Lo que los jeques pagan

Lo que los jeques pagan los jeques tienen. No discuto los méritos deportivos de Real Madrid y FC Barcelona para alcanzar hoy la final de la Supercopa, pero sí recuerdo, simplemente, lo que sabemos de esta competición: como la querencia de los saudíes por Real Madrid y Barça, que la misma Federación que tiene que pagar una penalización si no los llevan es la que designa arbitrajes, o cómo algunos conflictos de interés, como el de Piqué, han dado igual. Por no hablar de las gradas, llenas de hombres con turbantes, o de que la RFEF vende también la retransmisión a televisiones que cobran e incluso recobran para ver estos partidos.

La Xavineta va abollada

En un intento de renovar el fútbol, las y los comentaristas están haciendo suyas expresiones de la chavalada que suenan fatal en las bocas o los tuits de los más mayores. Cosas como “padrear” o la horrible “Xavineta” para demostrar el apoyo al entrenador del FC Barcelona. Un Xavi Hernández que se ha atrevido a decir esto: “Arabia Saudí tiene cosas que mejorar, pero también como nosotros en España. Hubo mucha crítica a Qatar y se ha visto que no es para tanto”. ¿En serio? Esta vez es muy evidente que, o se piensa que todos menos él somos tontos, o no piensa lo suficiente después de su paso por Qatar, precisamente, como entrenador.

Si no lo necesitan, ¿por qué lo hacen?

Cristiano Ronaldo no necesita el dinero que le van a pagar en Arabia Saudí. Por mucho que sea. El jugador ha decidido retirarse de la competición (ni la liga saudí ni la catarí son de alta competición) y convertirse en el embajador mejor pagado del mundo. Embajador, ¿de qué? De una dictadura que extrae su dinero del subsuelo mientras sujeta con mano firme los derechos de la mayor parte de su población, empezando por las mujeres y siguiendo por las y los inmigrantes. Inmigrantes pobres, claro, porque Cristiano Ronaldo o Xavi Hernández son de otro tipo, esto es, de los que ayudan a hacer lavados de cara a diario.

Hablando del lavado de cara

No niego la información que publican en El Periódico de España sobre cómo clubes de ligas no profesionales reciben ahora más dinero de la Federación, gracias a lo que esta ingresa por los contratos derivados de la Supercopa. Básicamente, lo que pagan los saudíes y la televisión. Lo que sí discuto es la justificación: el mismo lavado de cara que intentan saudíes o cataríes es el que hace Rubiales y su largo equipo con la lluvia de millones al conocido como “fútbol modesto”. El problema es la desigualdad, no la falta de recursos para las categorías inferiores, y denunciar eso es una obligación, sobre todo si estás justificando el dinero de una dictadura.

Soy viejo para estas mierdas

Por supuesto, conozco lo que es la Kings League y he visto los vídeos de algunas jugadas, como el gol de Ibai Gómez en su respectiva pachanguilla. Pero soy viejo para esta competición: soy un señor de 42 años que va a San Mamés con su hija siempre que puede, y el invento de Piqué en el que, una vez más, colabora Ibai Llanos, me queda lejos. Simplemente, el público es otro: personas más jóvenes con tiempo libre para ver vídeos en Twitch o YouTube, y para flipar con normas como las cartas que pueden jugar los equipos en medio del partido. Les regalo el invento si me dejen en paz con mi visita de viejo al campo cada quince días.

Pues que no fichen

Me parece bien que la Liga haya endurecido las condiciones para “activar palancas”, eufemismo inventado por Laporta para vender lo que no tiene y lograr la liquidez que le permite fichar como si el Barça no estuviera en una situación económica crítica. Incluso me da igual la motivación (venganza por la Superliga, rechazo al fondo CVC), solo espero que no sean palabras ni fórmulas sobre un papel y que, por fin, un club pésimamente gestionado tenga que someterse a la misma lógica que el resto: si no tienes tela no fichas. Ni a coste cero. Y tiras de cantera para pasar la travesía del desierto. Las normas no son solo para los tontos y los pobres.

¿Qué puede salir mal?

A las y los herederos de grandes imperios empresariales, o a las y los bien colocados en el panorama cultural gracias a su apellido, no les traen carbón sino diamantes. La vida es así de injusta. Otro millonario que se ha portada tirando a regulinchi en 2022 y que, sin embargo, en 2023 le va a ir mejor que nunca en lo económico es Cristiano Ronaldo: 200 millones por temporada le pagarán en Arabia Saudí, donde quieren convertir al jugador, además, en su estandarte para lograr un mundial de fútbol como ha hecho Qatar. ¿Qué podría salir mal? En el polo opuesto, Lucas Pérez ha renunciado a mucho dinero por volver al Depor y ayudar.

No voy a dejarlo pasar

Aunque haya empezado la columna con las típicas barbaridades futbolísticas y aunque estemos a sábado, 7 de enero, no quiero dejar pasar el discurso de Año Nuevo de Volodímir Zelenski: “Para el 2023 solo deseo la victoria” (El Nacional). No, no dijo “la paz”, dijo “la victoria” porque realmente es lo único que le vale a Ucrania y que nos vale al resto del mundo: si Rusia se expande, por poco que sea lo que se anexiona después de la invasión, habremos perdido. Y no podemos permitírnoslo: no es una cuestión de bloques, ni de la OTAN, ni de democracias más imperfectas que otras, es una cuestión de modelo de civilización.

¿Seguimos permitiéndolo?

Como en el caso de Irán con Rusia, la vinculación de Corea del Norte a China le hace disfrutar de una impunidad internacional preocupante. Su intención de seguir desarrollando armamento nuclear, reconocida recientemente por Kim Jong-Un, no es una buena noticia. Corea del Norte es una frikada en el mundo: una dictadura hermética que vive en una realidad paralela impulsada por un líder de apariencia graciosa, y cuyo desarrollo tecnológico genera ciertas dudas. Pero ahí sigue, lanzando misiles hacia Corea del Sur y Japón, reforzándose como amenaza y riéndose del mundo tanto como el mundo se ríe de él.

Correcto

Hablando de China y de la comunidad internacional, me parecerán bien todas las medidas que los países tomen para controlar el flujo del virus que azota con fuerza en la dictadura oriental después del fin de la política de covid cero. Por cierto, no puedo ni imaginar lo que estará pasando en Corea del Norte. Así, son varios los estados que han anunciado que las y los ciudadanos chinos que quieran entrar a sus países no podrán hacerlo con libertad. Es una cuestión de salud pública, de seguridad (China nunca ha contado toda la verdad) pero también de justicia: cero tolerancia con las dictaduras opacas.

Un beneficio inesperado

Supongo que para Qatar no será ninguna sorpresa. Tampoco para el llamado “mundo árabe”, formado por unas 1.500 millones de personas. Pero para mí sí lo ha sido: entendía que Qatar quería limpiar su imagen comprándose un Mundial y un equipo de fútbol, el PSG, pero no vi venir que, además, se encaramase al liderazgo de los países islámicos. Con el éxito futbolístico de Marruecos se ha topado con un rival inesperado, pero también le ha beneficiado para acabar de convencer al mundo de que el mayor polo de atracción árabe es el pequeño emirato regado de miles de millones en reservas naturales. ¿Para qué? Esa es la pregunta.

Pues que hagan algo

La llamada de Radamel Falcao en redes sociales para intentar impedir el asesinato de Amir Nasr-Azadani en Irán, donde ha sido condenado a muerte por participar en las propuestas tras otro asesinato, el de Mahsa Amini, no es algo menor. Ni que sea en Twitter ni que sea un futbolista banalizan esa pena. Al contrario: tiene que funcionar como altavoz. No solo ha tuitedo el colombiano, pero su capacidad de alcance, como futbolista que ha jugado en diferentes países, es difícil de superar. El mundo árabe, empezando por sus nuevos líderes, debería de decidir si este tipo de ejecuciones les representan o no.

Sin miedo ni vergüenza

Volviendo a temas mucho más triviales, este Mundial ha sido el de Twitch. Especialmente, en España, donde su seleccionador ha hecho directos cada noche con un éxito irreprochable. Una vez cesado, tampoco eligió un medio tradicional para hablar: se juntó con Ibai Llanos y ambos mantuvieron una charla amable sobre la que reflexiona Rubén Uría. Nada de esto perjudica al periodismo que, como bien señala el de Goal, emitía los directos en las páginas web de los medios. Entiendo que yo lo veo de otra manera, pero creo que el acercamiento de la prensa a estos nuevos formatos tiene que ser sin miedo ni vergüenza. Sin complejos.

¿Pudo beneficiar al Barça?

No voy a dejar pasar la última columna monográfica sobre fútbol de este Mundial sin comentar la noticia que esta misma semana publicaban en El Confidencial: el contrato de la Supercopa con Arabia Saudí que Piqué facilitó a la RFEF incluía una penalización millonaria en el caso de que no se clasificasen Real Madrid o FC Barcelona para el torneo en el emirato. Y la RFEF es, al mismo tiempo, quien se jugaba el dinero y quien designa los árbitros para los partidos de las competiciones que dan acceso a esa Supercopa. Precisamente esa coincidencia de intereses le resulta “notoria” a la jueza Delia Rodrigo, que investiga el caso.

Lo mejor de Messi

No me va a importar ver a Leo Messi levantar la Copa del Mundo esta tarde si gana la final. Los viejos, los achacosos, los que tenemos la sensación de que ya hemos dado lo mejor de nosotros, también tenemos derecho a triunfar una última vez. A este Messi pasado, más que pasota, le admiramos en su ocaso porque con sus paseos sobre el césped demuestra que no hay grafo, predicción, estadística o análisis de una inteligencia artificial que encaje con él o con este deporte. La tecnología, vía VAR, nos ha hurtado la emoción del gol, y empuja a la prensa a mostrar probabilidades de gol que no demuestran absolutamente nada. Y menos, con Messi.

Fenómenos meteorológicos

Supongo que Arkaitz Rodríguez no lee mis columnas,  así que no habré podido influirle y será solo fruto de la casualidad, pero cuando Arnaldo Otegi y él hicieron aquella afectada lectura en Aiete escribí que se referían a la violencia de ETA como un fenómeno meteorológico. Casualmente, insisto, el de Sortu dice que Eneko Andueza habla del GAL de la misma manera, y le pide que se responsabilice, como PSOE, de lo que sucedió. Entre los mensajes cruzados yo me quedo con el comentario de Pello Salaburu a su tuit: “Demasiados años de fenómenos meteorológicos. Y de cinismo ni te cuento”.

La memoria no le importa a nadie

José Luis Martínez-Almeida acaba de inaugurar un monumento para homenajear en Madrid a la legión española. Lo ha hecho, según el relato en El Diario, de esta manera: “Ha hecho repaso a los homenajes que hay en Madrid a la Legión y ha reivindicado la calle dedicada a Millán-Astray, que él mismo restituyó en el callejero de la ciudad, en 2021, en el distrito de Latina. La mención ha sorprendido incluso a los presentes, que al final del acto han pedido vivas para el militar mutilado y para el dictador Francisco Franco”. Después de tantos años reivindicando la memoria y su valor para el futuro, al final, no le importa a nadie. Ni allí, ni aquí.

Correcto

Después de la condena a un agente de la Guardia Civil por difundir un bulo para dañar a las y los menores extranjeros no acompañados, una nueva noticia nos reconforta con la idea de que ser una mala persona no queda impune: “Casado comparecerá en un juzgado por decir que algunos niños catalanes no pueden ir al baño si hablan castellano. Un juez de instrucción de Barcelona admite la querella por presuntas injurias, calumnias y delito de odio que presentó la Generalitat contra el expresidente del Partido Popular y le cita a declarar por videoconferencia desde Génova” (El Independiente).

No cabe un tonto más

El planeta ha alcanzado la cifra de los 8.000 millones de habitantes y podemos aseverar que ya no cabe un tonto más: “El embajador del Mundial de Qatar califica la homosexualidad de ‘daño mental’”. Khalid Salman, exfutbolista del país dice que ‘tolerarán’ a los visitantes del colectivo LGTBI, pero que ‘tendrán que adaptarse a las normas’” (República). Pero el problema no es el Mundial, por mucho que lo señalemos, el problema es que hemos regalado la riqueza a esa banda de trogloditas a cambio de sus recursos naturales y ahora, con nuestro dinero, se han comprado un Mundial y los focos, que tenemos que usar para señalar sus bajezas.

Faltaba Piqué

Me ha gustado mucho que la despedida definitiva de Piqué de los campos de fútbol sea expulsado sin haber salido a jugar. La tarjeta roja que le sacó Gil Manzano nos representa a todos los que se la sacaríamos en la vida por arrogante y soberbio. Por principios, es necesario estar en contra de ese tipo de personas. El acta arbitral recoge los insultos del exjugador: “¡Es una p… vergüenza, me cago en tu p… madre!”, transcriben en el Sport. Y nuestra memoria recogía, al mismo tiempo, ese momento en el que Piqué solo estaba haciendo lo que ha hecho toda su vida. Por cierto, como se retira, esta vez también le ha salido gratis.

Sin rumbo

Junts tiene todo el derecho a estar en desacuerdo con EAJ-PNV. Tiene todo el derecho a reclamar la oficialidad de todas las selecciones catalanas inmediatamente. Tiene todo el derecho tomar sus decisiones o a enviarlas a Waterloo. Y a decidir que su vehículo, sin rumbo ni conductor, aguantará sobre la carretera lo que tarden en llegar las primeras curvas peligrosas antes de despeñarse. Pero no tiene derecho a señalar un avance como un retroceso ni a exponer a quien quiera al escarnio que a las y los de Junts les dé la gana. Dicen que cuesta mucho tiempo ganar la confianza y muy poco perderla. Es cierto.

Está claro

Está claro de qué bando no son los muertos de Núñez Feijóo cuando afirma que “la política debe centrarse en solucionar los problemas de los vivos y dejar a los muertos en paz”. Lordo va más allá en su comentario al titular en Twitter: “Imagina decir esto de las víctimas de ETA”. El líder del PP sigue enredado en la red que le ha echado encima la extrema derecha, empezando por la de su propio partido, y después de echarse atrás en la renovación del CGPJ sigue cometiendo errores: posicionarse con quienes defienden que un golpista sanguinario como Gonzalo Queipo de Llano merece un lugar de privilegio en una basílica lo es. Sin duda.

El hombre más rico del mundo vende así

El hombre más rico del mundo ha comprado Twitter, ha entrado en la sede con un lavabo en la mano (sigo sin entender el chiste) y ha tomado dos decisiones: despedir a la mitad de la plantilla y cobrar por un servicio “premium” que no parece aportar mucho. Ocho dólares al mes no parece una gran cantidad pero cambia la naturaleza de la herramienta. Lo que me sorprende es el tipo de venta que el propio Musk está haciendo de su idea, con memes, comparando su tarifa con lo que cuesta un café, y todo personalmente, desde su cuenta en Twitter. Sí, el hombre más rico del mundo vende así y el pobre soy yo.

Habla, Corinna, habla

Me está sorprendiendo que en la televisión española, especialmente, entre un rey emérito español que ha delinquido (se acogió a una regularización y el fiscal retiró sus acusaciones porque habían prescrito pero señalando con claridad indicios de delitos) y una ciudadana británica que ha anunciado que va a contar su relación personal y laboral con él, ya hayan tomado partido y haya sido a favor de Juan Carlos I. El velo parece que se ha rasgado pero sigue entero, son solo arañazos de gato pequeño. ¡Y eso que todavía no hemos oído nada de los podcast de Corinna Larsen, que parecen muy jugosos!

Piqué lo deja

Piqué deja el fútbol. Del buen central con un palmarés envidiable hace tiempo que nos despedimos porque hace tiempo que en el césped no lo es. Piqué lo deja cuando entra en vigor una ley del Deporte que no permite que un jugador haga negocios con las altas instancias del fútbol. Piqué lo deja después de humillar a su propio equipo (con el vídeo sobre Griezmann rechazando al Barça) y demostrar su soberbia, poco deportiva, en varios campos. Y no solo de juego. Piqué lo deja y yo solo puedo agradecerle el momento en el que se empeñó a agarrarse al pantalón de Iñaki Williams mientras este le arrastraba por la banda de San Mamés.