El «efecto» Pedro Sánchez

20140717_efecto

Pedro Sánchez ha tomado su primera decisión mirando a Podemos y buscando el efectismo y el titular: el PSOE no ha votado a favor de que Jean-Claude Juncker sea el presidente de la Comisión Europea. Este desmarque, lejos de posicionarle como alternativa, ha encuadrado a los socialistas españoles con Le Pen y Nigel Farage. Es decir, la extrema derecha y el antieuropeísmo, donde también se posicionó Josu Juaristi, de Bildu. “¿Ese es nuestro sitio?”, se preguntaba Ramón Jáuregui en su propio blog, donde muestra y razona la tensión que ha generado la primera decisión de Sánchez al frente del PSOE.

El “defecto” de Pedro Sánchez

Después de la clásica pelea cainita en el PSOE, con Madina aireando trapos sucios y Pedro Sánchez haciéndose pasar por un candidato sin el apoyo del aparato y que dormía en casa de afiliados y amigos, llega el momento de cobrar las facturas. Susana Díaz, que hasta había sonado como compañera de tándem del vasco, ha hecho que la federación andaluza del PSOE apoye a Sánchez, este ha ganado gracias al peso de los del sur, y ahora la líder quiere cobrarse el favor: “El número dos del partido será un andaluz. Y ese personaje, apuntan todos, no sería otro que Mario Jiménez, el ‘otro heredero’ de Pepe Griñán”, según ‘El Plural’.

Cuando Hiriko “molaba”

Bildu, PSE, PP y UPyD actúan al unísono en el Parlamento vasco: todos contra el Gobierno. No les preocupa votar juntos (UPyD con Bildu, Bildu con el PP, el PP con el PSE… como ha hecho siempre), ni contradecirse a sí mismos en las críticas. Koldo Mediavilla lleva varios días tirando de hemeroteca para dejar patente en su blog el apoyo que Hiriko, ahora duramente criticado, ha recabado por PSE y PP cuando estaban de la mano en el gobierno vasco. ¿Y ahora? Ahora toca estar a la contra, hacerle el caldo gordo a Bildu y confiar en que nadie recuerde que el primer coche elctrónico fue “made in Euskadi”. Cuando lo vean circular, dentro de unos años, manufacturado por japoneses o estadounidenses, acuérdense de ello.

La importancia de “lo percibido”

La encuesta postelectoral del CIS nos ha dejado un dato realmente llamativo: la campaña mejor valorada por la ciudadanía es la de Podemos (‘El Imparcial’). Lo curioso es que Podemos no ha hecho campaña con cartelería, papelería y mítines, y lo ha fiado todo a las apariciones televisivas de su líder, Pablo Iglesias, que a responder con aparente contundencia a críticas del facherío no le gana nadie. Eso, y la sensación de que, si ha ganado cinco escaños es que habrá vendido bien el pescado, es lo que empuja a la ciudadanía a responder así en la encuesta. Es decir: la realidad (la ausencia de campaña) no importa tanto como lo percibido (la mejor campaña).

Bertín Osborne y “el yoyas”, contra el nacionalismo

El “movimiento cívico en defensa de la libertad y la igualdad de los ciudadanos españoles hoy amenazadas por el nacionalismo” había recabado 31 firmas en el momento en el que yo escribía esta columna, según su propia cuenta en Twitter. Entre ellas, las de Bertín Osborne, el ex concursante de ‘Gran Hermano’ conocido como “El Yoyas”, expulsado del programa por agredir a su novia ante las cámaras, Nicolás Redondo Terreros, al que presentan como “jurista”, y los habituales: Jon Juaristi, Albert Boadella, Arcadi Espada, Fernando Savater, Ángeles Pedraza, Federico Jiménez Losantos, Carlos Herrera…

Hay que hacer bien las cuentas

20140712_cuentas

Hay que hacer bien las cuentas porque igual un jefe de estado democrático nos sale más barato. No digo que para la investidura de un posible jefe de estado elegido por la ciudadanía (¡qué locura!) el Congreso no organizara un gran fasto, pero estoy seguro de que no sería tan carísimo: nada menos que 132.036,58 € fue lo que costó solo al Congreso de los Diputados la coronación de Felipe VI, según ‘El Plural’. Otros gastos (y no baratos: cortejo, recepción, medidas de seguridad, etc.), aparte. Lo más caro: el montaje y desmontaje del estrado, y las horas extras del personal de la cámara baja.

Esto no va así, Pablo

Me parece bien que Podemos demande a quien les acusa de lo que consideran falso. Me parece aún mejor que hayan logrado reunir rápidamente el dinero para la querella por medio de una cuestación popular (‘El Semanal Digital’). Pero no me parece bien que, precisamente Pablo Iglesias, no se dé cuenta de cómo funciona el sistema en el que ha engordado: la acusación de connivencia con ETA se estira como un chicle, se desgasta en tertulias y programas de televisión, hasta que sale un nuevo tema. Este ha sido el “modus operandi” de Podemos y del resto de partido sobre ETA y otros temas durante años. Casta somos todos.

Relaciones favorable con Venezuela

En este caso, no es Podemos precisamente quien ha establecido una serie de relaciones favorables con el gobierno de Nicolás Maduro, heredero político de Chávez. Esta vez ha sido Inditex, por medio de la gestora de la franquicia en el país, el que ha encontrado un punto de encuentro con el socialismo bolivariano, la revolución y los chándales con los colores de la bandera venezolana, para “importar prendas y venderlas a un precio preferencial”, según ‘El Confidencial’. La jugada pasa por tener acceso al mismo tipo de cambio que reciben los “artículos de máxima prioridad, como las medicinas, los repuestos de automóviles o los libros para las escuelas”. ¡Viva la revolución!

¿Quién es más aparato?

Por lo que leemos en ‘Vozpópuli’, una de las claves para resolver la batalla a tres bandas del socialismo español pasa por saber quién es más aparato y, al mismo tiempo, lo parece menos. Pérez Tapias queda descartado porque ni es del aparato ni lo parece. Lo que les va a los socialistas es pensar que votan izquierda pero su gobierno recorta como el PP y vota a favor del rey… como el PP. Y en esas están Pedro Sánchez y Eduardo Madina, que se lanzan dardos, con el apoyo de parte del aparato, para señalar al otro como heredero prioritario de esta estructura que, pase lo que pase, seguirá mandando en el PSOE como lleva haciéndolo desde Felipe González.

Telebasura

Jorge Javier Vázquez se ha quejado airadamente en su programa de televisión de que la academia de este medio no reconoce su valor, ni el de ‘Gran Hermano’, según ‘Vertele’. Olvida Vázquez que su espacio, igual que el de Mercedes Milá, es telebasura de libro. Que por muchas horas que acumule en antena y mucha audiencia le siga cada tarde, estos programas son un colector, con invitados mezquinos, en el que no importa si comen, insultan o se agreden en horario protegido. Olvida Vázquez que él mismo es el icono actual de la telebasura, y que se lo ha ganado a pulso, con horas y con audiencia.

Las fortunas de la desvergüenza

20140708_fortunas

Rodrigo Rato, el artífice del milagro económico español que posteriormente hemos visto como una burbuja pinchada, el del FMI, el gran hombre que hundió Bankia, el que se libró de la cárcel, el que se quedó con la indemnización millonaria, el que ni siquiera fue inhabilitado pese a su gestión pésima y opaca, el que después ha sido premiado con un sillón en Telefónica y otro en el Banco Santander, ha abierto un nuevo “business”: una asesoría de inversiones con sede en el Reino Unido (no vaya a tributar en España por un error) con conexiones directas a dos paraísos fiscales (‘Vozpópuli’). Aunque su currículum nos parezca nefasto, si lo miran con los ojos de quien quiere desviar millones, cambia.

¿Y si la legalizamos?

No me refiero a la marihuana ni a la prostitución, sino a la corrupción. Nicola Lococo, no podía ser otro, no podía ser de otra manera, lanza esta provocativa idea: legalizar la corrupción. En su blog de DEIA nos deja perlas como estas: “El problema de la corrupción surge desde el momento que son unos pocos y no unos muchos quienes podemos hacer uso y disfrute de la corrupción, máxime, cuando se castiga con mayor saña al corrupto torpe que al corrupto hábil (…) Pese a los denodados esfuerzos del PP y el PSOE en la formación de sus militantes al respecto, lejos de usarla como un instrumento más de redistribución de la riqueza”.

Pablo Iglesias, la novela

Me he permitido una licencia en el titular porque, evidentemente, el libro que ha escrito Jacobo Rivero como resultado de sus conversaciones con Pablo Iglesias, no es una novela, sino eso: un resumen de lo que piensa este fenómeno televisivo reconvertido en fenómeno político en tiempos de crisis. No voy a entrar a desmenuzar el contenido porque, sinceramente, con la cantidad de libros tan interesantes que hay en el mundo, no voy a perder tiempo en leer lo que puedo ver cada sábado por la noche en ‘LaSexta’. Pero sí entro en el sentido de toda esta operación de marketing: sin una sola iniciativa parlamentaria, Pablo Iglesias, el eurodiputado, ya tiene su propio libro, lo que dibuja el tipo de personaje que es.

“Frikis” políticos

Creo que fue Ángel Cappa quien definió: “En todos los equipos hay solo dos o tres futbolistas de verdad, el resto son ciudadanos”. Pues en política, sucede algo parecido: hay pocos políticos de altura, pocos hombres y mujeres de estado, la mayoría son ciudadanos. Y una parte más pequeña corresponde a la familia de los “frikis” de la política. Personajes marginales que se necesitan. Los hay de todos los colores, pero abundan en los populismos, evidentemente: Toni Cantó, Carlos Floriano, y el camarero antichavista que “suplica” desde Vox un debate con Pablo Iglesias (‘El Plural’).

Y la radio mató al CD

He titulado este párrafo como lo hubiera hecho en los años 90 porque creo que es más fácil entenderlo así que si hablamos de cómo el streaming ha superado a la descarga de archivos, según Nielsen, como leemos en ‘FayerWayer’. En plata: los servicios que nos permiten escuchar música casi de un modo aleatorio (listas que otros componen, selección por gustos musicales e inserciones de artistas en promoción), son más consumidos que la música descargada. ¿Cuál será el siguiente paso? No les extrañe que la vuelta a la radiofórmula. Digital, eso sí.

Los fichajes de Telefónica

20140707_fichajes

El o la cónyuge de un político o una política sigue siendo una persona perfectamente válida, y profesional. Pero no deja de resultar sospechoso que Telefónica haya fichado casi al mismo tiempo al marido de Soraya Sáenz de Santamaría y a la mujer de Eduardo Madina. Contrataciones que han sentado fatal en el PSOE, según leemos en ‘Público’: dicen los socialistas que ambos casos no son comparables porque el que está en el poder es el PP y porque no han hecho ninguna maniobra para el fichaje de la compañera de Madina. ¿Es que a veces lo hacen? ¿Es que las contrataciones cuando hay un socialista en Moncloa son por conveniencia?

Vivir en una burbuja

Gowex era pura burbuja: un wifi gratis y sin límite alrededor del mundo. Una de esas utopías que tanto gustan a los visionarios de Internet. Pero no. Primero, un informe demoledor que apuntaba a que Gowex no tenía clientes ni valor. Después, la agitación. Finalmente, la dimisión de su máximo responsable después de reconocer que, oigan, vivían en una utopía pero declaraban un valor de 1.400 millones de euros (‘El Confidencial’). Pero ni es una utopía ni una estafa: es una burbuja. Es inflación pura y dura de visionarios, de modelos de negocio imposibles (empezando por el propio Twitter), y de blogs que loaban a Gowex como si fuera un éxito real.

¿De quién es la culpa?

Tengo claro que la culpa no es de Iker Casillas por colgar en una red social una foto de su mujer y su hijo pequeño en la playa (‘Vertele’). Pero tampoco creo que la culpa sea toda del imbécil que le dejó el siguiente comentario: “Tíralo pal agua haber si flota” (sic). La culpa es de quien convenció a uno y a otro de que podían estar libremente en Internet. Al primero, pese a ser un personaje público y muy conocido, no le advirtieron de los peligros de “estar”. Al segundo, al imbécil, le animaron a estar, desde la tele, desde el propio Internet, desde las charlas de “empoderamiento”: ábrete un perfil, no importa que te escondas en el anonimato, opina, gasta megas, engorda a las grandes empresas de telecomunicaciones.

Por suerte…

Por suerte, alguien actúa. Actúa contra las burbujas. Actúa contra los imbéciles y sus consecuencias. Y actúa contra quienes hacen venta fraudulenta en Internet. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ha pedido que las cuentas en Twitter que publiciten medicamentos tengan la obligación de poner en esa misma red social los efectos secundarios de los mismos (‘FayerWayer’). Y me parece bien. No se trata de intervención, sino de regulación, de prevención y de dar valor a quien lo hace bien, a quien se maneja en las redes sociales digitales con honestidad, a cara descubierta y sin dar lecciones ni hacer chistes de pésimo gusto.

Los medios contra Pablo Iglesias

Pablo Iglesias es una especie de injerto: el resultado de unir el fruto de la indignación y el de la televisión. Mientras haya indignación y mientras las cámaras le enfoquen, crecerá. En cuanto los albañiles puedan volver a un hotel de la Riviera Maya con una pulsera de “todo incluido”, y a los periodistas ya no les haga gracia, desaparecerá. Pero con lo listo que es, lo raro es que no haya medido mejor su ataque a cabeceras y periodistas. Ataque que luego ha intentado corregir: que hablaba de los grandes grupos mediáticos, dice. Pero llega tarde: digitales como ‘La Información’, nada sospechoso de plegarse a la derecha, también se han mostrado beligerantes con reportajes que ilustran los modelos chavistas de intervención mediática que plantea.

En el PSOE, primarias

20140701_primarias

Los procesos internos de los partidos políticos siempre son difíciles de gestionar para las propias siglas. Pase lo que pase y por muy bien que vaya todo, el partido de enfrente y sus medios afines van a intentar desgastarte. En Euskadi lo conocemos bien con el PNV, y no tanto con Bildu, cuya democracia interna, si la hubiere, no ha trascendido. En España pasa lo mismo: el PP tiene su propio mecanismo “digital” (es decir, “a dedo”), y en el PSOE andan señalándose. De momento, Madina sale peor en la foto: Sánchez le gana en la mayoría de organizaciones, en la más potente (Andalucía) y hasta en la propia de Madina, la vasca.

En IU, alianzas

La unión hace la fuerza, sí, pero las cosas que no encajan unidas con un lazo, como en un dibujo de Ibáñez, antes o después, solo provocan accidentes. No obstante, bien cerca tenemos ejemplos de uniones complejas que avanzan gracias al reparto de sillones, como Bildu, y un poquito más lejos vamos a poder asistir al intento de IU de acercarse a Podemos por medio de Alberto Garzón, designado negociador a tal efecto, como leemos en ‘El Pural’, entre otros. ¿Para qué? Si Podemos accede y la unión funciona, la tensión del reparto posterior no aportará nada. Si Podemos se resiste, IU se debilita. Y si Podemos accede y la izquierda re-unida se hunde… tendrá que aparecer un nuevo Podemos.

En el PP, poses

El periodista Borja Ventura ha tenido tanta mala leche como buen tino señalando a Iñaki Oyarzábal que su orgullo por pertenecer al PP en el día del orgullo gay, precisamente, no tenía mucho sentido. El vasco afirmaba en Twitter que los de Rajoy tenían un compromiso contra la discriminación y la homofobia, y Ventura le apostillaba en la misma red social: “Imagino que esto lo dices porque el recurso contra el matrimonio gay no prosperó”. A veces, con enseñar una bandera multicolor, como hacía Oyarzábal, no vale. Son los hechos los que se expresan.

En UPyD, poquita vergüenza

A Rosa Díez le pillaron con el “carrico” de los helados, como dicen en Nafarroa: ella, tan crítica contra las SICAV como contra otros privilegios… al final, resultó que participaba en una para sacar un mayor rendimiento a su fondo de pensiones. Lo gordo no es la SICAV, que una vez más es un derecho y no un privilegio, sino su falta de vergüenza, criticando lo que ella misma practicaba (y a lo que sacaba rendimiento directo). Pero el colmo de la desvergüenza viene cuando UPyD publica en Twitter lo siguiente: “No hay que ir a Luxemburgo a buscar fantasmas. En España hay privilegios fiscales en P. Vasco y Navarra”. La demagogia de algunos parece no tener límite.

En Internet, chorradas

No sé qué tontería me parece mayor, si la del community manager de una compañía aérea holandesa, que escribió en Twitter “¡adiós, amigos!”, después de que Holanda eliminara a México en el Mundial, o la ola de reacciones negativas que este tweet, tonto, ha suscitado, y que recogen en ‘Te Interesa’. Internet, definitivamente, nos agilipolla, y nos obliga a rasgarnos las vestiduras ante comentarios desafortunados y anécdotas menores que quienes no tienen otra cosa mejor que hacer convierten en enormes, como una bola de nieve. Pero estamos en pleno verano, amigos, no hay nieve, no hay tema, no hay polémica, solo un chiste malo.