Es la misma justicia

Es la misma justicia la que decide que la ciudadanía que habla en euskera tiene menos derechos que la que decide hacer una lectura favorable al agresor de la ley conocida como “solo sí es sí”. De hecho, es la misma justicia que desacreditó al Gobierno Vasco cuando echaba atrás normas sobre salud y seguridad púbica en plena pandemia. Una justicia acostumbrada a pasar por encima de consensos y acuerdos, a corregir a quien le da la gana, cuando le da la gana y como le da la gana. Esa es la justicia que nos juzga, que dirime y que decide en función de un posicionamiento ideológico rancio, cuando menos.

Y es un reconocimiento justo

Ya sé que las compañeros y los compañeros del Grupo han tratado el tema, pero no quiero dejar pasar el tuit de Rafael Anchía sobre el homenaje a los vascos (“Amerikanuek”) que sirvieron en la II Guerra Mundial. Su agradecimiento, su orgullo por formar parte de una comunidad que fue a levantar EE.UU. y acabó defendiendo la libertad, es el de todas y todos. No solo eso: el reconocimiento a la existencia de ese colectivo diferenciado, con un modo de ser y hacer concreto, que tan bien arraigó en una tierra tan lejana y difícil (el congresista demócrata es descendiente de aquellos emigrantes) resulta emocionante.

¿Alguien lo dudaba?

El gobierno más progresista de la historia de España, según su propia definición, es el mismo que nos la está metiendo doblada a las y los autónomos, y a las y los futuros pensionistas: “Escrivá admite que habrá cambios en el periodo de cálculo de la pensión” (65 y más). Por supuesto que los va a haber. Todos sus anuncios de regresión y empobrecimiento han acabado en leyes. Sin excepción. No sé si por indicación de los “hombres de negro” de Bruselas sobre los que ya no habla Podemos o por cálculo de un gobierno que reparte bien el pan para hoy (no negaré eso) pero no ataja el hambre de mañana.

Ya te digo yo qué es lo indecente

La fortuna de la familia Pino ya era indecente antes de que decidieran trasladar la sede de Ferrovial a Países Bajos. Que esa fortuna tuviese orígenes franquistas ya era indecente antes del próximo viaje fiscal. Que una familia enriquecida durante la dictadura y una empresa que bebió en el régimen del dinero público lo siguiera siendo y haciendo en democracia, como si no hubiera pasado nada, también es indecente. Que nada de esto moleste, se cite, se comente, se señale o se intervenga hasta que las ratas abandonan también es indecente. Así que hablar de su “indecente fortuna” (El Plural) ahora es llegar tarde y mal a todo lo decente.

Claro que también había fallos antes

Antes de que Elon Musk aflojara la milmillonada y empezase a apretar a trabajadoras, trabajadores, usuarios y usuarias, Twitter ya sufría fallos. Pero es indiscutible que el último desastre viene precedido de cambios que no han satisfecho y solo han generado errores. No solo eso: Twitter sigue sin funcionar bien, no se cargan los tuits, y si se cargan, lo hacen en la columna de “para ti” y no en la de “siguiendo”. Esto tenía que pasar: es imposible que una herramienta tan compleja técnicamente funcione con mucha menos gente mucho más estresada. Pero ahí seguimos, de momento, sin que Facebook aproveche su oportunidad.

La política chusca

Lo que estamos viendo sobre el “caso Mediador” es propio de la política más chusca. Ningún partido ni ningún país están libres de que aparezca un “Tito Berni” al que, supuestamente, le guste lo estimulante, y que para pagárselo recurra a empresarios y contacte con autoridades para sostenerlo. Todo ello desde un escaño de diputado en el Congreso, desde el que se relacionaba con gente que pedía “tener sexo con un ‘churumbel’”, en referencia a un travesti, o que iba “tan borracho que al enviar por WhatsApp la cuenta a la que debían pagarle las comisiones, le faltaban números y no las pudo cobrar” (la SER).

Mamarrachos SL

Por muy chusco que sea lo que está pasando en el PSOE, que lo es, no podemos olvidarnos de las presunciones de inocencia, la mesura y la moderación. Todo lo que ha olvidado Alvise Pérez, ese agitador de la extrema derecha al que alimentó Ciudadanos: “En 24 horas ya tiene la lista completa de los 16 puteros drogadictos socialistas. Va a sacar uno cada día en su canal de Telegram. El resto de periodistas pueden pasarse por Moncloa para recoger su nuevo par de rodilleras, y una bolsa de cacahuetes de regalo”, tuitea otro mamarracho ultra, dando por hecho lo que la prensa, por responsabilidad y sensatez, no puede.

¿De la infanta Cristina?

Cuentan en Vozpópuli que “Iñaki Urdangarín recibirá 25.000 euros al mes de la infanta Cristina”. Cuentan también que la hermana de Felipe VI gana “unos 33.300 euros al mes” como directora de proyectos de cooperación en la Fundación Aga Khan (¿qué méritos ha presentado? ¿Qué hace para estar tan bien remunerada?). Cuentan también en el digital que, para pagar lo estipulado a Urdangarín “claro” que “tendría ayuda de su padre, el rey Juan Carlos I”. Y que, además de ese dineral, su exmarido pide dos millones de indemnización (lo que le habrían ofrecido por sus memorias), el chalet en Bidart y poder usar la casa en Baqueira.

Y ya sabemos cómo lo logrará

Cuando el Banco Santander “confía en que su negocio en España destacará en los próximos tres años” (El Independiente) ya sabemos a qué se refiere porque el modelo de negocio es de sobra conocido. También por sus accionistas. “Plan de automatización”, “eficiencia del negocio”, “bajar un 10% el coste por cliente”, “en España se centrarán en la rentabilidad”, “unidades de negocio globales”, “la presidenta se mostró optimista” y “el mercado valoró positivamente el plan” son frases sueltas que, en su conjunto, dibujan al banco pérfido en su más exacta y perfecta expresión.

Pagamos todas y todos

Creo que el de las y los letrados de la Administración de Justicia en España es un buen ejemplo para poder observar la lucha sindical actual: los sindicatos, con intenciones políticas evidentes, exprimen a un cuerpo funcionarial homogéneo cuyo paro tiene perjuicios directos sobre la ciudadanía, y hacen exigencias que pagamos entre todas y todos que, si salen adelante, serán en beneficio de un grupo y del propio sindicato. Una lucha que desde la media distancia se ve muy bien y que no difiere en casi nada a la colección de manifestaciones que a diario bloquean nuestras ciudades con cada vez menos efecto pero con un objetivo diáfano.

Yo, también

Leo en Público que “políticos, asociaciones y ONG denuncian la situación de Pablo González cuando cumple un año de prisión en Polonia”, y solo puedo sumarme. La situación del periodista es improrrogable e insostenible. Incluso aunque las sospechas se conviertan en acusaciones y estas queden probadas (cosa que dudo), el año en prisión que González se ha comido no tiene ninguna explicación, y que la diplomacia española se haya mostrado tan timorata y lenta no tiene ninguna justificación. Pero ya no es una cuestión de los estados: Europa es la que no puede permitir ni permitirse una retención como la que estamos viendo.

La táctica del mediocre

La del ventilador de mierda es la táctica del mediocre, de quien no tiene nada que aportar y desvía la atención arrojando guano sobre las aspas a toda leche para que salpique y huela mal. Es lo que hace Díaz Ayuso (es lo que hacen especialmente las y los de Bildu en la CAV) cuando sugiere que es Sánchez el que tiene que probar que no tiene nada que ver con el escándalo de los diputados socialistas que lideraba “Tito Berni”. La presidenta de Madrid se permite el lujo de lanzar una acusación al aire, metiéndose cual Revilla en ámbitos más allá de su comunidad, y recibiendo el aplauso de una caverna en la que se ceban los monstruos.

Y ahora, que lo expliquen

Isabel Díaz Ayuso no puede señalar a Sánchez gratuitamente. Pero el PSOE no puede hacer mutis por el foro: lo que estamos sabiendo de los diputados que lideraba Juan Bernardo Fuentes, al que la presidenta madrileña se refería como “Tito Berni”, tiene que empujar a alguien a dar la cara. No sé si a Sánchez, pero sí a alguien que tenga mando en plaza en el grupo socialista en el Congreso, por lo menos. Si la del ventilador es la táctica del mediocre la del avestruz lo es del cobarde. Y si no sales y hablas otros lo harán por ti. En el PSOE sabrán a qué esperan y por qué. Es posible dar la luz sin encender nada más.

El contador de la vergüenza

Se le achica el espacio a la izquierda en España: un escándalo de sus diputados no facilita la salida electoral al PSOE. Y el goteo de la vergüenza (600 rebajas de pena, según República) provocado por una interpretación rancia de la conocida como ley del “solo sí es sí” asfixia a Podemos, que está siendo percibido como un partido demasiado orgulloso para ser eficaz. Lo que no resta importancia, y no dejaré de insistir en ello, en lo cavernarios que son algunas y algunos jueces en España, que están prestándose a hacer una interpretación contra la igualdad y la seguridad por perjudicar a un partido y un gobierno.

Para tomar nota

Si Canadá impide “a partir de este martes el acceso a TikTok desde móviles oficiales” por algo será. Ni pongo el ventilador, como Díaz Ayuso, ni soy un cavernícola, como algunas y algunos jueces: es que la propia China limita el acceso a la herramienta a toda su población y EE.UU. tampoco quiere que en los móviles de sus representantes (congresistas y senadores) esté la aplicación. Es evidente que no nos fiamos de la herramienta por la cantidad de tiempo que nos hace perder, porque difunde contenido incluso peligroso y porque no está claro quién ni para qué recibe la información que los usuarios generan con su actividad.

Un año de invasión

En el Kyiv Post han publicado un montaje que une dos fotos de Volodímir Zelenski, una de hace un año, antes de que Rusia iniciase su invasión global sobre Ucrania, y otra más actual. En una mitad de la cara se adivina a un presidente joven, con traje y una mirada amable. En la otra, la barba, la camiseta verde militar, la cara endurecida y el gesto, cansado y triste, sugieren lo que ha pasado, lo que ha vivido y lo que ha visto. Por ejemplo, la semana pasada, en su rueda de prensa internacional con motivo del lamentable aniversario, Zelenski señaló su visita a Bucha tras la masacre rusa como el peor momento de la guerra.

Ve y díselo a Putin

Lo de que la paz es el camino no lo ha inventado Ione Belarra. La famosísima frase de Ghandi tiene valor y es útil para recordarnos la importancia del antibelicismo. Pero hay que tener la cara dura para decir que “llevamos un año diciendo la verdad: el único camino es la paz” en la segura Madrid, en vez de en Kyiv o en Moscú. Estoy cansado de las lecciones de Podemos o de Bildu sobre que enviar armas a Ucrania solo alarga el conflicto. Claro que todas y todos defendemos la vía diplomática. Claro que buscamos y deseamos la paz. Pero equilibrar las fuerzas es tan necesario como decir la verdad, sin falsos dilemas ni aforismos de calendario.

Aitor Esteban marca el camino

En El Periódico de España han recuperado la breve intervención de Aitor Esteban en la anterior moción de censura de Vox en la que Abascal era candidato. El portavoz del Grupo Vasco, entonces, aseguró que solo perdería un minuto para anunciar su voto en contra y hurtar así el mínimo tiempo posible al Congreso en aquella “patochada”. Hoy, según el digital, esa intervención es el modelo que quiere imitar y difundir ERC entre “la mayoría de izquierdas de la Cámara” (PNV, incluido) para convertir el intento de Tamamés en irrelevante. Modelo que Andoni Ortuzar también mencionó en el foro de La Vanguardia la semana pasada.

Nada te libra de Musk

Twitter funciona cada vez peor, quien lo use a diario y no sea la o el típico flipado que adore a Elon Musk lo sabe. Es imposible que funcione cada vez mejor si trabaja menos gente, el talento ha huido y el poco que queda está siendo machacado y despreciado: Esther Crawford, una de las trabajadoras con más responsabilidad que quedaban en la empresa y que se hizo famosa por tuitear una foto en la que se le veía dormir en la oficina como forma de sumisión a la tiranía de Musk, también ha sido despedida. La cosa pinta tan mal que la cuenta que ha difundido la noticia es “Best of Dying Twiter” (“lo mejor del Twitter agonizante”).

Tampoco me parece bien

Habitan en mí un cronista frustrado y un editor insatisfecho. Así que, por supuesto, voy a opinar sobre la reescritura de las obras de Roald Dahl. Y por supuesto, solo puedo estar en contra. He dejado a mis hijos mis propios cómics y tebeos, y he podido comprobar, al releerlos, la cantidad de referencias que hoy nos resultarían políticamente incorrectas: chistes racistas, machistas y clasistas que hay que contextualizar. Pero eso requiere tiempo: tengo que explicarles que hemos avanzando y que Mortadelo y Filemón, sin ir más lejos, están escritos en un momento concreto. Lo fácil es que las empresas lo hagan por mí. Lo peligroso, también.

Sí, beneficios

No es porque me esté acercando a la edad: desde que empecé a trabajar he intentado mantenerme cerca de las compañeras y compañeros con más experiencia para aprender. Supongo que mucho tendrá que ver con cómo recuerdo la prejubilación de aita: en el momento en el que tenía más conocimiento y seguridad en lo que hacía. En cualquier caso, el texto en Pymes y Autónomos sobre “los beneficios para las empresas que contraten a desempleados mayores de 45 años” me parece altamente recomendable. No se trata de taponar a la chavalada, con su energía y sus ideas, sino de aprovechar el expertise.

Parece que sí

Evidentemente, es pronto para afirmarlo, pero las recientes victorias electorales de la derecha más a la derecha en Italia, después de las que impulsaron a Giorgia Meloni a la presidencia del consejo de ministros, han llevado a afirmar a Steven Forti que “tenemos Meloni para rato” (Ctxt). Lo cierto es que me parece plausible y sintomático. El momento en el que nuestros deberes ciudadanos parecen estorbos (simplemente, votar y responsabilizarse de lo votado), el populismo ha encontrado en Internet el aliado perfecto y una parte muy importante de la ciudadanía ya no se esconde para ser facha, Meloni ha sabido moverse mejor que nadie.

Claro que es lo normal

No me parece mal que el alcalde de Valencia utilice el vehículo oficial para moverse por la ciudad. Me parece mal que el candidato Joan Ribó criticase su uso obviando el realismo y la practicidad, y cayendo en el populismo, y ahora no pierda ni medio minuto en reconocerlo. El que iba a ser el líder municipal de la bici es, como cualquiera con mucha carga de trabajo y responsabilidad, un alcalde que aprovecha los trayectos para avanzar, repasar o preparar mientras, por cierto, genera puestos de trabajo. El problema no es el coche oficial, ni debería de serlo. El problema es el abuso, tanto en el poder como en la oposición.

Admitámoslo

Admitámoslo: perdemos el tiempo con tonterías. Cuanto antes lo aceptemos y lo digamos, antes dejaremos de hacerlo. La mayoría de vídeos que nos saltan en Instagram por la copia que hace de TikTok son una porquería y no enseñan nada (aunque lo pretendan). Lo de TikTok, directamente, es exagerado: una basura casi absoluta. El ejemplo de Xosé Castro, de una tía que congela huevos en una hielera de cubitos, desperdiciando la mitad, y luego los fríe cuando los necesita, con una pinta horrorosa, es un ejemplo perfecto para que seamos conscientes de que verlo y reconocerlo será el principio de nuestra liberación.

El problema no será la máquina

Yo también creo que “una IA aterradora podría llegar pronto”, como admite “el creador de ChatGPT”, Sam Altman, y recoge El Chapuzas Informático. Pero no creo que una inteligencia artificial sea la creadora de otra más terrible y terrorífica, como hizo Skynet, estoy bastante convencido de que será un humano el que cree una tecnología perversa y preocupante (es más: estoy seguro de que la idea de un idiota nos va a costar millones y millones). No soy un pesimista antropológico, pero sí he visto ya bastantes ejemplos de que la democratización del acceso a la tecnología y el conocimiento no es positivo en todos los casos.