¿Quién regala a Ayuso el argumento?

No voy a debatir si los expresos de ETA tienen todos sus derechos restituidos: los tienen. Tampoco voy a cuestionar la voluntad de la mayoría de las y los que se la jugaron en la “flotilla” mientras los demás tuiteamos desde casa. Pero sí debemos plantearnos si debemos permitir que algunos blanqueen su pasado con el genocidio israelí. ¿Quién regala a Ayuso el argumento y a The Objective el titular: “Un condenado de ETA que viajaba en la Flotilla apoya al ala dura de los presos junto a ‘Txapote’”? ¿No deberían ser reprobados moralmente José Javier Osés e Itziar Moreno? ¿Quién sale ganando? ¿Quién pierde?

¿Quién paga?

 “Exteriores paga todos los gastos del retorno de la flotilla a España” (Vozpópuli), también el de los condenados por pertenecer al aparato logístico de ETA (José Javier Osés) y por el intento de asesinato de varios gendarmes durante una huida policial (Itziar Moreno). Por parte de España, lógico y normal. ¿Y por parte de quienes practicaron una lucha terrorista contra los estados español y francés? ¿Tiene algo que ver su presencia en la flotilla con la pregunta de Oskar Matute al ministro Albares en el Congreso sobre esa misma flotilla? La instrumentalización del sufrimiento en Gaza es lamentable, hay que decirlo más.

A tope

Es imprescindible sostener un umbral ético alto para que la llamada global al fin del genocidio en Gaza no sea utilizada por quienes necesitan blanquear su particular pasado, ni por quienes desprecian esa solidaridad, como Isabel Díaz Ayuso. El aplauso sin fisuras a las personas palestinas refugiados en Euskadi y las y los representantes de UNRWA en San Mamés es una estupenda muestra de solidaridad. Pero para señalar que ese cariño “fue censurado en las imágenes de televisión” (Público) no basta con el sentido del humor que algunos muestran en X. Esto no va de ser divertido, sino de ser consciente de la gravedad real del aplastamiento.

¿Con quién confrontas?

En política es muy importante saber quién es tu enemigo. La gran virtud de Trump es elegirlos bien. Y una de las mejores de Sánchez, saber abrazarse al otro púgil cuando ha acertado con el combate. Otros tienen menos tino: Eneko Andueza y la izquierda española en Euskadi siguen intentando morder al PNV mientras Bildu les levanta los votantes, y en España es el PP el que no acierta: “Vox araña más de un millón de votos al PP, que pierde fuelle, según dos encuestas” (El Nacional). El bloque de derecha y ultraderecha seguiría ganando las elecciones pero Núñez Feijóo es hoy más débil contra Abascal que antes de esas encuestas.

La pólvora del rey no está mojada

Si yo fuera español y votante del PP estaría realmente enfadado con sus emisiones, pero como no soy ninguna de esas dos cosas la veo a veces sin mucho problema. Lo que sí hago es ver las cadenas públicas (las españolas y las vacas) con ojo crítico, y cualquiera que lo haga tiene que llegar a una conclusión clara: RTVE va sin freno en lo presupuestario y en lo ideológico. Y además le va muy bien: “La 1 sigue creciendo (11,6%) y tiene su mejor septiembre en 14 años”. No solo es el dinero y la transgresión política: su estrategia es notable. Después de pelear la noche, compite y gana por las mañanas, y va ahora a por los informativos.

¡Que el edificio pertenece al PNV!

Si pudiese, metería la imagen de Novak Djokovic gritando en la pista, esa que se ha convertido ya en un meme. Pero me ceñiré al plan una vez más: “Un edificio de Mariano Rajoy”, lo llaman en El Plural. En el 24h de RTVE el miércoles lo definieron como “un palacete cedido al Gobierno Vasco”. ¡Que el edificio de París pertenece al PNV, fue adquirido con el dinero de las afiliadas y los afiliados y que lo cedieron al Gobierno Vasco en el exilio hasta que los nazis se lo entregaron a Franco! Después, la transición culminó el expolio que han sostenido PSOE y PP durante 40 años. Quien no lo cuente así falta a la verdad. Y lo hace porque quiere.

Ay, el adanismo

Sí, explicar lo del edificio del número 11 de la avenida Marceau de París es así de fácil. De la misma manera, es muy fácil explicar la posición del PNV sobre el gravamen a las eléctricas: no está en contra pero quiere que sea un impuesto que recauden las haciendas vascas. Y lo exige porque los de Sánchez ya prometieron a los de Aitor Esteban lo mismo que ahora exhibe Matute (¡ay, el adanismo!) y no cumplió. Además, aprobar este tipo de gravámenes sin responder a una excepción, como hace Bildu, va contra nuestro autogobierno ahora y, lo que es peor, abre la puerta a mayores ataques en el futuro. Sí, es así de sencillo.

¿Quién juega?

PP y Vox iban a votar en contra, está claro, del conocido como decreto ómnibus que estos partidos con Junts tumbaron el miércoles en el Congreso. Muchos señalan al partido de Puigdemont pero este ha respondido con acierto: quien juega con las pensiones y el transporte público es quien mete estas cuestiones en un cajón de sastre y las ofrece a los partidos como un “todo o nada”. Esto es, el gobierno español que ni parte ni se molesta en negociar las diferentes materias. Son el PSOE y Sumar quienes tienen más responsabilidad en lo que ha sucedido, que el ruido (que generan señalando al PP) no nos impida reconocer la canción.

¿Es el juez?

Tampoco debemos dejarnos enredar por quienes señalan al juez del “Caso Errejón”: sí, a mí también me pareció agresivo Alfonso Carretero cuando interrogó a Elisa Mouliaá. Pero, ojo, no lo fue menos con Íñigo Errejón. Con todo: ¿es el juez el que está haciendo que las mujeres se lo piensen dos veces antes de denunciar por no verse revictimizadas? ¿O es la hipocresía de Errejón la que hace más daño? ¿Son el juez y el político los que debilitan la lucha contra el machismo o que las denunciantes sean una Mouliaá con discurso errático y Aída Nízar? ¿Son ellas o que el “yo sí te creo” no haya sido igual de contundente que en otras ocasiones?

Me preocupa más el futuro

Cuando Xavier Peytibi escribe yo busco un ratito para leer. El politólogo explica en El Independiente que “Trump no puede permitirse demoras” porque “solo le quedan 1.386 días, cuatro años” que “en realidad solo son dos años el tiempo que tiene para construirse un legado. Desde su día 693, habrá luchas intensas dentro del Partido Republicano, intentando conseguir la nominación para la siguiente elección”. Eso (y esto ya es cosa mía) si no logra un cambio para mantenerse en el poder. En cualquier caso, Trump batió un récord con sus decretos tempranos “delante de 22.000 enfervorizados fans”.

Seguidismo y «sortismo»

Me han sorprendido tres cosas del anuncio que hizo Bildu el domingo sobre la propuesta para su “mesa política”. La primera, el seguidismo: esperaron al anuncio de Andoni Ortuzar el sábado para confirmar que Arnaldo Otegi iba a seguir liderando el proyecto de Bildu. La segunda es que las diferencias entre Bildu y Sortu es ya solo la presencia de exjefes de ETA. La presencia de Eba Blanco y Oskar Matute es, literalmente, un pie de página. Su aportación, a todas luces, es legitimar a la izquierda abertzale más tradicional que les aplasta. Y la tercera, que son las y los mismos de siempre un poco más viejas y viejos, se pongan como se pongan.

Algo está cambiando

La respuesta del departamento vasco de Educación ante las huelgas en la enseñanza pública, y la del Athletic ante el chantaje de los que dicen que son la grada popular, tienen algo en común además de casi el mismo tiempo de emisión: sabemos por fin lo que tienen quienes reclaman más, y vemos a las instituciones ponerse de frente a los sindicatos o el grupo de presión de turno para explicar a la ciudadanía el esfuerzo que ya estamos haciendo las y los contribuyentes y las y los socios, en cada caso. Solo espero que esto empiece a normalizarse y que dejemos de atender las reclamaciones como si nadie hubiese actuado antes.

Si le viene bien a Trump…

Trump ha arrasado en las elecciones y el partido republicano ha ganado gracias a su tracción. Está en su mejor momento de popularidad. Es el señalado para acabar con el movimiento woke y lo políticamente correcto, y su política insolidaria es el modelo a seguir para los populistas del mundo. Pero nada de lo anterior tiene por qué ser positivo. Así que si el bitcoin se dispara gracias a él es porque las criptomonedas necesitan a irresponsables a los mandos. De la misma manera, TikTok vuelve a funcionar en EE.UU. porque a Trump le viene bien que exista. Y lo que le viene bien al político del color de los risketos es malo para las y los demás.

Nos devoramos

El mito romano de Saturno, que devoró a varios de a sus hijos para seguir reinando, se ha quedado viejo: ahora nos devoramos a nosotros mismos. Me refiero a las y los periodistas pero también a las y los lectores (o quienes oyen podcasts, me da igual). Voy a poner un ejemplo muy poco relevante pero muy significativo: hace solo unos días el Real Madrid era un equipo en crisis y, hace unas semanas, Mbappé, un jugador que no rendía: hoy hablamos del equipo líder de la liga y de su jugador más en forma. Y en política hacemos lo mismo: devoramos los temas y a los personajes, y los malos celebran que no tengamos memoria.

Solo es una campaña

Este Blue Monday ha pasado bastante desapercibido, por suerte. Seguramente, los rayos de sol que nos han bañado han ayudado a que hagamos menos caso a esta operación de marketing. Así lo definen en Microsiervos: “Una invención de Porter Novelli, la empresa de relaciones públicas”. Así que Cliff Arnal, el investigador de la Universidad de Cardiff al que se atribuye el “hallazgo” (las comillas son mías, no vienen en el texto), “se limitó a firmar la tontería que le propusieron desde la agencia”, según el blog. Lo que no dicen en la histórica bitácora (que fue la más leída en castellano durante años) es qué querían vender.

Vinieron a elevar el nivel

Quien explica que el PNV vota en contra del gravamen a las eléctricas sin aclarar que su objetivo es convertirlo en un impuesto que gestionen las diputaciones y el gobierno foral, y con seguridad jurídica, le compra el argumentario a Bildu, de modo consciente o ignorante. Esto es así y así de claro. Por lo que quienes vinieron a elevar el nivel de la política en Euskadi, del primero (salvo Pello Otxandiano, el santo) al último (qué sé yo, Joseba Permach, por ejemplo) están mintiendo y están difundiendo esa mentira entre sus colaboradoras y colaboradores habituales (y necesarios). Quien la reproduce es porque quiere.

Vinieron a hacer nueva política

Ione Belarra recurre al insulto y la provocación a Aitor Esteban porque no tiene otros recursos. Esto también es así. Y así les fue: su campaña para elegir a nuestras parlamentarias y parlamentarios se basó en ridiculizar y señalar al PNV, y se saldó con cero representantes. Aún así, insisten: su objetivo es el PNV, que ha explicado lo que quiere (un impuesto con garantías y con respeto al autogobierno). Pero eso en Podemos, el partido de la nueva política, el del grito en el cielo, el del victimismo recurrente, no importa. La verdad, de nuevo, es lo de menos. Lo de más es el tuit, como bien saben Musk, Matute y Belarra.

No son las ayudas

La política en la que la verdad no vale nada, como en las redes sociales, es reflejo de esta sociedad que se desvaloriza. Todo está conectado: desde las mentiras de políticas y políticos que solo se preocupan de seguir pisando moqueta a la baja natalidad. Cerca y lejos: “Japón está desesperado por reactivar su natalidad, así que en Tokio han tenido una idea: guarderías gratis” (Xataka). Lo cierto es que nunca hubo más ayudas, allí y aquí, y menos natalidad. Porque no va de eso, sino de un cambio social profundo que mueva a las personas a desterrar los bulos y a pensar menos en sí mismas.

Tiene razón Turull

Sé que he sido duro con Carles Puigdemont en esta columna. Pero es algo personal: no le perdono, como no se lo perdonaré a Rufián, el modo en el que deslegitimaron la mediación del lehendakari Urkullu por motivos diferentes pero igualmente egoístas. Pero en Junts hay gente valiosa, como Jordi Turull, que en su entrevista a El Diario ha dicho cosas muy interesantes, como la que han elevado al titular: el chantaje de Sánchez (o él, o el PP con Vox) no debe condicionar las negociaciones. También confirma que no han hablado de presupuestos aún, o que Sánchez ha hecho suyo el argumentario de la justicia respecto a la amnistía.

Catalanofobia

De la tele de Broncano, ese que hace en cada programa una exaltación de la españolidad y al que la audiencia de Euskadi respalda, es también el que dijo que no entendía catalán “gracias a Dios” (El Nacional) durante una rueda de prensa del entrenador del Espanyol, Manolo González. Tiendo a excusar a las y los compañeros, y en general a las personas, que a veces nos equivocamos cuando intentamos mantener diálogos y ser rápidos en las respuestas, pero esa coletilla deja ver un preocupante desprecio, cuando no odio, a lo que se desconoce, y es, una vez más, reflejo de la sociedad que estamos construyendo.

Que desmientan otros

Además de para certificar que la Ley española de Vivienda ha sido útil únicamente para los argumentarios y mítines de Bildu, PSOE y Sumar, el tuit de Oskar Matute también sirve para dejar claro que no le importa difundir bulos. Es cierto que la web que referencia ofrecía inicialmente un dato erróneo, y que al final la subida de precio de la vivienda en Catalunya es del 8%, y no del 0,8. Pero no lo es menos que con el dato corregido, Matute mantiene el tuit y el mensaje. Que vengan otros a desmentir lo que ya no es un error, sino una mentira sostenida, como la ley, para beneficio electoral y no social.

Hablemos de porno

Me sorprende tanto el modo en el que el gobierno español aborda el acceso a páginas web porno que voy a dedicarle varios párrafos. Empiezo por el principio: sí, sin duda es necesario regular el acceso para que menores (y no hablo de chavales y chavalas de 16 o 17 años, sino de 11 o 12) no puedan ver y naturalizar determinadas prácticas sexuales que la pornografía puede proyectar distorsionadas. Pero incluso primando este objetivo inicial, el gobierno se equivoca. Ángel Jiménez también lo cree: “De todas las idioteces que han hecho los gobiernos de uno y otro lado en internet, ésta está sin duda ocupa un lugar destacado. Absurda es poco”.

Así, no

El sistema que ha presentado el gobierno español es el siguiente: tienes que sacarte un bono de credenciales por ser mayor de edad, que da permiso a 30 accesos o durante 30 días (puedes renovarlo en función de lo que antes se agote) a páginas web pornográficas. ¿El estado está controlando las veces que te masturbas? Pues sí, es lo que parece. Antonio Ortiz lo expresa así: “Un día es preocupante la privacidad y los datos que tienen de nosotros oscuras corporaciones. Otro día lo mejor es que el estado registre si entramos a ver porno, cuántas veces y nos lo racione”. Y todo por no entrar al problema de fondo: el acceso de los menores a la tecnología.

Ponte en sus manos

Fuckowski (quien lleve un tiempo en X sabe que estoy referenciando a viejos rockeros de Internet) tiraba de humor y apuntaba hacia su área: “Sistema desarrollado por 25 millones de euros por Accenture, CapGemini y la consultora del Corte Inglés que necesita Java 8 sobre Firefox 11 en Windows Vista, Cl@ve en el móvil, certificado digital y catorce intentos fallidos para generar un código temporal para hacerse una paja. Previamente hay que personarse en el Ayuntamiento con el DNI para que te escaneen la polla”. Desde varios ángulos hay consenso: la propuesta es un error técnico y moral, y no puede ejecutarse.

El mundo es suyo

Esto es muy sencillo: si al FC Barcelona le siguen dejando hacer lo que le dé la gana, ¿cómo no van a creer las y los dueños de todo (menos el Real Madrid)? Lo que publican en Estadio Deportivo, basándose en informaciones del Sport, resulta insultante: algunos directivos culés están “molestos” con Nico Williams porque (y hay que tener morro) decidió renovar por el Athletic conociendo el interés del Barça. Vamos, que pretenden que el mundo se detenga por ese club. Un club que merece un serio correctivo por el modo en el que está siendo gestionado y, por supuesto, si se confirma todo lo que sospechamos del Caso Negreira.