Bildu competirá por España

La nueva izquierda abertzale va a España, negocia con España (por los presos, por Asiron y por todos sus amigos) y pelea por hacer uno de sus pueblos el mejor de España en la tele de España. Itziar Iratzagorria, alcaldesa de EH Bildu en Urduliz, irá al Grand Prix del verano a dejarse amadrinar o apadrinar por una celebridad española, a jugar con la vaquilla María Fernanda, a reírse con los chistes de Lala Chus, y a competir por que su pueblo sea el mejor de Españaza. A tope con la COPE, con la chavalada y con lo que toque, porque soplan nuevos vientos y del “Espainaren morroi” ya solo nos acordamos quienes lo oíamos.

Y RTVE, a tope con la IA

Seguro que en su cabeza sonaba espectacular, como dicen los de Pantomima Full, pero es una metedura de pata importante: RTVE (esa en la que un ayuntamiento de Bildu va a competir por que su municipio sea el mejor de España) ha generado y difundido un vídeo usando la inteligencia artificial para que conozcamos “cómo se vive los momentos de tensión en un encierro”. Ni las decenas de cámaras, ni los años de emisiones, ni los testimonios de las y los corredores a los que tienen acceso, les han parecido suficientes: ¿unos segundos de imágenes artificiales para redes bien valen subir la temperatura del planeta?

Tranquilas, tranquilos, que Europa va a hacer algo

Quienes sentimos el genocidio (según Amnistía Internacional) de Gaza como una muestra de crueldad injustificable y que hay que detener cuanto antes, ya podemos respirar tranquilos. Por fin Europa se ha enterado de lo que pasa, de que hay que hacer algo y de que puede hacerlo. ¡Qué alivio más grande! “La suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel –que incluye las relaciones comerciales–, y medidas menores, como la suspensión de proyectos técnicos” (Huffington Post). Si con esto Netanyahu no se acojona, ya, no sé qué tenemos que hacer. Si no tiro de ironía me pongo a insultar. Y no quiero.

La ley del más fuerte

No solo es que si hubiesen podido lo habrían hecho, es que si pueden lo harán: “Daniel Esteve afirma que le ‘encantaría’ volver a la Edad Media para ‘cortar cabezas’” (Diario Red). El de Desokupa ha dejado claro que “le ‘encantaría estar en la Edad Media, donde estas cosas se podían arreglar a hachazos y con espadas’. ‘Me encantaría, me encantaría’, insistió. A continuación, añadió: “La de cabezas que íbamos a cortar”. Tras estas declaraciones, remató diciendo: ‘Ahora se escandalizarán: ‘el nazi ha dicho que hay que cortar cabezas’. Me encantaría’”. Yo lo que tengo claro es que si le dejan aplicará la ley del más fuerte.

¿Qué pasará con todas esas fotos?

Iker Morán reflexiona en Photolari sobre el número de fotos que hacemos solo porque podemos hacerlas: “Cada segundo en el mundo se hacen 62.000 fotos. Es decir, ahora mismo, mientras se lee esta frase, la cuenta mundial de fotografías acaba de subir en unas 200.000 imágenes. Tan absurdo como imparable”. Su pregunta, “¿qué pasará con todas esas fotos?”, me parece la clave. Yo saco fotos a diario (cada vez menos y no sé por qué), con una camarita, luego descargo la tarjeta en el ordenador, selecciono, descarto, edito con Photoshop e intento hacer algo: imprimir, hacer un librito o subirlas a Flickr. No se trata solo de almacenarlas.

Entonces, ¿ahora está bien?

Hace tiempo leí un tuit magnífico que decía: “Baja el paro, sube el pero”. A mí que haya más personas empleadas siempre me parece bien, incluso cuando se trata de trabajo estacional y siendo consciente de lo que supone. Esto no suele pasar en “la izquierda” (un territorio al que para entrar te piden credenciales), donde la estacionalidad es malísima o una oportunidad en función de que hable de ella la líder de un partido en la oposición o una ministra: Yolanda Díaz en Bluesky aplaude la “reducción de desempleo” hasta “la cifra más baja desde 2008”, y luce con orgullo el número de indefinidos aunque no explica cuántos son los fijos discontinuos.

¿En serio?

El digital de Pablo Iglesias cada vez me resulta más ajeno: creo que su visión de la realidad no tiene mucho que ver con la de “la gente”, pero, oye, puede que sea yo el que esté equivocado. Sí aciertan, sin embargo, cuando en Diario Red cazan esto al vuelo: “María Jesús Montero sobre Santos Cerdán: ‘Es una persona que no tiene nada que ver con el partido socialista’”. Una frase que recuerda a aquella evasiva de Rajoy: “Esa persona de la que usted me habla” y similares, porque usó fórmulas parecidas para no decir los nombres de los miembros del PP que fueron imputados mientras él tenía responsabilidades en su partido.

El PP se ata a la extrema derecha

Ascender a Miguel Tellado a la secretaría general del PP, y nombrar a Ester Muñoz portavoz en el Congreso (alguien con un perfil muy similar al de Tellado, según dicen quienes conocen la cámara baja), es una declaración de intenciones: Núñez Feijóo se ha atado a Vox sin remedio porque así lo ha decidido. Nadie entre quienes van tomar decisiones puede tender puentes hacia otras formaciones políticas. El PP tiene claro que va a gobernar apoyándose en la ultraderecha, con todo lo que eso conlleva. Esa es su estrategia y es su umbral ético. De lo suyo gastan. Pero no va a ser fácil de olvidar.

No “es solo un estudiante de informática”

Estoy absolutamente en desacuerdo con este titular en Canarias 7 y con la idea que proyecta: “El hacker que filtró datos de Pedro Sánchez es solo un estudiante de informática de Arinaga de 19 años”. Yoel y su amigo Ezequiel no están solos: alguien les anima, les enseña y, sobre todo, alguien les empodera. Pero luego todos desaparecen y parece que “es solo un estudiante de informática” el que comete el delito. Insisto: no. Absolutamente, no. Quien empodera tiene una gran responsabilidad y debemos estar muy atentas y atentos a estos agentes que dicen “tú puedes” para que otro mueva el dedo del ratón sobre lo que le conviene al empoderador.

Todo deshecho de golpe

“Estados Unidos acaba de aprobar, entre otras cosas: el presupuesto para la construcción de un estado policial (cuarentaicinco mil millones para ICE), quitar la cobertura sanitaria a millones de personas, sabotear su capacidad industrial renovable y las posibilidades de estabilizar el clima”. Este resumen de Xan López en Bluesky me parece estupendo. Todos los derechos que la ciudadanía de EE.UU. ha ido conquistando durante años han sido deshechos en solo tres meses de gobierno de Trump y unas horas de sesión parlamentaria. Esto es una desgracia lo miremos como lo miremos, y quien opine lo contrario es un idiota.

No podemos legitimarlo

A alguien le pareció una idea buenísima poner un muñeco que representaba a Beatriz Artolazabal, teniente de alcalde en Gasteiz y contra la que cargan las y los huelguistas del servicio de jardinería, en una hoguera de San Juan. Es evidente que no tiene ni puta gracia. También lo es que quien no paró a quien montó el muñeco es igual de cómplice de una violencia intolerable. Y por supuesto, la cobardía (¿o es otra cosa?) de EH Bildu en la capital de la CAV, que no ha condenado un hecho condenable (y punto), es igual de cómplice. Deslegitimar la violencia (y en Euskadi lo sabemos bien) es una función social.

¿Lo “reconocen”?

Para mí la diferencia entre la violencia y la paz no puede ser una cuestión de pragmatismo. O te lo crees o eres una mala persona. Es así de sencillo. Hablo claro: quien transita de ETA a Bildu solo por estrategia volvería a la violencia directa si deja de salirle bien la jugada, y eso es un peligro real. De la misma manera, quien reconoce “que humillaron a las víctimas con los ‘Ongi etorri’” pero solo para pactar y “rebajar su pena” (El Independiente), que es lo que se desliza leyendo la nota de Sortu (el partido mayoritario y que toma las decisiones en Bildu), no está mostrando empatía o arrepentimiento, ni le importa. Pues a mí, sí.

¿Le renta?

Soy un viejo que usa la expresión “le renta”, sí. Aclarado esto, me centro: leo en El Imparcial que “Rutte niega el acuerdo con Sánchez y remarca que España tendrá que gastar el 3,5% en Defensa”, y pienso en la rueda de prensa de Sánchez que cacé por casualidad el domingo en el 24h. ¿Quién miente?, eso fue lo primero que me pregunté relacionando ambos discursos. Pero luego me surgió otra duda: ¿le renta a Sánchez? Entiendo su juego en España: ser el más progre entre los progres para mantenerse en el gobierno. Y por desgracia entiendo su juego en el mundo: le da igual ya su imagen, se da a sí mismo por amortizado. Malo.

Mal

El PP se había posicionado muy bien ante la última crisis de Pedro Sánchez. Cierta pausa, resistiendo a las presiones internas (obvias), para que el PSOE se cociera en su propio jugo. Pero o Núñez Feijóo no tiene capacidad para resistir la tensión o tiene muy poca personalidad y se deja convencer rápidamente: “El PP extiende los bulos y las sospechas sobre la seguridad del proceso electoral” (El Diario). El gallego se ha dejado arrastrar por Aznar al lodazal. Una pésima decisión, porque poner en duda un sistema electoral bastante garantista (cualquiera que ha hecho mesa de principio a fin lo puede observar) no beneficia a nadie.

Pues muy bien (o no)

Y en esta piscina de barro, ¿qué hacen los que se sitúan a la izquierda del PSOE? Intentar dar un voltereta: “Més-Compromís decide que su diputada Àgueda Micó deje el grupo de Sumar en el Congreso y se pase al mixto” (Público). Pues bueno, pues vale, pues me alegro, como puso Ivà en boca de Makinavaja (definitivamente, soy un viejo). Pero, ¿qué consiguen? ¿Qué supone? ¿Se quedan más a gustito? ¿Eso es suficiente? ¿Y para la gente? ¿Eso vale para algo? En Diario Red, el digital de Pablo Iglesias, llevan el tema a su portada. ¡Cómo no! Un gran paso… ¿hacia dónde? Justo lo que necesitaba Feijóo.

Hoy, sí

Arnaldo Otegi empieza su post en Facebook así: “Gaur, Gasteizen”. Me pareció muy significativo. Hoy (por el lunes), sí, estuvo en Gasteiz, sacándose fotos con los lehendakaris Garaikoetxea e Ibarretxe. Yo, lo siento porque soy consciente de que es impopular, no puedo evitar preguntarme: ¿y dónde estaba Otegi cuando esos mismos lehendakaris ejercían? ¿Qué decía? ¿Qué hacía? Ya sé que soy un tipo raro en esta Euskadi que premia con generosidad a la izquierda abertzale cuando se presenta con cara de no haber roto nunca un plato, pero se me siguen revolviendo las tripas ante estos ejercicios de transformismo.

Ni idea

He leído con interés el editorial de Diario Red, el digital de Pablo Iglesias, sobre “¿a quién le interesan unas elecciones ahora?” y he llegado rápidamente a una conclusión: no tienen ni idea y no les importa. O eso, o mienten. Bueno, no mienten, retuercen la realidad para que encaje en su visión: aseguran que el PSOE sí las quiere. ¿Seguro? También me llama la atención que afirmen que a Podemos no le interesan cuando es el partido que hoy más las busca junto a Vox. Y me sorprende que en el editorial no mencionen a Bildu, que junto a Podemos, BNG, PP y Vox, son los partidos a los que una convocatoria electoral ahora les beneficiaría.

Carta de San Pedro a la afiliación

Lo que más me ha llamado la atención de la última carta de Pedro Sánchez, inmaculado, como siempre se presenta a su afiliación, es que, para ser el suyo un partido “profundamente feminista”, el lenguaje inclusivo se la trae al pairo. Sí, eso es lo que más me ha llamado la atención, porque el resto está condicionado. Si no sale nada más que lo que conocemos, que es lo que Sánchez da por hecho en todo el texto, la carta valdrá algo. Si sale algo más, si no es solo un asunto de tres sinvergüenzas que se repartían el dinero y las chicas, esta carta en la que quien personaliza el PSOE intenta pulir las máculas, tendrá un valor todavía mayor.

Mientras tanto

El nuevo frente que Netanyahu ha abierto en Irán le resulta muy útil para desviar la atención y continuar la masacre en Gaza. Lo avisa, cómo no, Javier Espinosa en Bluesky: “Decenas de muertos en una enésima masacre israelí en Gaza esta mañana. Irán como cobertura para continuar con el genocidio”. Debemos estar muy atentas y atentos a esta y otras noticias que el periodista comenta: “Nueva masacre israelí al ametrallar a la gente que atrae a la trampa de los puestos de ayuda humanitaria”, “Israel continúa con el genocidio de Gaza. Más de medio centenar de palestinos asesinados en las últimas horas”.

Haciendo amigos

Nico Williams puede ir al FC Barcelona cuando y como quiera. Para quienes somos socias y socios del Athletic, mejor si no lo hace. Y si lo hace, mejor si deja dinero. También puede quedarse, atajar los rumores, dejar claro que jugar Champions en San Mamés como local es un reto que le motiva. Pero si se va, debería saber esto: “Lamine Yamal empieza a no caer bien en el vestuario del Barça”. “Voces importantes del vestuario han empezado a cuestionar el poder informal que está adquiriendo. Recuerdan cómo en su día se generaron tensiones similares cuando Leo Messi comenzó a influir en fichajes y alineaciones” (El Nacional).

Ni una brizna de responsabilidad

No hablo del pataleo en el Congreso. No hablo (lo hago más adelante) del ataque al euskera en el Senado. No hablo de Isabel Díaz Ayuso despreciando todo lo que no conoce (y es mucho). Todo eso es grave, sin duda. Pero esto, también: el vídeo de “La banda del Peugeot”, hecho con inteligencia artificial, con el que intentan denunciar las supuestas connivencias de altos cargos del PSOE (los más altos, ahí está lo grave) con lo que toda la vida han llamado “conseguidores” en el propio partido socialista, es una muestra clarísima de irresponsabilidad. El uso de esta tecnología, altamente contaminante, deja claro lo que le importa al PP todo.

Lo grave

Lo que está pasando en el PSOE (no esquivo el charco) es grave. Lo es porque estamos hablando, otra vez, del secretario de organización: de Ábalos a Cerdán. Malo. Igual que cuando hablábamos de los tesoreros del PP, que todos acabaron imputados, uno detrás de otro. Malo, también. Malo porque hablamos de altísimos cargos, de puestos de confianza máxima, de personas que no actúan sin que los principales líderes de sus partidos lo sepan, lo toleren y den la bendición a los supuestos delitos. Malo, sobre todo, porque extiende la mancha de la corrupción a toda la política, al sistema democrático de modo global.

El ataque

Por supuesto, si Alfonso Serrano no se sonroja con su propio discurso, no voy a tener yo reparos para señalar sus barbaridades. El senador del PP se aferró a la literalidad: ¡claro que los presidentes autonómicos podían comunicarse en castellano en su reunión igual que en el consejo de gobierno en Gasteiz pueden hacerlo! Entender que también es posible hablar en euskera, catalán y gallego (que Alfonso Rueda lo haga no incomoda a nadie en el PP) es una cuestión de voluntad, de reconocimiento al otro, de generosidad, incluso. Serrano, como Díaz Ayuso, como Núñez Feijóo (quiera o no), han optado por no entenderlo. Por la barbaridad.

No son ellos, somos todos

No son ellas y ellos, las políticas y los políticos, somos nosotras y nosotros: las ciudadanas y los ciudadanos los que creamos sociedades cada vez peores. Hemos empoderado a ambiciosos, dejamos pasar a populistas de base fascista, algunos defienden a sus corruptos porque los otros son peores, tomamos como modelo a Musk, Milei o Trump. Pero también a otros que son, incluso, más peligrosos: “El 64% de los israelíes consultados en este sondeo abogan por el exterminio de toda la población de Gaza. ‘No hay inocentes’. El problema no es Netanyahu”, denuncia Javier Espinosa en Bluesky citando una información de Haaretz.

Te matan y, además, lo haces mal

Hace muchos años, tuve la enorme suerte de vivir una temporada en el norte de México. Allí estuve con periodistas de Chihuahua. Compañeras y compañeros amenazados pero valientes que informaban sobre el narcotráfico y la corrupción. Cuando regresé a Euskadi, mantuve el contacto y pude recibir noticias: les asesinaban, el narco les baleaba. Ahora llega a México Pablo Iglesias para explicarles cómo tienen que hacer su trabajo: “La Base América Latina despega desde México con una radiografía crítica de los medios hegemónicos” (Diario Red). Ojalá tuviese yo una décima parte de la autoestima de Pablo Iglesias.