Un crimen racial

El relato en Eldiario.es sobre el asesinato de Younes Bilal es terrible: un crimen racial en toda regla, si se confirma el testimonio del amigo de la víctima que lo vio todo, que ha tenido lugar en Murcia y que, sorprendentemente, no es una noticia importante en casi ningún digital. El acusado del crimen discutió con Bilal, que se le encaró en un bar después de un comentario racista, y regresó con la pistola con la que le disparó. A sangre fría y con tiempo suficiente para que la enajenación se le hubiera evaporado. Este empoderamiento de los xenófobos tiene madres y padres declarados, y a por ellos hay que ir con justicia y democracia.

No más blanqueos

Vistos los acontecimientos, no ya en EE.UU., no en Polonia o Hungría, es evidente que no podemos permitirnos ningún blanqueo a la fascistada. Ni a la española, ni a la vasca, por cierto. Porque están crecidos, agigantados, se sienten impunes. Y no es exagerado pensar que si seguimos por el camino de la permisividad podamos acabar, en Euskadi y en España, como en Jerusalén: “‘Muerte a los árabes’, eslogan estrella de la marcha ultranacionalista” (Mikel Ayestaran, en Twitter). Este lema, esos gritos y esa manifestación son producto del blanqueo del que durante años ha disfrutado (y sigue disfrutando) la comunidad sionista.

Violencia estructural

Sí, creo que los de Juan Carlos I tendrían que ser reconocidos como robos con violencia, y no simples delitos contra la hacienda pública, porque el ritmo al que acumulaba el dinero por medio de sociedades y cuentas en paraísos fiscales solo ha podido ser posible por medio de una violencia estructural que imponía la ley del silencio y la de la colaboración, vía testaferros entonces y, hoy, vía “amigos” que le dejan su propio dinero para ponerse al día fiscalmente. No puede haber otra explicación a que, ahora, también aparezca una cuenta en Andorra que ha estado operativa hasta hace nada y vinculada al rey emérito de España.

Esta también lo es

No por repetitivo deja de ser noticia que casi cada día alcancemos el récord mundial de primos: pagamos la luz más cara aunque vivamos en una península soleada y con bolsas de gas en su subsuelo, y el combustible más caro sobre el que se quieren aplicar impuestos abusivos en nombre de la ecología (pero no cuela). Somos unos primos que pagamos unas facturas eléctricas y en la gasolinera récord sin que quien se beneficia de esos importes nos den una sola explicación convincente: las eléctricas y las refinerías no pueden guardar silencio, pero tampoco el gobierno ni los partidos que lo forman.

La medida

El indulto total en España a Juana Rivas, la mujer condenada por sustracción de menores a su padre, al que denunció varias veces por violencia de género y contra sus propios descendientes, aunque solo tuvo una condena, en 2009, antes de que la pareja se reconciliase y tuvieran al segundo de sus hijos, tendrá una consecuencia directa en la pena que le puede aplicar la justicia italiana. Por eso su consumación es tan importante. Pero el asunto es complejo porque tiene que ver no solo con la violencia, probada una vez, sino con la implicación de partidos políticos en procesos que se desvirtúan.

Las vacunas son seguras

El texto de Ángel Hernández, Nuria García, Ángel Carrasco y Pedro Gorrotxategi en Sinc, un digital sobre ciencia, es el que debería de correr por WhatsApp, Facebook y Twitter, y no todas esas mierdas (muchas veces publicadas por medios de toda la vida) que ponen en duda la seguridad de las vacunas. “Solo los productos que han demostrado un alto nivel de seguridad y eficacia superan la fase 3 y optan a ser autorizados. Es ahora el turno de la evaluación por las agencias públicas que regulan el uso de medicamentos”, en nuestro caso, la europea y la española, antes de entrar en “la llamada fase 4”, la de constante vigilancia.

La Donación

Hace unos meses adelanté en esta columna el trabajo que estaba realizando Jaime Gómez-Obregón sobre el dinero que se movía alrededor de Juan Carlos I. Este ingeniero ha hecho pública esta semana su web: La Donación. En la que detalla el quién, el cuándo, el dónde, el cómo y el qué por medio de una herramienta de acumulación y exhibición de documentos. Gómez-Obregón logra con su metodología poner un poco de orden en la maraña que el Borbón y su entorno fueron tejiendo para mover un montón creciente de millones de orígenes diversos pero difícilmente justificables y nunca declarados.

Bien atado

Después de leer que en Podemos estarían dispuestos a modificar su reglamento interno para que una no inscrita, Yolanda Díaz, sea la principal candidata (porque los principios están para cambiarlos), llegamos a la noticia de que una cosa es la cabeza del cartel y otra la del liderazgo del partido: según El Independiente, Irene Montero sigue siendo la favorita después del vaticinio que hizo ya hace un tiempo Iglesias (que tras él iría una mujer) y de que no haya emergido otra figura más allá de Díaz, que no es de Podemos, es del PCE. Así que el plan avanza sin más sobresaltos que los que planifica el propio Iglesias.

Tesla, desplazado

No creo que sea una anécdota que un pequeño utilitario chino que no llega a los 5.000 € se haya convertido en el coche eléctrico más vendido del mundo, por encima de los Tesla, y comercializándose solo en un país, China (y en año de pandemia, ojo). Los exclusivos modelos de la marca de Elon Musk van a verse superados por nuevas marcas o por las propuestas eléctricas de las de siempre. Solo es cuestión de tiempo. Pero Musk (que para mí representa lo peor de le economía virtualizada) seguirá siendo millonario con el dinero de otros obtenido en rondas de financiación, el Bitcoin y las ventas de cuotas de contaminación.

Una opinión impopular

Tengo ojos en la cara y sé que es una faena ser joven, estar en edad de salir, socializar y ligar, y que se te haya cruzado esta pandemia. Pero me temo que estamos regalando un relato a una generación a la que ya hemos facilitado demasiadas cosas: la juventud está sobreprotegida. Eso es tan cierto como que España encabeza los rankings de desempleo juvenil y retraso en la emancipación. Todo esto es innegable. También lo es el empoderamiento inmerecido de la juventud y que el discurso de los partidos que quieren rejuvenecerse suena ridículo y oportunista. Démosles lo que piden: oportunidades y no excusas para seguir lamentándose.

Es cuestión de altura política

Llevo más de 15 años observando la política y creo que hoy es un arte que puede practicar cualquiera. No hace falta habilidad ni brillantez. Puede que ya no haga falta ni inteligencia: si tienes resistencia de tuitstar, la política es lo tuyo. Un escaño nunca fue tan barato (y la representante de Vox está en el Parlamento Vasco para demostrarlo), una excusa nunca fue tan poco elaborada y un titular nunca mostró tan poca altura: “El PP teme que pactar con el Gobierno dé más alas a Vox en la oposición” (Público). La buena política se hace justo al revés: primero haces lo necesario por el bien de tu país y luego lo explicas al votante.

Same energy

Creo que Mikel Segovia anduvo muy atinado cuando comparó en El Independiente la escenificación de la apisonadora sobre las armas de ETA que ha organizado el gobierno español esta semana con el circo que montaron los artesanos de la paz en Baiona y alrededores. ¡Lo que tuvimos que aguantar quienes no veíamos nada de heroico, nada de épico, nada de bonista y nada de ciudadano en aquello que olía a ETA que echaba para atrás y que solo buscaba mostrar un falso apoyo social a su rendición! Pues miren, no. Ni entonces ni ahora. La foto de Madrid y la de Baiona emiten las mismas vibraciones.

Los amigos del emérito

Sería muy gracioso que, en el colmo de la sobreprotección a Juan Carlos I, alguno de los que le prestaron el dinero acabase con problemas ante Hacienda o la justicia después de haber sido investigado. De momento, el emérito se va de rositas de todas, también de esa fundación que le regalaba el dinero a paladas, como si fuera una tapadera de sus propias ganancias. Y la última regulación, que nadie sabe si es del total de lo que defraudó o de una ínfima parte, está pasando ahora bajo la lupa de la Hacienda que no le reclama nada no sea que encuentre algo, pero por el lado de los amigos, no del emérito. Faltaría más.

Nuevos escrúpulos

Uno de los efectos secundarios de la pandemia, hayas sido contagiado de coronavirus o no, ha sido la cantidad de nuevos escrúpulos que se han generado espontáneamente: estaban los que no querían vacunarse (aunque se hubieran vacunado de lo que les pidieron para irse de viaje de novios a Tailandia) y ahora están los que creen que es muy sospechoso, e incluso peligroso, tomarse un paracetamol antes del pinchazo para llevar mejor los posibles dolores posteriores. “Lo raro es que dijera a la gente que de metiera un buco de caballo pero, hijo, paracetamol”, respondía Mr. Insustancial a uno de esos tuits, precisamente, sin sustancia.

La burbuja china, la primera

La burbuja del fútbol chino ha explotado definitivamente. Por supuesto, la pandemia tendrá mucho que ver, pero creo que solo en la aceleración del proceso y la llegada del resultado final: aquellos sueldos imposibles por altísimos se acabaron. Y si la noticia ha pasado desapercibida me temo que es porque es una alerta roja en toda regla para la industria mundial del fútbol: ¿qué burbuja será la siguiente? ¿La de los jeques y emires que invierten en clubes? ¿La de la tele? ¿O la global que está basada en audiencias lejanas y precios inasumibles que acaba pagando el aficionado más cercano?

Que vayan a buscarlas

Esta pandemia está afectando a mi tolerancia: como un viejo, cada día hablo más con la televisión y reprocho a los protagonistas de las noticias en el Teleberri su actitud si me lo parece. Y cada día aguanto menos las mentiras y la búsqueda de notoriedad. Así que, sí, cuando aparece un sindicalista o representante de un colectivo que reclama la vacuna para los suyos, suelo preguntar a mi televisor: ¿y a quién se la quitamos? Porque la realidad, la puta realidad, es esta: “Sanidad notificó a las comunidades que el tercer envío de vacuna de Moderna iba a ser inferior a lo anunciado” (Vozpópuli).

La foto vs. el derecho

Hablamos mucho de las vacunas, de las curvas, las restricciones y el desempleo, pero apenas hablamos del drama de quienes podrían recibir el Ingreso Mínimo Vital si los procesos lo permitiesen: “Directoras de Servicios Sociales denuncian la ‘desesperación’ de los solicitantes”, leemos en InfoLibre. Un millón de personas habrían solicitado la ayuda en junio, cuando se consumó la foto sin que al gobierno español le importase la invasión competencial, y solo el 20% habría conseguido recibirlo. ¿Cómo se genera este caos? Con “cuatro decretos en ocho meses para modificar situaciones que ya habían sido advertidas”.

Todo se arregla con un tuit

Y en esta situación de mierda aparece Pablo Echenique en Twitter para decir: “Escucho en la radio que el ingreso mínimo vital funciona mal. Es correcto. En contra de la opinión de Unidas Podemos, se primó la burocracia sobre los derechos de la gente más vulnerable. Es inaceptable. Por eso registramos esto hace ya un mes”. Y adjunta un PDF con la propuesta de “mejoras al IMV” que ha hecho su partido en el Congreso… Como si el máximo mandatario de Podemos no fuera vicepresidente de un gobierno en el que, además, tiene cuatro ministras y ministros. Cuatro. Qué vergüencita da Echenique…

El milagro madrileño. Ya

Otro tema que me baja la tolerancia es el del famoso “milagro madrileño”: Ayuso mantiene la hostelería abierta y la gente no se muere de coronavirus en las aceras. Es cierto. Tan cierto como esto otro que apuntaba Héctor Tejero (de Más Madrid) en Twitter el martes, después de conocer los datos del desempleo: “En Madrid el paro ha aumentado más que en el resto de España (+1.69% vs. +1.12%) y la Incidencia Acumulada es superior a la media nacional (281 vs. 175). Este es el Madrid de Ayuso: ni salud, ni economía. Solo desastre”. Una descripción sucinta pero suficiente para que dejemos de alabar chorradas.

No me sorprende

No me esperaba la noticia, pero no me sorprende que las infantas Elena y Cristina, las hermanas del actual jefe de Estado español, se hayan vacunado en los Emiratos Árabes, aprovechando una visita a su padre, el anterior jefe de Estado que abandonó España cuando empezó a plantearse regulaciones que Hacienda no ha perseguido. Esa es la España que manda: picaresca, poder, impunidad, dinero y, por supuesto, ninguna responsabilidad. Porque Felipe VI se lava las manos y los medios destacan la anécdota y añaden sin que les pregunten que las hijas y hermanas del rey no forman parte de la Casa Real.

Buenas noticias, sí

La situación de las residencias de ancianos, en lo cercano, y la caída en los contagios y la gravedad de las afecciones, en los países donde la vacunación va más avanzada, son buenas noticias. Muy buenas noticias. Sí, las hay y a ellas tenemos que aferrarnos. Personalmente, creo que el “síndrome postpandemia” (que ya empiezan a definir quienes necesitan poner nombre a todo) va a afectarme bajando en picado mi nivel de tolerancia hacia quienes vieron venir todo y siempre supieron lo que había que hacer, y en general hacia quienes intentan colarnos estupideces con cara muy seria y grave.

Los peores, los que intentan aprovecharse

Poca excusa tienen los periodistas que no vieron, ni por estética, ni por discurso, ni por intención, que les estaban colando el vídeo viral de una chica que reclamaba una sociedad enfrentada a los políticos y la llegada de un gran capitán con mano de hierro. Como explica Víctor Egío, la chica es Tatiana Ballesteros, relacionada con varios medios que rondan la extrema derecha. Pero, vamos, que solo con lo que decía ya dejaba bien claro lo que quería expresar. Y prefiero pensar que se la colaron a los medios porque algunos titulares, acompañados del vídeo para su óptima difusión, rozan (o abrazan) el colaboracionismo.

¡A la mierda los negacionistas!

Si después de convivir un año entero con la pandemia y sus consecuencias, empezando por la muerte, alguien sigue siendo negacionista, ya es hora de que empecemos a cambiarle el nombre y empezar a llamarle por el correcto: gilipollas. Ya no hay margen ni paciencia para aguantar tonterías sobre que esta pandemia no existe o que las vacunas no funcionan (y lo que te inoculan son nanobots). Llevamos un año entero conviviendo con la tragedia y sus consecuencias económicas, sociales y morales, y si el cabreo es un derecho el negacionismo tendría que ser delito. Y no importa quién lo cometa.

Qué chiste…

Seguro que en Vozpópuli han publicado este titular buscando cierta sobriedad, pero uno lo lee dos veces y no puede pensar que tiene que tratarse de una gran broma: “Técnicos de Hacienda sospechan que la Agencia Tributaria ha dado trato de favor al rey emérito”. “Sospechan”, “Agencia Tributaria”, “trato de favor” y “rey emérito” en la misma frase después de que todos sepamos que regulariza lo que le da la gana, cuando le da la gana y con dinero de sus amigos, sin que ningún organismo (de esos que sí nos reclamarían a los demás lo que considerasen y sin miramientos) pueda certificar cuánto y desde cuándo nos debe pasta a todos.

“Ni diálogo”

Donde no cabe un chiste porque hay personas en la cárcel por sus ideas políticas y familias que sufren por ellas, es en Catalunya: la mesa de diálogo que prometió el gobierno español no ha tenido recorrido, como denuncian en El Nacional. No solo eso: las acusaciones siguen cayendo sobre políticos catalanes después de las elecciones (ya es casualidad) y en pleno proceso de negociación para formar gobierno. Proceso en el que más tensión es más favorable para PSOE y Podemos, justamente. Insisto en la seriedad del tema por la evidente manipulación política y jurídica de los anhelos y las vidas de la ciudadanía catalana.