Sí, me espero una trampa del Estado

Tendrán que explicarlo muy bien para minimizar el atropello que, en cualquier caso, supone la convocatoria de unas elecciones en Catalunya después de que un emisario del gobierno español imponga al Parlament su disolución. Solo escribirlo me parece terrible. Pero peor será cuando descubramos la trampa que activará el estado en Catalunya para intervenir en su resultado. ¿Prohibición de partidos independentistas? Ya lo han propuesto y ya lo hicieron en Euskadi.

Marichalar, el nuevo Capitán Trueno

El procés se está haciendo largo con plazos y un intercambio epistolar que, sinceramente, nos sobran. Pero la colección de barbaridades de España contra Catalunya nos mantiene alerta, y cuando flojea la historia aparecen los secundarios que, sinceramente, están dando un color al asunto, así, tirando a azul nacional, muy interesante: “Álvaro de Marichalar se instala en Barcelona para luchar contra el ‘proceso’”. Ahí le tienen. Salvando España. Salvando patrias.

Es que Madrid está irrespirable

Igual Álvaro de Marichalar ha abandonado Madrid porque el ambiente es irrespirable. Fíjense en estas dos noticias de El Confidencial: “La Fiscalía se querella contra Marcelo por un delito de fraude fiscal”. Y la otra: “Un error judicial libra a la familia dueña de Valdebebas de la megaquerella de Hacienda La Agencia Tributaria reclamaba 112 millones por delito fiscal a los Cort Lagos pero el retraso del juzgado en admitir a trámite la denuncia lleva a prescribir 111 millones”.

Que no se nos olvide

Lo sé: esta columna va sobre temas de actualidad. Pero tengo guardado el párrafo de Xabier Lapitz en Orain sobre Txema Agirre desde la semana pasada porque no podemos dejar pasar esto ni por Catalunya: Etxerat organizó un homenaje a los presos de ETA en la plaza que lleva el nombre del ertzaintza asesinado. “Luego se preguntarán por qué no consiguen más adhesiones para una reclamación, la del acercamiento, que por otra parte es totalmente justa”.

Sí, soy columnista

Permítanme que les hable de lo que yo hago aunque no les sorprenderá: soy columnista. Y ojo, escribirlo todavía me cuesta por el componente de vanidad con el que se percibe este trabajo (que no da para comer). Y celebro que esta semana se haya hablado tanto en Twitter y Facebook de nuestra labor, aunque sea para mal. Reivindico, en definitiva, el columnismo, el de la reflexión, el del papel, el de este periódico y el de otros. Y el bueno, además del de los amigos.

En la cárcel por sus ideas

Me generan desconfianza los roles de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, y el de sus organizaciones: si una persona o institución quiere hacer política que la haga con normalidad. Eso es lo que aplaudo de Podemos y lo más criticable a ELA, por ejemplo. Pero mi recelo es ampliamente superado por la indignación que me provoca que estén en la cárcel desde el lunes por ser independentistas por orden de una jueza jaleada por PP y Ciudadanos, y sobre la que el PSOE guarda un silencio colaborador.

España recogerá tempestades

Es el único fruto que encuentra quien siembra vientos. Desde el lunes por la noche y durante todo el día de ayer en Twitter y en Facebook pudimos ver a muchos españoles celebrando estas detenciones. Españoles sedientos de sangre política a los que han empujado a un pensamiento único peor que el de Aznar, incluso. Españoles incapaces de ver las contradicciones y las laceraciones democráticas más evidentes y que solo saben defenderse atacando.

Codorníu, también

En definitiva, el lunes por la noche se cometió una terrible injusticia en España contra Catalunya, personificada en Sànchez y Cuixart. Pero que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial españoles no estén a la altura, ni mucho menos, tampoco puede tapar los errores de un procés cuya falta de garantías es evidente: el cambio de sede social de Codorníu a La Rioja, que se suma al de otras grandes empresas, es importante, sobre todo a medio plazo, y para mal.

Falta rigor

Antonio Agredano lo resumía así: “Twitter, ese lugar donde señores y señoras con pseudónimo y fotos de perfil que van de Los Simpsons a haditas te dan clases de Derecho”. Y lo resumía bien. No importa lo que pase que cualquier usuario de Twitter sin nombre real y con un avatar ridículo te lo interpreta legalmente, y te justifica unas detenciones injustificables o te explica con una minuciosidad que nadie conoce las consecuencias económicas de la fuga de empresas.

Falta firmeza

En lo que llevamos de semana seguramente Borja Sémper sea uno de los tuiteros vascos más contestados sobre todo por culpa de este tuit: “Hoy es uno de esos días en los q ser cargo electo y educado me impide llamar hijos de puta a los q politizan la piromanía y el dolor” (sic). Y no es para menos. Si el gipuzkoano se refería a su compañero de filas, Esteban González Pons, que lo diga, que muestre su indignación. Si se refiere a otros que deje claro qué le molesta más.

El «peligro» de votar

La imagen de España hoy es la de un estado desquiciado que no sabe cómo parar la voluntad popular de la ciudadanía catalana. Las fotos que hace públicas el propio ministerio de Interior, de material requisado que llama al voto, a la participación, a la expresión de un sentimiento, son las fotos de una derrota moral. No es menos cierto que la única victoria que cuenta es la legal, pero hay triunfos lastrados, y el de Rajoy, si lo consigue, puede ser ejemplo de ello.

Sin puertas a Internet

Si quieren seguir toda la información del proceso hasta el 1 de octubre, la Generalitat ha puesto en marcha una cuenta oficial en Twitter: @ref1oct. Desde allí o directamente en su navegador pueden acceder también a la web: ref1oct.eu, donde encontrarán información y material descargable para hacer público lo que España ha prohibido y quiere convertir en proscrito: que se vote y que se anime a votar. ¡Menudo selfie se está sacando España!

Pero no todo vale

Llamar a la participación, el derecho de autodeterminación y la capacidad de independizarse pacíficamente de un estado cuando la mayoría lo quiere, me parecen tres hechos indiscutibles, irrefrenables, absolutamente legítimos y loables. Pero el cómo es muy importante: el director de comunicación exterior del Govern no puede señalar a Beatriz Navarro, de La Vanguardia, por contar la verdad, que Juncker pide acuerdo previo con España para reconocer a Catalunya en Europa.

Sí, es información real (y valiosa)

Miquel Roig precisamente es uno de los corresponsales en Bruselas que interpreta a Juncker del mismo modo que Beatriz Navarro, y que anunciaba un día antes que el titular del Financial Times no gustaría a muchos. El periódico británico asegura en su editorial que el Govern no tiene legitimidad para establecer el mecanismo de desanexión, ni siquiera aunque se apoye en la voluntad popular. Este tipo de información no se puede negar: hay que conocerla y tenerla en cuenta.

¿Nadie tiene la culpa?

Me preocupa desde hace tiempo la tendencia que he detectado en política, sobre todo en comunicación, al olvido, especialmente, de las responsabilidades: nadie se hace cargo de ninguna consecuencia, como si los hechos se sucedieran aislados, mágicamente, sin antecedentes. El último que se ha sumado es Pedro Sánchez: “No somos responsables de la situación actual en Catalunya”, dice el presidente del mismo PSOE que pidió y frenó el nuevo estatuto catalán.

Sí, sí que importa

¡Claro que nos importa que Boko Haram haya empujado a 430 niñas a inmolarse! Xavier Aldekoa lo denuncia en Twitter, lo cuenta en La Vanguardia (el principal periódico de Catalunya), lleva casi 800 retuits (a la hora en la que escribo) y con él yo abro esta columna. Con todo, lo normal en Twitter es aseverar que a nadie le importa lo que a la estrella tuitera que se indigna ante todo sí le afecta. Pero hasta en Twitter los que informan son los periodistas.

Sí, son nazis

La presidencia de Trump está sirviendo para reconocer el trabajo de los corresponsales de diferentes medios en Whasington o New York. Dori Toribio, con sus resúmenes semanales es una de las más destacadas en Twitter. Por supuesto, ha explicado el error histórico de Donald Trump, que no ha llamado nazis a quienes lo son ni ha condenado sus actos de intimidación y violencia, y lo ha acompañado de una selección de fotos que muestran un racismo en 2017 que estremece.

Ser tolerante también es no tolerar

Precisamente ante el ejercicio de cínica “tolerancia” de Trump en Pictoline han recreado con una sendilla tira la paradoja de la tolerancia de Karl Popper. El filósofo opinaba que la tolerancia ante la intolerancia permitía ganar a los intolerantes que, al final, limitarían a su manera la tolerancia como la entendemos la mayoría. En resumen: que hacer frente a la intolerancia en vez de intentar relativizarla es mejor a la larga. Popper tiene razón y Trump, no.

Políticos subsidiados

Ojo: a mí me parece bien que los políticos cobren cantidades realmente atractivas… Siempre que se lo ganen. Y soy un apasionado defensor de que nos representen desde lo que se ha venido llamando “amas de casa” hasta registradores de la propiedad. Pero me ha llamado la atención el resumen de El Español sobre el alto número de políticos en Podemos y PP que nunca han tenido ocupación ni nómina. Patxi López, además, es señalado como caso paradigmático.

¿Cantera, cartera… O competitividad?

Las malas noticias que se sientan ya en las gradas del Camp Nou no me generan ningún desasosiego: el PSG les birla a Neymar, el Real Madrid les gana en casa, entre directiva y jugadores saltan chispas, los clubes europeos les dan calabazas con los jugadores y el fichaje “estrella” es un brasileño de 29 años que viene de la liga china y por el que se queda sin dorsal el canterano Sergi Samper, lo que genera una ola de controversia por el maltrato a una cantera que ya no brilla.

¡Más ladrillo!

Es el momento de recoger los frutos: la crisis económica no ha sido tal en el mercado inmobiliario. Más bien esa crisis se ha aprovechado para ajustarlo: se han ido al cuerno las constructoras creadas por oportunistas y los inversores con “cash” han podido hacer buenos negocios con los pisos ya construidos. Ahora que vuelve a fluir el crédito quedan en pie las grandes empresas (que incluso ya dan beneficio en bolsa) y los dueños de más pisos que no tuvieron que recurrir a hipotecas.

Todo lo que está mal en una imagen

La principal consecuencia de la burbuja inmobiliaria ajustada brutalmente durante la crisis es evidente: los que más tienen siguen vendiendo con menos competencia. Luego, hay otras consecuencias explicables solo gracias a Internet: en Barcelona una mujer ha realquilado su propio piso en AirBnb (una web de alquiler por noches) porque la persona a la que se lo alquiló (a un precio muy alto, por cierto) hace negocio turístico con él y multiplica por ocho los beneficios de la propietaria.

Irán ya es una potencia amiga

Sigo sin entender que Pablo Iglesias, con lo concienciado que está para todo lo que dicta el manual de cuñado de izquierdas, no se sienta incómodo trabajando en el canal de televisión en castellano que financia Irán. Pero, oigan, más allá del asunto moral de cada uno, esto ha dejado de ser reprochable después de que la petrolera francesa Total haya cerrado un acuerdo con el país asiático. ¿Por petróleo, sí, y por información, no? De ese burro de la contradicción yo me bajo.

Sí, son famosos y son personas

Escribo nombres propios en esta columna con pretendida ligereza, pero les aseguro que, cada día, me cuesta más: detrás de cada nombre (de político, de famoso) hay una persona, y detrás de ellas una pareja, unos hijos, hijas, padres, madres y hermanos y hermanas que sufren. No por ser personajes públicos dejan de ser personas. Y de eso va el recomendable texto en Magnet sobre el acoso que estaría sufriendo Laura Escanes por todos los que comparten audios privados atribuidos a ella.

¡Ojalá!

Laura Escanes es una estrella de Instagram, una de esas chicas a las que todo les sienta bien y que lucen estilo para miles de seguidores, aunque el látigo de Internet (de sus anónimos) asomó después de su boda con Risto Mejide. Según Photolari la actividad principal de Escanes (hasta 2.500 € por foto) empieza a estar en peligro: Instagram quiere regular la presencia de publicidad encubierta en su red, es decir, el modelo de negocio de las y los “influencers”.