Continúo el relato de la escapada realizada del 3 al 5 de marzo a la comarca burgalesa del Arlanza, que dejaba la pasada semana en Lerma, tras haber recorrido esta población y el Territorio Artlanza. El segundo día, 4 de marzo, iniciamos la jornada desplazándonos 31 km hasta la pequeña población de Santo Domingo de Silos, de tan solo 251 habitantes, que sigue conservando un cierto ambiente medieval, pues conserva restos de las murallas, casas blasonadas y una coqueta Plaza Mayor, que ha ganado mucho al estar prohibido el paso a los vehículos, por lo que dejamos el coche en el aparcamiento situado a la entrada del pueblo. A la citada plaza se asoman el Ayuntamiento, que alberga la Oficina de Turismo y la iglesia de San Pedro, construida entre los siglos XII y XVII, que guarda la Virgen del Mercado, patrona de la localidad.

La visita al Monasterio de Santo Domingo de Silos se puede efectuar en horario de 10 a 13 h y de 16:30 a 18 h, de martes a sábado y los domingos por la mañana, costando la entrada 4 €. La visita comienza en el claustro románico, de los siglos XI-XII, el lugar más notable del monasterio. Cuenta con 46 capiteles algunos ricamente tallados y varios bajorrelieves entre los que destaca el de la Anunciación, que data de finales del siglo XII. Cuenta el claustro con un hermoso jardín con un famoso ciprés plantado en 1882. Nos detenemos también ante la imagen de Ntra Sra de Marzo (siglos XIII-XIV), la lápida de Santo Domingo y la sala capitular, mientras contemplamos el techo de madera alfarje.

En uno de los laterales del claustro vemos la exposición “Iconos, belleza invisible”, de Mª Carmen Cerro Jiménez y poco más adelante el monumental sepulcro de Guzmán el Bueno. Entre las dependencias monacales también hay una botica del siglo XVIII, que cuenta con una hermosa colección de cerámica de Talavera. De ella accedemos a otra sala convertida en un sencillo museo, que recoge obras que se salvaron de la desamortización. Particularmente me gustó la imagen de Santa Ana, la Virgen y el Niño, del siglo XIV, además del tímpano de una de las puertas de la antigua iglesia románica

Concluida la visita al monasterio nos dirigimos a la anexa iglesia abacial, de visita libre y que reamente no tiene mucho interés. La comunidad benedictina contrató los servicios de Ventura Rodríguez, arquitecto real durante el reinado de Fernando VI. En 1751 comenzó la demolición de la antigua iglesia y el 21 de octubre de ese mismo año se colocó la primera piedra del nuevo templo, que se inauguró el 8 de septiembre de 1792, siendo completamente modificado en 1963.

La siguiente cita la tuvimos a solo 3 km en un lugar en el que hemos estado varias veces, el Desfiladero de La Yecla, formado por el arroyo Cauce, afluente del río Mataviejas. Es uno de los más estrechos del país, pues puedes tocar los dos lados abriendo los brazos. También es muy corto, tan solo 600 metros, pero tiene unas paredes verticales de unos 100 metros de altura, en las que anidan numerosos buitres. Recorrimos el desfiladero por las pasarelas, una sencilla ruta de ida y vuelta de 1,5 km en total, regresando al punto de partida, un amplio aparcamiento, por la acera que bordea la carretera y pasa por los túneles.

Buscando lugares de interés en la zona, descubrí un lugar que no conocía, ubicado a tan solo 4 km de La Yecla. Se trata de la ermita de Santa Cecilia de Barriosuso, situada en las afueras de Santibáñez del Val sobre un mogote rocoso bañado el río Mataviejas. Construida en el siglo IX, es una de las pocas muestras de la arquitectura mozárabe que se conservan en la provincia de Burgos. El pórtico fue añadido en el siglo XII. Como resulta habitual en las ermitas, estaba cerrada. Bajo ella se encuentra la Fuente Caños.

La siguiente cita la tuvimos a 15 km en “Uno de los pueblos más bonitos de España”, Covarrubias, fundado en el año 978 por el Conde Garcí Fernández. Aparcamos el coche frente al Archivo del Adelantamiento de Castilla, construido en 1575, pasamos bajo el arco y nos dirigimos a la coqueta plaza de Doña Urraca, comiendo en el Restaurante Tiky, situado frente al Palacio de Fernán González, actual Ayuntamiento. Tras la comida recorrimos el casco antiguo contemplando sucesivamente la iglesia de Santo Tomás y las bonitas casas del antiguo boticario, del Obispo Peña y de Doña Sancha, del siglo XV, máximo exponente de la arquitectura tradicional de la villa. Más antiguo, del siglo X, es el Torreón de Fernán González. Luego nos fotografiamos junto a la estatua dedicada a la Princesa Kristina de Noruega, vinculada a Covarrubias.

Tuvimos que esperar a las 4 de la tarde para visitar el principal monumento de Covarrubias, la Excolegiata de San Cosme y San Damián. El actual templo, de estilo tardogótico, es del siglo XV y posee tres naves y cuatro capillas con altares barrocos del siglo XVIII. Destaca el retablo mayor dedicado a los santos patronos y realizado entre 1751 y 1753 por los escultores Luis y Manuel Cortés del Valle y Francisco Echevarría. Guarda también los sepulcros de varios personajes históricos como el conde Fernán González.

La Excolegiata de San Cosme y San Damián abre de 11 a 14 y de 16 a 19 h, siendo la visita gratuita, aunque hay que pagar 2,50 € para acceder al claustro del siglo XVI, donde también hay algunos sepulcros, y al interesante museo, que ocupa varias salas de la antigua Colegiata y guarda capiteles románicos, tablas de Berruguete y Van Eyck, y el extraordinario Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos, obra del Maestro de Covarrubias (siglo XV).

Me ha encantado Covarrubias por su arquitectura tradicional y sus curiosas papeleras que asemejan viejas casas. Por delante tuvimos 23 km para regresar al Parador, disfrutando de un agradable paisaje con numerosos viñedos al borde de la carretera, con cuyas uvas se elaboran los vinos de la denominación de rigen Arlanza, de la que nunca habíamos oído hablar, disfrutando de unos buenos rosados. También vimos unos cuantos almendros en flor, otra de las sorpresas de esta escapada. Antes de abandonar Lerma, compramos unas ricas morcillas.

Durante tres días hemos visitado los lugares más emblemáticos de la comarca del Arlanza, pero hay bastantes más. Para descubrirlos, basta con que entres en este enlace y vayas desplegando el mapa. https://www.turismoarlanza.es/