeros. Pena que ayer en el balón parado no estuvo fino. Iñaki asfixiado al final y muy fallón durante todo el encuentro. Me extraña que Marcelino no lo sustituyese. Como también me extraña que no hiciese más cambios e incluso que a Asier, que sí jugó (9 minutos), no lo sacase antes. De hecho, el Villarreal acabó mejor y, en los últimos 10 minutos, casi todas las aproximaciones fueron de ellos. Raro, raro lo de los cambios. No sé, los veía claros, Morcillo por Óscar, Vencedor por Unai López e incluso Íñigo Vicente por Iker. Pero… a Marcelino no le pareció necesario, aunque algunos estaban un poco cansados. La siguiente será mejor.

Y la próxima, por cierto, que rápido ha llegado, es el maratón Levante. El próximo viernes en Liga y el jueves en Copa. Tengo clara cual es mi prioridad. No hace falta que ni os la diga. La Copa. Para empezar, a Muniain no le sacaba el viernes. Vencedor y Vesga jugarán seguro porque Dani y Unai López vieron la quinta amarilla ayer. Iñaki descanso también, y Raúl García también. Incluso Yuri. Jejeje. Ya sé que no me va a hacer ni caso pero… por pedir que no quede. Sea lo que sea, ¡a por el Levante! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Mañana o pasado hablaré sobre la Asamblea, y no es una amenaza… O sí. Jejeje

El Athletic no puede con el Barcelona

Imposible. Llevamos 20 años sin ganar en el Camp Nou y ayer no fue distinto. Estuvimos cerca del empate pero no lo logramos.

El mejor (Foto: AFP)

Un Barça muy superior en el primer tiempo, que jugó frente a un Athletic, desconocido hasta ahora con Marcelino, nos pudo hacer un roto, pero la vuelta del mejor Unai Simón lo impidió, ya que desbarató varias de las ocasiones culés. Ya tenía ganas de volver a ver a este Unai, que esta Liga parecía que lo habíamos perdido. La semana pasada contra el Getafe ya estuvo providencial deteniéndole el penalti a Mata, y ayer estuvo igual unas cuantas veces. Seguramente ésta es con diferencia la mejor noticia de ayer. Muy bien.

Repito que el Barcelona fue muy superior en la primera parte pero, curiosamente, si no es gracias al amigo Mateu Lahoz, no hubiesen conseguido su único gol. Ya sabíamos todos antes del partido que esto podía ocurrir. No era una premonición, era una certeza. Sus estadísticas con los rojiblancos son casi imposibles, por los horrorosos números que tiene. De 36 partidos, 23 derrotas, 7 empates y 6 victorias. Con la de ayer 24 derrotas. Y para seguir en su línea de «derribo» al equipo se inventó una falta al borde del área, medida perfecta para Messi, cuando el balón ya estaba en otra punta del campo, porque vio un contacto entre Vencedor y Leo. Vamos… la falta la traía preparada ya desde casa. Lugar perfecto para el mejor jugador del mundo, que volvió a hacer una maravilla, colocando el balón donde no llega nadie. Gracias Mateu, no esperaba menos de ti. Teniendo en cuenta que éste fue el único gol del Barcelona en el primer tiempo, podíamos haber llegado al descanso con empate. Es indecente lo de este trencilla con el equipo. Tiene peores números que Undiano Mallenco, con eso lo digo todo. Y encima se oye por ahí, que probablemente arbitre la final de Copa. ¡Qué horror!

Así llegamos al descanso, y en el segundo tiempo si «compareció» el Athletic de Marcelino, el descarado que solo piensa en ir hacia arriba. Y conseguimos no solo meterles miedo, sino también empatar, en una de las aproximaciones. Fue gol en propia de Jordi Alba, pero estaba ahí De Marcos, si no para meterlo él. Perfecto Raúl García en la asistencia. A partir de ahí fue un toma y daca. Unai nos seguía manteniendo en el partido y nosotros le metíamos más miedo al rival. Pena que a alguna de las muchas internadas de Yuri, con pases atrás, no consiguiera llegar Williams. Pena. Ellos con una gran jugada, consiguieron, otra vez por medio de Griezmann, ponerse de nuevo por delante. Lo seguimos intentando pero no fue posible. Repito una pena, porque en el segundo tiempo se hizo un trabajo enorme. El Barça pudo matar más, pero no lo hizo, gracias a Simón.

Así perdemos otra vez, en Barcelona, pero nos quedamos con la buena imagen del segundo tiempo y con que podemos competir con cualquiera por bueno que sea. Y con esta idea iremos a Sevilla a jugar el importantísimo partido de este jueves en Copa, contra el Betis. Partido fundamental, primordial,… en el que hay que ir con todo para intentar meternos en semifinales de Copa. Ahí es nada. Así que… ¡A por el Betis! Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Poco os he dicho de lo que pienso de Mateu Lahoz, pero ha sido porque puede ser hasta delito. Pero si queréis conocer sus datos horrorosos con el Athletic no tenéis más que ver las estadísticas que estos días ha publicado la cuenta de Twitter Adurizpedia (es un artista), cuyo enlace os lo pongo aquí para que clickéis y lo consultéis.

El vendaval Athletic arrasa al Getafe

Supongo que todos los athleticzales nos estamos frotando los ojos ante el juego de nuestro Athletic. Si nos lo cuentan no lo creemos. Y, de hecho, casi no lo creemos, ni incluso viéndolo.

Los mejores del partido (Foto: Pablo Viñas)

El efecto Marcelino está siendo milagroso por todo. Para empezar de los 5 partidos que lleva ya con el equipo se han ganado, nada menos, que cuatro y los cuatro seguidos. Y encima contra qué rivales. Madrid y Barcelona, que nos dan una Supercopa, que nadie esperaba. Una ronda de Copa, contra el Ibiza, y en Liga, contra el Getafe, ayer, al cual se le dio un meneo importante, en un segundo tiempo para enmarcar, en el que metieron 4 goles, más uno del primer tiempo, que culminaron la manita, a un equipo muy difícil, y que con Bordalás, nunca había recibido esa cantidad de goles. 5 a 1. Y con un juego rápido, combinativo, imaginativo, audaz,… que estos mismo jugadores, no sabemos muy bien, dónde lo tenían guardado. Y luego, a veces decimos que no es importante el entrenador. Pues igual, no, pero en este caso es evidente que sí. No sé si ha sido cuestión de mentalidad, si es por sus cambios tácticos, si es por la elección de los jugadores, si es porque estaban acomodados, o por todo a la vez. Pero están ocurriendo cosas que no se explican muy bien. Por ejemplo, por lo general, todos los comentaristas de televisión cuando el Athletic va a sacar algún balón parado, o de córner o de falta lateral, siempre suelen comentar el enorme peligro que crea nuestro equipo y yo pensaba… ¿De qué año están hablando? ¿A qué Athletic se refieren? Sí, y sí era una característica nuestra, pero que en los últimos años, no hacíamos más que desperdiciar, una falta sí, un córner también. Llega Marcelino y llevamos creo 4 goles así. 4. Con un Muniain a nivel estelar. Así que… que alguien me lo explique. Bueno, no es necesario, con que lo sigamos explotando me vale. En estos partidos, hay una falta a favor y piensas que igual conseguimos algo… Cambio radical. Ilusión. Desde luego, la palabra es ilusión, porque es una auténtica gozada ver al equipo.

Curiosamente, empezamos de la peor forma posible, ya que en el segundo 20 Cucurella ya nos había metido un gol de cabeza. Error en el despeje de Yeray, y pase extraordinario de Aleñá, que dejó solo al pequeño jugador del Getafe. A pesar de eso, fueron capaces de volver a entrar en el partido. Yendo hacia arriba sin que el golpe les afectase. De hecho, casi inmediato se pitó un penalti a nuestro favor, pero el VAR echó para atrás la decisión. Seguido, la conexión entre Iker y Raúl funcionó de nuevo y gol, tras salto acrobático de Raúl, que está de dulce. Golazo.

Como dijo Raúl al acabar el partido, igual quien consiguió el triunfo fue Unai Simón, deteniendo un penalti a Mata en el minuto 30. Le puede dar moral y venir muy bien. Pudo ser un golpe duro, pero no fue así, gracias a Unai. Con empate se llegó al final del primer tiempo.

Y en el segundo, para delicia de todos los aficionados rojiblancos, llegó el recital del equipo. Y para el minuto 15 ya teníamos dos goles más, el primer gol de Yeray, buena forma de celebrar su cumpleaños (remate de cabeza a un balón parado), y el segundo de Raúl, también, remate de cabeza portentoso, a pase de Balenziaga. Y es que tenemos a todos los jugadores a un nivel muy alto. Pena la lesión de Mikel Balenziaga, que ha aprovechado la baja de Yuri, con nota. Nota, por el nivel que está dando, y por ante qué rivales. Volviendo a Raúl, lleva 5 goles en 5 partidos. Con Gaizka casi no contaba este año y, aquí le tenemos de vuelta, goleando y participando muchísimo, como antes, en la creación y también en la recuperación. Muy bien. También, tengo que destacar el enorme trabajo de Iker Muniain, el renacido. Hizo un partido muy bueno con Gaizka, pero es que con Marcelino, está que se sale, participando continuamente en el juego, creando muchísimo peligro, y lo del balón parado, buf… Sigue así, Muni.

El cuarto gol vino tras recuperación de De Marcos, enorme también, que pasó a Muni, éste a Iñaki y, preciosa asistencia, del hombre al que siempre achaco que falla en el último pase. ¡Me encanta que me dejen mal! Perfecto Iñaki. Y Berenguer, primer balón que toca saliendo del banquillo y, a la cazuela.

Y ya el quinto, para acabar de deleitarnos a todos, fue un contraataque maravilloso, pared incluida, entre Unai López y Villalibre, solucionada con una delicatesen del primero, para evitar que el balón se perdiese, porque se le había quedado retrasado, y darle un pase en profundidad a Asier, que levantó la cabeza para ver a Óscar, que entraba como un Miura. Colocó el pie y gol. Y nosotros, delante de la televisión, frotándonos los ojos y no queriendo despertar de este sueño en el que estamos. ¡Qué gozada ver jugar así al Athletic! No tengo ni palabras. Este equipo ilusiona, y si normalmente los aficionados somos ciclotímicos, subimos y bajamos, en una espiral de emociones, es que ahora… estamos en la gloria. Equipo,… a seguir así. Jejeje. Ya sé que es mucho pedir, pero… después de que nos habéis enseñado que sabéis y podéis hacerlo, por favor, no paréis, que esto es una maravilla.

Y efectivamente, como esto no para, el jueves ya tenemos el próximo partido, en este caso de Copa, contra el Alcoyano, equipo de moda por eliminar en la anterior ronda al Real Madrid. Supongo que habrá que sufrir. Ya vimos contra el Ibiza que fácil no va a ser, así que a ponerse el mono de trabajo y sin confianzas… ¡a por el Alcoyano! Y…

¡Aúpa Athletic!