O dejarlo correr

Me temo que no va a pasar nada. Cristina Cifuentes lo negará y la sombra de la duda sobrevolará un tiempo y volverá, ya más difuminada, de vez en cuando, pero la presidenta de la Comunidad de Madrid, como otros políticos del PP (empezando por Rajoy) no va a ceder a la presión de la oposición que le pide lo más lógico: dimitir si se prueba la acusación. Porque ésta es muy grave: no es que haya mentido en su currículum, es que habría alterado las notas para anotarse un máster.

Los modernos compramos en Amazon

¡Por supuesto que he comprado en Amazon! Y en Aliexpress, cuyos precios son tan bajos que invita a pensar en las dudas durante la producción. Amazon no es más que otra multinacional, y si Jeff Bezos se convierte en el hombre más rico del mundo no es porque Internet obre todos los milagros, lo logra exactamente del mismo modo que en cualquier otra empresa (como Zara, por ejemplo): apretando por lo bajo a los trabajadores (lo que ha provocado la huelga de ayer) para optimizar costes.

Solo prestaban el dinero

Incluso tomando al pie de la letra los argumentos de Fernando Encinar después de que le hayan acusado de adquirir pisos para ponerlos en alquiler en su portal, Idealista, que vendió por 25 millones, estos me parecen mal. Si él y su hermano usaron el dinero obtenido hablando de las bondades del alquiler, a modo de préstamo a un amigo para que éste se hiciera con pisos que acababan en su portal, siguen siendo culpables de maltratar su propia ética y estética. Pero, ¿a quién le importa eso?

La huida hacia delante

Simplemente, no puede ser. No puede ser que Podemos solicite en el Congreso despenalizar la venta de copias ilegales de películas o música porque se ha metido en un buen lío municipal con la muerte de Mame Mbaye. Además de que atufa a centralismo (como todas las instituciones están en Madrid sirven para deshacer el entuerto) y a utilitarismo, pone de manifiesto la incapacidad para resolver un problema que ellos mismos han creado fomentando los bulos que les vienen bien.

Facebook, a la baja

Será porque vivo pegado a estas redes, pero no me ha sorprendido el escándalo que ha hecho perder una millonada en bolsa a Facebook después de que supiéramos que Donald Trump se había beneficiado de los agujeros de privacidad que la empresa, simplemente, sabe que están ahí. La parte buena es el ramillete de textos sobre el funcionamiento de la herramienta que nos permite profundizar en la que hoy es, junto a Google, la mayor empresa de anuncios del mundo. Y nada más.

Malas costumbres

En el PP tienen la vieja costumbre de apropiarse de las víctimas desde la democracia. De las de antes, sobre todo de las que fueron víctimas del jefe directo de su fundador, no quieren saber nada. Pero cuando en un partido llevan tantos años tutelando a quien ha sufrido (conociendo los asesinatos de ETA en el PP), acaban por no darse cuenta de sus propios excesos. La dignidad de Ruth Ortiz, igual que en su día la de Pilar Manjón, pone en su sitio al PP. Y en el PP deberían de estar agradecidos.

El orden de los factores

El fallecimiento de Mame Mbaye, el senegalés que sufrió un infarto que derivó en graves disturbios en Lavapiés por la propagación de informaciones sin contrastar, sigue generando noticias. Hoy por el modo en el que medios y políticos (de Podemos) lanzaron la información de que Mbaye era perseguido por la policía municipal cuando, según parece ahora, los agentes intentaron reanimarle cuando se desplomó. Este asunto solo se desanuda con coherencia y firmeza. Que levante la mano quien las tenga.

Jesús Encinar responde

Jesús Encinar respondió bloqueando primero a quienes enlazaban la noticia en El Confidencial sobre su nueva labor empresarial: la compra de pisos para alquilarlos en Idealista, el portal que fundó, desde el que alentó el alquiler, y que ha vendido por 25 millones, según el digital. Después tuiteó para cargar contra la periodista y el medio, a los que acusó de vengarse y chantajear porque Idealista había dejado de anunciarse. Finalmente, nos emplazó en su blog. Le esperamos.

La causa

No dudo de la habilidad de Donald Trump para obtener beneficio propio. De alguna parte ha tenido que salir su fortuna, o lo que queda de ella. Sí dudo de su honestidad y de que esta habilidad sea compatible con unas ideas políticas interesantes. Pero fíjense cómo sabe salirse con la suya: mientras nos tenía entretenidos con su Twitter, en Facebook recababa información de hasta 50 millones de usuarios y votantes por medio de un agujero de la privacidad.

Y la consecuencia

Facebook ha perdido un 7% de su valor (de momento) después de que supiéramos cómo Trump extrajo datos de hasta 50 millones de estadounidenses en esta red social: Cambridge Analytica aprovechó la cesión de información que hacen los usuarios de Facebook a aplicaciones que se coordinan con esta red social (más cada vez). Esta cesión ofrece información de nuestros perfiles… Pero también el acceso a nuestros contactos, y esta vulneración de la privacidad es imperdonable.

Algo más que una empresa

Según leía el relato de Analía Plaza en El Confidencial sobre cómo los fundadores de Idealista han acabado montando empresas para comprar viviendas, tenía la sensación de que esto iba más allá de una decisión empresarial, de que, realmente, se trata del relato del gran teatro de nuestro tiempo. Fernando y Jesús Encinar, después de montar el portal inmobiliario (que vendieron por 25 millones) y fomentar el alquiler, acaban reinvirtiendo en la compra especializada de inmuebles para que otros alquilen.

Un ministro que miente

En España, un ministro miente a unos representantes de la ciudadanía en el Congreso y no pasa absolutamente nada. Aznar decía que la vasca era una sociedad enferma, pero la que necesita tratamiento es la política española: después de que el propio jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Catalunya, Daniel Baena, reconociera a periodistas de Público que él estaba detrás de la cuenta en Twitter que acosaba a políticos y avanzaba decisiones judiciales, Zoido lo niega a Mikel Legarda, del PNV, que le había pedido medidas.

No fue una persecución

Hace unos días les comentaba que el fallecimiento de un mantero senegalés, según parecía entonces, durante una persecución delante de la policía local de Madrid, generaba un problema en Podemos. Pues éste se ha agravado: ahora sabemos que Mame Mbaye murió de un infarto mientras la policía intentaba reanimarle, y en Podemos, que ya habían buscado culpables y echado balones fuera, tienen que retratarse de nuevo por los disturbios que el primer bulo causó y ellos amplificaron.

Putin manda más

Tengo la misma idea de política rusa que de política venezolana, y ambas me generan las mismas preguntas: ¿aunque sea por medios aparentemente democráticos, tenemos que dar legitimidad a un dictador de facto? ¿Tenemos que atender a las denuncias de trampas durante la jornada electoral o pensar que son cosa de un malvado enemigo? ¿Damos por bueno que los discursos populistas y triunfalistas generan apoyos tan masivos? ¿Tutelamos a los votantes a distancia o les permitimos el exceso electoral?

Una influencer de verdad

Parto de la base de que nunca me gustó Snpachat (una red social en la que se compartía contenido efímero y que fue profusamente usada para el “sexting” entre adolescentes), y de que cualquier tipo de publicidad que banalice las agresiones a mujeres me parece despreciable. Así que me alegro de que Rihanna, a la que proponían “azotar” en un anuncio de esta red social, haya criticado a Snapchat en Twitter y la empresa haya perdido un 8% de su valor en bolsa, según Gizmodo.

La democracia de la derecha española

La derecha española puede disfrazarse de moderna pero, al final, se le acaba viendo que por debajo tiene el alma que nunca le ha abandonado: PP y Ciudadanos van a pasarse por el arco del triunfo la decisión de la mayoría en el Congreso y evitarán la derogación de la cadena perpetua encubierta en España. Para eso sí parece que hay entendimiento entre los de Rajoy y los de Rivera: para dar pasos hacia atrás, para dejarnos sin garantías y para saltarse el sistema democrático.

Los dueños de las víctimas

Otro rasgo característico de la derecha española es que en cuento pueden se apropian de las víctimas. Al respecto, la periodista Elisa Beni recuerda acertadamente en Twitter que “Quer está haciendo política y tiene derecho. En ese plano debe aceptarse que le sean discutidos sus argumentos y refutados los datos inexactos que invoca. Su terrible pérdida no le confiere un ápice más o menos de razón. Y hay que decirlo”. Las víctimas no pierden su capacidad de darse cuenta, y no pueden dejar que les manipulen con su propio dolor.

La fascinación de los verdugos

Estoy disfrutando Fariña, la serie; y estoy deseando leer el libro, sobre todo con la esperanza de que Carretero sea mucho menos benevolente con Sito Miñanco, al que en televisión están convirtiendo en un icono pop. Vale, sí, era muy carismático y hacía que mucha gente ganara mucho dinero, pero era un traficante con cuya droga entró la desgracia en muchas casas mientras él escondía billetes. Este fin de semana hemos visto en Twitter hasta camisetas con el personaje.

Finlandia es el verdadero paraíso

Y mientras todo esto sucede, Finlandia sigue con sus tradiciones y su ciudadanía pensando que viven en el mejor país del mundo. Lo cierto es que para lo que los finlandeses es normal para la mayor parte del mundo sigue siendo un objetivo cuando no una quimera: en el país mejor valorado por sus habitantes la brecha de género es la menor, la educación básica es su gran tesoro, todas las universidad son públicas y el de profesor un puesto reconocido. Nos llevan siglos de adelanto.

Me pongo friki

Están avisados desde las negritas que preceden estas palabras: me voy a poner friki para animarles a que busquen el fascinante hilo de Álex Riveiro sobre Interstellar, la película de ciencia ficción que más me ha fascinado en los últimos años. Se lo resumo: el premio Nobel Kip Thorne participó en la elaboración del guión para que éste se atuviera a las leyes físicas. Es decir, todo lo que nos hizo asombrarnos del peliculón de Nolan es absolutamente posible en términos físicos.

Un influencer para hablarte de lentejas

Formamos parte de una generación que se entera de que ha empezado a llover porque ve las gotas sobre la pantalla de su móvil. Somos de una generación que va cabizbaja por la calle, mirando lo que pasa en Twitter y no lo que pasa en su misma acera. Somos de una generación que se está volviendo tan tonta que, efectivamente, parece que necesitamos que un influencer nos diga que son mejores unas lentejas que unos doritos tex-mex. Y hasta hacemos noticias de la perogrullada.

No digas pobreza, di “colaborativo”

A esa generación de la que les acabo de hablar y de la que formo parte le cuelan todas las mierdas. Es nuestro pecado y nuestra condena. Por ejemplo, la situación está tan difícil que los más mayores han empezado en EE.UU. a mudarse a casas con espacios comunes compartidos (los de aquí ayer llenaban las calles), pero en vez de miseria lo llaman “viviendas colaborativas”, y en varias webs o agregadores algunos creen estar ante una novedosa mejora social.

En definitiva, la generación de “las maquinas”

Me aventuro a decir que hasta era necesario un texto como el que hemos encontrado en Xataka sobre las “salas de máquinas” en las que los que no ligábamos pasábamos las tardes de los fines de semana, intentando no ser unos inútiles en todas. Somos los mismos que años después seguimos jugando con consolas en casa o en el móvil, los mismos que se engancha a los pequeños premios de las redes sociales (un like, un RT, un corazón en Instagran), los del “insert coin” y el “game over”.

Mejor miremos a quien nos señala el camino

Stephen Hawking era una personalidad controvertida: algunas historias que cuentan sobre él no le presentan como el más simpático de los seres humanos, pero su aportación a la humanidad, sin embargo, es extraordinaria. No hablo de sus hallazgos, sino del modo en que el personaje que forjó fue un estupenda herramienta para la divulgación científica, para que tuviéramos curiosidad por los agujeros negros, para que viéramos que un científico y un enfermo pueden tener sentido del humor y reconocimiento.

Los húngaros de Rumanía siguen reclamando su autonomía

Hace unos años tuve la suerte de visitar dos veces Transilvania para conocer mejor a la comunidad húngara que vive en Rumanía y que, aún hoy, sigue reclamando la autonomía que les quitó Ceaușescu y no les devolvió la democracia. El pasado fin de semana los szekler celebraron su día de reconocimiento y a lo largo de estos días hemos recibido el goteo de informaciones, no todas buenas, como los ataques a los carteles bilingües en los que aparece tachado lo escrito en húngaro.