Si lo hace el rey…

No, en The Objective no han publicado esta noticia a modo de denuncia, precisamente: “El Rey colocará al número uno de su promoción al frente de su Cuarto Militar en la Zarzuela. Felipe VI elegirá para el puesto al general Diz Monje, amigo suyo desde la Academia Militar de Zaragoza”. Por supuesto, Felipe de Borbón cumplirá con el protocolo, y verá la terna que le propone el jefe del Estado Mayor: “Amador Enseñat le tendrá que llevar al Rey una terna con tres candidatos en las próximas semanas. Las fuentes militares dan por hecho que Eduardo Diz Monje encabezará dicha lista”. Ni méritos, ni leches. Solo falta que sepamos lo que cobran todos.

Sin sorpresas

Sigo dándome una vuelta por lo rancio español: “Alvise se sumará al grupo más extremista del Parlamento Europeo, encabezado por blanqueadores del nazismo”. Quien se presentaba solo para aforarse por la vía rápida y bien pagada, y evitar así sus problemas con la justicia, quien resumía su programa a una línea en su web: “Persiguiendo corruptos, pederastas y criminales”, ha acabado entre criminales. Sin sorpresas. Un grupo en el que se van ubicando las diferentes escisiones y satélites de la extrema derecha oficial de cada país. Los que van más allá en lo facha, los que no podrán llegar más lejos en sus ideas. Ese es el sitio de Alvise Pérez.

Y con buenas noticias

En Europa no solo hay populistas que se juntan con nazis. También hay personas responsables que generan buenas noticias, como esta en Público: “El acuerdo entre conservadores, socialistas y liberales para la cúpula de la UE aleja a la ultraderecha del poder”. Para que nadie se pierda: hablamos del PP y el PSOE europeos, y la coalición en la que se integra el PNV. El resto de opciones, vamos a hablar claro de una vez sobre Europa, son tan útiles como Alvise Pérez para hacer frente a los ultras, escondiéndose en excusas para no pactar y para no frenar a las y los fachas con hechos, no solo con carteles y tiktoks.

En Escocia también sucede

Hablo tan claro como puedo sobre Europa como hablo tan claro como puedo sobre Euskadi: la misma corriente que empuja a los populismos en todo el mundo impulsa a Bildu en nuestro país. Y de la misma manera que en Euskadi, además, las y los votantes van decidiendo su papeleta en función de cada elección y cada respuesta, sucede en el resto del mundo: los laboristas van por delante del partido nacionalista escocés en las encuestas y pueden ser la primera fuerza por primera vez desde 2014. Eso no significa, como celebran en El Independiente, que se “esfume” el “sueño” de la independencia de Escocia.

 Qué merito

Quienes más han perjudicado a la fotografía eran esas y esos fotógrafos a los que les encantaba meter tanto Photoshop que sus obras parecían irreales. Ahora llega la inteligencia artificial que genera con facilidad imágenes con esa misma pátina y nadie las diferencia. Ojo, que también hay IA que las desarrolla casi perfectas, y tecnófilas y tecnófilos tan flipados que crean rápidamente concursos de imágenes creadas por software y “prompts”, y a las que se la han colado a lo grande: “Una fotografía real gana un concurso en la categoría de imágenes IA” (Photolari). El genio (descalificado) ha sido Miles Astray y su foto es extraordinaria.

La Ikurrina no se impone

La Ikurrina no es una bandera que Euskadi imponga a otros países por medio de violencia. Nunca lo ha sido. De hecho, salvo por el terrorismo de ETA, Euskadi es un país pacífico y pacifista: los días nacionales suelen servir para conmemorar victorias militares y, en el caso vasco, el Aberri Eguna celebra una conversación entre hermanos. Así que no tiene nada de vasco quemar la bandera española para imponer la Ikurrina. Tampoco se justifica con haberlo hecho en un sitio tan excepcional como Treviño. Lo único que logra quien lo ha perpetrado es que los medios cercanos a la derecha española rancia tengan algo malo que contar de Euskadi.

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De lo que deberían de hablar, también los medios cercanos a la derecha española rancia, porque forma parte de “su” historia, es de la metedura de pata enorme de Isabel Díaz Ayuso, que se atrevió a decir en un atril: “Ni Cataluña, ni País Vasco, ni Navarra han sido una nación ni lo serán” (RTVE, en X). Por supuesto que lo hemos sido, y de habernos conquistado en 1512 están muy orgullosos muchas y muchos españoles… Salvo que toque aplaudir a la ultraliberal, claro. Seremos quienes no lo hagamos los que no permitiremos, de ninguna manera, que se difundan bulos y propaganda tan burdamente como pretende Díaz Ayuso.

Hace falta valentía

Para acabar con los grandes problemas que generan los pisos turísticos, en el acceso a la vivienda y en la masificación turística, tenemos que ser valientes. Y lo han sido, hay que reconocerlo, en Santiago de Compostela: “Los concejales del PSOE de Santiago desobedecen a la dirección y aprueban la ordenanza de los pisos turísticos” (Faro de Vigo). La ordenanza, por supuesto, es restrictiva (no puede ser de otra manera con el problema que han creado) y la dirección del PSG le había mandado abstenerse después de no lograr “una especie de indulto” para las y los propietarios de viviendas de uso turístico.

Y realismo

No es una excusa, es una realidad a la que tenemos que hacer frente: tenemos un problema tan grave como global en la atención primaria. Y por grave y por global, el de la Sanidad debería de ser un debate excluido de las batallas electorales. Pero, claro, dile a Bildu en Euskadi, a PSOE y Sumar en Madrid, y al PP en España, que no pueden embestir a sus rivales políticos con eso. Entre mucha demagogia contra el ministerio español, en Vozpópuli podemos apreciar una situación que necesitamos revertir, y para eso las y los médicos también tienen que asumir su ración de culpa por despreciar esa misma atención primaria.

Pereza… Y más

Hace la pregunta correcta Edu Velasco (padre): “¿No sería lógico primero pagar a los acreedores?”. Y acierta también en su exclamación: “¡Qué pereza me dais!”. Se refiere a ese “més que un club” del Barça que hace que prensa y opinadores actúen, todos a una, a favor de los intereses de la institución, en este caso, para atraer a Nico Williams a su equipo. Claro, como pagan como si lo hicieran con billetes de Monopoly porque se lo permiten, dan por hecho que el extremo del Athletic ya es suyo a menos que venga un club verdaderamente grande (atención a cómo empiezan a percibirse) y se lo birle.

Más funcionariado

Creo firmemente en que todas las personas trabajadoras deberían de pasar por la experiencia de ser autónomo durante tres meses, incluida, por supuesto, la declaración trimestral de turno, y el arranque: pagar tu propio equipo y tus propios medios. Y por supuesto, lo más importante: decidir a qué vas a robarle tiempo, si a tu trabajo o a tu familia. Quince años bajo este régimen, curiosa polisemia, hacen que pienses de cierta manera ante noticias como esta en El Blog Salmón: “Se viene la era dorada para hacerse funcionario en España. En los próximos años se jubilan millones de boomers”.

Correcto

Sé de sobra lo que es hacerse un sueldo con facturas y esto me parece correcto: “Ocho cargos, cuatro de ellos de Podemos, se acogen al ‘paro VIP’ tras dejar el Gobierno. Garzón, Montero y Rodríguez ‘Pam’ siguen cobrando la indemnización, de hasta 7.400 euros, tras ser cesados” (The Objective). Voy más lejos: me parece mal la demagogia de quienes han renunciado airadamente a este derecho que, junto a otros, garantizan que la política no sea solo un entretenimiento de personas con mucho dinero. Ni me contradigo ni aplico la ley del embudo: creo en el buen uso de los recursos públicos y, sobre todo, en repensarlo continuamente.

Un recordatorio

Por ejemplo, no dudo de la necesidad de la sanidad pública y de que el personal sanitario debe de estar bien pagado. Dudo de que algunos recursos estén bien gastados cuando vemos cómo algunas médicas, algunos médicos y, sobre todo, ciertos sindicatos gremiales, se han ido endiosando. En cualquier caso, noticias como esta de La Vanguardia deben recordarnos lo importante que es lo que tenemos: “Shannen Doherty pide dinero tras quedarse sin ahorros para cubrir su tratamiento por el cáncer”. Y que no me venga nadie con el “desmantelamiento” o la “privatización”. Esas mentiras repetidas mil veces también debemos cortarlas por lo sano.

Me preocupa el futuro

No estoy de acuerdo con la tesis del artículo de Álvaro Gil en Vozpópuli, ni con la del libro de Pablo Pérez, que se resume en: “La cultura woke nace de una respuesta tardía a mayo 68”. La verdad es que me da igual. Y aunque me parece que “lo woke” es mucho más peligroso de lo que parece, ya que busca un pensamiento único asfixiante y llena de argumentos precisamente las trincheras de la extrema derecha, lo que de verdad me preocupa es el futuro: para acabar con los ultras tenemos que acabar primero con este buenismo imperialista que ni necesitamos ni nos beneficia. Tan sencillo como ser conscientes de nuestros actos.

Gràcies, Catalunya

elindependiente.com No me esperaba yo este giro de los acontecimientos, pero bienvenida sea la curva: la petición legitima de Catalunya de obtener una financiación particular del estado español, y la exigencia de partidos valencianistas y regionalistas de que también sus áreas de influencia la obtengan, están sirviendo, curiosamente, para que en los medios españoles se explique, mucho mejor que cuando toca renovar el Cupo, que son el Concierto de la CAV y el Convenio de Nafarroa. Nuestro sistema de recaudación y gestión, sin garantías ni avales de España, es útil solo si se gestiona bien (como hasta ahora). Aquí lo sabemos bien, allí igual hasta lo descubren.

Algo habrá hecho (bien)

Con todo hecho ya en Gasteiz y en Gernika, y en los medios que dan a conocer el consejo de Gobierno de Imanol Pradales, creo que también hay que guardar un momento para los reconocimientos. Lo eligió bien Andoni Ortuzar cuando el viernes dio las gracias al lehendakari Urkullu por una labor que, filias y, sobre todo, fobias políticas (al avance, al humanismo, a la rectitud moral), hay que valorar positivamente: tras superar una crisis económica, la de la pandemia y la de la invasión rusa sobre Ucrania, y en medio de una crisis de valores creciente, estamos mejor que hace diez años. Algo habrá tenido que ver el lehendakari Urkullu.

Todo lo que hicimos mal

Según Linkedin, llevo 19 años escribiendo opinión en DEIA. Mis primeras columnas, lo recuerdo perfectamente, eran contra ETA y el daño que hacía a la sociedad y al nacionalismo vasco. Sin embargo, tengo la sensación de que podía haber hecho más. Es lo que aseguran siempre desde España a las y los vascos, donde deberían de tener en cuenta también denuncias como la de Consuelo Ordoñez, sobre el asesinato de Julio Expósito: “No hubo investigación alguna, basta ver la extensión del Sumario, 46 folios. Se incoó el 24-10-1980 y se cerró el 28-10-1980. ¿Qué diligencia de investigación se practicó o prueba se encontró en 4 días?”.

Y francesísimo

Aunque estemos disfrutando de unos días sin tensión electoral en el sur de Euskadi, en el norte Macron se ha marcado un Sánchez y ha decidido sorprender y empalmar dos campañas. Los partidos abertzales se presentan de diferente manera: EAJ-PNB, en solitario, aprovechando la campaña para crecer. EH Bai, dentro de un frente popular de izquierdas al que también se refería Mbappé cuando pidió no votar “a los extremos”. Mikel Irastorza da en X tres motivos para apoyar la marca de Bildu en el norte, pero se olvida de mencionar que se trata de una agrupación jacobina. Antes rojos que rotos. Si les parece bien que lo digan claro.

Un nuevo encuadre

Sigo con mis reflexiones dominicales y, sobre todo, de descanso después de un ciclo electoral larguísimo en la CAV: me ha fascinado la historia en EPE de Kike Collada, “el alcalde veinteañero que retrata en TikTok la vida de su pueblo de 10 habitantes en invierno”. El pueblo es El Recuenco, en Guadalajara, y Collada tiene 26 años y se presentó por el PSOE. Esto es lo que viene: la política en TikTok, con el cambio que conlleva de formas y de fondos. X, la red social que más menciono en las columnas, “es para los viejos”, como decía Sito Miñanco, según Nacho Carretro, en ‘Fariña’. El futuro tiene más colores y vídeos en vertical.

El miedo a hacerse mayor

Llevo años leyendo a Antonio Agredano porque habla de cosas que reconozco. Simplemente, es un escritor que retrata como pocos a mi generación y, como tal, ha tocado el tema que queremos evitar: “Tengo 44 años y la enfermedad ya es parte del noticiero íntimo en mi familia y en mi grupo de amigos”. Su columna en The Objective te empapa los ojos con frases como: “Que estén los que no están es una conquista del corazón”. Y al final deja caer esta maravilla: “La vida es un juego con una sola regla: seguir”. Yo no sé escribir así, pero tengo la suerte de poder difundir sus palabras junto a un mal intento de optimismo.

¿Quién va a generar la riqueza?

Cualquier país, empezando por el vasco, necesita fomentar la creación de riqueza y puestos de trabajo. Voy a decir algo escandaloso: con las cotizaciones del funcionariado no llega. Sin embargo, nos encontramos con un país (el español pero también el vasco) en esta situación que denuncia Miquel Roig: “España es una potencia exportadora en tres sectores: turismo, agricultura y ganadería, automóvil (de motor de combustión). Los tres sectores, los tres, están siendo constantemente cuestionados por su espacio político”.

Es su éxito, no nuestro fracaso

No me gusta Alvise Pérez, pero reconozco que ha sabido activar un voto que ya tenía opción (Vox) con una campaña bastante barata (que no gratis). Tampoco me gusta el periodismo autocomplaciente, pero Carlos Padilla dice cosas interesantes en su columna en The Objective: “El fracaso del periodismo es tachar de friki lo que no se entiende”. Y el cierre es sublime: “El domingo se debió escuchar entre muchos colegas de profesión, capos de este oficio, lo que no se ha oído en miles de hogares españoles, ‘¿pero quién es Alvise?’”.

La ignorancia es su alimento

El ascenso de Alvise no es obra de Vox, sino del PP, que ha comprado los temas, los enfoques y hasta los medios. Y algunas y algunos de los de Núñez Feijóo incluso han ido más allá (sí, es posible). Es mejor estar sentado para leer esto en El Diario: “Una senadora del PP se pregunta si la historia ‘nos contó algo mal’ al explicar que los nazis eran ‘de extrema derecha’. Esther del Brío lanza en sus redes sociales una consulta a ‘historiadores’ para esclarecer por qué un partido ‘nacional socialista’ pudo ser considerado de extrema derecha”.

Así estamos

Este titular en La Vanguardia es incluso más corto que un tuit pero define perfectamente, en un flashazo, lo que es Europa hoy: “Diputados de ultraderecha y de la izquierda radical boicotean a Zelenski en el Bundestag”. Ambos márgenes se comportan exactamente igual allí y aquí: y en Euskadi, como en España, sabemos perfectamente quién está en contra de ayudar a Ucrania a defenderse de la invasión rusa. Pero debemos aferrarnos a una idea: quienes estamos en el medio somos más y mucho más sensibles con el sufrimiento.

¿Para qué van a servir las webs?

Esther Lastra lanza una reflexión muy interesante en Marketing Directo: la inteligencia artificial que nos resumirá toda la información que haya en Internet sobre el tema que nos interese en un par de párrafos acabará con el posicionamiento de las webs y el marketing de contenido (escribir piezas interesantes para prescribir en tu sector). Pero bien pensado, la IA puede acabar con todas las webs: ¿para qué diseñarlas si nadie va a llegar a ellas? La propia Lastra da una clave: el negocio de Google con ese posicionamiento de webs.