«Extinción»

No tengo muchas referencias sobre Umair Haque, pero ya he metido su libro, “El Nuevo Manifiesto Capitalista” en mi lista de Goodreads. Solo sé que me ha gustado mucho su planteamiento: puede que lo que conocemos como “cambio climático” sea solo un eufemismo de algo tan grave como nuestra extinción. El modo en el que el planeta está reaccionando a una evolución industrial y tecnológica abrumadora y, en algunos casos, innecesaria (no necesitamos jets privados, no necesitamos pistas de nieve en el desierto, no necesitamos islas artificiales para construir chalets), no es una señal de alerta, sino de fin de ciclo.

“Récords”

Apple hace unos productos estupendos. También es una de las marcas que más invierte en publicidad en todo el mundo. Este gobierno español de coalición y progresista ha hecho alguna cosa buena. También es el que “bate todos los récords y se gasta 47 millones en publicidad a las puertas del 28-M” (The Objective) solo en cuatro meses. No me parece mal, evidentemente, porque soy parte del show-business. Pero sí me parece reseñable: “El presupuesto de publicidad de los diferentes ministerios para este año fue el segundo mayor de la historia (después de 2022) y con el mayor número de campañas desde que existen registros”.

Putos viejos que votan mal

Siempre me han resultado muy divertidas las reflexiones, algunas hasta con datos, otras basadas en chuparse el dedo y levantar el brazo, sobre lo mal que vota “la gente”. En algunas ocasiones quieren convencernos de que solo en las ciudades se vota bien y en otros que las y los viejos somos un lastre (sí, me meto en ese saco porque, básicamente, me obligan a hacerlo): “El envejecimiento de la población española da alas al bipartidismo”, asegura Pilar Araque en Público. Y quien dice “bipartidismo” está a un paso de hablar del régimen del 78. Que a mí PSOE y PP me dan igual, pero la trinchera del “no votes mal” me da risa.

“Debe cumplir un horario como todos”

Puede que Felipe Juan Froilán de Marichalar sea el primer Borbón que “debe cumplir un horario como todos”. Según Vozpópuli, el nieto del rey emérito que comparte con él residencia en Abu Dabi, está llevando una vida un poco más sana en Emiratos Árabes. Se corres sus juerguitas, claro, alquilando algún party-yate, o viajando a Dubai, como cualquier joven de su edad. También juega al pádel “en un exclusivo centro deportivo y también practica kite-surf”. Cosas de chavales. Y suele cenar con su abuelo en un restaurante español o un italiano “con un precio medio por persona superior a 100 euros”, pero, ¿quién no los tiene?

Un clásico en otro clásico

Desde antes de que empezaran a hablar he explicado a mi hija y a mi hijo que tienen una suerte inmensa por haber nacido athleticzales. Son de un club único en el mundo y, a la vez, de un clásico del fútbol europeo, la institución de facto más ilustre del viejo continente. Así que el reportaje sobre el Athletic Club en Match of the Day, el tradicional programa de la BBC sobre fútbol, solo puede enmarcarse de una manera: un clásico dentro de otro clásico. No voy a describir el vídeo ni cómo se hizo porque mis “compis” de mancheta lo han hecho muy bien, pero sí voy a darme el gustazo de pensar que nos miran como nosotros miramos a otros.

No, no esto no va de derechas

Ha pasado desapercibido pero es importante el voto en contra de la CUP a la Ley de Vivienda en el Congreso. Este hecho rompe el discurso de Bildu, que para justificar su trago competencial (es ERC el que tenía la urgencia en el Govern y el gobierno español el que siempre está dispuesto a uniformizar) habla de en una dicotomía de izquierdas y derechas. Una tensión que no existe desde el momento en el que el gobierno vasco aplica una ley de vivienda más progresista, incluso, que la que ha aprobado España esta misma semana. La tensión es justo esa: España y Euskadi o Catalunya. Y cada partido ha elegido bando.

Si notas la crisis eres pobre

Es evidente que el de la vivienda es un tema importante. Muchos hemos pasado y pasamos por la travesía de la hipoteca o el alquiler. También conocemos casos de VPO otorgadas a personas o familias que las “necesitan” tanto como nosotros y nosotras (exactamente igual), herencias que disfrutan cuerpos y mentes muy progresistas o a diputados que llevan en un escaño desde antes de Internet señalando a jauntxos. Es un debate complejo, con muchas aristas y también con alguna certeza, como que este titular de The Objective es un insulto: “Casi seis de cada diez viviendas se compra ya sin hipoteca ante la subida de tipos”.

No cabe la equidistancia

No cabe la equidistancia entre los grandes tenedores de viviendas que impactan en los precios a su antojo sobre un bien de primera necesidad, y quienes vamos a hipotecarnos o vivir de alquiler toda la vida. Igual que no cabe la equidistancia entre Rusia y Ucrania. O apoyas a un territorio que puede llegar a alianzas pacíficamente con los estados que quiera y que ha sido invadido con crueldad, o compras un argumentario para gente que desea ser desinformada. Lo que ha hecho Lula da Silva esta semana ha sido decepcionante. El actual presidente brasileño era mejor opción que Bolsonaro, pero no por ello es incuestionable.

Y además, hortera

Cada vez que escriba sobre Alberto Luceño o sobre sus compinches, como Luis Medina, aprovecharé para recordar que, además de sinvergüenza, era un hortera. Un puto hortera que se gastó lo que amasó con sobrecostes en varios coches deportivos y relojes ostentosos. Pero además de un hortera era un estafador: “A la placa y el carné falsos como asesor del CNI que los investigadores hallaron en casa de Luceño se unen otras identificaciones falsas: el carné como capitán en activo del Ejército de Tierra y como asesor del Departamento de Seguridad Nacional de la Presidencia del Gobierno”, según Público.

Siete para robarnos

Siete árbitros solo sirven para ratificar que los estamentos que arbitran el fútbol siempre, siempre, siempre favorecen al club que parece que tiene que estar por encima en la clasificación, aunque no se lo haya ganado en el campo. El jueves en San Mamés el VAR robó dos goles tirando líneas como si todos menos ellos fuéramos tontos, y el árbitro cambió su propio criterio al final del partido, en el área y contra el Athletic. Siete árbitros solo sirven para que más árbitros cobren más. Y como no somos tontos sabemos que la tecnología no arbitra: la tecnología da la excusa a siete árbitros para que favorezcan a quien les dé la gana.

El jarrón chino

Es muy interesante ver cómo los partidos de la nueva política han devorado las fases que otras formaciones tardaron años en completar. Por tener, Ciudadanos y Podemos, especialmente, tienen ya hasta sus propios jarrones chinos, esos políticos que cuando dicen que se retiran no dejan de estar visibles y no nadie sabe dónde poner. Pablo Iglesias es un caso tan evidente que hasta Yolanda Díaz quiso hacer un guiño y en un plano de la entrevista a Jordi Évole dejaba ver un jarrón chino tras ella. Tan evidente, insisto, que en una de sus múltiples tribunas (esta vez, Ctxt), Iglesias ha escrito una carta a Évole explicando qué le ha parecido la entrevista.

La nueva IU

Pablo Iglesias se está desgañitando en evitar que el partido que él fundó y llevó a lo más alto no se convierta en la nueva IU. La misma IU que él se empeñó en absorber, vía “foto de los botellines”. Podemos está a un paso de convertirse en un partido empequeñecido y avejentado, en una caricatura de lo que fue ante una nueva marca más atractiva. En Vozpópuli ponen números a esta impresión: “Sumar arrolla a Podemos: Díaz lograría 21 escaños frente a 6 diputados ‘morados’”. Iglesias se mira al espejo y ve a Alberto Garzón cogiendo aquel botellín y brindando por conformarse con pervivir.

La foto

A Pablo Iglesias siempre le reconoceremos el mérito de haber formado un partido cuando le dijeron: “Si no te gusta lo que hay, forma un partido”. Y de haberlo hecho muy bien, ilusionando a un montón de gente y consiguiendo unos resultados extraordinarios. También le otorgaremos el demérito de haber contribuido activamente a la política de tuit y golpe de efecto. De lo segundo (la política para la foto), para intentar conseguir lo primero (un resultado extraordinario), toman buena nota en Bildu, que se han lanzado a vender una ley de vivienda que genera muchísimas dudas, empezando por la de la invasión competencial.

Los hechos

Igual que lo fue Pablo Iglesias, Iván Espinosa de los Monteros es una estrella del rock en política: nada de lo que diga (y es portavoz de Vox) y nada de lo que hace le perjudica. Sus fans le son fieles a él y a su compañera de vida, partido y chanchullos empresariales que recuerdan en Público (después de los 169.000 “trató de defraudar al fisco a través de facturas falsas”): “El listado de irregularidades en el desempeño profesional de la pareja es interminable: condenas por no pagar parte de las obras de su chalé de cinco plantas, expedientes de clausura de esa vivienda, embargo del sueldo de diputado, falsificación de firmas en expedientes…”.

Ya está legislada

Sé que Gorka Maneiro solo busca llamar la atención. Y sé que estas líneas le satisfacen. Puede que hasta ponga un tuit con una foto o un pantallazo a la columna y una frase pretenciosa porque escribo sobre él en el peligrosísimo Grupo Noticias. Pero también sé que la que ha dicho es una chorrada mayúscula y no puedo dejarla pasar, aunque sea una chorrada subrogada que dice Alaska y tuitea él: la gestación subrogada existe, somos conscientes de ello y por eso nuestras y nuestros representantes legislaron sobre ella. Crear una vida para adquirirla es ilegal y me parece bien. Que la mula vuelva al trigo no da la razón a la mula.

Horror en el hipermercado

Sí, uso el título de una canción de Alaska y Los Pegamoides. Sí, me tomo un poco a cachondeo el mal trago que Yolanda Díaz está haciendo pasar al núcleo duro de Podemos (al que no quitaré jamás el mérito de habérselo currado para que ahora la de Sumar se quede con todo el trabajo hecho). Pero las palabras que recogen en Nius invitan a pensar que en Podemos ya no sienten indignación (lógica) sino miedo: “Ve con preocupación que Díaz diga ahora que no sería un fracaso si la formación morada no está en Sumar”. Vamos, que Podemos puede quedarse fuera de la ecuación radicalizándose y dando la razón, así, a la vicepresidenta.

Sánchez puede con todo, todas y todos

El gran vencedor del enorme lío que están montando entre Yolanda Díaz y Pablo Iglesias (porque, sí, esto va de personas) es Pedro Sánchez que, una vez más, saldrá vencedor entre todos los escombros. El efecto de la división (aunque Podemos acabe entrando porque no tiene otra opción) repelerá al votante del PSOE por atractiva que resulte la idea de Sumar, y el valor seguro contra la ultraderecha, el famoso y valioso voto refugio, van a contarlo las y los socialistas. Víctor Lenore lo resumía así en Twitter: “Estas son las primeras elecciones desde que voto donde la izquierda del PSOE parece más un filial que un rival de Ferraz”.

Qué vergüenza

A cachondeo también se has tomado muchas y muchos usuarios de redes sociales “la noticia de que el 51% de las viviendas se compra ya sin hipoteca” (Público). Esas chanzas son el resultado de la competición por el mejor chiste de los últimos cinco minutos en Twitter y, lo que no es menos importante, por la necesidad de tomarnos con humor lo que nos empuja a prender fuego a un ministerio o un banco. La noticia muestra a esa España (y una Euskadi, que el hecho diferencial no es que se te quite la cara da panoli) en la que unos cuantos (no pocos ni pocas) con dinero ganarán más mientras las y los demás pagaremos más.

A tope con el Grupo Wagner, ¿no?

En la mente del defensor tradicional de Rusia, incluso aunque el Kremlin inicie una invasión sobre un país soberano por el morro, el Grupo Wagner es un equipo de pacifistas que, obligados a coger lar armas, consiguen doblegar al ejército ucraniano, lleno de nazis de mierda. Solo espero que les paguen bien por pensar algo parecido a lo que acabo de describir. La realidad es otra: el grupo de mercenarios ha masacrado sin descanso territorios ucranianos, a la población civil y al ejército profesional de aquel país, formado también por voluntarios y reclutas por obligación. Lo peor de la guerra, una vez más, va de la mano de Putin.

Su fin no es altruista

Que precisamente Elon Musk sea uno de los que encabecen la petición para que las empresas desarrolladoras de la inteligencia artificial pausen su evolución es lo que me hace dudar de la propuesta. Me preocuparía si el dueño de Twitter no hubiese querido salir en la misma foto que Steve Wozniak (cofundador de Apple) o Max Tegmark (del MIT). De los dos últimos me fío, del primero, no. El debate que plantea la carta, no obstante, es pertinente: ¿están seguros los creadores de que saben lo que hacen? ¿No debería de haber una regulación global sobre este desarrollo previa a la evolución de la tecnología?

«Menos TikTok y más puerta a puerta»

Nunca he despreciado una red social: siempre me ha parecido que el reto no era el alcance (que se consigue pagando), sino la optimización de los recursos en una campaña para que el mensaje, con un esfuerzo controlado por parte de todo el equipo, llegue lo más lejos posible. Facebook, Linkedin, Twitter, Instagram, Telegram, WhatsApp, Flickr, YouTube, ahora TikTok, mañana puede que BeReal… Todo suma. Pero también creo que acierta César Calderón cuando pone en duda la idea de las y los candidatos que abren una cuenta en TikTok a tres meses de las elecciones, y cuando recomienda más contacto humano directo.

Aves carroñeras

Puedes tener “una estupenda agencia detrás”, como apunta el propio Calderón en su hilo, a un artista con la cámara y el editor de vídeo, un candidato atrevido, un tema bien agarrado, y una cuenta en Twitter potente, y quedar tan mal como Antonio José Mesa, candidato del PP a la alcaldía de Getafe. Cosas de las redes: asisto con facilidad a cómo esta ave carroñera sobrevuela su objetivo (el segundo robo en el Bar Carajillo) y se lanza en picado sobre la presa. Lo puedo ver porque lo ha exhibido él y lo ha grabado su equipo. Un tipo de política y un tipo de comunicación que se me escapa, seguramente, porque soy de provincias.

En la alta política, igual de mal

Confío en la política y en la democracia. Precisamente por eso, porque se trata de una cuestión de confianza, soy tan beligerante con quienes la traicionan, ya sea en un vídeo en Twitter grabado en Getafe, ya sea en el congreso de los diputados de Madrid. La moción de censura de Vox a la que se ha prestado Ramón Tamames, evidentemente una de las últimas opciones del partido ultra, no solo es innecesaria y ridícula, casi esperpéntica, es que nos roba nuestro tiempo, como denuncian en EPE: “Semana perdida: la candidatura de Tamames que sólo apoya Vox retrasará nuevas leyes”, como la Ley de Vivienda.

Una política irresponsable

La política consiste en que quienes nos representan sean capaces de llegar a acuerdos para mejorar la vida de toda la ciudadanía. Quienes no estén haciendo exactamente esto están usando la política para otros fines, como las y los políticos que han lanzado a chavales a convertirse legalmente en mujeres. Daniel Valero lo denuncia y lo explica muy bien en Twitter: el cambio no es automático y estos chicos no son mujeres, son tontos. Solo espero que esos cambios prosperen y la chavalada tiktoker pero rancia tenga un montón de incomodidades legales y formales con su nueva condición. Que vean lo difícil que ser mujer o trans.

Y una mala idea

La de la apropiación de las banderas es una mala idea, aunque la intención sea buena: “El PSOE disputará la bandera feminista a Unidas Podemos este año electoral”, leemos en Público pensando en lo reduccionista que es esa afirmación. ¿Solo quienes son de Podemos o del PSOE pueden ser feministas? ¿No hay más partidos en el Congreso? ¿Quién decide dónde reside el feminismo? ¿La historia de las mujeres vascas organizadas no cuenta porque sus descendientes no votarían a esos partidos? No es un problema, en este caso, del movimiento feminista ni de las mujeres, sino de agrupaciones incapaces de ver más allá de sí mismos.