Una provocación

A Albert Rivera le da igual Altsasu, le da igual Navarra y le damos igual los vascos. A Albert Rivera solo le importan dos cosas: él y España, por ese orden. O eso o es un inepto. Solo por estos dos motivos se puede explicar que elija Altsasu para celebrar un acto de precampaña con el lema “A la Guardia Civil se le respeta”. Dicen en Ciudadanos que el municipio de Javier Ollo se ha convertido en “un símbolo”, pero creo que están equivocados en lo que simboliza: la exageración, la desmesura y la justicia vengativa son motivos tristes y no de reivindicación. Allá quien los celebre.

Qué error del PP

En un partido en el que el jefe de todo y principal portavoz es Pablo Casado la comunicación puede ser un disparate en cualquier momento y en cualquier lugar. Por ejemplo, en el Twitter del PP de Madrid, donde han cometido el inmenso error de intentar ridiculizar a Pablo Iglesias porque él e Irene Montero tendrán seguridad las 24 horas. Para contextualizar la noticia, es preciso recordar a Jiménez Losantos hablando de escopetas cuando se refería a los de Podemos. Que un político viva tranquilo ante cualquier amenazan no es un capricho, es imprescindible. Siempre lo ha sido.

Y el ritmo no para

Mientras en Madrid el PP, el partido que más ha sufrido la amenaza y la violencia directa terrorista, intentaba ridiculizar a quien pide protección, en Andalucía decidían tirar abajo su propio tejado a pedradas afirmando que en el Sur hay un retraso infantil. En el PSOE y Ciudadanos andaluces ayer seguro que se tomaron unas cañas a la salud de Isabel García Tejerina, vicesecretaria de acción social de los del PP, para mayor gravedad de los hechos. Es evidente que la exministra quería criticar al gobierno andaluz, tanto como que se equivocó al hacerlo.

Todo por la foto

Lagarder Danciu ha dado ya varias muestras de que no sabe distinguir un huevo de una castaña, pero sigue gustando a un tipo de público en Twitter al que le va cualquier respuesta hacia cualquier institución porque los gobiernos son lo peor mientras hablan de derechos a la RGI, la vivienda, educación y sanidad pública… Una clac de lo menos recomendable que, seguro, también aplaudió la foto de este “activista” profesional delante de un contenedor ardiendo durante los disturbios de Gràcia. Y mañana abordará otro conflicto para sacarse otra foto para Twitter.

Hablemos de Wismichu

Si no hablo de la última movida del youtuber que toca tengo la sensación de que no me gano el sueldo aunque, como en este caso, lo que pasa me parece de tan poca importancia que he remoloneado durante casi una semana. Pero ahí siguen discutiendo algunos en Twitter sobre si Wismichu es un creador al que hay que tener en cuenta o solo un creador con ínfulas porque ha participado en una película experimental. Me he tragado unas cuantas horas de canales de YouTube y, en mi opinión, Ismael Prego (su nombre real) tiene más ínfulas que creatividad pero, ¿y a mí y a usted, qué?

Casado no sabe dónde vive

Está claro que Casado no conoce España. Si conociese el suelo que pisa dudo mucho que hubiera lanzado la colección de afirmaciones sobre “la California de Europa” en la que quiere convertir el país en el que aspira a gobernar. A golpe de fabricación de drones, coches autónomos o robots, con la bandera del 4.0 (¿por qué no se lanza ya al 5.0 o, qué se yo, al 12.0?) y asegurando que países sin recursos hoy pueden ser potencias tecnológicas, generó material para un decálogo de vídeomensajes que ejemplifican perfectamente eso de que la ignorancia es la madre del atrevimiento.

El día que el rey viajó en metro

Mirado con frialdad, que el jefe de estado de un país sea elegido por el folleteo de su padre con su madre y una constitución que prohíbe a las mujeres heredar, ya debería de ser motivo suficiente de cabreo colectivo y ganas de cambiar las cosas. Sin embargo, en España (como en el Reino Unido o Dinamarca) no lo es. Pero hay algo todavía más indignante: el trato de vasallos hacia emperador que algunos dispensan a Felipe VI (como hicieron con Juan Carlos I) esta misma semana, por ejemplo, con el viaje en metro del monarca. Como en los años 50 con su predecesor.

No es el estudio, es la materia

El Congreso ha aprobado que Filosofía vuelva a ser una asignatura obligatoria. Vale. Pero es el tuit de Alberto Elías al respecto el que pone el punto adecuado a la noticia: “Esto estará guay si consiguen que la asignatura no consista en aprenderte de memoria la vida y obra de cinco o seis señores para soltarla cual robot del tirón en la PAU”. Porque la filosofía, no nos engañemos, podía despertar cierta curiosidad cuando tocaba Nietzsche, pero por lo demás era solo una sucesión de bloques a la espera de que cayese el fácil en Selectividad. La idea es buena, ahora que la ejecuten bien.

Uno que piensa por sí mismo

Andreu Buenafuente cuenta con un colaborador que piensa por sí mismo y, oigan, esto es toda una excepción: Bob Pop (que en realidad se llama Roberto Enríquez y es el subdirector del programa Late Motiv) se preguntaba, después de la hinchada polémica sobre si una canción de Mecano era homófoba o no, si no estaríamos eligiendo mal los representantes de nuestros caballos de batalla. Al final de su breve discurso (que merece enormemente la pena) sugería: “A lo mejor el problema es que hay demasiados influencers y muy pocos referentes”. Para levantarse y aplaudir.

La Eskarabillera de Basauri

Las fiestas de Basauri son tremendamente conocidas por cerrar el calendario de peregrinación a las txosnas que todo joven vasco guarda de noviembre a junio. Sin embargo hasta ayer no conocía la historia de la Eskarabillera, símbolo de las fiestas patronales cuya cabeza se ata a un montón de globos el último día a la espera de que alguien la encuentre. Quien lo hace está invitado a la siguiente edición de las jaias. Así, gente de Francia, Bélgica o la República Checa han conocido y disfrutado de Basauri en fiestas. La historia la ha contado Nabi, que ha logrado miles de retuits con su relato.

Ya la tuviste, Pablo

En política hay que tener tres cosas: coherencia, vergüenza y memoria. Y Pablo Iglesias, al que no negaré unas acciones recientes valorables, parece que a veces pierde las tres. Por ejemplo, cuando dice que buscará una alternativa de gobierno estable con PSOE, PNV, ERC, PDeCat y, por supuesto, Podemos, y no explica que ya la tuvo pero él mismo la desperdició provocando una repetición electoral en la que pensaba comerse el mundo integrando a IU. Pero nada fue como él creía. Al contrario: sufrimos a Rajoy por su culpa y por aquella rueda de prensa con sus “ministros”.

Cloro contra el autismo

Solo es uno de los muchos disparates que en apenas diez minutos se pueden encontrar en el blog de Josep Pàmies y otras noticias relacionadas con este agricultor que, sin conocimientos de medicina, no se corta en ofrecer tratamientos con medicamentos cuya venta es ilegal, por ejemplo, combinados con hierbas suyas y colgantes de topacios. Pero no se trata solo de lo que vende, sino de lo que diagnostica: que el autismo es una enfermedad que tiene que ver con el intestino. Diagnósticos y remedios son compartidos por un grupo que se retroalimenta y que son carne de juzgado de guardia.

Debates eternos e innecesarios

Serralvo lo definía con su habitual desparpajo: “Lo del tema ‘millenials’ vs. ‘pollaviejas’ es la puta historia generacional de siempre, tampoco os flipéis”, para sacarse de encima una discusión tan innecesaria como pretérita. En Twitter también se enfrentan los chavales que piensan que son el intenso futuro y nosotros el aburrido pasado, con los viejos que hemos oído mejor música, hemos leído mejores libros y hemos visto mejor cine. Como siempre, ni una cosa ni otra: habrá jóvenes que ya son más aburridos que sus padres y otros que nos mejoren culturalmente.

A ver si así, sí

Después del estudio que afirmaba que el cambio climático va a encarecer el precio del chocolate porque las áreas productoras de cacao sufrirán las consecuencias del calentamiento, nos llega otro que, prácticamente, no modifica el aviso pero sí cambia el producto: la cerveza. Con más o menos gracia muchos se han llevado on-line las manos a la cabeza ante la posibilidad de que una caña sea más cara o, en el peor de los casos, algo difícil de encontrar. Yo lo veo como una oportunidad para que la alerta sobre las consecuencias del cambio climático sea de una vez efectiva.

Una historia vía Twitter

El hilo de Oriol Querol sobre Richard Matheson, un hombre que ha decidido vivir solo en Canadá rodeado de osos, es una muestra más de que no importa el soporte: importan la historia, las ganas de contarla y la capacidad para hacerlo. Querol, productor audiovisual, se casca un relato estupendo sobre el modo de vida de Matheson y Felix Rome, un fotógrafo que se ha instalado con él, que al mismo tiempo es un alegato a favor de la vida salvaje y en contra de las ganas de intervenir en todo que tenemos los seres humanos. Incluso hay un giro final en el hilo que sorprende.

Ponte a barrer

Cuando después de un estropicio casero o un desastre natural te ofreces a ayudar y te muestran una escoba solo puedes hacer dos cosas y ambas te definen: o te pones a barrer o te escaqueas. Y Felipe VI se escaqueó cuando Óscar Tarela le ofreció en Mallorca compartir ese artilugio que para el Borbón sería tan extraño y que sirve para limpiar. Hace bien el joven también en explicarse antes de que le señalen por enemigo de España: “Decía que venía ayudar y le ofrecí mi escoba, porque con un apretón de manos, a mí por lo menos no me ayuda en nada”. Necesitamos más Tarelas.

Un año en la cárcel injustamente

Jordi Sànchez y Jordi Cuixart llevan ya un año en la cárcel por haberse conjurado para romper España. Eso es lo que asegura el juez que les mantiene en prisión, aunque no ha mediado juicio ni, por lo tanto, posibilidad de defensa. Su detención preventiva porque ellos solos eran capaces de desmembrar España, según aprecia Llarena, es la imagen de ese Estado para mal y para peor. Si se trata de un país tan débil, malo. Si están en la cárcel de un modo ilógico, incomprensible e injusto, como parece a todas luces, España sería un país con una justicia vengativa e irracional.

El Español blanquea a la extrema derecha

Hasta tres noticias sobre Vox encontrábamos en la web de El Español ayer, y en ninguna dejaban claro que se trata de un partido de ultraderecha. Más bien, al contrario: el colaboracionismo de Pedro J. Ramírez y los suyos es una evidencia y, como tal, tenemos que tratarla: “Vox recupera el brindis de los Tercios de Flandes: ‘Que el traidor a España no encuentre perdón’”, “tatuado con el Che, alcaldable de IU y ahora en VOX: ‘Que me llamen facha o lo que quieran’” y “Los jesuitas niegan un local a Vox en Valencia pero apoyan en Cataluña la autodeterminación”.

Subir los sueldos es bueno

Entre EAJ-PNV apretando al gobierno español para que suban las pensiones y Podemos apretándole para que suba el SMI, el español casi va a parecer un estado que cuida a sus habitantes y no solo a sus élites. Y los que se ponen claramente en contra de esas subidas o forman parte de esa élite o quieren hacerlo como sea. En Twitter respondían al economista utraliberal Juan Ramón Rallo, que preguntaba por evidencias positivas sobre la subida de salarios, con un buen chorro de ellas. En Euskadi es Pedro Azpiazu, no otro, el que lleva meses reclamando la subida de sueldos.

Ya no quedan entrenadores

No hago leña del árbol caído: Luis Enrique no me ha gustado nunca, y menos desde que es un entrenador permanentemente ofendido con la prensa. Su equipo perdió contra Inglaterra pero él saca pecho: que el partido acabara 2-3 en vez de con el 0-3 que llegó al descanso se debe a los cambios y la charla que les soltó entre los dos tiempos. Ahí es nada. Mientras lo leía me acordaba de mi amigo Aner Gondra, que hace meses me alertaba de que ya no quedaban entrenadores. Hoy me resigno a darle la razón: ya casi no quedan “místeres” a los que admirar.

Gol de Maduro

Una de las tristes consecuencias del partido de la selección de Euskadi es el tuit de Nicolás Maduro en el que agradece el “respaldo” del pueblo vasco a su revolución. Ya le gustaría. Cuando los venezolanos afincados en Euskadi votan lo hacen contra él, y ellos mismos nos han explicado sus razones. Pero en Euskadi hay algunos que quieren instrumentalizar la selección de Euskadi como se han apropiado de otras reivindicaciones sin que les pertenezcan (nos pertenecen a todos), las hayan creado o hayan hecho nada por ellas hasta que han visto que pueden sacar votos.

Un país ciego

Durante el pasado fin de semana también hemos asistido a una triste discusión sobre las posibles manipulaciones de las fotografías que publican los periódicos y que creen detectar ignorantes absolutos en la materia con cuenta en Twitter. Así, en La Vanguardia han tenido que explicar que una foto publicada, enviada por fotógrafos destacados de las principales agencias, es real aunque en ella apareciesen un montón de banderas españolas y aunque estuviera sacada con un teleobjetivo que, con cierta inclinación siempre da la sensación de acumular objetos.

Pablo Casado, protagonista

Instrumentalizaciones tristes y discusiones inútiles aparte, el verdadero protagonista del fin de semana ha sido Pablo Casado y el discurso en el que ha volcado parte de su argumentario de la manera más burda posible. Empezamos por el españolismo. El creador del “viva el Rey” como respuesta para todo se atrevió a lanzar esta pregunta, henchido de orgullo español: “¿Qué otro país puede decir que un nuevo mundo fue descubierto por ellos?”. Habrá que recordarle que los indígenas americanos ya se habían descubierto solos, lo que hizo España fue someterlos.

Patria e idioma

El punto número uno del argumentario de Pablo Casado es su patria indivisible. El número dos, la pobreza lingüística que quieren imponer en ella él y todo el PP. Y si para sostener ese argumento tan pobre hay que mentir, Pablo Casado miente, como sugiere el escritor y comentarista Pepe Colubi, que responde con ironía a su mantra de que en Catalunya te pones en riesgo si hablas castellano en la calle, donde te amenazan: “Llevo once años hablando español en Cataluña y nada, ni una mala mirada, ni un leve acoso, ni un minúsculo desprecio… ¡Joder, no soy nadie!”.

Tenemos que ser precisos

Pablo Casado ya se retrata cuando hace preguntas tan ridículas y afirmaciones que le rebaten con pasmosa facilidad. No es necesario que inventemos, publiquemos o difundamos ninguna mentira y, por suerte, contamos con periodistas como los que forman Maldito Bulo que nos ayudan a ser precisos: el líder del PP no ha dicho en ningún sitio que hará lo posible para evitar que el SMI suba a 900 euros. Aunque lo piense, aunque lo intente, si no lo ha dicho y lo publicamos estaremos mintiendo y estaremos neutralizando justo lo que nos diferencia de cualquier tuitero.