Bluesky es aburrido

No tengo nada contra Maruja Torres, por supuesto. Solo he cogido su mensaje en Bluesky como ejemplo del traslado que están haciendo a esta red social desde X muchas y muchos que, como ella, siempre se han ubicado en la izquierda política. Me parece muy bien, por supuesto. Pero es necesario decirlo: Bluesky es aburrido, una sosez. X es lo puto peor, siempre lo he dicho: un pozo de guano interminable. Pero la nueva red (cuyo modelo de negocio desconocemos, es necesario recordarlo) me da mucha pereza, llena de buenismo y, sobre todo, a una altura moral que yo, con mi normalidad, nunca alcanzaré.

¡“Contraélite”, dice!

En la página web Voz.us, que es la voz, nunca mejor dicho, del trumpismo en España, han publicado un “análisis” firmado por Karina Mariani (ex de La Gaceta, para más señas) en el que glosa la figura de Elon Musk que personifica “la contraélite plebeya”. Vamos a ver, quien considera a Musk “contraélite” y “pebleyo” tiene un problema de apreciación evidente. Pero hay más: según la autora, es el ejemplo de cómo se avanza del progresismo al trumpismo luchando contra el wokismo (ese mantra que funciona muy bien como detector de tontos). Y obvia, por supuesto, todos los intereses económicos que Trump le permite mantener.

“Hamás emerge”

El gobierno ultra liderado por Benjamín Netanyahu ha cometido un genocidio en Gaza. No lo digo yo, lo dice Amnistía Internacional. Lo que yo sí he reclamado en numerosas ocasiones en esta columna es que detengan y juzguen cuanto antes a este asesino. No me corto, no puedo hacerlo: el mal debe ser señalado y erradicado. De la misma manera, me repugna ver cómo “Hamás emerge de los túneles tras 15 meses de bombardeos israelíes” (El Independiente) con “desfiles militares y patrullas en las calles”. ¿Quién dio la excusa a Netanyahu para comenzar los ataques? ¿Qué papel han jugado esos hombres armados durante los bombardeos?

La atrocidad de Ucrania

Las bombas han dejado de caer, por lo menos, de momento, sobre Gaza. Pero, en Ucrania, Rusia sigue golpeando, con soldados norcoreanos en la actualidad. Habíamos leído sobre ellos que flipan con Internet, el porno y el alcohol, y se vuelven indisciplinados, que desertan cuando pueden, y, ahora, que tienen la orden de suicidarse si son apresados (El Periódico de España). Sí, esto sigue pasando en Ucrania. Sí, sigue una guerra abierta en Europa que sangra. Sí, nos estamos olvidando de ella. Y sí, los de siempre siguen justificando a Putin porque Rusia les debe recordar a algo bonito, aunque sea el culpable de todo.

Las piedras contra tu tejado

Escribí sobre esto hace tiempo, cuando en X (otra vez) se puso de moda despreciar la gastronomía o el paisaje gallego y asturiano, principalmente. Lo hacían las y los oriundos, con sorna y, según ellas y ellos, para mantener a los turistas alejados (nunca salen de sus pueblos ni hacen turismo, por lo que parecen). En El Blog Salmón explican algunas acciones fallidas implementadas en el Reino Unido, como las reseñas buenas para restaurantes malos y o estrambóticos. Eso tampoco ha salido bien: el turismo no ha disminuido y quien se lo curra de verdad se ha visto perjudicado por su “comunidad”.

No tienen principios

Los ultras hoy son más peligrosos que antes porque se han afanado en manejar con soltura las redes sociales digitales y porque no tienen principios. Su líder, Trump, ha pasado de ser un ultraliberal a firmar decretos como un proteccionista escandaloso. Y sus seguidores, en España, de manera destacada los de Santiago Abascal, además, lo aplauden: “Vox, sobre la amenaza de aranceles de Trump: ‘Nos gustaría tener un presidente como él’” (El Diario). No tienen principio, lo saben y les da igual. También a sus votantes, es evidente. Esto ya no va de ideologías, sino de protegernos de los malos. Pero para eso hay que verlos con claridad.

¿Cuál es el siguiente paso?

Donald Trump llega al poder y en cuestión de horas deja en libertad a quienes protagonizaron el asalto al Capitolio de EE.UU., uno de los episodios más negros de su democracia, protagonizado por personajes como aquel que se presentó con el pecho descubierto, la cara pintada y un gorro con cuernos. Podemos llamarle “mamarracho” o “el ‘Chamán de QAnon’”, como le gusta a él. El mismo que ha dicho: “Acabo de recibir la noticia de mi abogado, me han dado el indulto. Gracias, presidente Trump”, “ahora voy a comprar algunas putas armas. Amo este país, Dios bendiga a América” (20 Minutos). ¿Cuál va a ser su siguiente paso?

Igual no era un saludo romano

Sobre “el saludo que parece nazi” que hizo Elon Musk, dos veces, hemos oído que era un gesto que él, que padece el síndrome de Asperger, según ha reconocido en alguna ocasión, no sabe qué significa. O que solo imitaba un saludo romano. Para que elijamos versión, como antes elegíamos aventura en las novelas, aporto esta información: en un podcast, el padre de Elon Musk, Elron, explica que la familia materna del hombre más rico del planeta “apoyaba a Hitler” y que se mudaron de Canadá a Sudáfrica porque también apoyaban el régimen de apartheid. El vídeo de la grabación fue difundido ayer en Reddit.

Empieza a cobrárselo

Elron Musk, precisamente, fue quien ayudó a Elon para que empezase a amasar la fortuna que hoy posee, y que le permite comprar lo que quiera y convertirlo en lo que le dé la gana. Ya lo hizo con X pero, ¿por qué parar? “Trump se muestra abierto a que Musk compre TikTok si lo desea”. Lo cuenta El Confidencial y lo contaba este periódico en su web ayer. ¿Qué haría Musk con TikTok? ¿Qué beneficio obtendría Trump? Hemos normalizado que los ricos y poderosos hagan lo que quieran. Y esa es su gran victoria, no la electoral, que solo es parte del plan.

Trump le motiva

He empezado la columna señalando la falta de principios de Vox, pero también en el PP hay neoliberales que ahora aplauden el intervencionismo, y pijos o pijas que, para el nuevo poder, son tan pobres como yo. Hasta que espabilen, unos y otras seguirán haciendo el ridículo y siendo los tontos y las tontas útiles: dice Esperanza Aguirre que de la Casa Blanca de Biden “salió el wokismo, que se ha convertido en la religión de los totalitarios que quieren imponer regímenes como el de Maduro”. Para mí esta es la idea más relevante, por todo lo que supone, de su columna en The Objective: “Trump es un motivo de esperanza”.

El enemigo es el fascista

Los medios, lógicamente, porque esa ha sido siempre la diferencia entre quien da información y quien tuitea, no lo afirman con rotundidad: “Elon Musk realiza un aparente saludo nazi en la celebración de la investidura de Trump” (El Confidencial). Pero me niego a pensar que Musk (le persona más rica del mundo) no sabía lo que hacía, a qué se parecía su gesto y que la extrema derecha, según las crónicas, lo iba a aplaudir. Lo que yo sí sé, sin ninguna duda, es que el fascista es el enemigo (allí y aquí), que quien no tiene al fascista como enemigo colabora con él (aquí y allí) y que esto no es cuestionable ni discutible.

Nada importa

El medio que explica en castellano el trumpismo, Voz.us, afirma: “Trump logra el mayor respaldo del voto judío republicano desde 1988”. ¿Es compatible ese dato con el gesto de Elon Musk? Para mí la pregunta es otra: ¿le importa a alguien? En este momento de la historia en el que el gobierno ultra israelí ha cometido un genocidio sobre la población palestina (no lo digo yo, lo dice Amnistía Internacional), y en el que Internet ha llenado todo de ruido, trucos para la casa absurdos y recetas horrorosas, para no dejar espacio a la memoria, tengo la sensación de que el saludo de Musk no importa a los judíos que han votado a Trump. Y al revés, tampoco.

¿Qué honestidad?

Sigo hablando de fascismo y de populismo: “La honestidad es lo que ha construido movimiento en este país”, dice Arnaldo Otegi a Naiz y recogen con cariño en las redes de Bildu. ¿Qué honestidad? ¿La de quienes han puesto una pantalla al partido político Sortu con un “movimiento” al que llaman Bildu, para que parezca lo que no son? ¿Qué honestidad? ¿La de una agrupación, Bildu, que sostiene y refuerza a un candidato que no fue capaz de llamar “terrorismo” a lo que hizo ETA? ¿Qué honestidad? ¿La de quienes están colocando a lobos con piel de cordero en todos los corrales de Euskadi?

A mí que me lo explique Santi

Vuelvo con Trump, que “insinúa ‘aranceles del 100 %’ para España y la menciona como integrante de los BRICS”, la “alianza económica integrada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica” (El Debate). Lo dijo mientras firmaba decretos, con desprecio, importándole todo una castaña. Yo lo que quiero es que esto me lo explique Santiago Abascal, que es el que se ha autoelegido como contacto con el presidente estadounidense. Pero lo que me flipa es que le rían los chistes esos supuestos defensores de España que hasta han colocado en X imágenes de gestos parecidos a saludos nazis y que aplauden a Trump y Abascal. Gilipollas sin fronteras.

Postureo, siempre

Yolanda Díaz y otros miembros de Sumar abandonan X, muy indignada e indignados, porque Musk ha hecho ese saludo que parece (para mí, es, pero solo es la opinión de un ignorante) nazi. Pues muy bien. ¿Y de Instagram y Facebook también se van a ir, porque Zuckerberg estaba ahí, aplaudiendo y poniendo la pasta para la fiesta? Igual que Tim Cook. ¿Van a dejar de usar sus iPhone? También estaba Jeff Bezos, ¿van a dejar de comprar en Amazon? X no es más fascista que la semana pasada, y Blueskay no es menos aburrido y de parte que ayer. Además, hasta que veamos su modelo de negocio no sabremos qué es de verdad.

¿Por qué solo en X?

Todas y todos tenemos claro que X es un pozo de guano sin fin. Entonces, ¿por qué en EH Bildu han decidido que solo en esa red social van a colocar este mensaje? Me refiero al corte y al tuit en el que Arnaldo Otegi aboga por “fijar un horizonte sin presos, refugiados y deportados” (y con 850 muertos). También afirma que “es una aportación a la convivencia” (¿otra vez la sociedad vasca debe hacer una aportación para que quienes rompían la convivencia no vuelvan a hacerlo?). ¿Hace EH Bildu un reconocimiento explícito, con la omisión de este corte en el resto de redes, que el de los presos es un contenido que alimenta a sus ultras?

Esto es tener morro

Lo que pretende el PSOE con su nueva ley contra los juicios basados “en recortes de prensa” va más allá: su intención es paralizar las causas en curso (la de la mujer de Sánchez, la de su hermano, pero también la de Puigdemont, denunciado por Vox) que hayan sido promovidos por partidos o asociaciones, no por las víctimas de los actos. Esto puede generar dudas, vale, pero lo que no es permisible es exhibir tanto morro: “Podemos defendió la acusación popular en 2014 y 2017 y ahora cuestiona la ‘ley Begoña’. El partido se personó en varios casos judiciales para denunciar las ‘tramas corruptas’ políticas y empresariales” (The Objective).

Buenas matizaciones

Me ha gustado esta pieza en Público ya desde el titular (no me ha gustado lo que le ha pasado a Antonio Maestre, por supuesto): “Vito Quiles acosa en plena calle al periodista Antonio Maestre”. Vito Quiles es Vito Quiles y Maestre, un periodista. Empezamos bien. Pero sigue mejor: en el digital se refieren a Quiles como un “agitador ultra” y “pseudorreportero”. Son buenos eufemismos de lo que realmente es (no puedo escribirlo, no quedaría bien). Quiles persiguió a Maestre, que lanzó su micro al otro lado de la calle. Y ahora el mamarracho acusa al periodista de agresión (que no se ve en el vídeo que él mismo difunde, según Público).

¿Un piquito?

El anterior presidente de la RFEF, Luis Rubiales, plantó un beso sin su consentimiento a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española de fútbol. Su sucesor, Rafael Louzán, es el responsable de las “fuentes” de su organización que dicen “que las mujeres de los futbolistas del Mallorca confundieron en Arabia Saudí ‘acoso’ con ‘un agobio’”. Ah, bueno, entonces aquí no ha pasado nada, podemos dispersarnos, volver a nuestras cositas y pelillos, a la mar. La falta de vergüenza y de sensibilidad en la RFEF es alarmante. Un mal, evidentemente, enquistado, orgánico, inevitable. Como su ambición por el dinero.

¿Qué puede salir mal?

El guionista portugalujo Raúl Díaz tuiteó algo parecido a esto: hemos pasado de una carrera espacial entre países a una entre personas, en referencia a la de Elon Musk y Jeff Bezos. También hemos pasado (y esto ya es de mi cosecha) de una carrera espacial científica a una comercial (que acabará en la salida de los ultrarricos fuera del planeta cuando este quede arrasado, no tengo pruebas pero tampoco dudas). ¿Qué puede salir mal dejando la explotación del universo a millonarios ambiciosos? Y ya que estamos: ¿qué hago separando los tetrabriks si cada lanzamiento de prueba contamina más que yo en varias vidas?

Así es él

Elon Musk es el puto amo: es el tío más rico del mundo, el que susurra al oído de Trump y, por si fuera poco, es un jugón. O no. Ya había presumido con anterioridad que se le daban bastante bien los videojuegos (con Diablo 4 incluso logró algún récord mundial), pero ahora se ha pasado: “Elon Musk se convierte en el hazmerreír de la escena gaming”, aseguran en Clave CD. Al parecer, en un streaming se mostró torpe jugando al Path of Exile 2, demasiado para la puntuación que acumula (mayor que algunos jugadores profesionales), lo que ha despertado las sospechas de que alguien está jugando por él entre stream y stream.

Está bien conocerlo

Hace unos días descubrí Voz.us, la web trumpista de noticias en castellano. Es interesante porque, en unos minutos, puedes ver cuál es su punto de vista. Lo malo es que seas un sociópata y te parezca bien lo que escriben. Mierdas como el intento que hace Alejandro Baños de vincular el “fact-checking”, o la comprobación de noticias, con la censura, poniendo el acento en las presiones que, según él, ha recibido el propio Zuckerberg del entorno de Biden “para su beneficio”. Habla Baños de “el cartel de la censura, como lo definen los republicanos”, y señala finalmente a Google. Ya sabemos dónde va a presionar el trumpismo ahora.

Lo que supone

Lo que leemos en Voz.us no es verdad, es propaganda: el control de lo que se publica en Facebook, en X o en Google es necesario. Que Internet sea como el salvaje Oeste, donde triunfaron los que podían comprar más rifles y más balas, y tenían menos problemas en arrasar, conviene a la versión actualizada de aquellos sanguinarios. ¿Qué supone la eliminación del fact-checking? Esto: “Zuckerberg cambia las reglas de Facebook e Instagram y permite calificar a personas gays o trans como ‘enfermos mentales’” (El Diario). ¿No permitir esto es censurar, como afirman los trumpistas? Es urgente llamar a las cosas por su nombre.

Cada año me apetece menos

Mallorca, Barcelona y Canarias, esos son los tres “grandes destinos” que “una de las guías con más solera entre los viajeros de habla inglesa, Fodor’s Travel, invita a sus usuarios a ‘reconsiderar’”, según Xataka: “El turismo español afronta el riesgo real de morir de éxito”, concluyen ya en el titular. Es el problema del “sobreturismo”, que a mí me quita las ganas de viajar, la verdad. Todos los destinos atractivos se parecen entre sí demasiado y creo que ya he cubierto mi cupo. Cada año, más, me apetece pasar mis vacaciones en sitios que conozco y que me permiten descansar, despreocuparme, que no me hagan sentir invasor.

¿Quién no quiere un Laporta?

Joan Laporta me cae mal, me parece un tramposo y un soberbio, pero si alguien dilapida el dinero y el crédito en el club del que soy socio, espero que surja un Joan Laporta inmediatamente después. El modo en el que defiende su gestión y el club es extraordinario: se inventa palancas, consigue favores institucionales y políticos, mantiene al Real Madrid en silencio y ficha como si no costase. Otro presidente se habría apretado el cinturón y habría reconstruidos sobre cenizas. Laporta lo hace sobra andamios frágiles que se tambalean, pero sigue sumando pisos al edificio. Ojalá nunca necesitemos desear a un euskolaporta.