Los límites del humor sobre la Casa Real

Una broma en Twitter sobre la infanta Elena de Borbón y el centro de parálisis cerebral que lleva su nombre ha vuelto a abrir el debate sobre los límites del humor porque, al parecer, hay unos cuantos españoles sobre los que no podemos hacerse chistes. Da la casualidad de que esos españoles forman parte de la misma familia y que a mí sus vivencias (si no son indignantes) y las chanzas de las que son objeto me hacen mucha gracia. Así que, sí, me reí con el chiste que ha levantado la ira de los estrechos de mente y con este de El Mundo Today: “Elena de Borbón denuncia la desaparición de su padre”.

Valdearenas, presidente

Sigo con el humor, porque David Valdearenas está “quedándose” con mucha gente gracias a su personaje de culé entregado que llora la marcha de Leo Messi. Si han visto en Internet e incluso en televisión imágenes de un aficionado del FC Barcelona lamentando de un modo exagerado la salida del futbolista seguramente hayan visto a Valdearenas, que está caricaturizando la situación como nadie. Ahora, en su cuenta en Twitter, con más de 11.200 seguidores, ha anunciado que está pensando en presentarse a la presidencia del FC Barcelona. Necesitamos más gente que relativice los “dramas” con tan buen humor.

A Iglesias le va más el drama

Me hago viejo y cada vez soporto menos los dramas televisivos. Prefiero un chiste rápido en Twitter sobre la familia real o sobre la falsa tragedia de la marcha de Leo Messi. Soy así de simple. Pero respeto, por supuesto, a quien disfrute con la ficción “intensita”, como hace Pablo Iglesias, que ayer mismo nos recomendó la última serie que ha visto: “Hippocrate”. Va sobre un hospital, porque toca demostrar sensibilidad hacia el personal sanitario, por supuesto. Yo sigo sin tener claro qué aporta (o qué resta) que el vicepresidente del gobierno nos cuente qué series disfruta. Lo de ser “moderno como tú” ya está amortizado.

Mucho más serio

La crisis económica a la que nos enfrentamos va en serio. Empresas que resistieron los peor de la anterior ven el futuro muy negro porque la pandemia afecta económicamente a un montón de sectores, a cualquiera que tenga que ver las personas. Valga como muestra Cantera Deportiva que, en su 25 aniversario, no puede salir a los kioscos, como ellos mismos han anunciado en Twitter, y que va a tener más difícil hasta ir generando contenidos. Como parte de la sociedad tenemos que tener sensibilidad, sobre todo quien no tenga problemas laborales o de salud. Necesitamos mirar alrededor más que nunca.

Un calendario… Curioso

Fueron varias las voces que lo avisaron antes del propio sorteo: el calendario de la liga española más rara de la historia (porque esta empieza ya sin público y con la final de la Copa del año anterior pendiente) iba a deparar alguna curiosidad. Y así fue: entre otras cosas, Lartaun de Azumendi señalaba que las dos fechas que se han barajado para la final de esa copa más vasca que nunca coinciden con los dos partidos entre Athletic y Real Sociedad. ¿Una competición adulterada? No lo sé, pero la percepción de que se trata de una competición dirigida va generalizándose, y eso erosiona más que el coronavirus.

«Una verdadera mierda»

El autor de la amenaza contra Javier Ollo, el alcalde de Altsasu, tiene el detalle de definir su propio texto al final del mismo: “Una verdadera mierda”. También deja rastro de quien lo escribe: “Un incitador a la violencia” y, por supuesto, “un impresentable”. Todos esos entrecomillados, junto a la amenaza de que a alguien se le pueden cruzar los cables y agredir a Ollo, por supuesto, el autor se los dirige al alcalde que, por su parte, apela a la convivencia como modo de hacer frente a este tipo de cobardes (ocultos en Internet) que entienden de ese modo tan particular (y tan general, al mismo tiempo) la democracia.

Quién lo hace diferente

No salgo de Altsasu aunque mire desde allí a León, donde dos agentes de la policía han recibido una paliza por intentar disolver una fiesta en la que no se guardaban las distancias de seguridad sanitaria. Aitor Martínez se pregunta en Twitter si no podríamos hablar de terrorismo en este caso como en el de Altsasu en 2016. Y le responden con otro tuit con imágenes del último “ospa eguna” de la localidad navarra. Es jodido pero es cierto: son los que convocan y celebran estas jornadas de intransigencia los que dan la razón a los justicieros de porra, toga, tuit y frase para el OK Diario en el Congreso de los Diputados.

Mirémonos

¿He intentado guardar al máximo las distancias de seguridad y las recomendaciones sanitarias este verano? Sí. ¿Habré cometido errores y me habré relajado en algunas ocasiones? Sí. ¿He llegado a casa cabreado algunos días porque he visto cuadrillas de más de diez personas en terrazas, a gilipollas con las mascarillas bajadas, y a amas y aitas demasiado despreocupados? Sí. Así que celebro los casi 30.000 “me gusta” de este tuit que representa lo que pienso: “El debate de ‘Yo no mandaré a mis hijos al cole’ en la terraza del bar, mientras los hijos juegan con 42 niños más en el parque de enfrente, es apasionante”.

Un error monumental

Hago el mismo diagnóstico que César Calderón sobre el supuesto “hackeo” de la cuenta del ministerio español de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, que dirige José Luis Ábalos. No parece que se trate de lo que describen como “un uso fraudulento para causar daño”, yo apostaría por un error de enormes dimensiones: la crítica escabrosa a Juanma Moreno publicada podría ser la que el community manager iba poner en su cuenta personal… Pero ha aparecido en la del ministerio. El propio Calderón propone la solución a este “ridículo”: “La cuenta del ministerio, en un móvil; la personal, en otro”.

Jon Rahm, ¿de qué planeta viniste?

El golf es mi plan de jubilación. Sin grandes pretensiones, solo quiero aprender a jugar, pasearme todo el día tirando del carrito y tener excusa para ponerme una gorra. Sin pantallas ni Internet. Solo la hierba, los palos y un único pensamiento: mejorar para mi propia satisfacción. Así que, sí, sigo el golf a media distancia, por eso, ayer, cuando abrí Twitter por primera vez, antes incluso de pasar por el baño, vi el increíble putt de Jon Rahm en su mano a mano contra el número uno del mundo, Dustin Johnson, y me alegré. La mejor manera de empezar el septiembre con más incertidumbres que recuerdo.

¿Y si tenemos que teletrabajar?

No solo es lunes: para muchas y muchos es el primer día en el trabajo después de las vacaciones. Con la pandemia repuntando, no pocos menores pasarán parte del día con sus amamas y aitites hasta que empiece la ikastola. Y cuando el virus entre en los centros (que pasará, no por la ausencia de protocolos sino por la presencia de síntomas), tendremos que guardar cuarentenas familiares. ¿En qué condiciones? ¿Una baja? ¿Un falso teletrabajo? Y aunque todo vaya más o menos bien, ¿por qué no se ha iniciado la regulación del teletrabajo después de lo sufrido? El Congreso no está solo para contentar a las parroquias.

Esto es cosa de mayores

El regreso a ikastolas, colegios, centros de FP o universidades es un asunto serio, tanto que no podemos dejarlo en manos de los usuarios: son los adultos, desde la ministra a las amas y aitas, pasando por consejeros, técnicos, responsables y docentes, los que tendremos que decidir qué hacer. Así que la huelga de estudiantes sobra. Por completo. Solo faltaba que ellos decidan si van o no a las clases con todo lo que está costando, en recursos, en tiempo, en ideas o en desgaste, su regreso. Ojalá esta pandemia sirva para dejar de tener en cuenta opiniones no suficientemente formadas o claramente sesgadas.

Abascal, sobre Babieca

El titular en El Plural sobre cómo avanza la moción de censura de Vox no tiene desperdicio: “Vox incumple su promesa de poner un ‘candidato de prestigio’ para la moción de censura y elige a Abascal”. Sí, la idea del partido ultra abre la puerta a los chistes, las chanzas y la guasa. No puede ser de otra manera: la crisis sanitaria y económica es grave, y de igual manera que enfrentarse a ella no es una cosa de niños, tampoco es una cosa que hacer con fachas. La moción de censura dará a Vox una presencia mediática inflada, pero parece que van a tener que hinchar un globo tras otro para seguir teniendo relevancia.

50 millones menos para Hacienda

Ada Colau ha recibido muchas críticas por pedir públicamente a la junta directiva del FC Barcelona que trate de retener a Leo Messi en la ciudad y el club. Pero yo entiendo a la alcaldesa: Leo Messi no solo dejará un agujero futbolístico a su equipo, también era un reclamo añadido a la ciudad (sí, lo era, que no se pongan estupendos los de los recorridos culturales), una fuente de ingresos (desde los llaveros en los quioscos a las visitas al campo) y también un recurso de recaudación: de los 100 millones que el Barça le pagaba de sueldo, la mitad iban a Hacienda. Y el efecto dominó no ha empezado aún.

¿Pagaríamos más por ello?

El sueldo astronómico de Leo Messi se justificaba en la cantidad de gente dispuesta a pagar por merchandising del FC Barcelona, ver los partidos en televisión o entrar en el campo. En que la gente pagaba por verle o tener algo suyo, en resumen. Del mismo modo, si un músico de una banda de cinco componentes cobra, después de todos los gastos, 80 € por 8 millones de escuchas de un tema suyo en Spotify es porque no pagamos más por hacerlo. ¿Estamos dispuestos? Esa pregunta es extensible a todos los servicios “gratuitos” on-line, empezando por las páginas webs de periódicos como este, por supuesto.

Una guerra

El conflicto racial en EE.UU. empieza a parecerse peligrosamente a una guerra larvada en el seno de una sociedad llena de apariencias y miedos, en el seno de un estado fallido de libro liderado por un Trump al que votan convencidos los de extrema derecha. La población negra libra una batalla diaria contra el racismo, los locos y la policía que no duda en atacar con plena intención de causar la muerte a un negro mínimamente sospechoso. Dan igual los antecedentes, dan igual las llamadas a la calma, da igual la lucha por la igualdad: los prejuicios antes de cada tiroteo anticipan una limpieza étnica en una guerra civil.

Una ministra

Llevo más de 10 años dedicándome a observar la comunicación política y todavía no tengo claro si es un acierto o todo lo contrario llevar a los políticos a espacios como el de las revistas del corazón o de variedades. Critiqué aquella foto de Patxi López escuchando música en Ajuria Enera pero no me pareció mal el posado pretendidamente sexy de Soaraya Sáenz de Santamaría. Ahora, no sé lo que pienso de la entrevista en el Diez Minutos a Irene Montero, pero sí de las reacciones que ha suscitado: ni ella es una celebrity ni lo importante es si lleva un Rolex o un Swatch. Es una ministra y ha de ser tratada como tal.

Las vacunas

La pandemia nos golpea, las medidas para prevenirla nos zarandean como sociedad, el confinamiento nos amenaza y la vacuna está ahí pero ya nos advierten, por un lado, los expertos de que puede no ser definitiva contra el virus y, por otro lado, los gilipollas de que nadie puede obligarnos a ponérnosla. No veo por qué no pueden obligarme a ponerme la vacuna si me han retenido en mi propia casa durante tres meses, la verdad. Y sobre todo, no entiendo que alguien dude todavía sobre la importancia de las vacunas incluso la semana en la que celebramos que la polio ha sido erradicada en África.

El Windows 95

La aparición del Windows 95 ha cumplido 25 años esta semana, el sistema operativo que cambió la manera en la que nos relacionábamos con los ordenadores y que, sobre todo, cambió la vida a Bill Gates y sus socios, que desarrollaron un software y un sistema de licencias que les hizo millonarios. Hace 25 años les vimos salir a un escenario e intentar bailar y animar al público en la presentación de su gran proyecto. Las imágenes hoy provocan ternura, pero sirven para ilustrar que, a veces, los empollones son los que ganan. Aquellos nerds se hicieron ricos e importantes cambiando la informática y nuestro día a día.

El Messi

La última semana de agosto nos ha traído un bombazo deportivo: Leo Messi no jugará más en el FC Barcelona (y lo peor que podría hacer la junta directiva del club es obligarle a hacerlo en contra de su deseo). Su último partido será el vergonzante 2-8 ante el Bayern. Y no tendrá oportunidad de abandonar el club de su vida como lo hicieron otros: Joaquim Campa recordaba en Twitter el homenaje que rindieron hace un par de años a Totti en Roma. Así se despide a un crack que ha dado sus mejores años a un único club. Pero Bartomeu y los suyos son capaces de empeorar aún más las cosas. Nos vamos a divertir.

El juez epidemiólogo

No me escondo: durante esta crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia me he puesto del lado de los gobiernos. Creo que hay que apoyar a quien ha sido elegido por la mayoría para tomar decisiones, especialmente en situaciones tan inverosímiles. Sé que no puedo esperar lo mismo del resto de la profesión, ni de otros sectores, ni de la sociedad, pero me sorprende que los jueces sean tan exquisitos ante situaciones tan excepcionales. Iur Forn ironiza con el papel de los “jueces epidemiólogos” que toman decisiones que nos sorprenden y, como hemos visto, ayudan a propagar el virus.

El gestor fotógrafo

Otra combinación de oficios muy particular que ha surgido durante la pandemia es la de gestor fotógrafo. Para mí, es el responsable de un gobierno que deja de recibir el apoyo durante la crisis, aunque sea difícil, por hacer anuncios que responden más a la foto que a la capacidad de actuar desde su puesto de responsabilidad. El desastre del Ingreso Mínimo Vital, que ha invadido sin vergüenza otras ayudas como la RGI, es ya innegable: “La mitad de las provincias no tienen citas previas disponibles para solicitar el ingreso mínimo vital” ni siquiera “para dentro de varios meses”, leemos en El Independiente.

El cazafantasmas virólogo

Iker Jiménez anuncia el regreso de su televisiva “Nave del Misterio” y se compromete a “llegar al origen del coronavirus”. El mismo hombre que nos ha enseñado fantasmas y huellas que prueban la existencia de bichos mitológicos, y que considera que los gobiernos de todo el mundo nos ocultan que ha habido contactos con los extraterrestres, se ha autoelegido para enseñarnos de dónde salió realmente el coronavirus. No podía ser de otra manera, es evidente, y su espectáculo televisivo no me parece censurable si se queda en eso, en un show. Para la ciencia ya hay otros periodistas y publicaciones.

El bulo desmentido

Después de la propagación de ciertos bulos y de la publicación de su desmentido, me ha sorprendido leer o escuchar que, bueno, si lo han dicho será porque hay algo de cierto en esa mentira. Insisto, esa respuesta se da incluso ante explicaciones científicas suficientes. Además, en la mayor parte de las ocasiones la explicación no llega ni a la décima parte de la población que ha sido impactada por el bulo. Lo mismo pasará con esto que leemos en Maldita: “No, Tasuku Honjo, nobel de Medicina, no ha dicho que el coronavirus haya sido creado por el ser humano”. El desmentido será insuficiente y aún así generará dudas.

El futbolista coherente

Termino esta serie de suma de ideas con Pacheta, el ya exentrenador del Elche, que dejaba hace unos días esta lección de realidad: “Que no tengan prisa. Ni jugadores, ni agentes, ni padres, ni tíos, ni amigos. Volvemos locos a los futbolistas y a la élite llega uno de un millón. Estudiad, creced”. José Rojo, que no pilló los años de los sueldos locos en este deporte como jugador, sabe lo que cuesta vivir del fútbol y lo que se obtiene en la mayoría de las ocasiones. En su caso, su salida después de haber llevado al Elche de Segunda B a Primera, es en sí misma, una dura lección de vida en carne ajena.