¡Qué vergüenza de tuit!

La comparecencia de Mark Zuckerberg ante el senado estadounidense, de la que dimos cuenta ayer en la columna, ha retrasado pero no impedido que denunciemos la falta de vergüenza absoluta que exhibe Albert Rivera al publicar este tuit: “La detenida de los comandos separatistas: ‘Si podemos parar el puerto sería brutal y con Mercabarna jodemos a todo el mundo’. Ahora la que está ‘jodida’ es ella…”. Parece que algunos tienen ganas de violencia. Ojalá no se cumpla su anhelo.

No salen las cuentas

Con el sistema de pensiones públicas en España ya dañado, La Información lanza un nuevo misil contra la castigada línea de flotación: en 2017 se retiraron 85.000 funcionarios más de los que preveía el Estado y para 2018 se esperan 275.000 jubilaciones. Solo en ese concepto se invertirán 10.000 millones de euros. ¿Por qué? Precisamente por miedo a ver recortada parte de su pensión y porque muchos de esos trabajadores públicos pueden elegir cuándo jubilarse sin penalización a partir de los 60.

Los bulos no ayudan

Un par de usuarios de Twitter han lanzado casi con el mismo texto una foto antigua de Mariano Rajoy y Manuel Fraga entre gente menos reconocible asegurando que se trataban de narcotraficantes gallegos y han logrado miles de retuits. Pero no es cierto: se trata de una fiesta del Albariño de 1987 y entre los identificados como narcos está el humorista Tip. Maldito Bulo ha logrado poner nombres a otros figurantes y ninguno está relacionado con la “fariña”.

Dar cera, pulir cera

Andan los medios cortesanos con el culo prieto: después de que todos hayamos vistos a Letizia Ortiz en plan chulesco con Sofía de Grecia, y a las infantas retirar con brusquedad el brazo de su abuela para evitar una foto, ahora intentan colocarnos una imagen idílica. “Leonor incluso llegó a ladear su cabeza en un amago de posarla sobre el hombro de su abuela paterna”, aseguran en El Español mientras reconocen, párrafo sí, párrafo no, que igual todo estaba un poco forzado.

Otro tuitstar que deja Twitter

Lo último que queda del youtuber Haplo Schaffer en sus redes es una actualización en Facebook del 5 de abril en la que hace pública su lista de deseos en Amazon para que sus seguidores le compren un regalo de cumpleaños. Lo siguiente que sabemos es que borra su cuenta de Twitter. ¿Por qué? Porque le acusan de haberse acostado a sus 28 años con una menor, de 14, él, que había sido uno de los más duros contra Dalas, otro youtuber, por relacionarse con menores de edad.

O dejarlo correr

Me temo que no va a pasar nada. Cristina Cifuentes lo negará y la sombra de la duda sobrevolará un tiempo y volverá, ya más difuminada, de vez en cuando, pero la presidenta de la Comunidad de Madrid, como otros políticos del PP (empezando por Rajoy) no va a ceder a la presión de la oposición que le pide lo más lógico: dimitir si se prueba la acusación. Porque ésta es muy grave: no es que haya mentido en su currículum, es que habría alterado las notas para anotarse un máster.

Los modernos compramos en Amazon

¡Por supuesto que he comprado en Amazon! Y en Aliexpress, cuyos precios son tan bajos que invita a pensar en las dudas durante la producción. Amazon no es más que otra multinacional, y si Jeff Bezos se convierte en el hombre más rico del mundo no es porque Internet obre todos los milagros, lo logra exactamente del mismo modo que en cualquier otra empresa (como Zara, por ejemplo): apretando por lo bajo a los trabajadores (lo que ha provocado la huelga de ayer) para optimizar costes.

Solo prestaban el dinero

Incluso tomando al pie de la letra los argumentos de Fernando Encinar después de que le hayan acusado de adquirir pisos para ponerlos en alquiler en su portal, Idealista, que vendió por 25 millones, estos me parecen mal. Si él y su hermano usaron el dinero obtenido hablando de las bondades del alquiler, a modo de préstamo a un amigo para que éste se hiciera con pisos que acababan en su portal, siguen siendo culpables de maltratar su propia ética y estética. Pero, ¿a quién le importa eso?

La huida hacia delante

Simplemente, no puede ser. No puede ser que Podemos solicite en el Congreso despenalizar la venta de copias ilegales de películas o música porque se ha metido en un buen lío municipal con la muerte de Mame Mbaye. Además de que atufa a centralismo (como todas las instituciones están en Madrid sirven para deshacer el entuerto) y a utilitarismo, pone de manifiesto la incapacidad para resolver un problema que ellos mismos han creado fomentando los bulos que les vienen bien.

Facebook, a la baja

Será porque vivo pegado a estas redes, pero no me ha sorprendido el escándalo que ha hecho perder una millonada en bolsa a Facebook después de que supiéramos que Donald Trump se había beneficiado de los agujeros de privacidad que la empresa, simplemente, sabe que están ahí. La parte buena es el ramillete de textos sobre el funcionamiento de la herramienta que nos permite profundizar en la que hoy es, junto a Google, la mayor empresa de anuncios del mundo. Y nada más.

Liderar de verdad

Empiezo a pensar que ni Manuela Carmena ni Ada Colau son tan buenas como quieren que nos creamos. De saque, cuentan con cierta simpatía porque fueron capaces de soliviantar a la caverna y porque quien reciba el ataque constante de los trogloditas, qué demonios, tiene que ser una buena tía. A esto sumamos las loas de la prensa amiga (que la tienen y abundante). Pero hay noticias que las desnudan políticamente: son incapaces de tejer acuerdos presupuestarios con otros partidos.

La tienda de Amazon

Desde el principio he entendido que Amazon ha abierto su tienda como una acción comunicativa de una marca que sabe trabajar la notoriedad. Pero no me esperaba un uso tan perverso: la empresa viene a decir que todavía no estamos preparados para nuevas tiendas, sin colas ni cajeros (la gente se ha agolpado y ha habido robos). Así que sus clientes tendrán que seguir eligiendo (sugiere Amazon) entre el viejo comercio físico y la comodísima compra on-line que ellos ofrecen.

El desastre del prime-time español

No es el primer post al respecto que leemos, ni será el último porque las perspectivas no son buenas: la televisión española, en su conjunto, parece que esté destrozándose a sí misma. Los contenidos a lo largo del día cada vez producen más vergüenza, y la noche está abandonada con horarios imposibles, informativos en los que entra todo (publicidad, incluida) y rellenos pretendidamente graciosetes que ya han caducado. Así el prime-time desaparece y las plataformas on-line ganan fácilmente la batalla.

Hacer una compra sin azúcar

Según Magnet es posible hacer una compra controlando la cantidad de azúcar añadido que metemos en el carro, en casa y en nuestros cuerpos, pero es bastante más difícil y algo más caro. Sin embargo el ejercicio es cada vez más necesario y en el post explican cómo se enfrentan a los lineales de un modo realista, como lo hacemos todos en nuestro súper de referencia: no siempre hay alternativas sin azúcar y en algunos casos hay que cambiar el hábito alimenticio.

Hablemos de otros

Hablemos de Goretzka o Aubameyang, de la liga alemana, de cómo el primero abandonará el Schalke al final de temporada para irse al Bayern y de cómo el segundo ha dejado en enero el Borussia para llegar a un Arsenal en horas bajas. Hablemos de cómo se quedan aquellos aficionados, de cómo han actuado los clubes de salida y llegada, y de sus representantes. Hablemos de lo que les ha importado el proyecto, ciudad, entorno e hinchada que olvidarán. Hablemos de otros… Para no hacerlo de nosotros.

Ser «youtuber» se complica

¿Se acuerdan de “caranchoa”, el youtuber que recibió un guantazo bien dado por ir insultando a la gente gratuitamente? Sergio Soler, que así se llamaba, era un “generador de contenido” de poca monta y, gracias a la polémica, acabó vendiendo su canal por una buena cantidad a Hawkers. Soler había recibido la llamada del dinero y la fama fácil de YouTube, pero la web de vídeos pretende acabar con este reclamo: ya no quiere (ni necesita) “pequeños creadores” que le dan muchos problemas.

Ser “instagramer” no es tan fácil

No me cabe duda: ser instagramer de moda es un trabajo difícil. Tienes que buscar las tiendas, la ropa, darte a conocer, estar siempre arreglada, saber dar a cámara y sacar fotos (o que te las saquen) y editarlas (o que te las editen). Luego está el nivel top, donde las cosas se complican como en cualquier trabajo cuando uno o una llega a lo más alto. Y Lovely Pepa (Alexandra Pereira) por fin ha hablado de las amarguras de quien enseña todo lo bonito: acoso e intentos constante de ridiculización de su trabajo.

Ser friki es una oportunidad

Amable Sarto, de la Jefatura de Recursos Humanos del Estado Mayor de la Defensa, compareció ante el Senado para recordar que: “En el mando de ciberdefensa hay que andar a la búsqueda de unos perfiles muy determinados, que popularmente se conocen como frikis, y dentro de las Fuerzas Armadas muchos frikis no hay, alguno va habiendo, pero hay que tener cuidado”. Según Público, quiso decir “hacker”, pero yo no estoy tan seguro: muchos me ven como un friki. ¿Y qué?

La internet de las emociones

Los Premios Feroz son hoy menores, por desgracia, y lo mejor de la gala, empezando por los premios, está teniendo una segunda vida en Internet muy bien impulsada por los patrocinadores (cuando Telefónica hace bien las cosas hay que decirlo). Por ejemplo, el emocionante discurso de Javier Calvo dirigido a todas esas personas, también niños, que se sienten mal porque aún no han dicho a nadie que son gays. Como dice Calvo: “Le van a querer, va a encontrar su sitio y va a cumplir su sueño”.

La tienda física on-line

No lo entiendo: Amazon crea una máquina perfecta de recabar inversiones para generar y generalizar un comercio deslocalizado… ¡Y acaba montando una tienda! Vale, que sí, que es un tema de imagen: se trata de una tienda sin vendedores (salvo el que comprueba que eres mayor de edad para consumir alcohol) en Seattle. Entras, coges y luego Amazon te cobra en casa. Así no habrá colas, dicen. Pero Ryan Petersen muestra lo contrario: la fila para entrar en Amazon Go.

El menos listo de su clase

“Si algo ha demostrado nuevamente el Estado Español con el pueblo de Catalunya es que en Euskal Herria, los terroristas no eran los de ETA, sino España que, como ahora, les negó siempre, a través de la violencia de estado, su libertad como pueblo.¡Libertad presos políticos!”. Lo dice Óscar Reina, secretario general del SAT. La respuesta es evidente: en Euskadi sí sabemos distinguir a un terrorista, aunque vaya de uniforme, y sobre todo, a los tontos que los justifican.

El Corte Inglés encuentra a un pez más grande

Soy cliente habitual de El Corte Inglés y lo seguiré siendo, conozco sus ventajas para mí, intuyo las desventajas para su competencia y algo he leído sobre sus propietarios. Así que no he podido evitar una sonrisa cuando he descubierto que este gigante pide a los organismos internacionales que regulen un poco el mercado porque, oigan, a ver si Amazon se lo va a comer todo, incluso lo suyo. Ha tardado mucho pero, otra vez, ha aparecido un pez más grande.

De Taburete a Modo Avión

Tienen que leer la pieza de Mohorte en Xataka sobre Modo Avión, el grupo de música formado por el hijo del exministro Federico Trillo, y por sus primos. “El punto intermedio entre el cuñao-guitarras del BBK y Luisito, hijo del banquero del pueblo, con sobredosis de Álex Ubago”, así los define el autor, que recuerda que el pop (en este caso, “folk lacónico”) hecho por niños bien es algo casi cultural en España, y que esta banda buscará repetir el éxito (sin paliativos) de Taburete (la del hijo de Bárcenas).

Con todas las consecuencias

De lo poco bueno que nos está dejando tanta actualidad rojiblanca es el ramillete de reflexiones de quienes, por lo general, siempre han tenido algo interesante que aportar. Hoy les traigo las de Juan Carlos Latxaga, que pide: “Si somos el Athletic, seamos con todas las consecuencias” y hace las preguntas adecuadas. Dar por buenos los millones es entrar en una lógica a la que hemos querido permanecer ajenos. Es su liga, puede que hasta su fútbol, pero es nuestra manera de entenderlo.

Qué morro

Con todos los sitios que hay en Madrid y por lo que cuesta, no creo que ni se me pasara por la cabeza ir a Diverxo, por supuesto, pagando como cualquier comensal. Lo que menos haría es pedirles una mesa gratis para recomendar su restaurante en mi página de Instagram sobre gastronomía. Y ojo al tipo que hace la propuesta: ¡qué fiabilidad pueden tener sus recomendaciones cuando no sabe lo que está pidiendo ni a quién se lo está pidiendo! A los caraduras de Internet, leña.