Lo que toque

Yo también estoy en contra de las guerras, de todas las guerras, pero una pancarta no va a terminar con los ataques de Israel y EE.UU. a Irán, y la respuesta de este país, internacionalizando el conflicto, ni con las consecuencias de todo esto. Lo escribo para que quede claro que pacifistas somos todos, algunos, incluso, lo hemos sido siempre. En Euskadi el “no a la guerra” lo encabeza el PSE, sucursal dependiente del PSOE, pero se ha apuntado EH Bildu que, da igual lo que pase, siempre se pone a favor del viento. Esta vez, lo ha hecho con un vídeo que ha colgado en X contra la OTAN y un “no a la guerra” vasquizado.

En todos los lugares equivocados

Dicen que, en Europa, si estudias la historia de Hungría puedes hacer un recorrido por todas las decisiones geopolíticas equivocadas que se podían tomar. Pues el PP de Alberto Núñez Feijóo es igual: “Los populares cierran filas con Von der Leyen convencidos de que Sánchez orquesta una campaña en su contra” (El Independiente). La presidenta de la Comisión Europea se ha equivocado por completo, hasta ella se ha dado cuenta. No solo eso: su sionismo y cómo se arruga ante Trump la invalidan para el cargo que ostenta. Y eso lo sabemos todas y todos, salvo las y los del PP, porque esta no es una ocurrencia de Dolors Montserrat.

Lo que faltaba

Tontos y malvados empoderados (por todas y por todos, que nadie aquí intente escaparse o decir que no tiene nada que ver) están haciendo el mundo como es. Pero según Microsiervos, puede ser peor: “Un investigador del King’s College de Londres ha trabajado en simulaciones al estilo ‘juegos de guerra’ para ver qué sucedería si las inteligencias artificiales tuvieran el control de las diferentes facciones en disputas fronterizas, por los recursos naturales escasos y las ‘amenazas existenciales’ (sea lo que sea eso). El resultado es que las IA acabaron usando al menos un arma táctica nuclear en el 95 por ciento de las ocasiones”.

Decisiones humanas

Hay sensaciones que recuerdas y esperas que tus hijas o hijos puedan tener, como la primera vez que vas a Londres y flipas. ¿O no? Pero ese país que nos parecía tan moderno entonces es el mismo que hace estas cosas hoy: “Los últimos 92 pares hereditarios de la Cámara de los Lores británica abandonarán sus escaños en mayo, después de que el martes el Parlamento aprobara una ley que elimina su derecho a participar en la cámara alta” (Infobae). “La reforma cierra un proceso iniciado en 1999 bajo el Gobierno del también laborista Tony Blair, cuando se eliminaron más de 600 pares hereditarios, dejando solo 92”.

Correcto

“Dos detenidos por amenazar y acosar a Ione Belarra en Instagram”, leo en Público (y lo celebro). “Uno de los investigados habría remitido más de 300 mensajes con contenido vejatorio, así como mensajes con carácter intimidatorio y amenazante”, sigo leyendo y me resulta indignante. La secretaria general de Podemos ha sido muy valiente denunciando y hay que reconocérselo. Y la actuación de la policía debe servir de alerta: las redes no garantizan impunidad. Ahora, que la justicia sea ejemplarizante.

Ya no podemos confiar en von der Leyen

Dice Ursula von der Leyen que “la UE ya no puede confiar en reglas” (La Región). Yo creo que ya no podemos confiar en von der Leyen. La presidenta de la comisión europea se ha alineado con Israel y EE.UU. mucho más de lo que debe como máxima representante de la Unión, y eso es algo que no podemos permitirnos. Los grandes partidos proeuropeos deben organizarse para desplazarla y colocar a un presidente o presidenta que, sin duda, vele por el organismo que preside, y no por sus creencias, convicciones o conveniencias que no explicita pero que sí podemos adivinar. El proyecto europeo está en malas manos.

¡Claro que hay alternativas!

“Von der Leyen y Kallas exhiben la falta de unidad de acción de Bruselas ante la crisis de Oriente Medio. Mientras que la conservadora alemana ha dado casi por muerto el derecho internacional, la liberal estonia ha salido a reivindicarlo”, leo en Público. “António Costa se distancia de von der Leyen y reivindica un orden mundial basado en reglas, el multilateralismo y una UE unida y más influyente”, publican en Demócrata. Y estamos hablando, en todo momento, de representantes del bloque europeísta. Hay alternativas claras a una von der Leyen que solo se ha mostrado dura con los socios, y no con sus adversarios.

Cuidado con los interesados

En que hay que echar a Ursula von der Leyen coincidimos los europeístas irremediables y los antieuropeos. Pero eso no significa que busquemos la misma solución: la salida de von der Leyen que, sin duda, hay que forzar, tiene que servir para generar un liderazgo dentro de Europa, primero, y de Europa en el mundo, después. Los antieuropeos (la extrema derecha y muchas izquierdas, como EH Bildu), quiere aprovechar el momento para debilitar el proyecto de paz y oportunidad que supone la UE. Spanish Revolution, entre otros, lo grita a su manera: “Lo decimos por tercera vez: hay que echar a von der Leyen”, pero no es la manera europeísta.

Hacia dentro es mejor

El primer pecado de Ursula von der Leyen fue arrugarse cuando Trump cogió las riendas. Su sionismo, propio de Alemania y de la insensibilidad que siempre ha proyectado, ya llevaba siendo insoportable desde hacía tiempo. Antes de eso, la presidenta de la comisión era la poli mala con los estados, y sigue siéndolo: “Considera a Sánchez un problema”, se quejan en El Plural. De persona adulta a persona adulta: nadie quería que Israel y EE.UU. atacasen a Irán por el morro, pero esa guerra hay que terminarla cuanto antes para que nos afecte lo menos posible. Y Sánchez ha optado por resolver su problema en vez de participar en la solución.

Un poco más europeo

Esta guerra, la de los buenos contra los malos, la vamos a ganar día a día, poco a poco, con pequeños gestos conscientes y continuados. Por ejemplo, intento entrar cada vez menos a X, a Facebook, a Insta… redes estadounidenses. Y desde ayer participo en una red social con los servidores en Europa y bajo la legalidad europea: Eurosky, que se integra en Bluesky como si no hubiese hecho la migración, pero la he hecho. Solo me falta cambiar mi correo electrónico y, por supuesto, mi Flickr. Luego seguiré por el ordenador y el móvil. Sin prisa pero sin pausa, sin desgaste pero sin descanso. Yo soy mejor que ellos. Y tú que lees DEIA, también.

El partido monárquico es el PSOE

En España, el partido monárquico ha sido y es el PSOE. Lo que será nadie lo sabe porque nadie sabe qué quedará del socialismo después de Pedro Sánchez. Pero vamos a la famosísima desclasificación de los documentos sobre el 23-F, en la que ha quedado claro que los “militares lamentaron tras el 23-F ‘dejar al Borbón libre’ y señalaron a Juan Carlos I como un ‘objetivo a batir y anular’” (El Independiente). O lo que es lo mismo: no sabemos cuánto sabemos del golpe de Estado (el gobierno español dice que esos son todos los documentos), pero “salvar al soldado Juan Carlos” es sin duda el título de esta película.

Lo importante de lo que sí sabemos

De lo que sí sabemos, más allá del lavado de cara a Juan Carlos I, lo más significativo para mí es esto en El Nacional: “Los seis miembros del Cesid con participación activa el 23-F: solo dos procesados”, y esto en Público: “Familiares de guardias civiles que participaron en el asalto al Congreso recibieron ‘amplias sumas de dinero’”. Ambas cuestiones me parecen claves en aquella transición que Victoria Prego blanqueó: ¿cuántos se fueron como si no hubiesen hecho nada y cuánto dinero (y de dónde procedía) se pagó y a quién para mantener el orden? En resumen: ¿cuántos chantajes militares aceptó España?

¿Qué dicen los expertos?

Ha pasado desapercibido este hilo en X del director de Documentación, Biblioteca y Archivo del Congreso español. Sobre la documentación del 23-F que hemos conocido, Miguel Ángel Gonzalo considera que “la verificación independiente por investigadores es casi imposible”. “Falta una nota técnica archivística: criterios de selección, metodología de digitalización, identificación del equipo responsable y, sobre todo, la cadena de custodia desde 1981 hasta hoy. ¿Dónde han estado estos documentos 44 años?”. “La desclasificación es un acto político necesario. Convertirla en un acto archivístico riguroso es el siguiente paso”, concluye. 

“El PSOE cree”

“La ‘ultraderecha conspiró’ y la sociedad defendió la democracia”. Ese es el resumen que el diputado socialista José Zaragoza hizo a la entrada del Congreso español y que recoge El Imparcial. Toda esta mandanga sesgada y monárquica no va de memoria histórica, ni de dignidad, ni de voluntad política para avanzar en la reparación. Esto va de que el PSOE quede bien, de que pueda hablar de “transparencia” y, sobre todo, de que cale que los Tejero y Armada de entonces son los Abascal y Feijóo de hoy. Un cortinón de humo de Pedro Sánchez, que no será un buen político (digan lo que digan) pero es el mejor sanchista.

ETA no fue antifascismo, es fascismo

El miércoles en el Teleberri emitieron opiniones preocupantes de varios jóvenes vascos (seleccionados a pie de calle) que no tenían claro que Franco era malo. Lo hicieron a colación de una jornada organizada por Gogora para deslegitimar el fascismo porque, y esto es acojonante, en 2026 es necesario deslegitimarlo por culpa de los bulos de Vox. Pues lo mismo hay que hacer con ETA: deslegitimarla ante la corriente blanqueadora de EH Bildu. Y la desclasificación del 23-F que ha hecho el PSOE no ayuda, porque puede presentar a la banda como adversaria del fascismo. Pero ETA también fue y es fascismo. Vasco, pero fascismo.

Puedes fiarte de él

Donald Trump es un tipo fiable. Lo es con los aranceles (si no tuvieran consecuencias directas, serían un chiste), con lo de Epstein y con el hecho de que, en su primer año de mandato, ha podido ganar hasta cuatro mil millones de dólares con sus empresas. Con estas evidencias, ante la página web con su nombre (¡cómo no!) para que la ciudadanía estadounidense pueda comprar medicamentos, nos preguntamos: “¿Qué gana?”. De saque, “grupos de ética y demócratas denuncian que TrumpRx podría beneficiar a una farmacéutica en cuyo consejo de administración está el hijo del presidente” (Público).

Él o el resto

Además de ser un tipo ambicioso hasta la náusea, con claros rasgos de sociópata, profundamente imbécil y, posiblemente, con demencia, Donald Trump es un peligro para la humanidad. En la misma semana no ha renovado la limitación del arsenal nuclear de EE.UU. y Rusia, y ha mandado al guano las medidas para frenar el calentamiento global. ¿Por qué? Por dinero, el suyo y el de sus amigos. Además, es ridículo: Guillermo Fesser nos presenta en Bluesky a “Coalie” (Carboncito), la mascota con la que Trump intenta promocionar el uso del carbón en su país. No es broma.

¿Cuándo dejó de ser un peligro?

Me ha gustado mucho el punto de vista de Steven Forti en Política Prosa: “La primera ministra italiana no se ha moderado en estos últimos tres años, son los demás los que se han radicalizado”. Habla con acierto del “momento Meloni” porque la política italiana, de extrema derecha, está consiguiendo manejar internamente a su socio Salvini (sí, el que llevaba camisetas con la cara de Putin y no esconde su fascismo) y externamente a los líderes conservadores de Europa, que parece que se sienten muy cómodos con el liderazgo de Giorgia Meloni y el enfoque que está dando a su política común.

“Criar”

Tomás Di Pietro Paolo también es bastante clarividente en su reflexión (“A favor de criar hijos”) en la Revista Supernova. Ya en la entradilla deja claro su point: “Criar reordena la escala de la vida y ofrece una salida seca del yo: volverse necesario para alguien más que uno mismo”. Llevo ya tiempo pensando que tener hijos no tiene nada que ver con las condiciones laborales, sino con las pocas ganas que tenemos de condicionarnos la vida, y el autor va por la misma línea: “La natalidad cae donde la vida se volvió más cómoda y más larga”. Criar “te quita identidad” pero también “te quita excusas”.

“Vender tu imagen” ahora significa otra cosa

Khaby Lame es un tiktoker famosísimo por sus vídeos ridiculizando a otros tiktokers que ofrecían soluciones complejas a problemas que, a veces, no existen. Fuera de Internet no lo conoce nadie, prácticamente, salvo sus proveedores: Lame es multimillonario y, ahora, más. Rich Sparkle Holdings, una firma china de comercio electrónico, le ha pagado 975 millones en acciones a cambio de poder usar su imagen. Esto es literal: Khaby Lame no tendrá ni que grabarse vendiendo los productos. Por medio de inteligencia artificial crearán esos vídeos y los que necesiten. Lo cuenta mejor que yo Antonio Ortiz en X.

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

“¿Por qué Vito Quiles y Los Meconios no funcionan como agitadores del PP?”, se pregunta Víctor López con tino en Público. Y la politóloga Anna López le responde también con su puntería habitual: “El PP no frena a la extrema derecha, sino que la refuerza y termina de darle centralidad”. Personalmente, creo que Miguel Tellado cruzó el Rubicón con sus efusivas palabras de elogio hacia el agitador, que se dedica a torpedear, en nombre del periodismo, ruedas de prensa y actos. La legitimación de Vito Quiles e inevitablemente de todos sus imitadores, es un punto de no retorno que el PP ha elegido alcanzar.

Amor en Línea

Sí, es 14 de febrero y estoy jugando con títulos de películas románticas para la columna. ¿Por qué? Porque llevo más de quince años teniendo la suerte de escribirla casi a diario y ya me atrevo con las ideas más horteras. Me centro: he elegido este film francés sobre citas on-line para presentar este titular en la web de EFE: “Bad Bunny elimina todas sus publicaciones y su foto de perfil de Instagram tras el Super Bowl”. Y me hago la misma pregunta: ¿por qué? Pues porque puede. Y ese titular me viene muy bien para recordar que hay un montón de profesionales y sectores que viven ajenos a las redes y viven muy bien.

Durmiendo con el enemigo

Ya conocemos las denuncias de abusos sexuales e incluso alguna violación de tíos, machos, perdonavidas que se esconden en grupos de aficionados a los equipos de fútbol vascos de primera. No voy a volver a ellas. Pero sí al modo en el que ha desaparecido la página en Instagram que las recogía. ¿Por qué? ¿Quién ha provocado ese cierre? ¿Qué tipo de influencia han recibido los gestores? ¿Por qué casualmente después de estas denuncias? ¿Cuánta violencia generan estos grupos? Y ya vamos más allá: ¿quién les enseña? ¿Quién les protege? ¿Quién intercede por ellos? ¿Quién cuenta con ellos para sus objetivos políticos?

Cincuenta sombras de Grey

Elijo esta película porque la protagoniza Dakota Johnson, la hija de Don Johnson y Melanie Griffith. Esto es, una nepo-baby de libro. Lo mismo que Alba Flores, que además de actuar (no discuto su talento ni su carrera), ahora dirige un documental sobre su padre, y compone y canta la canción principal, y por eso está nominada a dos Goya. Oye, si la chavala vale para todo, enhorabuena. Mis dudas empiezan cuando observo la campaña que le regala RTVE al mismo tiempo que las y los académicos tienen que votar. ¿El resto de nominadas y nominados, entre los que se encuentra el portugalujo Gaizka Urresti, tendrán también su oportunidad?

Instinto Básico

No tengo muy claro que la película de Paul Verhoeven vaya de amor, pero su popularidad y su temática me vienen muy bien para enfocar el tuit de Antonio Ortiz, que es de los pocos a los que leo en la insoportable red social de Elon Musk: “Enseñar brazos arriba y axilas en los dos primeros segundos es el hack de esta creadora. Brazos abajo: 12 mil visualizaciones. Brazos arriba: 2,1 millones de visualizaciones”. No tengo ni idea de qué tipo de “tips” subía esta chica, que se hacía llamar Rach, porque ha eliminado su contenido, pero el componente sexual en las redes sociales digitales es absolutamente innegable.