«La vamos a petar»

Bildu es hoy Iñaki Ruiz de Pinedo, a sus 68 años y representando en las instituciones a la izquierda abertzale desde que era Herri Batasuna, tuiteando: “Noski baietz”, “¡la vamos a petar!” porque lo dijo en un mitin en el que se vino arriba. Y lo es porque lo que, en frío, podría resultar ridículo, en caliente, que es como va Bildu, funciona. Porque van sobre la ola y solo su apelación a que otros tengan en cuenta la dignidad de las víctimas de ETA ha hecho que se desequilibren un poco. Pero siguen surfeando, solo les queda una semana y los cuatro partidos españoles y ERC siguen dispuestos a regalarles la campaña.

Y el PP es lo que ha sido siempre

El PP, por su parte, es el mismo partido de siempre, capaz de instrumentalizar el dolor: “El PP convierte un homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua en un acto de campaña de Feijóo”, titulan en El Diario. ¿En qué momento hemos dejado de sorprendernos e indignarnos ante semejante desvergüenza? Y no, la presencia de Marimar Blanco y Carlos Iturgaitz no legitiman el uso de un asesinado: si a ellos no les resulta extraño y cabreante, que sepan que a los demás puede que sí. Las víctimas, y más las que más cruelmente fueron asesinadas, son de todas y de todos. Solo los asesinos son un problema de quien los encuentra en sus filas.

Pero esto ya lo sabíamos, ¿no?

El anuncio de que van a cobrarnos por usar todas las autovías de España, Euskadi y Catalunya no es nuevo: lo sabemos desde hace meses. Lo que no entiendo es la utilización de este argumento en campaña: el PSOE lo esconde como si nadie tuviese memoria y el PP lo señala como si, si alcanza el gobierno, no tuviera que gestionarlo porque es un mandato de Bruselas. Estos hechos son muy significativos porque muestran lo que quieren esconder unos y otros, lo que creen que es una campaña unos y otros, y lo que piensan del electorado unos y otros: una sociedad sensible a más gastos, que recela del Estado y poco madura.

¿Y Podemos?

También es elocuente que en un medio tan próximo a la izquierda que se veía representada por Podemos, como Ctxt, publiquen un artículo titulado: “¿Y la guerra?”, en el que el autor, Ignacio Echeverría, cuestiona la homogeneidad de los planteamientos sobre la defensa de Ucrania ante la invasión rusa. Para mí la pregunta es: ¿y Podemos? Porque es este partido el que más claro tenía que con abrazos y flores se acababa esta contienda y, por lo tanto, tenía una visión más divergente (también Bildu, pero en su perfecta operación de marketing hay temas que están escondidos en carpetas). ¿Dónde está Podemos, dentro de Sumar, en esta campaña?

“El hype del metaverso ha muerto”

No lo digo yo que, además, no habría sabido decirlo tan bien, sino uno de los jefazos de Meta y uno de los máximos responsables del desarrollo del Metaverso, Vishal Shah. Pero no lo dice con pena, según El Confidencial. “Se alegra”, de hecho, y anuncia: “Ahora podremos ponernos a construir”. La pregunta es: ¿dónde está todo ese dinero que, decían, se gastaban las empresas para comprar parcelas virtuales, espacios que no existían para estar bien ubicados en ese Second Life al que habían hecho un restyling y en el que, realmente, nunca hubo nadie, ni las y los de Meta? Otra chorrada para engañar a ricos y quienes quieren serlo, como los NFT.

Sí, no y todo lo contrario

Lo que reprochó Oskar Matute a Cuca Gamarra durante el debate de La1 me parece inapelable: el PP de Aznar se reunió con ETA mientras ETA mataba. Lo que me extrañó es que Matute cayese en una contradicción tan grande: con su pegunta al aire sobre por qué entonces, sí y hoy, no, estiraba el chicle de Bildu hasta aquel 1998. Algo que el diputado, especialmente, ha rebatido siempre que se lo han planteado. Matute ha afirmado reiteradamente que Bildu es nuevo aunque sus integrantes lleven en política desde antes de que se popularizara Internet. Desde el jueves “sabemos” que son los que estaban en 1998.

Negacionistas del cambio climático

Iván Espinosa de los Monteros demostró en el mismo debate que en su partido no se creen lo del cambio climático. O lo que es lo mismo: ha demostrado que son tontos o que se lo hacen por algún interés. Viéndolo me acordé del tuit de Diego Ferraz-Castiñeiras, en el que explica claramente que solo desde una posición socioeconómica holgadísima uno puede negar el cambio climático. Y eso es justo lo que representa Espinosa de los Monteros y a quien se dirige: esos que pondrán el aire acondicionado a tope en casa, comprarán 4×4 para la ciudad y dejarán que las y los pobres separemos la basura.

Esto es muy serio

Mientras derrochamos energía en grabar y reproducir vídeos de recetas pésimas o soluciones de bricolaje estúpidas, o en aviones privados, cuyo uso debería de estar penado con gravísimas consecuencias, el colapso mundial, también conocido con los eufemismos “calentamiento global” o “cambio climático”, es mucho más preocupante de lo que creemos: “En China usan refugios de la Segunda Guerra Mundial para protegerse de la ola de calor. No hacía tanto calor en China desde hace al menos 60 años. Las autoridades de varias ciudades emitieron alertas sanitarias y habilitaron antiguos refugios anti bombardeos”, leemos en Hipertextual.

Una más del debate

He colado la noticia sobre el calor disparado en China y en el mundo antes del corolario sobre el debate a siete de La1 porque me parece importante, pero no me he olvidado del tema: tres vascos, un catalán y una catalana defendieron a sus respectivos partidos, y en El Nacional es Aitor Esteban y su “euskal patata” el que ocupaba la portada. Con el espacio de Convergencia desmembrado y sin grupo en el Congreso, y una ERC que desde que llegó a la presidencia no levanta cabeza, allí se fijan en lo nuestro, y entre lo que ofrecemos desde Euskadi en Catalunya eligen moderación y mensaje en clave vasca, y no española.

Eta zorionak, Ion!

De momento, vamos tres victorias vascas en este Tour: las de Ion Izagirre y Pello Bilbao, y la de la sociedad y las instituciones vascas (empezando por las y los ertzainas que no se cogieron una baja porque cuando llueve se mojan) que hicieron de la “Gran Départ” un espectáculo extraordinario, digno de verse en todo el mundo, que es lo que sucedió. Pero en el Tour más vasco (siempre ha habido participación de nuestro pequeño país en el pelotón y los arcenes) todo es posible, incluso una cuarta victoria (la tercera de un ciclista profesional). La de Izagirre, además, fue de las que nos gustan, con escapada para celebrarla con tiempo. Zorionak, Ion!

Habla para tontos

No estoy sugiriendo, ni mucho menos, que quien escucha o vote a Núñez Feijóo sea tonto. Al contrario: sus votantes me merecen todo el respeto, creo que incluso más que a él cuando lanzó una sombra de duda sobre el voto por correo, y también con este titular: “Ha quedado acreditado que el señor Sánchez quiere ser presidente del Gobierno aun perdiendo las elecciones. Si gobernasen quienes ganan, hoy no tendríamos partidos minoritarios en los extremos ni partidos que bloquean las instituciones” (El Confidencial). Esos partidos son los que generan estabilidad institucional. Y eso lo sabe cualquiera con el mínimo sentido crítico.

La pelotita roja

Creo que una de mis obligaciones como periodista vasco es que nadie olvide de dónde venimos para saber a dónde vamos: el horror de ETA no puede caer en el olvido ni ser blanqueado (simplemente, no es posible blanquear tanto sufrimiento gratuito). Así que, cuando me toque, moveré la pelotita roja (es decir, uno de esos temas que hay que lanzar al que tiene que hablar para incomodarle) de cómo Bildu, por medio portavoces como Aizpurua y Otegi, pero también por medio de los colaboracionistas, pide cínicamente dignidad para las víctimas de ETA por el “que te vote Txapote”. Por cierto, ¿a quién votará Txapote?

El placer de que te hagan la campaña

El recordatorio constante del cinismo e hipocresía de los que más cerca estuvieron y del blanqueamiento de los que se acercaron después, con el “que te vote Txapote”, es precisamente uno de los pocos problemas de Bildu en campaña. Sus representantes están sobre la ola buena y no están cometiendo ningún error. Nada invita a pensar que no tendrán otro gran resultado el 23 de julio. Ni siquiera tienen que hacer campaña porque todos los días Bildu es trending-topic en Twitter gracias a la nueva caverna: periodistas trogloditas, diputados desatados de derechas y tontos útiles de PP y Vox se la hacen.

El renovador

Cuando Borja Sémper volvió al PP para ser su portavoz los medios próximos a la derecha española en España y en Euskadi se volcaron en el pulido de su carrocería: llegaba el renovador, el amable, el moderado, el rostro del nuevo PP de siempre. Pero poco ha tardado en dejar que le veamos las costuras: primero, con su defensa de la cultura incoherente con lo que hace su partido, y ahora con la hemeroteca. Sémper, defensor del dialogo con Bildu cuando le tocaba ahora que le toca hacer lo contrario reniega de sus propias palabras. Y todavía la campaña no ha acabado, aún le da tiempo a hacer un ridículo más.

¿Igualar por lo bajo se la suda a Greenpeace?

No me esperaba un error tan de bulto de Greenpeace, pero la verdad es que ya me espero cualquier cosa de quien tiene por costumbre manifestarse en la calle. La espiral para llamar la atención y señalar al político de turno es tan loca ya, en Euskadi y en España, que estamos viendo de todo y nada bueno. Los ecologistas han decidido igualar en su última campaña el negacionismo climático de Vox y PP con PSOE y Sumar que, si bien podrían hacer más, por lo menos conocen y reconocen la realidad del calentamiento global. Igualar por lo bajo no parece una buena receta, pero estamos en la era de la pancarta llamativa y la verdad da igual.

Los ridículos

Hace un par de temporadas, un tuitero que se tenía a sí mismo por muy gracioso envió unos mariachis a Ibaigane. Cuando fue a renovar su Gazte Abonoa, la junta de Aitor Elizegi no le permitió hacerlo, y me pareció bien. Con un concepto de sí mismos parecido, los sindicatos de la Ertzaintza enviaron el lunes mariachis a Sabin Etxea para gozo de quienes siempre han rechazado a la policía vasca por policía o por vasca. En esta ocasión, lo que obtuvieron los ridículos (que es quien envía mariachis creyéndose muy divertido) fue la mano tendida de Andoni Ortuzar, que estuvo a la altura desde la que sacó la foto con la que ilustra su post.

Tienen que salir de su burbuja

Las reacciones en Facebook y Twitter de varios agentes, la mayoría con nombres falsos o desde el anonimato, directamente, lo que muestran es una gran distancia entre la realidad y su mundo. Creo que el departamento de Interior tiene que seguir negociando, confío en el trabajo de mediación de EAJ-PNV y sé perfectamente que no todos los y las ertzainas son iguales, como se empeñan en explicarnos desde los sindicatos mientras ellos no distinguen entre quién cumple con su deber y quién se busca una baja. Pero las y los agentes tienen que salir a la calle sin uniforme, saber en qué país viven, qué es posible, legal y legítimo, y qué, no.

O llegarán estos

Mucho ha hablado Bildu de cómo Vox quiere ilegalizarles y al PNV, no. Como si fuera una carrera y, sobre todo, como si Ortega Smith no hubiera dicho a Aitor Esteban que ilegalizará su partido jeltzale. Pero de lo que dijo Abascal en Catalunya me parece más importante su señalamiento a los Mossos d’Esquadra. Que nadie dude, especialmente en la Ertzaintza, que quienes quieren vaciarla de atribuciones disfrutaron de los mariachis y disfrutan del señalamiento a políticos y periodistas vascos. Y España va hacia ahí, hacia un gobierno del PP que tendrá que contentar a Vox. ¿Quién defenderá a la Ertzaintza ante sus pretensiones?

Un debate interesante

“Que te vote Txapote” me parece un lema horroroso, para empezar, porque devuelve al escenario a un personaje que ejemplifica lo peor que le ha pasado a la sociedad vasca: ETA. Pero también me parece que abre un debate interesante: además del mal gusto declarado de quien lo pronuncia, está la cuestión ética. ¿Puede usarlo y alentarlo una derecha española que ha sufrido directamente a ETA? ¿Pueden vetarlo las víctimas? ¿Pueden usarlo las víctimas? ¿Son las víctimas de hoy las mismas que las de hace 20 años, cuando Txapote mataba? ¿Hay que preservar a aquellas o la sociedad está preparada para aceptar un nuevo tipo de víctima?

Una Ikurriña bien grande

La gran victoria de Pello Bilbao en el Tour ha servido para volver a poner en el mapa internacional a nuestro pequeño país. La afición ciclista de todo el mundo reconoce la Ikurriña, sabe que es la bandera de una nación que ama y respeta a ese deporte y que no, no es España. Lo saben en una institución tan jacobina y profesionalizada como el Tour de Francia, que eliminó el mensaje en el que le felicitaban con una bandera española formada con emoticonos y la cambió por la nuestra. Porque la nacionalidad y el país del que es uno no tienen por qué ser los mismos, y entenderlo es solo cuestión de voluntad. ¡Zorionak por todo lo logrado, Pello!

La otra jornada de reflexión

La jornada posterior al cara a cara ha resultado una especie de jornada de reflexión para mucha gente. Visto desde Euskadi: Sánchez no fue el que esperábamos y lo que ofrece Núñez Feijóo no lo queremos. Así que creo que Daniel Innerarity no fue el único que pensó algo así: “A veces un debate entre dos sirve para constatar que no va uno a votar a ninguno de los dos”. La sensación de desastre, de ruido, de egoísmo, fueron excesivas en un territorio tan alejado de Madrid como es el nuestro, en lo geográfico y en lo ideológico. Sánchez salió a que Feijóo no ganase y se le notó demasiado, con todo lo que eso conllevó.

Un corolario tempranero

El hilo de Enric Juliana pudo ser uno más de los que abundaron en Twitter después del debate, pero un tuit lo hizo completamente diferente, especialmente por su última línea: “Treinta años después, los dos debates González-Aznar nos parecen obra de la Academia de Atenas. En treinta años se ha producido una pavorosa desarticulación del discurso político. Hemos de preguntarnos si toda la responsabilidad recae en la fragmentación digital”. Sin Internet no sería posible la política a golpe de tuit, es evidente, y gracias a esta los mediocres ahora también hacen política. Pero el problema no es quién se presenta, sino a quién elegimos.

Y un mal espectáculo

Mucho más concreto y más certero me pareció José Antonio Pérez: “Horrible. Periodismo de brazos caídos. Rendición total”. Entiendo que Ana Pastor y Vicente Vallés se vieran sorprendidos por la agresividad inicial de Pedro Sánchez, pero no que no se recompusieran. Lo hicieron mal, lo señalaba Juliana, lo señala Pérez y lo señalan muchos otros compañeros de profesión. Pero visto el resultado, no fueron los únicos periodistas que erraron: las y los asesores de campaña, periodistas en gran parte, no acertaron. Ni los argumentos de Núñez Feijóo parecían fiables ni el cuerpo a cuerpo de Sánchez gustó a nadie.

¿Quién aguantó eso?

Seis millones de espectadores me parecen muchos para tan pobre entretenimiento. El anunciadísimo cara a cara lo vimos (en parte, al menos) los frikis de la política y muchísimos hooligans de uno y otro contendiente. ¿Pero quién de las personas de a pie, de las que deciden el resultado de las elecciones, aguantó sin cambiar de canal? “Es el menos visto de los siete celebrados”, sentencian en El Independiente. Sin moderación, sin argumentación, sin poder escuchar argumentos, ¿cuánta gente llegó al minuto final sin zapear? ¿Cuánta gente, y vuelvo al principio de la columna, se planteó zapear también el domingo 23?

El tuit que demuestra lo mal que va todo

Después del debate, Pedro Sánchez acudió a la sede del PSOE, donde le esperaba su equipo y unas cuantas y unos cuantos fieles con camisetas rojas. El candidato cogió el micrófono y aseguró: “Después de este debate no tengo dudas de que vamos a ganar las elecciones”. Como sentencia final me parece sublime: Sánchez sabe que no va a ganar las elecciones (otra cosa es que al final sí gobierne), y Sánchez sabe que ese debate no le ha sumado un voto. ¿Todo vale? ¿Puedes ir allí y mentir a la cara a tu gente solo por poner un tuit que anime quien no está en ese espacio, rumiando el error contigo? ¿Es correcto? ¿Es moral? ¿Es recomendable?