Todavía no sé qué me parece

Para cumplir con esta columna tengo que formarme una opinión sobre cinco temas cada día. Pero hay veces que no lo logro. Por ejemplo, una semana después sigo sin saber si me gusta o me horroriza el vídeo de Irene Montero con distintos instagramers y youtubers que hablan de feminismo e igualdad. Creo que me inclino por la primera opción pero sin pasión. Lo que sí tengo claro es que el medio es el mensaje: estas imágenes son un aviso para que asociaciones y colectivos se den cuenta de que los interlocutores han cambiado tanto en el gobierno como en la sociedad. Y eso me va gustando.

Sí, esto está cambiando

Hace tiempo que las asociaciones o los sindicatos (cuyo papel hoy ponen en duda seriamente en El Blog Salmón) saben que ya no es necesaria su labor de mediación entre la sociedad y los poderes político, legislativo, judicial o periodístico. Internet, pero no solo esta herramienta, ha hecho que cambie la relación: ahora los políticos son mucho más accesibles, por ejemplo. La reacción de los colectivos ha sido equivocada: se han politizado y radicalizado, y con ello se han ido alejando cada vez más de la ciudadanía. Lo de Montero es un aviso a plena luz del día. Y la tendencia parece irrecuperable.

Y no siempre a mejor

Entre los hijos y los móviles leo cada vez menos. Y eso que visito librerías y me doy libertad para llevar a casa lo que me apetezca. Solo quiero algo que me aleje de las pantallas, de las luces, de los botones… Y supongo que no estoy solo porque, según El Confidencial, “un tercio de los españoles no lee nunca un libro”. Doy por hecho que la estadística en la CAV y Nafarroa es similar. Hace tiempo que el pueblo vasco no me da motivos para pensar que es el elegido, precisamente. Ojo, la cifra es mejor que hace un par de años por unas décimas, pero sigue siendo una pena. Como mi colección de libros sin leer.

Lego, para siempre en mi corazón

No sabía su nombre, pero me entristecí igualmente cuando leí la noticia en la versión digital de La Vanguardia: Jens Nygaard Knudsen, el creador de las figuras de los Lego, ha fallecido esta semana. A él le debo cientos de horas de juego cuando era un niño… Y que ahora lea menos porque, seguramente, crear aventuras con los muñecos amarillos y el resto de piezas es el juego al que más animado me sumo cuando los pequeños de la casa sacan la caja. Knudsen estaba enfermo de ELA, y deja un legado de ocho mil millones de pequeñas personitas a las que millones de niños como los míos ponen voces cada día.

También los nuevos juegos

He de confesar que más que los Lego son los juegos on-line a los que tan fácilmente accedemos con el móvil los que me alejan de los libros. Somos muchos, cada vez más, los que encontramos refugio en estos entretenimientos, también más allá de los cuarenta. Un ejemplo de lo que les estoy contando lo pueden encontrar en Xataka, donde relatan la historia de Paradox, una empresa sueca que, con quince años de historia, es una de las más importantes en el sector de los juegos móviles. Sin embargo, en la web destacan que cada lanzamiento hace tambalear los cimientos financieros de la desarrolladora.

Nos lo creemos… O no

El primer equipo femenino del Athletic ya conoce su rival en la semifinal copera. Otra oportunidad para apoyar a las leonas. De momento, 11.000 aficionados se juntaron en San Mamés y aunque esté lejos del récord, el número es estupendo. Pero para creernos lo de la igualdad también en el fútbol los propios clubes tienen que apoyar: hoy no son los grandes medios los que hacen seguimiento, por eso es especialmente dura la denuncia de la fotógrafa Marta López contra el Levante femenino porque no le dejaron trabajar para la web Fútbol Femenino la pasada jornada. Nos lo creemos todos… ¿O no?

Iglesias sigue haciendo limpieza

El modo en el que ha alcanzado su objetivo de entrar en el Gobierno español ha hecho que mire con mejores ojos a Pablo Iglesias. No sólo es ganar, es cómo lo haces, como decía Bielsa. Pero toda gran obra hace sombras: el líder de Podemos saca tiempo para seguir limpiando su partido de críticos. La salida de Lander Martínez (que entró después del enfrentamiento de la dirección general con Roberto Uriarte, hoy diputado en Madrid) supone una nueva equis en la foto de aquellos que, según Vozpópuli, “plantearon un pulso”. “Solo quedan dos secretarios con poderes reales en sus comunidades”, los de Asturias y Baleares.

¿A defendernos… De ellos?

Ningún medio mejor que el digital más rancio para leer de qué va “Unión 78”, la última plataforma para tener algo de visibilidad que han montado los de siempre: Rosa Díez y Fernando Savater. Todos los nombres son viejos, desde el de la unión hasta el de sus impulsores. Viejos que no quieren verse apartados, que luchan, como Marianico el Corto en la exitosa serie de Aragón TV, por seguir buscando la atención de los demás. Las manifestaciones que han anunciado generan tan pocas expectativas que ni siquiera en El Español del rancio Pedro J. Ramírez son capaces de sacarles chispas.

Poco facha para mucha plataforma

Puedo imaginar a Savater y Díez persiguiendo a Aznar, Mayor Oreja y San Gil durante sus visitas a Las Vascongadas de la mano de Carlos Iturgaiz. Entre este PP vasco, Vox, Ciudadanos, Unión 78, Libres e Iguales, Hazte Oír y los Abogados Cristianos…. Van a tener que hacer horas extras para estar en todos los sitios la misma colección de fachas que llevamos aguantando 20 años. Ojo, no exagero: Paco Marhuenda ha adelantado que Aznar, Mayor Oreja y San Gil ayudarán al que siempre fue el delfín de los primeros en su campaña a lehendakari. Un revival casposo, con olor a cerrado, que ya no da ni grima: solo risa.

El fascismo se extiende

En el PP pocos legitiman el fascismo con tanto descaro como Carlos Iturgaiz, que coquetea con Vox y votó en contra de una iniciativa europea contra Viktor Orbán. El personaje tal vez no lo parezca pero el tema sí es serio: a la escalada del fascismo tenemos que enfrentarnos todos porque otros ya se encargan de fomentarla a escala mundial. En El Confidencial, Zigor Aldama ha publicado un reportaje sobre los nazis de Mongolia. Nazis de los de verdad, de los que lucen cintas con esvásticas en el brazo, que no se esconden y que tienen bien trabajado el argumentario contra China porque les roba. Por cierto, las fotos son una pasada.

El diálogo siempre es bueno

Jordi García-Soler hace una defensa estupenda en El Plural a la mesa de diálogo que encabezaron el miércoles Pedro Sánchez y Quim Torra. Y yo me sumo: el diálogo siempre es positivo, siempre permite avanzar, siempre ayuda a resolver problemas. Y la falta de diálogo suele llevar a la parálisis y el enfrentamiento. Es así de sencillo. Y una parte de España, pero también una parte de Catalunya y una parte de Euskadi, tienen que mover un peón para poder salir del enroque: es necesario y beneficioso para todas las partes. Y no es una traición a España como no es una rendición a España. Es política.

Y ETA siempre fue y será todo lo contrario

En el extremo opuesto de quienes dialogan se sitúan los que colocan “una pancarta de apoyo a ETA en la UPV/EHU” con el lema “el fuego que encendisteis nos iluminará” (El Independiente). Quien hace eso no tiene ninguna empatía, ninguna sensibilidad, ningún conocimiento del pasado reciente de Euskadi. Quien decide que una universidad pública, icono de conocimiento y del autogobierno, es un espacio adecuado para ese menaje y para actuar a cara tapada se autodefine. Quien lo hace en precampaña quiere recordar algo, además, por si alguien se despista. Solo les ha faltado pedir el voto.

Pero, no, no vivimos en un drama

Actos como el de la UPV/EHU pertenecen a otra época, como Carlos Iturgaiz. Son las dos caras de la misma moneda: uno, en el Parlamento, apretando el botón del escaño vacío de Mayor Oreja. Los otros, en la calle, haciendo trampas con el relato y la sensibilidad que no se cree nadie. Solo faltaba, en medio de este desagradable revival, que alguien desde Madrid nos explique lo mal que vivimos. Y ya ha aparecido la osada: “En el País Vasco la situación es dramática: se hacen homenajes a etarras cada día y muchos constitucionalistas tienen que tener cuidado por dónde van”, ha dicho Inés Arrimadas.

Una escabechina… A sí mismos

Sinceramente, no me esperaba lo que ha pasado en Podemos: daba por hecho que Rosa Martínez sería la candidata a lehendakari, que Lander Martínez seguiría en el Parlamento y hasta que habría una especie de integración, aunque solo fuera para la galería, del sector de Iglesias. Pero todo ha saltado por los aires en Podemos a un par de semanas de la campaña. El partido, descabezado, se lanza a la carrera electoral con una candidata a la que no conoce nadie y sin los rostros que lo han representado hasta ahora. Bien o mal, pero de un modo estable por fin… Hasta ayer.

La libertad que ampara el mal gusto

Celebro que el Tribunal Constitucional considere libertad de expresión echar de menos “hasta a los GRAPO”, como cantaba César Strawberry. El cantante de Def Con Dos había sido condenado a un año de cárcel por enaltecimiento del terrorismo. Condena que ha sido suspendida. En la pieza de El Confidencial recuperan algunos de los pasajes que habían servido para considerar delito las letras de Strawberry. Expresiones que son una colección de mal gusto innecesario. Un mal gusto que tiene que estar ahí para júbilo de adolescentes que se creen antisistema. El resto vamos creciendo y dejándolo atrás.

Algo hemos hecho mal todos

Si no recuerdo mal, a Borja Sémper se lo dijo Edu Madina. Palabras más, palabas menos. Y ahora, el exconcejal de Donostia se lo dice al expresidente del PP vasco: “Tu vida va a mejorar y tu familia lo va a agradecer”. Esa frase me invita a una autocrítica: algo hemos hecho mal todos los que sabemos que, en política, la vida es dura e ingrata para que la ciudadanía tenga la percepción de que se trabaja poco, se cobra mucho y se trinca lo que se puede. Algo hemos hecho mal los que lo contamos y los que lo dicen, como Iglesias (que ahora es “casta”) pero también muchos del PP que rebotan argumentos si les conviene.

El fachómetro, disparado

La llegada de Iturgaiz, además de provocar la salida de Alonso a una mejor vida (se dedique a lo que se dedique va a vivir mejor que en política, sin duda), está provocando que el fachómetro se dispare. Santiago Abascal decía esto a Federico Jiménez Losantos: “Iturgaiz sólo tiene un problema y es que está en el PP”. Después de leer lo que dice el propio Iturgaiz es evidente que entre ambos hay química. Sus partidos en Euskadi parece que no van a entenderse pero los líderes, sí, porque vienen del mismo punto, del mismo pensamiento, de la misma ideología… Y no acabarán muy lejos el uno del otro.

Andalucía, más caricatura que nunca

Ha tenido que llegar a Andalucía el trifachito del PP, Ciudadanos y Vox (que allí sí se han entendido y han sacado representantes los tres) para que la comunidad autónoma sea una caricatura de sí misma más que nunca. No solo por el impulso a la tauromaquia o la caza: lo último de la Junta es digno de chiste de revista satírica, pero la realidad supera a la ficción una vez más. El mismo Juanma Moreno anunciaba vía Twitter que “Andalucía propone una rebaja del IVA en las sillas de Semana Santa. Su importancia religiosa y cultural y la labor social de las hermandades y cofradías lo justifican”.

Para la galería

El gran problema de Podemos en el Gobierno español no va a ser la oposición, sino la gestión de las expectativas que los representantes y agitadores del entorno de ese partido han creado. Y más difícil les va a resultar si siguen generándolas: la regulación de la publicidad de casas de apuestas que anunciaba el ministro Garzón ha acabado siendo un coladero. A la libertad para colocarla en los partidos emitidos más tarde de las 20:00 se une ahora la excepción de “los famosos” haciendo publi: durante las retransmisiones los presentadores estrellas podrán mencionar las marcas, como recuerda en Twitter Antonio Maestre.

¿Cómo pueden hacerlo?

El acto de vandalismo de esta misma semana contra el monumento que recuerda a los fallecidos en el 11-M en El Pozo me ha sorprendido, como siempre me sorprenden este tipo de ataques. No son vándalos, no son inconscientes rompiendo material urbano, son personas sin alma, sin empatía, sin sensibilidad, sin memoria… Que podemos encontrar en todos los sitios: solo unos días antes, Dani Álvarez tuiteaba que el mural en Deusto de Yolanda González, asesinada por un ultraderechista en Madrid, había sido atacado. La llamaban “zorra” y pintaban sobre ellas banderas españolas.

¿Nos lo creemos o vamos de farol?

Hoy juega el Athletic en San Mamés. Se juega, en casa y a partido único, pasar a semifinales contra un equipo que el año que viene se llamará Real Madrid y parece que ha puesto los ojos sobre alguna de nuestras jugadoras. Y las entradas son ridículamente baratas (los socios no pagarán suplemento). Todo lo que no sea una gran entrada, presión desde la grada y empujar a las nuestras será una derrota. Una derrota como sociedad que no se cree la igualdad real, que cuando tiene oportunidad de demostrar que trata del mismo modo a hombres y mujeres no ejerce. Hoy toca ir a San Mamés. Y punto.

Iturgaiz habla claro

Carlos Iturgaiz es ese que va de tío enrollado que sigue hablando como en los 90, pero no como hablaba en el bar heavy, sino como hablaba en el Parlamento: “Batasunos”, “filoterrorista”… Si dice “la ETA”, me levanto y aplaudo. A esas expresiones trasnochadas tenemos que sumar declaraciones más actuales y directas: “Quiero que sepa la gente que ha votado a Vox que con Carlos Iturgaiz y con esta coalición vamos a defender muchas de las cosas que defienden ellos, y sin duda alguna que van a estar cómodos en la defensa de España”, tuitearon en En Jake. Más claro, imposible.

Y Federico lo sabe

La derecha cavernícola que en los 90 vivió su primer momento de esplendor tiene que estar encantada con el nombramiento de Iturgaiz. Federico Jiménez Losantos no ha tardado ni un día en darle la bienvenida en forma de entrevista: “Abascal es una persona maravillosa. No estamos juntos porque no quieren los de Vox”, dijo el del PP al que cobró del PP para montar su radio. En la Euskadi política, que nos conocemos todos, sabemos que Abascal e Iturgaiz fueron compañeros de sufrimientos. Eso es innegable y no puede dar pie a gracietas, y menos de quienes colaboraban en ese sufrimiento y el de todos.

Se le veía venir

Pero más allá de un pasado trágico compartido, la relación de Iturgaiz con la extrema derecha está muy actualizada. Arturo Puente recordaba en Twitter: “Por cierto que lo último relevante que hizo Iturgaiz en el Parlamento Europeo fue salirse de la disciplina del PP europeo para alinearse con Orbán”. La votación contra la sanción a Hungría por vulnerar los valores de la UE (por facha, vamos) fue controvertida y el grupo popular se partió en tres: algunos no acudieron, como González Pons, otros se abstuvieron (posición oficial) y tres, entre ellos Iturgaiz, votaron en contra de la sanción y a favor de la ultraderecha europea.

La herencia de Alonso

Pero el cambio en la foto del cartel no tiene por qué implicar grandes cambios internos en el PP vasco: Alfonso Alonso había ido reemplazando a personas con perfiles posibilistas por otras que hacen del cuerpo a cuerpo, la mentira (sí, mentira) y el odio (sí, odio) al sentimiento nacional de la mayoría de los vascos, su forma de hacer política. Perfiles que se adaptan sin problemas al de Iturgaiz, discursos que no diferirán en casi nada (salvo los “tics” de los 90) a los que pronunciará el de Portugalete. Ahora Alonso se va como un moderado, pero vino para cerrar la fase de Arantza Quiroga. Esa fue su carta de presentación.