La verdad

Ayer dediqué mi columna a las y los vendehúmos de Instagram que nos aseguran que, sin tener conocimientos de ningún tipo, puedes ganar miles de euros cada mes fácilmente gracias a la inteligencia artificial. La chilena Mamá Sin Caos hace una cosa revolucionaria en la misma red social: contar la verdad. Primero, asegura que es mentira (y ella, como yo, tiene experiencia en el sector). Después, que el modelo de negocio de esos vendedores de falacias es colocarte después su curso posterior, de pago (que tampoco servirá para mucho). Y lo tercero: que ninguna ni ninguno de los que lo hacen son madres ni padres.

La mentira

Ya que tengo ejemplos de sobra, voy con lo que hace Delia Morgó, que propone “generar ingresos pasivos” (la frase clave de toda esta mandanga: que las cosas ganen dinero por ti) alquilando páginas web. Una ideaza, sí, señora. Morgó asegura que factura más de 25.000 euros al mes con solo dos horas al día mientras viaja por el mundo, la santísima trinidad del engaño. ¿Cómo lo hace? Con páginas web sencillas, “claras”, dice ella, ya hechas, que ofreces a profesionales. Un tapicero en Valencia o un instalador de toldos en Zaragoza. De diseño gráfico, venta de producto, hosting, posicionamiento y demás, no dice nada, claro.

Haz velas y dinero

Esto de Mariana Paredes es también muy interesante. Para empezar, asegura que “cualquiera lo puede hacer”: entras en una web y te “afilias” (es decir, vendes lo que hacen otros) a un producto, por ejemplo, un curso para hacer velas. ¿Quién no quiere aprender on-line a hacerse un buen cirio? Después, te pones a hacer vídeos como un loco sobre cómo hacer velas (es decir, comprar el curso para aprender, por supuesto) y los subes a Instagram. La ventaja, según Paredes, es que no tienes que mostrar tu cara (es “faceless”, para seguir conociendo su argot). Solo tus manos y tu habilidad con las velas para vender el curso que ya has comprado.

Hazlo todo tú y gana más dinero

Esto lo conoce cualquier autónomo (y yo tengo una mili de quince años como trabajador por cuenta propia): cuantas más cosas sepas hacer, más dinero ahorras. Cualquier autónomo también sabe que si quieres marcar la diferencia y que te llamen otra vez tienes que contar con los mejores colaboradores. Y no, una IA gratuita o de bajo coste no es, precisamente, un buen partner pero, ¿qué más da cuando lo que quieres es vender tu humito? Es lo que propone justo Nicolás Contreras: pedir a Claude que haga las imágenes y los textos para los carruseles de Instagram, para ahorrar y hacer, sin saber diseño ni marketing, contenido viral.

Pagar autónomos es de losers

Por supuesto, la sublimación de esta estrategia de ahorro de ideas y dinero usando recursos de bajísima calidad, y la de ganar miles de euros sin esfuerzo, tiene un corolario: ¡no hace falta ni hacerte autónomo! Es lo que aseguran (y anuncian, porque me ha parecido como contenido patrocinado) los de Ison Media Coop. Que sí, que cada uno se gana la vida como puede, que también, que puede haber nuevas ideas de negocio que revolucionan lo que hemos hecho toda la vida. Pero no podemos permitir que se generalice la idea de que quien paga autónomos es el tonto que no se sabe las triquiñuelas digitales. De ninguna manera.

¿Quién necesita leer?

Sigo preocupado por que la juventud actual no sea capaz de comprender lo que lee ni de resolver problemas de base matemática. Pero, ¿quién les incita a desarrollar su pensamiento si en redes sociales, constantemente, lanzan mensajes que empiezan por que no hace falta saber nada para facturar miles de euros cada mes? He estado buscando reels con este tipo de contenido y, en un ratito, he sacado más de veinte. Empiezo por Marian Miguens, que propone a sus seguidoras y seguidores que pidan a la IA cinco plantillas de páginas web, vender cada una por trescientos euros, y empezar a contar dinero. ¿Quién necesita aprender?

Escribe un libro sin saber escribir

Si lo de vender páginas web sin tener ni idea de diseño gráfico o programación te ha parecido sorprendente, espera. Óscar Figueroa presenta su propia fórmula para el éxito: pedir a Claude (una IA) que te escriba un libro con unas indicaciones bastante básicas, montarlo en una plantilla de Canva (una aplicación gratuita para editar), venderlo tres veces al día por diecisiete dólares y ganar, a fin de mes, 1.500 dólares extra. Cómo colocar semejante mojón, cómo ponerlo en marcha en plataformas de venta como Amazon, o las comisiones de esas plataformas son cuestiones que te planteas si haces, claro, una lectura mínimamente crítica.

¡Incluso puedes hacer aplicaciones!

Manu Buildss no se corta y así empieza su reel: “Si crees que eres completamente tonto…”. Ella ya sabe a quién se dirige, porque solo a una persona muy cortita le puede colocar su mandanga (y hay más reels como este). Atención: no hace falta saber programar para desarrollar una aplicación, se la pides a la IA y punto. Tampoco hacen falta estudios de mercado para detectar una necesidad, según ella. Y por supuesto, habla de subir una app al market de Apple, como si fuera fácil. Y porque habla para tontos, Manu Buildss finaliza recordando que hay que cobrar por la app para poder ganar dinero.

Simplemente, roba

Esta fórmula para ganar miles de euros sin esfuerzo es mi favorita: Christian Income te recomienda que encuentres un vídeo “viral” sobre Marvel, por ejemplo, una entrevista al elenco de una de esas pelis corales de superhéroes que han hecho últimamente. Después, le pides a una IA que convierta esa entrevista de YouTube en reels cortos, y los subes a Instagram y TikTok. A partir de ahí, solo tienes que esperar para recibir tráfico y, después, vendrán los ingresos. A Christian los ingresos, por cierto, le vienen de otro sitio, como él mismo escribe en su bio: “Si compran el plan expert los asesoro directamente”.

No se queda atrás

Se hace llamar Cyborgsammie072 y sus consejos para quienes no tienen el más mínimo espíritu crítico consisten en ganar mil euros fácilmente en un fin de semana. Solo tienes que apuntarte en una web en la que las marcas piden propuestas de diseño para sus productos y elegir uno que pague bien. Ahora viene lo mejor: a una IA (una concreta, la que está colocando él, por supuesto) le pides ideas y que escriba el prompt por ti. Y después vas a otra IA, de diseños, y pegas ese prompt. Ya tienes el diseño que pedían los clientes, tan idiotas, que van a pagarte mil euros por un resultado básico hecho por un software. Ya.

Así de claro

Aunque no quiero, entro diariamente en X (antes, Twitter) porque hay tuits (yo los sigo llamando así) que no encuentro en ninguna otra red social. Generalmente, son mensajes en sentido negativo, escritos por fascistas o filofascistas de distintos tipos. Pero excepcionalmente encuentro maravillas como esta de Rafa Cabeleira sobre la inteligencia artificial y la amenaza que puede suponer: “Nos va a matar una tecnología a la que le pedimos que nos dibuje como personajes de Songoku, por mí está todo bien”. A mí me preocupa más lo que no le pido: que cuando hago búsquedas en Internet tenga que esquivar los resultados de la IA.

Vaya, qué interesante

Si te conformas con la respuesta sesgada y ligera que da la IA cuando buscas algo en Internet, te estás perdiendo puntos de vista tan interesantes como el de Mariano Amartino, que señala algo que no debemos perder de vista, precisamente: siempre que hay llamamientos a ralentizar el avance de la IA es porque las empresas estadounidenses como Open AI no están en la vanguardia de la innovación (diga lo que diga Trump con su fanfarronería habitual) ni de su comercialización. Curiosamente, cuando el lobby americano lidera, no hay voces que alerten de una destrucción global. La inteligencia será artificial, pero la pillería parece muy real.

No lo olvidemos

En otro blog, el de Enrique Dans, hemos encontrado otra idea que ser tenida en cuenta (insisto en que no podemos quedarnos con las respuestas que da la IA a nuestras búsquedas): “Europa no es tecnófoba: tiene memoria”. Por eso limita la utilización de datos que hacen empresas como Meta, X, Amazon o Apple. “El nazismo, el régimen de Vichy y la Stasi demostraron a los europeos que los datos personales, cuando se concentran en manos de instituciones poderosas y sin control, pueden convertirse en un instrumento de persecución. La privacidad, desde esa perspectiva, no es una manía ni un capricho regulatorio”.

Hay esperanza

Para que haya esperanza en un medio de comunicación lo primero que tiene que haber es dinero. Y el dinero lo ponen los anunciantes. Generalmente, para que haya anunciantes tiene que haber audiencia, pero esa discusión es para otros espacios. Me centro: “Bezos recortó The Washington Post y dejó en la calle a cientos de trabajadores. Ahora, parte de ese talento vuelve convertido en competencia: 28 antiguos periodistas del Post forman el núcleo de The Washington Sun, un nuevo diario que nace con 110 profesionales y la ambición de ocupar el vacío dejado por el histórico periódico” (Almudena Ariza, en X).

Y hay un plan

Dice el aforismo que, si parece que detrás de todo hay un plan, lo más probable es que haya un plan. Así que, sí, podemos imaginar que hay un plan urdido (en mi siempre equivocada opinión) por Putin, ejecutado por Trump y los líderes de la extrema derecha europea, y del que se benefician personajes despreciables (sigue siendo mi equivocada opinión) como Netanyahu o Mohamed VI. Una especie de eje del mal que no necesitamos imaginar porque se muestra sin rubor: “Rusia dice luchar junto a Corea del Norte por un ‘orden mundial nuevo y más justo’” (The Objective). “Nuevo”, dice. “Y más justo”, continúa. A veces, Putin tiene su gracia.

Acoso… para las redes sociales

Cake Minuesa no hace periodismo: acosa a políticos como Aitor Esteban para colgarlo en sus redes sociales. ¿Qué preguntó al presidente del EBB (que ha insistido en X: “Efectivamente, no hablo con fascistas”)? ¿Con qué sentido informativo ha editado ese vídeo? Eso da igual. Lo importante, para él, es insistir mil veces en su mentira, mezclando al PNV con EH Bildu y con el PSOE. Lo que me lleva a la pregunta que suele ser clave: ¿cuál es el modelo de negocio de Cake Minuesa? ¿Quién le paga por hacer vídeos? Lo último que sabemos es que lo hizo la comunidad de Madrid, del PP, y el grupo de Vox en el Parlamento Europeo.

Siempre frente al fascismo

En Leitza y Lekunberri también han aparecido mensajes fascistas, esta vez, contra las y los vascos: “Euskaldun muerto” y “puto vasco”. Geroa Bai, no puede ser de otro modo, ha condenado estos ataques: “Frente al odio y la intolerancia, más convivencia, más respeto y más democracia”. No hay otro camino y, por desgracia, me temo que esto es literal: las redes sociales que nos ocupan cada día en esta columna son la autopista por la que circula el fascismo con una libertad, una velocidad y una facilidad pasmosa. De que la convivencia, el respeto y la democracia tengan hoy una circulación difícil tenemos culpa todas y todos.

Me preocupa

Precisamente en las redes sociales (y no solo en las redes sociales, pues también en fiestas de muchos tipos extienden su confusión interesada), la izquierda abertzale consigue el nivel de intoxicación que necesita. Me preocupa que miles de jóvenes crean que se manifiestan contra el fascismo de la mano de Sortu, esa Sortu en cuya dirección se integran los últimos jefes de ETA. Cuando hablo (y lo hago recurrentemente en esta columna, lo sé) de populismo de base fascista, me refiero justo al que ejerce Sortu y, por supuesto, EH Bildu. Que ese populismo funcione tan bien, con el “antifascismo” de postal y escaparate, es una pésima noticia.

“La familia nazi”

Hablamos muchas veces de los cachorros del fascismo y no solo de manera figurada: “La familia nazi de Alice Weidel, líder de AfD: su abuelo Hans fue juez al servicio de Hitler en la Varsovia ocupada” Esto de El Independiente no sorprende, la verdad. A veces pensamos que únicamente nosotros tenemos el problema: solo hay que ver la ascendencia de algunas caras conocidas de Vox, o la de quienes leyeron el mensaje del lekuko en la última Korrika. Pero comprobamos que también sucede en países supuestamente avanzados y que hemos admirado por cómo han sabido arraigar el pacifismo.

Nada nuevo

Leí hace tiempo en alguna red social (no recuerda cuál, como para acordarme de quién lo escribió), que lo bueno de los kinkis es que, generación tras generación, siempre se visten como kinkis. De la misma manera, el fascismo es fácilmente reconocible porque siempre actúa de la manera que lo ha hecho históricamente: “Nuevo ataque ultraderechista contra la Taberna Garibaldi con pintadas de ‘Viva VOX’. Con la pintada de hoy, la Taberna Garibaldi acumula así al menos cinco ataques de carácter ultraderechista documentados a lo largo de 2026” (Diario Red). Ni media broma con esto.

Personas contra la extrema derecha

Para frenar a la extrema derecha, “el candidato centrista Gabriel Attal ha puesto en marcha una web-app y una campaña muy interesante: se ha marcado como objetivo organizar 1.000 encuentros informales con simpatizantes en ‘bistros’ de toda Francia”. Lo cuenta Xavier Tomàs en X. Según el politólogo, el designado por Macron para sustituirle, busca conectar con la ciudadanía “en un contexto informal, que no genere rechazo, facilite la asistencia de la gente y permita convocatorias de pocas personas”. Ante la propaganda de extrema derecha que facilitan las redes sociales, contacto humano. Me parece una alternativa estupenda.

¿Por qué es pobre Marruecos?

El dinero es un recurso limitado, y si Mohamed VI tiene el primer patrimonio millonario “de África y quinto del mundo: mansiones, jets y una colección de 600 coches” (20 Minutos), al mismo tiempo que la ciudadanía de Marruecos huye del país por pura y dura pobreza, es evidente que estamos ante una dictadura, en forma de monarquía, que concentra la riqueza. Un monarca capaz de lanzar a 80.000 personas como munición humana sin importarle quienes mueran en el intento, que cuenta con el apoyo de EE.UU. y, por lo que parece, Israel, y que ha sido protegido por el estado español (gobierno y jefatura de Estado) históricamente.

Vamos con Felipe VI

Según Ismael Lara, que se dedica a observar en Instagram los relojes de los famosos, Felipe VI tiene una colección muy interesante: un Audemars Piguet Royal Oak de 28.000 eurazos, un Omega de 7.300 (edición limitada), un Panerai Luminor de 7.200, un Bulgari de más de 6.000, un Cartier de 5.000, un Breitling de 4.000, y un Swatch de 150 euritos para ser “más cercano”, según Lara. Casi 60.000 euros en estos relojes, que son solo una parte de la colección, como aclara el propio influencer. Y a mí uno de más de 200 euros ya me parece una exageración. Es evidente que mi pobreza no está solo en la cuenta corriente.

Un buen apunte

Vuelvo a Mohamed VI y a Marruecos, porque creo que Antonio Maestre ha acertado con su tuit: “Está todo el mundo mirando al CNI y a los avisos previos, si fue suficiente, si avisó por los cauces, y está quedando en segundo plano la responsabilidad de Marruecos en el paso que los informes califican de ‘muy negligente’. El problema más grave del gobierno es la responsabilidad de Marruecos y todo lo que sea lograr que se mire a otro lado para ellos es un triunfo viendo la gravedad del tema. Es mucho mejor asumir un problema de coordinación o inteligencia que dejar que la opinión pública siga mirando al papel de Marruecos”.

Entonces, ¿qué es?

Me parece tan innecesario como torpe elaborar una lista negra de periodistas en función de sus opiniones públicas, así que voy a hacer un esfuerzo y voy a creer al ministro Marlaska cuando “niega que el documento con periodistas sea una lista negra” (Huffington Post). El argumento de que “no va con nosotros” se lo puede guardar, porque no puede ser más vago y chorra. Con Marlaska y con los gobiernos de Pedro Sánchez va todo lo perverso que se nos ocurra. Pero insisto en lo mío: hacer una lista de periodistas que viven de dar sus opiniones es el mayor malgasto de recursos públicos que he visto en mucho tiempo.