El «filón» de la violencia

En pleno debate sobre la necesidad de dar explicaciones previas sobre una obra creativa, me parece que en Euskadi sí vamos a tener que aclarar que las ficciones que cada uno se está montando con ETA y los GAL, desde Patria a novelas como la de Lorenzo Silva, pasando por elementos de campaña avivados por la torpeza de Pablo Echenique, son eso, tragedias de la realidad aprovechadas y rebañadas. No obstante, el escritor al que Mikel Segovia entrevista en El Independiente deja una reflexión que no debemos perder de vista: “Los GAL fueron algo ilícito, inmoral e ineficaz. Suministró munición moral a ETA”.

En Suecia también cometen errores

¿Me gustaría que una Euskadi independiente se pareciera más a los países nórdicos que a los mediterráneos? Sin duda. ¿Cometen errores? Sin duda. Y durante esta pandemia lo hemos visto: el coronavirus está golpeando con dureza en Suecia porque su gobierno decidió tomar medidas a contracorriente. Así, mientras el resto del mundo (EE.UU., aparte) se metía en casa y tomaba medidas, los nórdicos apostaban por la inmunidad de rebaño y por tomar ciertas medidas permitiendo que la enfermedad se transmitiese. Hoy hasta ellos reconocen su error. Con todo, sus fallecidos por 100.000 habitantes son menos que los de España.

A Portugal también ha llegado

Durante esta pandemia la prudencia ha sido la clave. Y tiene que seguir siéndolo. Prudencia para protegernos del virus. Prudencia para no contagiárselo a nuestros mayores. Y prudencia para que la realidad no te pase por encima cuando has querido ir de visionario y has acabado de Capitán A Posteriori: en El Periódico leemos que Portugal, puesto como modelo político por muchos en los últimos años, está sufriendo ahora lo peor de la crisis sanitaria, siendo el segundo país europeo con más contagios por 100.000 habitantes, solo superado por Suecia, precisamente. Así que, menos fórmulas milagrosas y más precaución.

Otro padecimiento

Hacía tiempo que no leía a Borja Terán, de cuyas reflexiones sobre la televisión en España he disfrutado un montón en otras épocas menos políticas. El experto de La Información, sin embargo, llamó mi atención con su comparativa: “Twitter es un poco como ese colaborador de Emma García que da acaloradamente una opinión que nadie le ha pedido”. Terán concluye que ni la red social ni Telecinco son representativos de la sociedad española. Pero tampoco de la vasca, donde el canal es visto masivamente y la red social es la plataforma de comunicación principal, entre otros, para Bildu. Allá cada cual.

No, no tiene ninguna gracia

En ese Twitter chusco y españolazo, una broma recurrente es poner una foto de un actor porno conocido por el contraste entre su cara de niño y el tamaño de su herramienta de trabajo en ese cine, y decir que es un científico o un médico reputado que nunca sale en los informativos. Incluso varios políticos han picado difundiendo ese mensaje y haciendo que los listos del Twitter se partan de risa. Pero el chiste no tiene ninguna gracia: en Maldito Bulo han recopilado algunas de estas bromas para poner en ridículo a los menos integrados en una cultura pop que, hoy, es una cultura de mierda.

¿Estamos seguros?

Ni quito ni pongo comas. Tampoco rey. Solo pongo contexto. Primero, Javier Durán tuiteaba sobre el periodismo cortesano: “Los Reyes de España se gastaron en su luna de miel 500.000 dólares pagados por el Rey Emérito y un empresario. Ni una portada. Los Reyes de España se van a Canarias a hacerse fotos”, y después mostraba las agradables portadas de El País, La Razón y el 20 Minutos. Sobre este tuit, Rule se preguntaba: “¿Estamos seguros de que los medios de comunicación están guardando la distancia de seguridad cuando le lamen el culo al Preparao?”. Así las cosas, que disfruten del viaje. Alguno será el último como reyes.

La culpa será del Gobierno, claro

Mucho más prudente se muestra Fernando de Córdoba en Twitter: “Si tenemos que volver a medidas duras (restricciones de movilidad o incluso confinamientos), ¿creéis que habrá una reflexión sobre cómo ha fallado la responsabilidad colectiva o se echará la culpa a algún grupo/conspiración?”. Yo lo tengo claro: la culpa será de los gobiernos. Del vasco y del español, claro. Y no dudarán en hacer campaña con ese posible rebrote quienes basan su política en el cuanto peor, mejor. Nadie ha dudado en señalar el descontrol de quienes toman decisiones para todos, algunos, sin ser capaces antes de autoprotegerse.

Quien alimenta a las fieras que no mire a otro lado

Lo que tengo clarísimo es que la culpa de que aparezcan exaltados que en Galapagar acosan a Pablo Iglesias e Irene Montero y, en Euskadi, pintan batzokis, casas del pueblo, sedes de Podemos y hasta el domicilio de Idoia Mendia, es de quien los alimenta. Así que el expediente que Vox va a abrir a la concejala ultra que acude cada día al domicilio del vicepresidente y la ministra, es el mismo papel mojado que las declaraciones de unos y otros que, en plena vorágine de las pintadas, decían que quienes las perpetraban no eran de los suyos. ¡Vaya si lo son! No solo son de los suyos, sino que les dan de comer puntualmente.

Más claro, agua

El vídeo de un grupo de jóvenes dispuestos a marchar por España (y sobre España, diría yo), como bien decía Eider Hurtado, “resultaría cómico, si no dieran miedito”. A su tuit, Marcelino Madrigal respondía directamente: “No lo paran porque no quieren”, y mostraba un hilo en el que se vislumbra una cabeza visible con cierta proximidad a los legionarios de cristo. “Un apellido ilustre”, en palabras de Madrigal que, una vez más, en España aparece relacionado con un movimiento con reminiscencias fascistas que se mezcla en ese marasmo entre el franquismo tradicional y la nueva ola ultra y parlamentaria.

¿Y si lo dejamos todo?

Soy bastante pesimista respecto al teletrabajo: a lo que se lo estamos llamando no lo es, porque si una o un trabajador coincide con sus hijas e hijos sanos en casa, no puede trabajar, directamente. Hacemos lo que podemos, pero no teletrabajamos. Veremos si al final hay una ley, que es a lo que esperan muchas empresas, y veremos a qué obliga. Y si todo sale de la mejor manera posible (cosa que dudo) podremos responder a lo que plantean en Bolsamanía: abandonar las ciudades si no es necesario acudir al puesto de trabajo, con todos sus beneficios. Pero me temo que yo seguiré siendo pesimista.

O es tonto o está de campaña

Mezclar el GAL con Juan Mari Atutxa y, por extensión, el PNV, solo tiene dos explicaciones: el que pinta el cartel no sabe lo que dice porque se lo han explicado mal (y cada uno decide cuánto miente), o sabe lo que dice, sabe que miente y sabe que intoxica, porque está de campaña y cree que todo vale. En ambos casos hay por lo menos uno que tiene mala intención y que responde a esa necesidad de la izquierda abertzale de apelotonarse en Bildu contra un enemigo común. Hace bien Itxaso Atutxa en responder y en recordar que la mayoría en Euskadi tenemos memoria y, añado yo, no necesitamos intoxicar.

La víctima del 24 de junio era del PNV

Por mucho que intenten estirarla y manipularla, la realidad es como un bloque de hormigón: el 23 de junio de 1981 ETA mató a Inaki Ibargutxi, afiliado a EAJ-PNV, como recordaba Aitor Esteban en Twitter. La mala fe y la idiocia es tal entre los fascistas (los de aquí, que pintan carteles, señalan a quien intentó matar ETA y mezclan lo que haga falta para apretar sus filas, y los de allí), que Ignacio Garriga, de Vox, intentó echar en cara a Aitor Esteban esta muerte. Unos, mezclan al GAL con el PNV. Otros, a ETA con el PNV. Unos y otros tienen en común que defienden hoy lo indefendible siempre.

El acoso está mal. Siempre

El acoso que están sufriendo Pablo Iglesias e Irene Montero a la puerta de su casa es injustificable. Que entre los acosadores más activos esté una concejala de Vox en Galapagar es bastante elocuente. La ministra Montero ha denunciado a esta edil, Cristina Gómez Carvajal, porque no protesta: se limita a insultar cada día al matrimonio, que vive con sus tres hijos en el municipio. Este tipo de acoso a políticos, ya sea por parte de concejalas desatadas o sindicalistas profesionales, como hemos visto también mucho más cerca, no aporta nada salvo el propio enfrentamiento. Entre todos hay que deslegitimarlo en todo momento.

Influencer por vocación

Después de muchas puestas en escena irreales, Isabel Díaz Ayuso es, seguramente, la primera política con una identidad digital desarrollada de modo genuino: Ayuso ya era instagramer y tuitera antes que política. No utilizó estas redes cuando accedió a la candidatura: aceptó la propuesta cuando ya estaba en redes. Y no de cualquier manera: después de ser la community manager del perro de Esperanza Aguirre (una acción de marketing del PP madrileño de éxito un tanto dudoso), el uso de sus redes tiene ciertas reminiscencias… A una influencer. Ayuso no parece que será una de esas políticas sin profesión a la que regresar.

Trump se carga a otro… De su equipo

No es nuevo que Trump vaya quemando a su propia gente, pero sí es significativo que se trate del que señalan como responsable de la campaña on-line. Ícaro Moyano resume estupendamente en un tuit: “Facebook lo encumbró, TikTok se lo cepilla”. Se refiere al boicot digital en la red social de los adolescentes que sufrió Trump. Un hecho que, desde mi punto de vista, solo sirve para llamar a más acciones on-line que tienen un impacto relativo, sobre todo, cuando uno tiene una gestión que ofrecer. Debería de ser ese el caso de Trump, pero su dependencia de la volatilidad en las redes es muy llamativa.

La fragilidad

La situación no es buena. Mucha gente se ha relajado y aparecen los rebrotes. Los que nos ponemos de mala hostia con la despreocupación ajena sufrimos y, a la vez, somos los raros. Igual si compartimos más noticias sobre el regreso del coronavirus, desde China a Huesca pasando por la conexión entre Murcia y Bolivia, nos lo tomamos más en serio todos. Algunos, de hecho, están deseando que en Euskadi tengamos una mala noticia. Son los que están de campaña y por el cuanto peor, mejor, son los que confían precisamente en los que se pasan por el arco del triunfo las mascarillas y la distancia social.

Republicano, sí, pero…

La buena noticia es que, con la que está cayendo sobre la Casa Real, mensajes como el de Juan Ramón Lucas hoy suenan ridículos cuando, solo hace unos años, sonarían incluso solemnes gracias al velo y los juancarlistas: “Soy republicano. Por un principio de rigor democrático y convicción política. Ahora bien, dudo mucho que un presidente de república ejerciera la Jefatura del Estado con más solvencia que Felipe VI y una presidenta fuera a estar mejor formada de lo que lo estará su hija”. ¡Veámoslo! Que Felipe se presente a unas elecciones. Que lo haga su hija dentro de veinte años. Y si ganan, que sean jefes de Estado.

La lógica trumpista

Donald Trump es su propia caricatura: su afirmación de que para que no haya tantos positivos por coronavirus en EE.UU. la solución es hacer menos tests ha sacudido (de risa) al mundo. No es la única barbaridad que hemos leído sobre sus intervenciones públicas ni será la última. Pero tampoco podemos olvidar que no tenemos toda la información: los estadounidenses lo han elegido, ahora tienen que cargar con él y responder, en apenas unos meses, si volverían a hacerlo. Si lo reeligen, nosotros solo podemos cruzar los dedos para que no empiece una guerra nuclear. Y para que el populismo no se contagie como el virus.

Hablando de populismo…

Es innegable que una parte del discurso trumpista es aplicable a España y a Euskadi. Solo así se explica que a Vox y otros partidos fascistas que hacen populismo les vaya tan bien. Vamos, que caraduras como Trump que no se sonrojan mintiendo o diciendo verdades a medias, hay en todos los sitios. También en la campaña vasca y entre los que tuitean en euskera. Y en la campaña gallega y entre los que tuitean en castellano, claro: Vox difundió sin ser cierto que un gaitero recibía a la banda de ultras que participaban en un mitin en A Coruña. Ese músico siempre está en ese punto. Y los fascistas nunca son bienvenidos.

Y hablando de ultras…

Insisto: hay cerebros que compran esa mercancía averiada que es el populismo, esos mensajes simplistas, esa fanfarronada de chulo de patio de colegio. Javier Negre, ya fuera de El Mundo, se pone en el escaparate, en sus redes sociales, con vídeos como el que denuncia Juan Soto Ivars en Twitter: Negre va a meterse con un mantero por vender bolsos de imitación. No hace una investigación sobre la red, no entrevista al traficante de esa mercancía, no. Se enfrenta al último eslabón, el más frágil de la cadena. Así alimenta un discurso de mierda y un canal con contenido de mierda. Pero lo peor es que lo ven.

¿Dónde estabas entonces, Arnaldo?

Quien ha justificado lo injustificable no tiene problema en mezclar lo imposible. Así que, gracias al GAL, Arnaldo Otegi, Joseba Permach y compañía se marcan su campaña… Contra el PNV. ¿Coherencia? Pues eso: la herencia que comparten en Bildu. Las cargas policiales en el funeral de Lasa y Zabala son la excusa de los últimos tuits de campaña pero, ¿dónde estaban Otegi, Permach, Barrena… hace 25 años? ¿Qué defendían? ¿Qué excusaban? A ver si ahora el único grupo terrorista injustificable fue el GAL, a ver si, ahora, la única violencia fue la policial, a ver si, ahora, de una vez, nos dejan de tomar por tontos.

Enemigos de los extremos

En la CAV, el PNV es el enemigo de quienes justificaron a ETA. En Nafarroa, lo es de quienes quieren expulsarles del territorio. Unos y otros centran a los de Ortuzar y el lehendakari. Ya sé que por estas líneas tendré hoy una racioncita de tuits metiéndose conmigo. Cada uno es responsable de sus actos: yo, de lo que escribo. Los de Bildu, de lo que defienden. Y los que se declaran navarristas pero son más españoles que el palo de la bandera de la Plaza de Colón, de no tener ni idea de su propia historia. Resulta que la bandera navarra fue diseñada por un afiliado al PNV, Arturo Campión, y por un euskaltzale, Hermilio de Olóriz.

“Simplemente”

Ortega-Smith ha estado en Euskadi para marcarse su tour del odio. No ha venido a pedir el voto, no ha venido a hacer propuestas, no ha venido a explicar su argumentario ultraconservador y ultraliberal. Ha venido a hacerse la puta foto. Y lo ha logrado porque algunos confunden hacer frente al fascismo con hacerle el trabajo. Por supuesto, Abascal, Espinosa de los Monteros y el resto de rancios, han hecho su parte: tuitear lo agresivos que somos los vascos contra quienes “simplemente” daban “un paseo por San Sebastián”. Yo no quiero a ningún facha en mi país, ni de fuera, ni de los que han nacido aquí.

La otra coherencia

Pablo Echenique insiste en darnos muestras de que es el político más sobrevalorado del momento. Ahora, intenta vendernos como un ejercicio de “coherencia” desdecirse y anunciar que, después de afirmar lo contrario, Podemos apoyará la creación de la comisión para investigar la relación entre Felipe González y el GAL. Por si fuera poco, en un hilo que no tiene desperdicio ni vergüenza, asegura que la culpa del lío que montaron defendiendo al socialista es de todos menos de ellos. Yo, lo de los políticos que nos toman por tontos, cada día lo entiendo menos. De lo suyo gastan. Allá ellos.

Una pareja de su tiempo

Cuando Felipe de Borbón y Leitizia Ortiz se casaron y se fueron de luna de miel, varios periodistas aseguraron que lo hacían “como una pareja de su tiempo”. Aquello llamó mi atención por cómo coincidían en el argumento y por cómo insistían en él cuando lo que trascendió de aquella nueva vida en común era, evidentemente, exclusiva. Hoy sabemos que la luna de miel costó medio millón de euros que abonaron Juan Carlos I y un amigo (que algunos señalan como testaferro). Entonces, el hijo del Rey no hizo ascos a aquel regalazo pagado con el mismo dinero al que ahora dice que renunciará en forma de herencia.