La juventud vasca que no sabe lo que es el fascismo

Ernai es la organización juvenil de Sortu. Sortu es el partido político que manda en EH Bildu. Y el órgano colegiado que decide el presente y el futuro de Sortu (y por extensión, de EH Bidu y de Ernai), es ese en el que aterrizan antiguos jefes y jefas de ETA como si no hubiesen hecho nada, y del que salió Pello Otxandiano para ser un candidato a lehendakari de diseño. Dicho todo esto, cuando Ernai organiza una manifa contra el fascismo y no se enfrenta primero al que tiene en casa solo posturea. Igual que posturean quienes apoyan a Ernai y Sortu, algunos muy famosos, también. Antifascista se es en todo momento y lugar o no se es.

El fascismo

Fascismo (además de terrorismo) es lo que hizo ETA: asesinar por la espalda o a distancia a quien no pensaba como ellas y ellos. Y esto no es discutible. Si las y los de Ernai no distinguen entre un fascista y un calcetín cuando lo tienen delante (y los tienen delante, o al lado, a diario), es su problema. Pero el resto ni podemos ni debemos hacerlo, como no lo hace Consuelo Ordóñez, que denuncia en X la praxis de María Jesús San José en el Gobierno Vasco, que ha vuelto a dejar en libertad a Soledad Iparraguirre, ‘Anboto’, “siguiendo los dictados de lo que les ordena la izquierda abertzale” a los socialistas, desde Sánchez a San José.

La hipocresía

Leo en The Objective que “Singapur ya encabeza las ventas de diésel a España con la sospecha de su ilícito origen ruso”. Significativamente, “entre enero de 2016 y septiembre de 2023, Singapur había vendido cero toneladas de diésel a España”. Es evidente que el gobierno español muestra una hipocresía fantástica, sabedor de que “desde el inicio de la invasión a gran escala, Singapur ha importado cargamentos marítimos de origen ruso por un valor estimado de 18.100 millones de euros”. Pero, ¿qué remedio le queda? Quiero decir: ¿estamos dispuestos a pagar más por ese diésel garantizando su origen no criminal?

Unpopular opinion

Sobre la polémica de las invitaciones a San Mamés o el comedor de Lezama tengo una opinión muy impopular, lo sé. Creo que la Junta Directiva del Athletic se he equivocado metiendo en el mismo saco a los jugadores del primer equipo del Athletic y al resto (trabajadores, exjugadores o exdirectivos). Creo que los jugadores necesitan el apoyo de sus familias y, como socio, espero que la dieta de los profesionales esté garantizada por el club. El resto de agentes en este conflicto sí tendría que ser como el resto de aficionadas y aficionados. ¿Con un cupo de entradas garantizadas para que las compren (insisto: compren)? Vale. Y ya.

Simplemente, el fútbol

Sí, me he ido hasta El Faro de Vigo para cazar la opinión de Denís Iglesias sobre Julián Álvarez, al que llama “bohemio y soñador” en el titular, y al que define así en su texto: “El Assange futbolero que lucha por los derechos de quienes no quieren seguir en trabajos que minan su libertad. Porque todos, en el fondo, hemos sido un poco Julián alguna vez”. Y recuerda, con esa sorna gallega, que “se le pide al jugador endiosado que sea un oficinista” (como ha pedido la Junta Directiva a los jugadores del Athletic, precisamente) pero que “los millonarios también tienen sueños y miedos. En muchos casos, a la altura de sus sueldos”.

Hacienda no te quita nada, César

César Cereceda ha publicado un reel en Instagram después de ganar un bote de más de 200.000 euros en el concurso de televisión, ‘Esto no es normal’. Se queja César de lo que le toca contribuir y habla, sin tapujos, de lo que le “quita” Hacienda incluso antes de cobrarlo. Lo cuenta con aplomo y juventud, y también con un profundo desconocimiento sobre cómo funciona el mundo y la vida. Todas y todos tenemos que sumar para que la Sanidad funcione, para que los centros educativos y de ocio estén ahí, para que el funcionariado pueda hacer su trabajo en las mejores condiciones posibles, etc. No falta didáctica, sobran opiniones idiotas.

Ojo

No hace falta ser muy perspicaz para intuir que las manifestaciones convocadas en España el próximo miércoles, 2 de septiembre, “bajo los lemas ‘Toda España por Ceuta’ y ‘Ceuta no está sola’” (El Faro de Ceuta), pueden convertirse en manifestaciones xenófobas y de rechazo a las personas migrantes, sobre todo desde el norte de África, independientemente de su nivel de integración. La convocatoria ha partido de la red social X, que pertenece a Elon Musk, una persona carente de empatía y humanidad, a todas luces, y que hizo el saludo nazi dos veces cuando iba a ser nombrado estrecho colaborador de Donald Trump, ante todas las cámaras.

Sin paños calientes

André Abeledo no se anda con delicadezas en Nueva Tribuna para definir a Donald Trump, precisamente: “Junto a Netanyahu, es lo peor que le ha pasado a la humanidad desde Adolf Hitler. Sin duda alguna”. Hay más: “Este genocida, este personaje nefasto sin una pizca de empatía, incapaz de controlar ni sus propios esfínteres, quiere dominar el mundo y nos pone a todos en peligro”. Y advierte: “Detrás del payaso hay miles y miles de muertos”. También recuerda “la caza del inmigrante como si fuera una alimaña dentro de su propio país”. “Todo esto sería una tragicomedia magnífica si no fuera una tragedia real”, concluye.

Cuatro meses de daño

Me aburre escribir sobre el FC Barcelona y su modo de fichar, primero, como si pudiese (todavía tiene una deuda milmillonaria), y sobre todo, como si Joan Laporta pudiese saltarse las normas y las reglas del mercado. Si para cuando salga publicada esta columna no ha fichado a Julián Álvarez, con la colaboración del jugador que está haciendo todo lo posible para que el club que con el que firmó un acuerdo millonario de larga duración lo malvenda, no pasa nada: en enero, cuando vuelva a abrirse el mercado, esperan poder hacerlo después de cuatro meses más de erosión al Atlético de Madrid. Luego se extrañarán de que les pitemos.

Jugadores profesionales de videojuegos

Tom Gauna ha explicado en un reel en Instagram cuál es su trabajo como jugador profesional del FIFA, el célebre videojuego de fútbol: un cliente le ha pedido que suba de nivel a su equipo. La práctica se llama “boosting”, y por sesenta euros, el “gamer” compite en un torneo de quince partidos, gana todos y logra que el equipo del “cliente” tenga el máximo rango posible. Soy un señor mayor, lo reconozco, y por barato que me parezca, no lo entiendo: la gracia está en jugar, en superarse. ¿O no? Y si el juego me genera frustración, busco otro y no vuelvo a consumir la serie. Para mí todo es mucho más sencillo.

Gobernar o hacer campaña

La gestión del gobierno español en la crisis humanitaria, pero también política, de Ceuta, está en la línea normal de la gestión del gobierno español. Si la alternativa para Moncloa no fuese Núñez Feijóo apoyado por la extrema derecha, veríamos a Pedro Sánchez de una manera muy distinta. Estefanía Molina también lo tiene claro: “El Gobierno se ha equivocado planteando lo de Ceuta como un combate entre administraciones. Es lo que están acostumbrados a hacer”, “su presidente no cuenta con un margen de maniobra equiparable al de una Comunidad Autónoma”, por ejemplo, “la Sanidad depende directamente del Ministerio de Mónica García”.

“Chao, pescao”

Escuché en directo, en televisión, el primer “chao” con el que Isabel Díaz Ayuso quería zanjar las preguntas sobre el ático que compró la comunidad de Madrid. Ante la insistencia de los periodistas, la presidenta quiso ser más contundente: “Chao, pescao”. Ese es el nivel, vergonzante para cualquier afiliado al PP. Pero que el árbol no nos impida ver el bosque: “El Gobierno de la Comunidad de Madrid dio instrucciones claras a la hora de buscar un nuevo inmueble”: debía tener “entre 250 y 400 metros cuadrados y una gran terraza” (Público). “Esas características encajan con el ático que el Gobierno madrileño compró” por 6,3 millones.

“Dólar por dólar”

Siempre hemos dicho que Donald Trump es un pésimo político porque tiene el rasgo más despreciable en alguien de ese gremio: es débil con los fuertes y fuerte con los débiles. También se han dado cuenta de ello en el gobierno canadiense, que “responderá a los nuevos aranceles estadounidenses de manera ‘»‘proporcionada, selectiva y estratégica'»‘, igualando las medidas de Washington ‘dólar por dólar y arancel por arancel’” (Euronews). También explican por qué rompieron las negociaciones comerciales con los representantes de EE.UU., que hicieron propuestas “antieconómicas, injustas y, en última instancia, inaceptables”.

Lo que nos viene

Es cierto: solo Pedro Sánchez puede obrar el milagro de frenar un gobierno de la derecha con la extrema derecha en España, como ya ha logrado. Y es innegable: a Sánchez se le puede reconocer capacidad para resistir, pero no para gobernar. Eso, sí, resistiendo consiste que leamos noticias como esta en El Plural: “Finlandia prometió 100.000 empleos y se hunde en el paro con la ultraderecha”. Finlandia “ha apostado por una agenda de recortes y reformas laborales destinada a reducir el gasto público y flexibilizar el mercado de trabajo. Y eso es lo que PP y Vox han defendido en España en numerosas ocasiones”.

El Atlético resiste… por todos

Del mismo modo (y salvando todas las distancias, que son vidas humanas) que Ucrania resiste los ataques de Rusia por todos los europeos, el Atlético de Madrid está resistiendo frente al FC Barcelona por todos los clubes que no son el Barça. El modo en el los de Laporta pretende conseguir el fichaje de Julián Álvarez es la más rastrera que existe: le convence (cuando no puede hacer una oferta a un jugador con contrato en vigor que no vaya a terminar en seis meses), y le insta a que ponga todos los medios para que el Atlético se vea obligado a malvenderlo. Esta prepotencia debe ser frenada. Esta vez, los del Metropolitano hacen bien.

La dictadura que une a derecha e izquierda

Del mismo modo que el animal-print (la ropa que tiene estampados que imitan la piel del leopardo, por ejemplo) une a pijas, chonis y punks, China une a políticos de derechas e izquierdas, que admiran su desarrollo. Joseba Permach es uno de ellos: alucina en X porque condenen a un promotor inmobiliario. Josean Beloqui le responde en la misma red: “Te sugiero dos acciones a realizar en el país oriental: (1) protestar contra la construcción de la presa de las Tres Gargantas como se hizo con Itoiz. (2) Protestar contra la construcción de centrales nucleares, como se hizo en Lemoiz. Y luego nos lo cuentas, si puedes”.

Todos los buenos y alguno de los malos

Todas las buenas personas están de acuerdo en que lo que está haciendo Israel es una atrocidad, un genocidio. Todas las buenas personas y alguna de las malas que no dudan en usar el sufrimiento del pueblo palestino para enjabonarse y blanquearse. Es tan evidente que hasta el digital alemán DW, pese a su culpa histórica, informa de que “desde el comienzo de la tregua, las operaciones israelíes en Gaza provocaron la muerte de 1.286 personas”. En el último ataque, “al menos tres personas murieron este domingo en bombardeos de Israel en Gaza, incluido un niño de cuatro años”. Y nada, absolutamente nada, lo justifica.

¿Qué guerra?

RTVE está colaborando activamente en la españolización de Euskadi y Catalunya despreciando cualquier precaución hacia las sensibilidades nacionales diferenciadas. Compruebo en su web que el uso de las palabras en otros casos también intenta presentar una realidad a martillazos: “Los ataques masivos con drones y misiles disparan el número de víctimas civiles en la guerra de Ucrania”. ¿Qué guerra? Se trata de una invasión de Rusia (que todas y todos vimos en directo) sobre otro país, y de la defensa legítima de este país. Poner al mismo nivel al agredido y al agresor beneficia al Kremlin y justifica los próximos ataques ordenados por Putin.

Pero tú separa la basura

Una guerra (ideológica y comercial) es lo que deberíamos mantener con los ultrarricos, que son responsables directos del calentamiento global, las desigualdades y la crueldad de personajes como Putin, Netanyahu o Trump. También son los responsables de que nos cuestionemos cosas que están fundamentalmente bien: lo está, por ejemplo, que separemos la basura para reciclarla, pero cualquiera se pregunta si no está haciendo el canelo mientras, “en 9 meses, el yate de Mark Zuckerberg quemó 2 millones de litros de combustible y emitió 5,300 toneladas de CO2” (Motorpasión). Es decir, contamina 2.800 veces más que un coche.

Otro gran éxito del FC Barcelona

El FC Barcelona merece una sanción ejemplar, no solo por lo de Negreira, que si se confirma lo que cuentan las crónicas ya sería suficientemente grave; no solo por su pésima gestión económica y las trampas de las “palancas”, que le han permitido mantener el nivel competitivo y generar grandes ingresos; también por su manera de fichar. Ellos hacen una oferta al jugador (Nico Williams el verano pasado, Julián Álvarez, este) y esperan a que el futbolista se revele contra el club que le paga para abaratar al máximo la operación. Si no consiguen el fichaje, al menos, desestabilizan a otro rival. Y si nadie lo para seguirán haciéndolo.

El problema no es Aldama

El problema no es Aldama. O sí. Pero si tu problema es que alguien le emule, joder, qué problemón tienes. Explico el trabalenguas: hablar de Víctor de Aldama (como hacen en El Plural y, en general, hicieron ayer todos los contertulios sospechosos de ser del entorno del PSOE) cuando a José Luis Ábalos le han caído 24 años y a Koldo García, 19, es señalar para otro lado. Y si pones el acento en que otros, en otras causas, pueden imitarle y “cantar” para librarse, es que sabes que puede salir mucha ponzoña de esa herida. En el PSOE ya no pueden perderse en disquisiciones: es inaplazable que asuman responsabilidades.

WokeUp News

“El medio de comunicación conformado por cargos orgánicos y afiliados de Más Madrid”, llamado WokeUp News me parece aburrido desde el nombre, lo confieso. También me aburre infinitamente Bluesky, la red social que el progresismo español ha hecho suya para leer el mismo argumentario que reciben, ya que estamos. Pero lo que llama mi atención en la pieza de Vozpópuli es que ese canal alternativo, como tienen Podemos (Canal Red) o Vox (Bipartidismo Stream), es la nueva “cantera de donde captar perfiles políticos” de Más Madrid. Un espacio en el que ver cómo se desenvuelven futuros parlamentarios.

Trump no es EE.UU.

Cuando Donald Trump dice en la Fox que “quiere el 20% del petróleo por ejercer de ‘ángel de la guarda’ del estrecho de Ormuz” (The Objective), estoy bastante seguro de que no está usando su posición de presidente de EE.UU. para que sea el país el que se quede con el crudo, sino su persona, sus empresas. ¿Qué pinta el yerno de Trump, Jarod Kushner, en las negociaciones de paz, si no es asegurar la parte del negocio para la empresa familiar? El beneficio es suyo pero la fuerza coercitiva la pagan todas y todos los estadounidenses: “Podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz”. ¿El clan Trump o el ejército?

A Musk ya le da igual

“SpaceX de Elon Musk se desinfla en bolsa y borra casi toda la euforia de su debut histórico”, leo en El Constitucional. “El giro llega después de que varios analistas advirtieran de una valoración difícil de justificar con las cuentas actuales de la empresa”. No solo eso: Morgan Stanley “ha otorgado a SpaceX la calificación más baja posible, una triple C, por los riesgos ligados a su estructura de poder”. Musk es capaz de vender al alza (y enriquecerse con ello), pero su hype “no basta por sí solo para sostener una capitalización de billones si el mercado empieza a mirar las cuentas con más cálculo”.

Solo saben jugar sucio

Llevábamos semanas leyéndolo: el FC Barcelona esperaba un gesto de Julián Álvarez para poder abordar su fichaje. El futbolista tenía que presionar al Atlético de Madrid, sociedad con la que tiene contrato hasta 2030 con una cláusula de rescisión de 500 millones, para que a ésta no le quedase más remedio que negociar. Y ha pasado. Lo que demuestra que el FC Barcelona solo sabe jugar sucio, valerse de trampas para esquivar su deuda impagable y seguir fichando incluso a jugadores con contrato haciendo imposible la convivencia de estos con el club que le paga. Un juego sucio que necesita a jugadores e intermediarios despreciables.