Pero, ¿qué dices?

En el PP han perdido el rumbo. La elección de Pablo Casado ha sido un error: ya está claro que no es capaz de tener una visión a medio plazo, así que no hablemos de un plan para un país. Solo sabe achicar espacios y eso también lo hace mal porque a lo que está llevando el PP mientras pugna con Vox es al precipicio con argumentos como: “Almeida dice que el debate no es el ‘pin parental’ sino ‘si los padres quieren que Pablo Iglesias eduque a sus hijos’” (Europa Press). Allá él, sí, pero su derrota la sufriremos todos, porque cuando el PP desaparezca lo que quedará en pie será la extrema derecha sin contrapesos.

De Tertsch te lo puedes esperar

Vox ha salvado a Hermann Tertsch, que ha pasado de rozar la marginalidad de los piano-bar a pisar moqueta con un sueldazo en Bruselas representando a los de Abascal mientras tuitea. Porque hice la comprobación por curiosidad: los fines de semana baja el ritmo. Vamos, que su jornada laboral la gasta en tuitear mierdas como esta: “El pin parental es un instrumento para evitar que tu hijo llegue a casa y diga que Otegi visitó el cole y lo idolatra, que las mujeres que secuestran a sus hijos o ponen denuncias falsas son heroínas y que pretenda penetrar a su hermanito para liberarlo del heteropatriarcado”.

Víctima… De sus propios argumentos

Termino ya la racioncita diaria de noticias sobre ultras con la que ha generado la parlamentaria en Andalucía, Luz Belinda Rodríguez, que ha anunciado que deja Vox (pero no su acta) porque siente que las mujeres están apartadas y que la han espiado. Podría sonar hasta bien si, como recuerda Mauro Entrialgo en Twitter, la propia Luz Belinda Rodríguez no hubiera negado como parlamentaria de Vox la desigualdad salarial por motivo de género o la necesidad de la visibilización de la mujer. Es precisamente ese feminismo que rechazaba el que la ampara. A partir de ahora, que vote en consecuencia.

Y el PP, con las casas de apuestas

Tiene razón Rubén Sánchez en que todos teníamos claro que, de un modo u otro, el PP saldría en defensa de las casas de apuestas. El liberalismo que ahora abandera Casado y le sirve como excusa ideológica ampara, por supuesto, el enriquecimiento con las adicciones. Pero el de Facua va más allá y, por medio de unos simples pantallazos a titulares de noticias, muestra la vinculación de políticos del PP con empresas de casas de apuestas. Vamos, que no es solo algo ideológico, es algo del bolsillo de los suyos, sin rodeos. La de las apuestas es una amenaza real que debemos atajar, por el bien de todos, también por el de los hijos de los del PP.

Tiktok ha venido a ganar

Estoy seguro de que la expansión de Tiktok, la red social china que arrasa entre los más jóvenes, no es solo un objetivo empresarial teniendo en cuenta las maniobras anteriores del gobierno del país del que viene. Pero también tengo claro que está siendo un éxito y que quieren ser el Facebook del futuro (pero del futuro próximo) con todo lo que eso significa: ingresos, diversificación del negocio y, sobre todo, datos. Ya hemos visto entrar a figuras del fútbol como Ramos y una estrella de la música como Rosalía se ha incorporado esta semana. ¿Por afición? ¿Por diversión? Venga, no me hagan reír…

Pedro J. Ramírez, haciendo lo que mejor se le da

Hace tiempo que decidí no traer a esta columna más noticias de El Español. El digital de Pedro J. Ramírez, que nos lo vendió como el primero que, a base de periodismo, haría verdaderamente frente a las webs de los medios tradicionales, hoy no es más que un colector que cae en el amarillismo, las trampas para lograr clics y los enfoques de mierda. Así, sin paliativos: enfoques de mierda. Por eso sí les traeré noticias sobre este medio, como la lógica indignación que ha generado por sugerir que las obras de accesibilidad en el Congreso son un capricho de 123.000 € del diputado Echenique.

Cuando crees que eres el amo de la discoteca…

Espero que Mariano Rajoy esté leyendo el Marca cada mañana por necesidad, porque no soporta el discurso del PP que está imponiendo Pablo Casado. Cualquier otra cosa me sorprendería (que esté al tanto de cada barbaridad de su predecesor) o me decepcionaría (que esté de acuerdo con él). Pero más allá de Rajoy, Pablo Casado sigue repartiendo estopa como el que se cree el gallo del corral: “¿Nos están diciendo que, como en Cuba, los niños son del Estado? Aquí no va a venir ningún comunista a decirnos cómo tenemos que educar a nuestros hijos”, dice y tuitea, fuera de toda razón y lógica.

…Pero no pasas de “pagafantas”

En la discusión sobre el PIN parental todos tenemos algo que perder menos los de Vox, que tienen todo que ganar. Que hablemos de ello, de hecho, es ya una victoria. Que PP y Ciudadanos defiendan la barbaridad, es una goleada abultada. Así responde Espinosa de los Monteros a tuits como el que acabo de mostrar de Casado: “Felicidades sinceras a Pablo Casado y al PP por ponerse del lado correcto. Ahora Galicia, Castilla y León, Andalucía y Madrid merecen la misma defensa de la libertad que hemos impulsado en Murcia”. Vamos, que Casado puede intentar ir de chulo pero no pasa de “pagafantas”.

Y los suyos, tan tranquilos

A nadie puede sorprender ver a aficionados del Atlético de Madrid haciendo el saludo nazi y provocando a la ciudadanía de Eibar. Ya sabíamos qué tipo de gente habita en sus fondos desde hace años. Lo novedoso es que la difusión de los vídeos no genere una crítica unánime, sino un debate sobre si debemos mostrarlo (que sí, por supuesto) o si podemos llamarles lo que son (como bien sugiere Endika Río), nazis y fachas, después de que muchos periodistas digan que hay que tener cuidado e incluso algunos jueces sentencien que eso es propasarse y les deja en la indefensión. Van ganando, que a nadie le quepa duda.

1-0, y gol de Messi contra 10

Hablando ya solo de fútbol y de su tratamiento en los medios, da entre risa y pena ver a los que se supone que saben de este deporte aplaudir los números de Quique Setién en su primer partido con el Barcelona: 1.005 pases y una posesión superior al 80%. ¿Y qué? Al final, su equipo ganó como siempre: con un gol de Messi y el rival, con 10. Porque puedes aburrir soberanamente con mil pases y no ganar. Ni es buen fútbol ni es efectivo. Y puedes jugar un fútbol directo, divertir, golpear incesantemente a tu rival, marcar goles y ganar. Otro debate, ya, es el del servilismo de la prensa deportiva a Barça y Madrid.

¡Ya vale de bulos!

Después de la conformación del gobierno español en la web de Maldita han tenido que desmentir una serie de bulos dirigidos a sus integrantes como: “No, Pablo Iglesias no se asegura un puesto de por vida en el Consejo de Estado con 71.000 euros anuales por ser vicepresidente del Gobierno”. O este otro: “Ni vicepresidentes ni ministros tienen una paga vitalicia: como máximo, pueden obtener una paga del 80% de su sueldo durante dos años”. Sí, la democracia es cara. Sí, van a ganar bien. Y sí, Podemos es en parte responsable de esta corriente contra “la casta”. ¿Les suena?

Iglesias sí debería de explicar esto

Ya avisaba Pablo Iglesias hace años de que la política consistía en “cabalgar contradicciones”. Yo creo que, sobre todo, se refería a su manera de hacer política. Así que mejor si cabalga y doma esas contradicciones rápidamente y nos explica por qué sus representantes en la Mesa han rechazado “que el Rey explique en el Congreso sus contratos con Arabia Saudí” (Vozpópuli) a petición de la CUP. Es cierto que los letrados han recordado que el jefe de Estado no está sometido al control parlamentario, pero no es menos cierto que Podemos ya intentó cambiar eso y que acaba de estar ante su primera oportunidad para lograrlo.

Es un debate interesante

De saque, no estoy de acuerdo con Alba González, que ha rechazado ser la directora del Gobierno Español de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-Racial por no ser una persona racializada. En su lugar, entrará Rita Bosaho, “que en la anterior legislatura se convirtió en la primera diputada negra en el Congreso” (Eldiario.es). Pero el debate sí me parece sugerente: en el feminismo “la representación y lo simbólico importan”, argumenta González. Pero, ¿tanto importan? ¿Hasta dónde debemos mantener ese axioma? ¿Es solo una cuestión de género y raza o también lo será de clase social, por ejemplo?

Aznar siempre será peor

Por muchas contradicciones en las que caiga este gobierno español, por mucho que Sánchez siga arrasando por donde pasa sin mirar atrás, será muy, muy difícil que lo que pase sea peor que lo que pasó con José María Aznar, el quinto peor presidente de la democracia según “la revista estadounidense ‘Foreign Policy’”. Peor que Aznar solo fueron “el excanciller alemán Gerhard Schröder (entre 1998 y 2005), el nigeriano Olesegun Obasanjo (presidente de Nigeria entre 1999 y 2007), Joseph Estrada (presidente de Filipinas entre 1998 y 2001) y Thaksin Shinawatra (primer ministro de Tailandia entre 2001 y 2006)” (El Plural).

Oportunistas vía app

“Los patinetes han revolucionado las ciudades españolas, pero no les ha ido tan bien como les gustaría. De cientos de robos y un vandalismo inesperado a la reventa de piezas en Wallapop y dejar de operar completamente: esto es todo lo que les ha fallado”, leemos en Business Insider, donde también mencionan las polémicas por la ocupación del espacio público que han hecho estas empresas gracias a la ausencia de legislación. El modelo de negocio, el de siempre: empresa de base tecnológica (tienen una app) hace lo que le da la gana hasta la regulación y, si falla el plan, lo abandona todo hasta que lo arregle una institución pública.

El antifascismo se hace

Arnaldo Otegi quiere convencer a quien se lo compre de que él es antifascista porque se ha puesto un pin. En concreto, el triángulo rojo que se ha popularizado esta semana como símbolo de la lucha contra los nazis. Pero Otegi olvida o quiere que olvidemos que uno no se declara antifascista, que antifascista se es en todo momento y en todo lugar o no se es. Y en Euskadi ha habido fascistas que amedrentaban, amenazaban, robaban, secuestraban y mataban al que pensaba diferente. Y no estuvo contra ellos, precisamente. Más bien, estuvo con ellos. Y eso no lo arregla ni con un pin ni con un tuit.

El fascismo también se hace

Otra de las grandes sinvergüenzadas de la semana es la del Tribunal Constitucional, que ha ordenado al Supremo repetir la sentencia contra los asaltantes del centro cultural Blanquerna porque les aplicó el agravante ideológico sin que éstos pudieran defenderse. Al parecer, al máximo tribunal no le parece suficiente que los nazis hagan cosas de nazis mientras dicen cosas de nazis y exhiben simbología nazi, como todos hemos podido ver en las imágenes que desde 2013 han pululado como ejemplo de práctica ultra. Igual el TC quiere darles la oportunidad de que se pongan un pin para ver cuál eligen.

Y va a más

Llevo años avisando de que el futuro de la política pasa por defender lo que hemos logrado contra el peor de nuestros enemigos en el pasado: la extrema derecha. Una ideología que se encuentra en expansión y que, en el caso de España, hoy vemos que ha sido sostenida, amparada, protegida y se siente empoderada. España, además, puede empezar a ser el modelo para el resto de Europa como antes lo fue Francia: en Eslovaquia las encuestas sitúan al partido de ulraderecha en segunda posición en las próximas elecciones nacionales de febrero. Europa se contagia de un virus mortal.

Sin pudor alguno

Sabemos que, gracias al acuerdo alcanzado con PP y Ciudadanos, Vox ha colocado en Andalucía a gente de su partido en chiringuitos de esos que prometieron cerrar. Y leyendo El Nacional hemos sabido también que han ofrecido al PSOE negociar para repartirse los puestos en el Consejo General del Poder Judicial porque, según este digital, están especialmente interesados en la judicatura. Y todo esto aunque también dijeron que estaban en contra del reparto político de este tipo de puestos. Pero esto es lo normal, lo que nadie espera de los ultras es que tengan algo de pudor o decoro.

En resumen…

No soy el fan número uno del periodista Javier Gallego Crudo pero creo que a veces acierta en resumir de un modo categórico en un tuit lo que muchos pensamos. En este caso, ha acertado de pleno con el tema que ha ocupado esta columna: “No existe el punto intermedio entre fascista y antifascista. O está contra el fascismo o un poquito fascista sí que eres”. O lo estás siempre o un poquito fascista sí que eres. O lo estás contra todo el fascismo o un poquito fascista sí que eres. O no colaboras con él políticamente o judicialmente de ninguna manera o un poquito fascista sí que eres.

El dolor es cosa suya

Arnaldo Otegi sugiere que el dolor es suyo. Por lo menos, el dolor de los presos de ETA y sus familiares que sufren, no solo largas penas a consecuencias de los actos de los primeros, también una dispersión especialmente injusta desde que la banda se rindió. “Los presos” son cosa de todos según el argumentario oficial del entorno pero cuando alguien que no sea quien lo controla hace algo, malo. Malo, sobre todo, porque puede generar dudas: ¿y si hace más por “los presos” quien no obliga a contratar a ciertos abogados o pertenecer a ciertos colectivos y quien no decide sobre los beneficios a las que se acogerán?

Primer permiso penitenciario para Cuixart

Cada salida y entrada a la cárcel de Jordi Cuixart, Jordi Sánchez, Oriol Junqueras o cualquiera de los presos políticos catalanes es una oportunidad para denunciar la injusticia que están viviendo. Cuixart está disfrutando de 48 horas en su casa, con su hijo de cuatro meses y el resto de su familia, antes de volver a estar recluido entre cuatro paredes por subirse al techo de un coche de la Guardia Civil y pedir a la ciudadanía que mantuviera la calma y las vías pacíficas. A eso en España lo llaman “sedición” y cuesta nueve años de cárcel. Solo se me ocurren las palabras “venganza” y “vergüenza” para definirlo.

No hay carné de aita y ama

Como hablar de los hijos de los demás me incomoda lo haré de los míos si no les importa: ¿y si mi hija o mi hijo dentro de unos años siente que le gustan las personas del mismo sexo, no quieren decírmelo, se avergüenza, se siente raro, se siente mal… Y descubre en una charla sobre sexualidad en su ikastola que no le pasa nada malo, empieza a sentirse mejor, me lo cuenta y puedo darle un abrazo para reconfortarle? Pues eso intenta impedir el PIN parental de Vox, Ciudadanos y el PP, que pretenden que los padres nieguen ese alivio a sus hijos y que los menores sigan sufriendo porque les han tocado progenitores trogloditas.

Un partido como otro cualquiera

Aunque el marketing logró convencer a muchos de lo contrario durante un tiempo, Podemos siempre fue un partido nuevo con todos los vicios de los viejos. Y ahora que pisan moqueta, que se preparen sus dirigentes, porque tendrá que gestionar la insatisfacción que existe en todas las organizaciones. Y también tendrán que gestionar esas pequeñas miserias que, generalmente, se arreglan con dinero, como el que recibirá la escolta de Irene Montero que le hacía los recados (para Montero, sus hijos con Iglesias y hasta para el perro), ejercía de chófer y le calentaba el coche, según enumeran en El Confidencial.

Ya están aquí los e-boys y las e-girls

En Magnet les definen como un “nuevo gremio” que “forma parte de la ya considerada segunda generación de influencers”. Antes lo llamábamos “tribus”: los mode, los rockers, los punkies… Y ahora, los e-boys y las e-girls que, como la descripción en el blog y su nombre indican, son una tipología de jóvenes que reinan en Internet, en concreto, en Tiktok, con una estética muy particular que mezcla lo emo, el cosplay y el hip-hop con toques de los 90 que han rescatado de las series de finales del siglo XX que se recopilan en YouTube. Pero que nadie se asuste: toda esta evolución es natural solo que ahora también digital.