¿Es lo que necesita Palestina?

No entro a discutir que fue innecesaria la violencia de los agentes de la Ertzaintza contra los miembros de la flotilla que llegaban a Loiu. Pero todo lo sucedido, incluida la querella contra los responsables del operativo hasta el consejero Zupiria, nos está permitiendo googlear algunos nombres, como el de José Javier Osés, condenado por pertenecer a ETA y ser detenido en Francia con una pistola; o los de Haizea Ziluaga e Iker Sarriegi, los abogados que han puesto esa querella, que son también abogados de presos de ETA y fueron investigados por la policía. ¿De verdad esa es la solidaridad que necesita Palestina? ¿De verdad a todos les parece bien?

Qué lejos ha llegado esta chica

Jorge Herrero hace en Vozpópuli una versión comentada del currículum de Leire Díez, conocida como “la fontanera del PSOE” y vértice de las aristas de Cerdán, la UCO, la SEPI y hasta el hermano de Pedro Sánchez. Recuerdo perfectamente su primera época, cuando desde Vega de Pas arremetía a diario en Twitter contra quienes criticábamos al entonces lehendakari Patxi López. De ahí, a la Empresa Nacional del Uranio, después, a Correos (donde cobraba seis cifras anuales, según Herrero) y, finalmente, a la sede del PSOE, “destinada a cortocircuitar la justicia”. Qué lejos ha llegado y yo, blanco de sus críticas hasta que ascendió, aquí me quedé.

¿Tenemos ese tiempo?

El hilo de Julio Lleonart en Bluesky sobre la vivienda en España me ha parecido muy interesante porque, vaya, para variar alguien deja de lado lo teórico y dice las cosas como son (y no como nos gustaría que fuesen): “Creo que mucha gente no tiene en cuenta muchas variables y la más importante es el tiempo”. “Si la solución es construir vivienda pública para alquiler social el problema sigue siendo el tiempo”. Porque “tal y como está el mercado, no hay casas (las pocas que se hagan) hasta dentro de 3 años”. Y concluye: “Dejad de agitar varitas mágicas. No hay solución para ya”.

Una buena noticia

“El salario medio vasco alcanza los 35.170 euros anuales y lidera la clasificación estatal”. Este titular en Bizkaia Gaur, sin duda, es el de una buena noticia. Podemos ponernos quisquillosos y hablar de los precios de los pisos en nuestra comunidad, de la cesta de la compra, de los impuestos, etc., pero tener los mejores sueldos solo es bueno. También podemos señalar que en otros países europeos el sueldo es más alto, sí es cierto. Y podemos discutir si es gracias a la presión sindical o por la capacidad para generar riqueza, como si no fuese multifactorial, empezando por el impulso institucional. Pero sigue siendo una buena noticia.

No, no es normal

No es normal que un examen de la PAU (la selectividad) genere llantos y desánimo. Simplemente, no lo es. Y me dan igual las explicaciones de que se trata de que el alumnado sepa responder a cuestiones transversales y competenciales. Se trata de no joder la vida de quienes necesitan una nota altísima para la carrera con el examen de matemáticas. Todo lo demás son excusas. “Están buscando que la universidad pública sea un privilegio”, lamentaba una madre en Radio Nervión. Pero lo más probable es que muy poca gente conociese la ocurrencia. Lo más justo sería que quienes la conocían se pongan también un poco nerviosos.

¡Qué puto morro!

Me quedé atónito viendo en televisión (en ETB y en euskera, para más señas) el último spot del ministerio español de vivienda con el claim “una ley para vivir”, en el que incluso acusan a las comunidades si esta no funciona. Sí, aunque parezca increíble, aunque se acumulen pruebas de que no es una buena ley, aunque Gabriel Rufián lo haya dicho en el Congreso, aunque hoy solo la defiendan ya el PSOE y EH Bildu, el gobierno de Pedro Sánchez sigue abanderándola. ¿Por qué? Porque creen que solo con mencionar “la vivienda” ya dominan el debate, como si los precios no fueran insoportables con la ley en plena vigencia y aplicándose.

Hartos de los pisos turísticos

En Asturias seguro que el gobierno de Adrián Barbón aplica la ley de Vivienda. La ley servirá para hacer un anuncio para televisión y YouTube, pero no arregla nada porque no ataja el problema desde la raíz y ni siquiera tiene en cuenta los alquileres vacacionales, uno de los principales agravantes, a la vista de cualquiera. “Las fachadas y portales de pisos turísticos, vandalizadas en Asturias en protesta contra la turistificación de los barrios”. Esta alerta en El Diario no debemos omitirla: la ciudadanía está harta. Otra cosa es que seamos coherentes cuando nos toca viajar y que seamos capaz de admitir que los hoteles son parte de la solución.

Posiblemente, la peor democracia del mundo

Tenemos que tener siempre presente que la mayor parte de la humanidad vive bajo regímenes totalitarios. La democracia es un logro que debemos preservar, pero no por eso tenemos que dejar de señalar las atrocidades que cometen algunas democracias, sin duda, condicionadas hábilmente por quien necesita que triunfe el mal para triunfar él: “Israel es incluido en una lista negra de países que cometen abusos sexuales” como arma de guerra, según lleva Javier Espinosa a Bluesky, citando a la BBC. Debemos hacer el esfuerzo también de memorizar este tipo de noticias para actuar en consecuencia cuando tengamos la oportunidad.

Una buena noticia

No entro a si la reforma laboral de Yolanda Díaz es buena o mala. No me importa para este caso (por supuesto, sí me importa que las personas trabajadoras tengan buenas condiciones, tanto como que las empleadoras las puedan mantener). Me importa la literalidad: “El Tribunal Constitucional rechaza por unanimidad el recurso de Vox contra la reforma laboral de Yolanda Díaz” (El Plural). Me importa, en resumen, que la judicialización de la política no tenga recorrido. Me importa que la política se haga en los parlamentos. Me importa que la voluntad de la ciudadanía (por medio de sus representantes, que la aprobaron) sea respetada.

Un poco de política catalana

El estado de la cuestión que ha escrito Óscar Benítez en Vozpópuli sobre ERC y Junts (ha obviado la influencia de Aliança Catalana) me ha resultado interesantísimo. El resumen es muy claro: Oriol Junqueras “lamina al sector crítico” en ERC, y en Junts el liderazgo de Puigdemont está más discutido que nunca, después de que los líderes que sí están en Catalunya vean que el exiliado no es capaz de condicionar al estado español para que se tome en serio su retorno. De esta manera, el partido republicano “se impone a Junts en la Cataluña ‘posprocés’”. Insisto: y todo esto sin tener en cuenta a la extrema derecha nacionalista.

¡Claro que importan las formas!

La moción de censura instrumental que plantea Alberto Núñez Feijóo es una castaña y, lo que es peor, parece que el del PP no se entera de nada: que el PNV, Junts o Podemos pidan a Pedro Sánchez que se haga cargo de la situación y convoque elecciones cuanto antes no significa que ninguno de esos partidos esté dispuesto a sumar sus votos a los de PP y Vox (que es la única manera de que prospere esa moción de censura), ni significa que esos partidos quieran que la extrema derecha gobierne en España. Y las formas también importan: importa que el del PP lanzase la idea en Telecinco en vez de una reunión seria o en el Congreso.

Qué se juega Pedro Sánchez

Las encuestas y la lógica nos dicen que el PP y Vox van a ganar las elecciones cuando Pedro Sánchez las convoque, pero no es menos cierto que el único que puede lograr una aritmética favorable para el PSOE es el propio Pedro Sánchez. El presidente español tiene que encontrar una fecha que no desguace el PSOE (y un superdomingo lo desguazaría) y, por si acaso, tiene que preparar a su partido para resistir en la oposición: porque no va a ser lo mismo una legislatura negra con España gobernada por Núñez Feijóo con Abascal sobre la chepa, que doce años de extrema derecha. Eso es lo que está en juego, no solo las ojeras de Sánchez.

La paz mundial, en manos de Trump y Netanyahu

¿Qué podía salir mal en un plan de paz que depende de Donald Trump y Benjamín Netanyahu? Pues lo evidente: “Trump increpa a Netanyahu por negarse a frenar los ataques en el Líbano, una condición clave de Irán para desescalar la región. Washington teme que el rechazo de Netanyahu haga descarrilar las negociaciones en Oriente Próximo”, según Euronews. Lo que no dejo de preguntarme es cómo hemos llegado hasta aquí, cómo hemos dado tanto poder a personas tan siniestras y egoístas, por qué no hemos neutralizado a todos los tontos en los que se apoyan personajes como los mencionados, Putin, Xi Jinping o Kim Jong-un.

Esto también tenemos que pararlo

Hemos sufrido la semana pasada unas temperaturas absolutamente extraordinarias para el mes de mayo. Temperaturas relacionadas directamente con el calentamiento global agravado por las guerras, por el uso de la inteligencia artificial para chorradas y por una carrera espacial entre empresas que no conlleva ningún beneficio tecnológico para la sociedad. Sobre la explosión del último cohete de Jeff Bezos, el usuario Pedro avisa en Bluesky: “Y otro porrón de toneladas de gases de efecto invernadero emitidos a la atmósfera y un montón de materiales raros perdidos porque un milmillonario tiene problemas para que se le ponga el pito tieso”.

Así, sí

Todas y todos hemos visto el empujón que un policía nacional propinó a una manifestante en Valencia que no estaba haciendo nada, ni entorpeciendo su paso, y que estaba de espaldas, sin posibilidad de prever la agresión. Y también podemos ver el tuit del Sindicato Reformista de Policías: “¡Así, no! No está justificada esta acción desproporcionada: la víctima no provoca, no muestra violencia, es agredida por la espalda, no hay aviso previo. Flaco favor a la policía. Recíclate, por favor”. Eso es proteger al cuerpo y a sus agentes. Una defensa acrítica solo favorece al agresor, a quien tiene que reciclarse, como dicen los reformistas.

Es más tonto de lo que creía

No tenía a Pablo Iglesias por tonto, pero si de verdad cree que el “engaño” del que habla fue la palanca clave para que el PNV votase a favor de la moción de censura a Mariano Rajoy (como si los hechos no fuesen graves por sí mismos), muy listo no parece. De Ciudadanos, no hablo, porque ya las y los de ese partido ya mostraron su nivel, pero del de Podemos claro que lo hago por su adanismo, por su egocentrismo, por sus maniobras y por su distancia de la realidad (en el medio on-line que dirige hoy hay un artículo en el que aseguran que en China hay una democracia popular que sube de las bases al plenario anual del Partido Comunista).

No es Zapatero, es Trump

Tengo 45 años y cuando intentan tomarme por tonto, como ha hecho Pablo Iglesias, me revuelvo. Algo parecido me ha pasado cuando he visto esta noticia en Diario Sabemos: “Los dosieres de Trump buscan derribar gobiernos europeos: después de Zapatero, Meloni podría ser la próxima”. ¿Así que el problema no es que Zapatero haya decidido dedicarse al lobbismo y, supuestamente, haya organizado una estructura para cobrar las facturas de una manera no directa (y ahí lo dejo), el problema es que Trump ha ordenado hacer llegar al juez Calama un “oscuro informe”, según este medio que, básicamente, elucubra (e intoxica) en voz alta? Ya.

El chavismo

El chavismo le ha venido muy bien a Zapatero, a los de Podemos y a ETA. Con el deceso de Xabier Arruti, “uno de los miembros más visibles de la organización terrorista ETA refugiados en Venezuela” (El Nacional), hablamos otra vez “sobre la presencia en Venezuela de antiguos miembros de la organización armada criminal, que se establecieron en el país durante años”. En Chichiriviche llegó a ser “delegado del Partido Socialista Unido de Venezuela” y acogió a José Ignacio de Juana Chaos, en 2010. Arruti (que huyó acusado de intentar asesinar a un policía en Getxo) alcanzó “cargos en organismos o empresas públicas” venezolanas.

La buena noticia del día

Siempre traigo malas noticias o enfoques perversos a la columna, y lo lamento profundamente. Así que hoy puedo traer este titular y lo hago: “Identifican un tratamiento que duplica la supervivencia en el cáncer de páncreas avanzado” (Vozpópuli). De momento, “los pacientes tratados alcanzan una supervivencia media de 13,2 meses frente a los 6,7 de quimioterapia convencional”, pero el avance es muy importante porque han logrado bloquear, al menos temporalmente, la mutación que hace que las terapias no sean efectivas hoy. Se trata de una “primera piedra”, una esperanza, esa palabra que tanto necesitamos pronunciar.

Cómo usamos las redes

La Asociación para la Investigación en Medios de Comunicación ha lanzado los resultados de su recurrente encuesta sobre cómo nos manejamos en Internet: el 87% utilizamos redes sociales digitales a diario, siendo Instagram la preferida (así lo ha marcado el 77% de las personas encuestadas), Google es el buscador dominante (un 93% lo usamos) y el segundo es Bing. El 77% de las y los encuestados hemos usado la inteligencia artificial y el 35% lo hace a diario (yo creo que el resto simplemente la usamos pero sin ser conscientes, sin ir más lejos, en los resultados de Google). Ojo, que el 58% está satisfecha y satisfecho con su experiencia on-line.

La oferta

En El Periódico de España han preguntado a dos académicas y tres académicos sobre la situación de la vivienda “en Madrid y otras capitales”, porque el Madridcentrismo no se hace solo. En el quinteto está Ibon Tellería, de la EHU, y hay cierto consenso: “La oferta es insuficiente y, además, inasequible”. Así que cualquier política de vivienda tiene que tener como objetivo incentivar que las viviendas salgan al mercado de las familias que las quieren para vivir, penalizando a los inversores y dando garantías a los propietarios (en vez de señalarlos como los culpables). Solo así empezaremos a avanzar de una vez.

Yo probaría a prohibir Airbnb

No tengo ni idea de macroeconomía, pero me hago la siguiente pregunta: ¿y si todas las viviendas que hay en Airbnb se dedicasen al alquiler habitual o se pusieran a la venta para familias que las necesitan para vivir? Yo estaría dispuesto a prohibir Airbnb o los alquileres que oferta Booking y que “disparan su negocio mientras miles de anuncios ilegales siguen activos” (Público). Prohibirlo, sí, en mi ciudad… y también en las que quiero visitar, claro, porque esto es muy vasco: igual que llevamos décadas pensando que podemos veranear en Cádiz pero nos molestan los turistas en Bilbao, no queremos pisos turísticos en Donostia pero sí en París.

No, no una casa no es una vaca lechera

Rafa Mora, aquel personaje de la televisión que parecía más guapo que listo, es el que afirma en un podcast que un piso “es una vaca lechera”. Tiene nueve casas y las alquila, y aunque quiere llegar a veinte, asegura: “No soy avaricioso” porque quiere el dinero para estar tranquilo. Lo más importante para mí del podcast y del personaje, es constatar que hemos creado una sociedad en la que cualquiera con cara dura puede ganar mucho dinero, comprar casas y especular, mientras el resto, los que somos un poco educamos, pagamos los alquileres y reímos las gracias. “Temed la ira de los pacíficos”, solía decirme un amigo mío.

Nos informamos en las redes

Ya sé que mi país no es perfecto, que la sociedad actual es extraordinariamente egoísta y no quiere sentir culpa por nada, como cualquier adolescente, pero es lo que tenemos. Así, hacer una Euskadi un poco mejor cada día es un poco más complejo, pero no podemos rendirnos porque, si no, ganarán los malvados, los que son tan malos que necesitan que nada vaya bien para poder vivir muy bien. Y si toca informar por medio de redes, lo haremos: en España “el 49% recurre a redes como Instagram (47%) y TikTok (39 %) para informarse, frente al 44 % que opta por la televisión” (Xavier Tomàs, en Threads). Estas son las cartas y hay que jugarlas.

Lo que es indefendible

Mientras buscamos culpables de las consecuencias del calentamiento global en el gobierno vasco, dejamos pasar nuestra responsabilidad: cómo usamos la inteligencia artificial o cómo cogemos aviones como si esto no afectase directamente a ese incremento de la temperatura. Un ejemplo clarísimo: Alexandria Ocasio-Cortez denunciaba en la cámara de representantes de EE.UU. que un nuevo data center de Meta en Georgia estaba generando una bajada considerable de la calidad del agua, mostrando un frasco de un líquido turbio preocupante. Andrés Trasado ironiza en Bluesky con lo que estamos permitiendo mientras vemos reels.